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El soldado que corrió a buscar a Luke desde lejos se quedó sin aliento. ¿Ya había empezado la reunión?

No, eso no habría sido posible. Las reuniones siempre se llevaban a cabo a una hora determinada y Luke llegaba a la sala de reuniones antes que los demás líderes y revisaba los materiales que se discutirían ese día.

El soldado que se acercó llamando a Luke, tenía una expresión muy urgente y preocupada en su rostro. En lugar de quedarse ahí y hacer preguntas, pensó que sería mejor ir primero.

—…Iré.

Luke tomó la iniciativa. No tenía un muy buen presentimiento. Después de poseer el cuerpo del villano, siempre habían opiniones negativas y rumores que lo seguían, pero esto fue un poco diferente a entonces. Luke entró rápidamente al edificio de la sede.

Salvo casos especiales, las reuniones de nivel general se llevan a cabo en la sala de conferencias del tercer piso. Había dos tipos principales de reuniones celebradas en el Cuartel General: una era una reunión ordinaria celebrada únicamente por los capitanes de cada unidad y la otra era una reunión general encabezada por el Comandante y que se daba una vez al mes. En general, las opiniones y agendas presentadas por los capitanes durante estas reuniones periódicas eran resumidas y presentadas al Comandante, quien las revisaba y luego las trataba en la Asamblea General.

Luke inmediatamente subió las escaleras y se paró frente a la puerta de la sala de conferencias. Una sensación todavía desagradable subió por sus pies y envolvió todo su cuerpo. Luke respiró hondo y abrió la puerta.

—…

Entonces todos los ojos de la gente que estaba dentro se volvieron hacia Luke. Un total de 10 plazas. Todos los asientos excepto uno estaban ocupados. Era el asiento de Luke.

—…¿Cambió la hora de la reunión?

Definitivamente había salido temprano, pero el hecho de que todos los capitanes estuvieran reunidos así no era diferente de decirle abiertamente que algo estaba pasando.

—Siéntese por ahora, Capitán Luke.

Una voz vino de un lado. Luke entró lentamente en la sala de conferencias y tomó asiento. El asiento de Luke era el primero desde la derecha. Era un buen lugar para tener a Theo frente a frente.

—…Comencemos la reunión.

Theo, que estaba mirando a Luke, volvió su mirada hacia los documentos. Un aire delicado fluyó por la sala de conferencias. La reunión normalmente la dirigía Theo, el capitán de la 1.ª división.

—Espere un minuto, Capitán Theo. No nos alarguemos y vayamos directo al grano.

Sin embargo, fue el capitán de la 3.ª división, Miles Kallus, quien interrumpió la conversación y abrió la boca.

—Capitán Luke, lamentablemente la hora de la reunión no ha cambiado hoy. La razón por la que nos reunimos antes de lo previsto fue por un incidente que ocurrió dentro del ejército.

—¿Un incidente? No he oído hablar de nada parecido.

—Por supuesto. Los otros capitanes y yo también escuchamos la noticia esta mañana temprano.

—Dilo para que pueda entenderlo.

Mientras Luke fruncía el ceño, Miles resopló, extendió el documento hacia el centro e hizo un gesto a Luke. Significaba que debía tomarlo y leerlo.

El documento titulado era algo con lo que Luke estaba familiarizado. El Ejército Imperial manejaba una variedad de suministros y armas. Desde las espadas y flechas más básicas hasta armas especiales como la pólvora.

Sobre todo, la Unidad Mágica manejaba una variedad de las llamadas “herramientas mágicas”, que se fabricaban procesando piedras mágicas para convertirlas en instrumentos, y llevaban a cabo una gestión de materiales aún más exhaustiva. Desde armas que pueden usarse mediante el flujo de energía mágica, hasta simples círculos mágicos de deformación y herramientas mágicas para la comunicación, que permitían la transmisión de señales incluso desde lugares lejanos. Los tipos eran muy diversos.

Para gestionar todo esto adecuadamente, cada unidad elegía alternativamente a sus miembros, comprobaban si el stock de los distintos suministros coincidía con la cantidad establecida y lo registraban en un inventario. También se incluía entre las funciones de dirección la vigilancia del almacén.

Luke abrió el diario y examinó su contenido. Allí se registraron en fila listas de armas y equipos y se verificó la cantidad por fecha sin errores. Sin embargo, lo que era un poco extraño era que sólo ciertos días estaban marcados en rojo durante ciertos ciclos.

—¿No se le viene nada a la cabeza al ver esa fecha?

Miles habló con Luke, aún manteniendo su actitud molesta.

 —No sé.

—Hay niveles de desvergüenza.

En ese momento, la siguiente persona que habló después de Miles fue Seth Yulin, el capitán de la 5.ª División.

—Ese es el día en que los miembros de la Unidad Especial hicieron guardia.

—Según lo que están diciendo. ¿Aseguran que hubo un error durante las guardias?

Luke cerró el diario y habló con dureza. Sentía que comenzaba a comprender la verdadera naturaleza del mal presentimiento que había sentido antes.

—No fue un problema de las guardias.

Esta vez fue Winnie Feridlin, la Capitana de la 4ª división. Fue bastante interesante ver cómo hoy se hablaba tan bien de cosas que normalmente se guardaban en silencio durante las reuniones.

—Sin embargo, ¿cómo se explica el hecho de que la cantidad de ciertos suministros no coincida con los registros del día en que la Unidad Especial hizo guardia?

—¿Están seguros de que han contado los números correctamente?

Luke recordó la escena que vio antes cuando salió del dormitorio. Curiosamente, algunos soldados estaban ocupados hablando del inventario cerca del almacén, y parecía que era por este problema.

—Se ha confirmado varias veces.

Una voz pesada vino desde el frente. Luke giró la cabeza y vio a Theo mirándolo con una mirada oscura.

—Los elementos que no coincidían con la cantidad, eran herramientas mágicas de comunicación. Sólo el día en que un miembro de la Unidad Especial hizo guardia descubrimos rastros en el registro falsificado, Capitán Luke, ¿tiene algo que decir sobre esto?

Los ojos de Theo se centraron persistentemente en Luke. Miró a su alrededor y vio que los otros capitanes estaban haciendo lo mismo. Luke, reflejado en sus ojos, claramente se había convertido en un “villano”.

—Ah, entonces lo que están diciendo es que hice que mi unidad robara suministros militares en secreto, ¿verdad?

—En el pasado era algo común. Las armas y los suministros usados por los militares eran robados para venderlos a otros países.

Theo habló rápidamente y volvió a mirar a Luke, como si no le permitiera mirar a ningún otro lado ni una sola vez.

Lo que dijo Theo era verdad. El Imperio Heinern era un país con artes mágicas significativamente avanzadas y, como resultado, no solo su poder militar sino también el nivel de vida de sus ciudadanos mejoró significativamente, mostrando su poder en todo el continente. Debido a que los recursos eran abundantes, se podían extraer piedras mágicas de alta calidad en minas o áreas específicas, y magos competentes estaban desarrollando una variedad de excelentes herramientas mágicas.

Debido a esto, hubo muchos incidentes en los que los contrabandistas atacaron las herramientas mágicas de Heinern e intentaron pasarlas de contrabando a otros países, y había registros de sus propios ciudadanos y grupos criminales participando en ello. Entre ellos, hubo un incidente en el pasado en el que el Imperio quedó patas arriba cuando el mundo supo que un Oficial Militar Imperial de alto rango lideraba el grupo criminal de contrabando más grande. Es por esta razón, que los soldados fueron seleccionados con más dureza, establecieron guardias minuciosamente y prepararon listas y registros al convertirse en un precedente.

—Los artículos faltantes son, en el mejor de los casos, herramientas mágicas para la comunicación. Son cosas que otros países ya han desarrollado y pueden usar fácilmente. Si fuera un espía para otro país, ¿no habría robado armas más geniales y mejores?

—El Capitán Luke es extremadamente leal al Imperio, así que no creo que haya actuado como espía. ¿Pero qué pasaría si estuviera planeando entregar estos artículos a los nobles? ¿Qué hay sobre eso?

Las miradas de Theo y Luke se cruzaron en el aire. Miles y otros capitanes parecían querer intervenir, pero la chispa entre ellos era tan fuerte que ni siquiera podían pensar en ello.

—Las herramientas mágicas de comunicación utilizadas en el ejército, son precisas y tienen mucho poder mágico inherente, por lo que tienen un rendimiento mucho mayor que los productos utilizados por los civiles.

Durante la guerra, era necesario poder contactar con un Cuartel General de Operaciones distante, y la comunicación entre aliados también era muy importante, por lo que el poder mágico propio no podía descargarse fácilmente. Por lo tanto, las herramientas mágicas utilizadas en el ejército para la comunicación estaban hechas de minerales aún más especiales y solo podían ser utilizadas por soldados del Ejército Imperial.

—En resumen, ¿dicen que robé esos artículos y se los ofrecí a los nobles para ganarme su favor?

—…¿No eres la persona que quiere llegar a la cima más que nadie?

¿Es así como lo veía la gente? Si lo piensas bien, intentar superar a Theo, es el medio para intentar poner a ese bastardo en la posición de Comandante. Y todo terminó así. Por intentar conseguir un final perfecto dándole al personaje principal la cantidad justa de estimulación, terminé atrapado en algo extraño.

«Realmente me siento como un villano.»

En ese caso, lo correcto sería hacer una declaración más parecida a la de un villano aquí.

—¿Hay alguna evidencia?

Luke levantó las comisuras de la boca y se burló.

—La fecha en que se falsificó el registro resultó ser el día en que la Unidad Especial hizo guardia. No creo que esto por sí solo sea suficiente para culparme.

Cuando las cejas de Theo se estrecharon levemente, su rostro, una vez impecable, cambió de manera extraña.

—Ja, ¿evidencia?

En ese momento, Miles, que había estado observando la situación como una hiena y finalmente encontró el momento adecuado para intervenir, se levantó y golpeó el escritorio.

—Capitán Luke, espero que no se arrepienta de lo que acaba de decir.

«¿Qué le pasa a ese tipo? ¿Por qué es tan arrogante?» Luke lo miró con los ojos bien abiertos.

—¡Dejenlo entrar!

Miles gritó fuertemente hacia la puerta de la sala de conferencias. Entonces la puerta se abrió lentamente y entró alguien.

Y ese fue un acontecimiento que Luke no esperaba en absoluto.

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