Luke y Theo lo notaron en cuanto entraron en la habitación. Había mucha magia fluyendo por allí, o mejor dicho, la magia de los monstruos. Barras de hierro cubrían ambos lados, y el interior estaba lleno de diversas criaturas.
Luke no pudo evitar fruncir el ceño cuando vio esta típica escena de contrabando de monstruos. No importaba cuán bajo fuera el nivel del monstruo, este espacio, que fue creado para vender a los seres que constantemente amenazaban a los humanos, no podía ser muy agradable.
—¿Qué tipo de monstruo le gustaría, Joven Maestro?
El propietario abrió los brazos, mostrando su colección.
—¿Supongo que puedo elegir algo como un tipo en específico?
Aun así, Luke mantuvo sus emociones bajo control y continuó actuando como un noble curioso e imprudente. Pensó: “¿Cuánto me darían si los atrapara a todos?”. Por supuesto, dado que todos eran de nivel inferior, existía una gran posibilidad de que no se le pagara adecuadamente.
—Claro. Últimamente, los soldados están tomando medidas tan duras que le será difícil encontrar otro lugar como este.
Ciertamente había más monstruos de los esperados. Era evidente que habían sido importados ilegalmente de otros países o comprados en el mercado negro.
—Ojalá fueran un poco más pequeños y lindos.
De todos modos, el propósito de infiltrarse aquí era ver si había un monstruo exactamente como el que Theo estaba escondiendo en sus mangas. Si estuvieran aquí, este incidente terminaría como otro incidente más en el que los contrabandistas dejaron ir accidentalmente al monstruo, y esta cooperación podría terminar fácilmente.
Theo también parecía haber estado constantemente comprobando si el mismo monstruo todavía estaba allí desde que llegaron.
—Hay de todos los tipos aquí. Muchos nobles como tú los buscan.
El propietario, entusiasmado por la idea de ganar dinero, condujo personalmente a Luke al área interior. Efectivamente, había pequeños monstruos reunidos allí, tal como él dijo, pero todos eran cosas que ni siquiera parecían una bola de pelo.
Luke miró a Theo. Luego negó levemente con la cabeza. Era también señal de que ese lugar no tenía nada que ver con lo que buscaban.
—Hmm, ¿son estos todos los monstruos?
—Sí, eso es correcto.
—No hay nada que me guste especialmente… No tengo que decidirlo ahora, ¿verdad?
El dueño mostró una expresión ligeramente molesta ante las palabras de Luke, pero rápidamente controló su expresión.
—Por supuesto que puedes hacerlo.
—Entonces lo pensaré un poco más y volveré.
Ahora sólo les quedaba salir de ahí y contactar con la sede. Ahora que tenían información sólida y evidencia sobre la estructura de este lugar, las características y número de miembros, y cómo se vendían los monstruos, estaba claro que sería mucho más fácil para los soldados de la Rama Occidental hacer planes para capturarlos.
Mientras pensaba eso, estaban a punto de subir las escaleras cuando…
Pip-
La criatura peluda que se escondía en los brazos de Theo saltó de repente, provocando un sonido. Los pasos de los dos hombres se volvieron firmes. ¿Podría ser que reaccionó al poder mágico de los monstruos?
—Esperen.
Como era de esperar, la voz del dueño que los seguía de repente se volvió más baja. Los dos miembros de la organización delictiva, que intentaban abrir la puerta de enfrente, también tenían expresiones serias en sus rostros y volvieron a cerrar la puerta.
—¿No dijo el Joven Maestro… que nunca había tenido un monstruo?
—…Bueno, eso es verdad.
Luke asintió, intercambiando miradas con Theo.
—Pero si cualquiera puede ver que ese es un monstruo, ¿por qué mentirías?
El dueño se acercó lentamente a los dos. Y los dos hombres que estaban detrás de ellos hicieron lo mismo. Llevaban dagas baratas en las manos, pero Luke no sabía en qué momento las sacaron.
—¿Quiénes son realmente?
El rostro del dueño se tornó feroz de repente. Quizás presentía vagamente que Theo y Luke habían venido allí con otro propósito.
—¿Hay alguna ruta de escape aquí?
El dueño ladeó la cabeza en respuesta a la pregunta de Luke. No solo no era una respuesta, sino que el problema era que la pregunta iba dirigida a otra persona.
—No lo creo. Es una habitación completamente sellada.
En ese momento, Theo se dio la vuelta de repente y agarró la mano de uno de los hombres que se acercaba por detrás y lo atrajo hacia él.
—¿Uh?
Antes de que pudiera siquiera blandir su daga, Theo rápidamente derribó a uno de sus subordinados y lo arrojó al suelo. Un sonido, como el de una piedra al partirse por la mitad, salió de la boca del hombre con un chorro de saliva. El hombre perdió el conocimiento y sus ojos se pusieron en blanco.
El otro subordinado, que había presenciado cómo su colega perdía el conocimiento en un instante, se abalanzó sobre Theo, gritando. La punta de la daga apuntaba directo a su cuello, pero Theo esquivó el golpe hacia un lado y agarró el brazo del hombre, haciéndolo tropezar.
—¡Basta!
En ese momento, el grito del dueño retumbó desde el frente. Theo agarró el brazo restante del hombre, lo torció tras la espalda y lo inmovilizó con fuerza mientras alzaba bruscamente la cabeza.
El dueño tenía sus grandes y gruesos brazos alrededor del cuello de Luke, sujetándolo, y en su mano sostenía una daga un poco más larga que las que tenían sus hombres.
—Si haces un movimiento más, este lindo chico se irá al otro mundo hoy.
El hombre que había tomado a Luke como rehén reía con amargura. Theo se desprendió lentamente del hombre que tenía inmovilizado bajo su fuerza.
—Muy bien. Quédate quieto.
El dueño soltó una risita satisfecha, con una expresión de superioridad. Era la sonrisa del triunfo, una muestra de arrogancia que aparecía cuando creía haber conseguido la ventaja sobre su rival.
—Déjalo.
—¿Intentas persuadirme ahora? No sé quienes son, pero creo que querían sacarnos información. Debieron haber sido más cuidadosos.
El dueño empezó a burlarse de ellos, diciendo cosas como que habían actuado de forma descuidada y que su plan había fracasado. Incluso llegó a burlarse de ellos preguntándoles si habían entrado en su guarida sin siquiera un arma preparada.
—Creo que lo dije claramente. Déjalo.
—¿Qué?
—Lastima que no me escuchaste, lo dije por tu bien.
Las cejas del dueño se estrecharon gradualmente ante las palabras de Theo.
Era extraño, sin duda. Aquella situación era una clara amenaza para ellos, pero el hombre del cabello oscuro, quien había derrotado a dos subordinados sin esfuerzo, permanecía imperturbable. Su habilidad era innegable, pero… ¿por qué esa calma, incluso ahora, con su aliado secuestrado? En su mirada no había pánico, sino algo más inquietante: casi como pena.
Eso no era todo. Por lo general, era común tener miedo cuando te toman como rehén o cuando tus planes salen mal y te encuentras en medio de una crisis inesperada. Además, era natural que una persona común y corriente que nunca había experimentado algo parecido en su vida temblara de miedo.
Pero el hombre de cabello plateado bajo su brazo no temblaba, y no parecía importarle. Al igual que el hombre de cabello negro, parecía tan tranquilo como el agua quieta.
—Oye.
En ese momento, el hombre de cabello plateado habló de repente y levantó lentamente la cabeza. Al ver su rostro, el dueño tuvo una corazonada.
—Apestas.
Que no eran un noble cualquiera y su caballero.
—Ya que era una situación divertida pensé en soportarlo, pero ya no puedo más.
En ese instante, un hormigueo comenzó a extenderse por todo su cuerpo. Las manos y los pies le ardían, mientras un olor extraño empezaba a impregnar el aire. Era un aroma que había percibido muchas veces en su oficio… el hedor de carne humana quemándose.
Y en el momento en que se dio cuenta, ya era demasiado tarde.
—Luke, solo lo suficiente como para que estés a salvo.
Tan pronto como Theo dio un paso atrás, electricidad púrpura comenzó a surgir del cuerpo de Luke.
—¡Aahg!
Y era natural que la corriente se transmitiera al dueño, que estaba pegado a Luke. El hombre intentó soltarlo tirando de su mano, pero no pudo. Esta vez, Luke lo sujetaba del brazo con fuerza y no lo soltó. La electricidad le quemaba aún más y el dolor insoportable seguía extendiéndose por todo su cuerpo.
Lo último que vio el dueño en aquella agonía fue el rostro de Luke, con su deslumbrante cabello plateado brillando intensamente y las comisuras de su boca levantadas como las de un villano.
—Ugh…
Finalmente, el dueño soltó un quejido breve y cayó al suelo. Al caer, su pesado cuerpo provocó una fuerte vibración, como si hubiera ocurrido un terremoto.
Theo ató despreocupadamente las manos y los pies de los otros dos miembros de la pandilla con cuerdas que encontró cerca, luego recuperó a la criatura peluda que había estado escondida lejos, completamente asustada.
—Oye, debimos hacer esto desde el principio.
—Hay una clara diferencia entre entrar a ciegas y someterlos después de obtener toda la información. Aunque… estoy seguro de que te dije que lo hicieras con cuidado.
Theo suspiró mientras miraba al dueño quien se había desplomado con los ojos en blanco.
—Iba a preguntarle si sabía algo sobre este monstruo. Si sigues así, no conseguiré información.
—Bueno, eso ya es otra cosa.
Los otros dos miembros de la organización que Theo había sometido también perdieron el conocimiento.
—…Estos tipos son demasiado débiles.
En ese momento, se oyó un fuerte estruendo desde el otro lado de la puerta. Era el sonido de alguien bajando. Entonces Luke y Theo intercambiaron miradas por la inesperada situación.
—Ahora que lo recuerdo, había uno más.
—Saquémosle la información.
El hombre, que había estado corriendo presa del pánico, preocupado de que algo pudiera haberle sucedido a su jefe y a sus compañeros, fue finalmente atrapado por los dos hombres y atado con una cuerda, acabando así su destino.
—¡Q-Quiénes son ustedes!
—No importa eso. Tenemos algo que preguntarte.
Theo se agachó cara al hombre frente a ellos, cuyo cuerpo estaba atado fuertemente.
—¿Creen que les diré algo?
Aún así, aún quedaba cierto compañerismo entre ellos cuando el subordinado restante gritó. Entonces Luke se acercó a él y le dio unas palmaditas en el hombro.
—¡¿Qué?!
—Mira allá.
Luke señaló hacia algún lugar con la mano. Allí estaba el dueño de la taberna, tumbado como un pollo asado.
—¡¿De dónde diablos salió ese cerdo?!
—No es un cerdo, es tu jefe. El dueño de aquí.
—….
Los ojos del hombre se abrieron como platos, tan conmocionado que pensó que lo que yacía allí era un animal. Un gemido incomprensible escapó de la boca del hombre cuando se dio cuenta de que su jefe había sido atado tan miserablemente después de desplomarse.
—¿Quieres terminar así también?
—No. Qué… ¿Qué dijiste que querías preguntar? Pregúntame lo que sea, jaja.
El cambio de postura del hombre fue muy rápido. Theo miró a Luke, pero pronto siguió haciendo preguntas.
—¿Sabes algo sobre este monstruo?
Theo extendió su palma. Sobre ella, una criatura peluda y monstruosa temblaba de miedo, tanto que su pelaje se sacudía visiblemente. El color rojizo de su pelo parecía haberse adaptado al tono de las velas que iluminaban el subterráneo, había cambiado de apariencia una vez más.
—N-No sé nada.
—¿Estás seguro que no sabes?
Cuando Luke preguntó nervioso, el hombre asintió firmemente, siseando sorprendido.
—¡No sé! A pesar de que tengo experiencia en este campo, es la primera vez que veo a este monstruo. Solía trabajar en el mercado negro y contrabandear aquí y allá.
—Suenas bastante orgulloso de eso.
—Pero nunca había visto una criatura como esta… ¿De verdad habita en el Imperio?
Al autoproclamado experto en monstruos le pareció lo mismo. Luke suspiró profundamente. Había esperado resolver el problema de inmediato, pero tenía la sensación de que el caso no terminaría tan fácilmente.
—Déjame preguntarte una cosa más.
Theo volvió a poner al monstruo en sus brazos y sacó algo más.