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Sin Editar
La líder de Arenja le dijo claramente que se encontrara con la Santa, pero nunca especificó exactamente con cuál de ellas. ¿Pero quién hubiera pensado que las dos santas vendrían a visitar a Seong-jin al mismo tiempo?
—[Mira, ya sabía que esto pasaría. Tenía el presentimiento de que así sería]. —se jactó el Rey Demonio después de mucho tiempo—. [¿Qué te parece? ¡Es la previsión de este gran ser! Lo que tenga que suceder, pasará tarde o temprano]
—“Si, vaya. Es increíble”.
Seong-jin miró brevemente a la niña con aspecto de muñeca y a Seo Yi-seo, que la seguía de cerca y le gruñía.
De todos modos, él también quería tener una conversación, por lo que asintió obedientemente:
—Sí claro ¿quieres que tomemos un poco de té?
Tan pronto como sus palabras salieron alguien gruñó.
—¡Alteza Sisley, tenga cuidado! ¡Ese tipo es una bomba de relojería que finge ser un buen caballero!
—¿…?
¿Qué ha estado haciendo esta mujer en todo este tiempo?
—Dices eso de mí, pero tú también eres bastante extraña.
—Mmm, hermano. Es difícil de explicar, pero aquí hay una situación un poco complicada.
Una extraña mirada de preocupación apareció en el impasible rostro de Sisley. Pronto, los tres se sentaron uno frente al otro en la sala de recepción del Palacio de la Perla.
Seo Yi-seo se aferró con fuerza al dobladillo de la túnica de Sisley y se sentó junto a ella. Luego empezó a vigilar todo a su alrededor.
No solo vigilaba a Seong-jin, sino que también desconfiaba del sofá, de las galletas sobre la mesa y por su puesto del comandante Bruno que servía el té…
“Espera… ¿comandante Bruno?”
—¿Qué estás haciendo aquí?
Seong-jin miró incrédulo al hombre vestido pulcramente que servía de manera elegante el té. El comandante Bruno habló suavemente:
—Al pasar, vi a esa criada llevando una bandeja de té al salón. Si hubiera llegado un poco tarde, habría sido un desastre, su Alteza.
Parecía orgulloso, como si hubiera anticipado y detenido una gran conspiración. Y efectivamente, detrás de él, estaba Edith que sudaba y evitaba el contacto visual.
—Gracias comandante. —Seong-jin le agradeció con honestidad.
—No hace falta mencionarlo. Solo cumplo con mi deber de asistirlo. —respondió el comandante Bruno que tiraba de su bigote con suavidad.
Seong-jin bebió su té de un trago, ignorando la mirada resentida de Edith.
“Oh. Como se esperaba de alguien que se enorgullece de saber disfrutar el té. Su sabor no es inferior al té Melbourne que prepara Lewis”.
Así, Seong-jin y Sisley bebieron té en silencio durante un rato.
—En realidad, hay un asunto importante que me gustaría discutir contigo hermano. —dijo finalmente Sisley que colocó su té sobre la mesa
—¿Un asunto importante?
—Sí.
Sisley, reflexionó por un momento, luego suspiró, parecía que por fin había tomado una decisión y continúo hablando mirando directamente a Seong-jin.
—Es un asunto importante que te involucra a ti hermano, a la señorita Seo Yi-seo y a mí.
—¿Qué está sucediendo?
—Antes de decirlo, hay algo que debes saber de antemano. Aunque te cueste creerlo, la verdad es que la señorita Seo Yi-seo no es una persona común y corriente.
Seong-jin asintió con seriedad.
Eso era cierto. Una persona normal no se quedaría mirando fijamente una taza de té como si fuera su enemigo.
—La señorita Seo Yi-seo no es de este mundo. Es una viajera dimensional que vino aquí desde otro lugar.
—¿Ah, de verdad?
Es una afirmación bastante creíble. La realidad es que ella es una persona del mundo normal.
Tal vez interpretando la actitud indiferente de Seong-jin, Sisley añadió más:
—Es verdad, hermano. —dijo ligeramente ansiosa.
—Sí, lo sé ¿pero cómo te enteraste de eso?
—…
Ante la pregunta de Seong-jin los ojos de Sisley se abrieron por la sorpresa. Seo Yi-seo también se sobresaltó y se giró para verlo.
—¡Mira eso señorita Sisley! ¿Qué te dije? ¡Hay algo sospechoso en ese hombre! ¡Puede que él sea otro villano oculto!
“¿Villano oculto? ¿por quién me está tomando? Solo soy un espíritu maligno bondadoso que accidentalmente poseyó un cuerpo de este mundo”
—[Un villano oculto… Ya veo ¡Así que era eso! ¡Esa es la razón detrás de tu maldita personalidad tan terca!]
—“¿Por qué te están convenciendo sus palabras?”
—¡Es peligroso! ¿No deberíamos reconsiderar involucrar a esta persona, señorita Sisley?
—¿Quién eres tú para hablar? ¿Quién fue la que usó trucos extraños para hechizar a las personas?
—¿Qué? ¿Cómo sabes de [Comando menor]? El señor autor dijo que la gente común no puede percibirlo.
—¿Quién es el ‘autor‘?
—¿Por qué intentas sacarme información así? Antes también criticó un diseño perfectamente normal… ¡usted también es sospechoso!
Debido a las constantes críticas e interferencias de Seo Yi-seo a Sisley le llevó un tiempo el poder terminar su explicación a Seong-jin y los hechos que reveló fueron sorprendentes.
Este mundo en realidad es un universo que se encuentra dentro de un libro, tanto Seong-jin como Sisley son personajes dentro del libro. Además, Seo Yi-seo era una viajera dimensional que fue llamada desde otro lugar a través del autor de este libro.
—¿Este es el mundo dentro de un libro? —Seong-jin preguntó de nuevo.
Esa explicación no tenía sentido para él.
—[¿Cómo puede ser posible eso?] —dijo el Rey Demonio que también estaba desconcertado—. [Un mundo creado por el contenido de un libro no es imposible, pero un lugar así sería de manera natural un mundo ilusorio ¡pero este lugar es sin dudar algún un Mundo Principal!].
“Un mundo principal puede ser la base para que se cree un mundo ilusorio, pero no puede ser al revés. ¿Podría haber algún error?”
Seong-jin inclinó la cabeza, pero Sisley parecía creer firmemente que estaban dentro de un libro.
—De hecho, cuando era joven, leí la novela de la que hablaba la señorita Seo Yi-seo. Desde entonces, tenía la vaga sospecha de que este mundo es un libro. —Sisley continuó con una mirada sombría—. Pero no estaba completamente segura. Luego, la protagonista del libro apareció de verdad y tras compartir información con ella, pude confirmar que era real.
—Bueno, supongamos que eso es verdad por ahora, pero…
Seong-jin miró a Seo Yi-seo, que estaba sentada en el respaldo del sofá y refunfuñaba. Luego continúo hablando con Sisley:
—¿Ella es la verdadera protagonista?
—Mmm..
Ante esa pregunta, incluso Sisley parecía no tener respuesta.
Después de todo, ¿quién hubiera pensado que la nueva santa destinada a llevarla a la ruina sería alguien con una desconfianza tan extrema hacia los humanos?
De hecho, Sisley tuvo algunas complicaciones para poder reunirse con su hermano mayor en el Palacio de la Perla. Cuando llegó a la Iglesia de San Bastián por la mañana, Seo Yi-seo estaba haciendo un alboroto por un montón de cartas que le habían entregado.
Y todo eso no fue otra cosa que los movimientos rápidos de las partes influyentes en la Capital Imperial para impresionar a la nueva santa.
«¡¿Qué son todas estas extrañas invitaciones?! ¡Tíralas todas!»
«Pero Su Santidad, al menos debería de mirar esta carta. Pertenece al cardenal Diggory, es el jefe de administración. Seguro que desea reunirse con usted para ayudarla en algunos asuntos».
Sor Electra, que había llegado recientemente para ayudarla, intentó calmarla, pero la actitud de Seo Yi-seo era obstinada.
«¿Me están invitando por pura amabilidad? ¡ja! Pretende ser amable pero no le importo para nada ¡No me reuniré con nadie que me envié una invitación de repente!».
Luego, comenzó a sisear a la bandeja de plata llena de cartas.
«¡Shaaak!»
¿Es esa la heroína que fue proclamada santa, o es un gato callejero recogido en algún lugar?
«¡Ah, su alteza Sisley!»
Cuando Seo Yi-seo se encontró a Sisley, estaba encantada y pronto corrió hacia ella aferrándose a su túnica.
«¡La única persona en la que puedo confiar ahora es Sisley-nim! ¡A partir de ahora te protegeré!».
Negándose a dejar su lado, Seo Yi-seo terminó por acompañar a Sisley al Palacio de la Perla.
—Entonces, ¿cuál es el gran problema que está entre tú y yo?
—No te sorprendas, hermano mayor. Según el contenido del libro, una gran crisis pronto azotará este mundo. Poderosos reyes demoníacos descenderán y Delcross perderá la protección de Dios, por lo que caerá en la ruina y finalmente una terrible catástrofe azotará este mundo.
—Oh…
Sorprendentemente, esto tampoco es una información nueva para él.
Ante la reacción tranquila de Seong-jin, Seo Yi-seo frunció el ceño y comenzó a gritar.
—¡Mira eso! ¡Este loco ya lo sabía! ¡Es el villano oculto!
“¿Cuál es su maldito problema?”
—En fin, la señorita Seo Yi-seo vino a este mundo para salvar a Delcross de esa catástrofe. El autor del libro se acercó a ella y le pidió que se convirtiera en una santa para salvar el mundo. Esa persona le dijo que era un narrador de dimensiones, destinado a convertirse algún día en el Rey de las Historias.
—[¿El Rey de las historias?] —gritó el Rey Demonio sorprendido.
—“¿Será ese tal Sigurd Sigurdsson? El autoproclamado rey de los sueños que camina vaga entre mil sueños y habla mil voces”.
Mientras miraba fijamente a Sisley sin ninguna reacción en particular, Seo Yi-seo preguntó con una mirada sospechosa en sus ojos.
—No me digas… ¿ya lo sabías? ¿Conoce a esa persona?
—Bueno, no es exactamente “conocer”, pero sospecho de alguien un poco…
Seo Yi-seo se sorprendió por la respuesta y se aferró a la espalda de Sisley.
—¡Guau! ¡Me da tanto miedo ese tipo, señorita Sisley!
“¿De qué estás hablando”?
Cuando la miró con incredulidad, ella tembló y lo señaló con el dedo.
—¡El autor lo dijo! ¡Que si lo provocas mal, será un desastre! Dijo que él podría ser el mayor benefactor capaz de otorgar todo, pero si se tuerce aunque sea un poco, ¡se convierte en la peor catástrofe que destruye el mundo!
“… ¿Fui un personaje tan variable en la historia?”
Sisley, que se balanceaba de un lado a otro siguiendo los gestos de Seo Yi-seo, dejó escapar un pequeño suspiro.
—De todos modos, se dice que este autor tiene diferentes cuerpos que se mueven entre dimensiones. Tiene un avatar en la Capital Imperial, pero desafortunadamente, la señorita Seo Yi-seo desconoce su verdadera identidad. Ha ocultado cuidadosamente su apariencia.
Sisley miró a Seong-jin y continuó hablando con seriedad.
—Pero el libro que leí contenía algunas pistas que me dieron una idea de su identidad.
“Parece que este es el punto principal”.
—Tengo la sospecha de que el avatar del autor podría ser el joven maestro Ricardo Scarciapino, hermano mayor.
—¡…!
—Y esa persona es tu amigo.
“¡Por eso la líder de Arenja me instó a hablar con la santa!”
*** ** ***
Sisley se quedó en el Palacio de la Perla hasta casi la hora del almuerzo, hablando con Seong-jin. Luego regresó a la iglesia de San Bastián, un poco cansada, y Sor Úrsula, que la estaba esperando, le entregó una pequeña caja.
—¡Su Alteza! Ha llegado un regalo del príncipe Owen.
—¿Un regalo?
“Ah, es verdad. Hace tiempo recibí una carta de mi querido hermano.”
Sisley abrió la caja con un corazón feliz, pero lo que salió de la caja fue un pequeño trozo de tela rosa no identificable.
Era un poco más largo que la palma de la mano, tenía un bordado extraño y una cuerda elástica sujeta a la parte posterior.
“… ¿Qué es esto?”
Sor Úrsula, que había estado mirando el regalo con ojos curiosos, de repente frunció el ceño como si algo le hubiera ocurrido.
—¡Uff! ¿Qué es eso? Parece ropa interior ¡es un escándalo!
—No creo que sea eso…
“¿El hermano Owen me envió algo así como regalo después de tanto tiempo?”
Mientras Sisley pensaba, Seo Yi-seo asomó la cabeza.
—¿Eh? ¿no es un antifaz para dormir? Es muy bonito, pero parece que es algo fuera de esta época.
—¿Antifaz?
—Sí, es algo que te pones sobre los ojos para dormir cómodamente. ¡Guau, parece un conejo! ¡Es tan lindo!
Mientras Seo Yi-seo continuaba admirando el objeto, Sor Ursula, que había hecho un escándalo llamándolo ropa interior, desvió la mirada con incomodidad.
Pero Seo Yi-seo, que había estado examinando el antifaz para dormir por un rato, de repente abrió los ojos de par en par y gritó.
—¿Eh? ¿Eh? ¿Por qué aparece la información del artículo aquí?
—¿información?
—Si, estoy segura de eso ¡es algo que pertenece a mi mundo, señorita Sisley!
Seo Yi-seo comenzó a leer cuidadosamente algo en el aire mientras se acariciaba el antifaz rosa.
—…¿Chronicles Pangea?