Mi hermano menor siempre había sido un niño que no buscaba la atención de los demás, tampoco recibía mucha atención en sí. Casi no lloraba y muy de vez en cuando realizaba una rabieta. Ser así desde pequeño lo convirtió en un adulto inexpresivo y su personalidad se definió aún más después de irse por su cuenta. Aunque en ese entonces se hizo llamar como un adulto, todavía era un joven adolescente.
La situación continuó incluso después de que las cosas se salieran de mis manos. Para cuando pude volverlo a ver, mayormente solo por la televisión, ya no quedaba nada por lo que llorar. El rostro infantil se transformó de un momento a otro en el de un adulto firme e inquebrantable. O al menos, eso creía yo.
—Yoohyeon
Abracé su cuerpo tembloroso, sentí que tomaba aire, podía ser un jadeo o un sollozo, ¿que tengo hacer? ¿De qué forma lo tranquilizaba cuando éramos niños? No recordaba mucho, yo era demasiado joven en aquella época y no tenía las ideas claras. Simplemente lo abracé.Intente consolarlo abrazandole y usando palabras torpes, y si fuera igual de joven como en ese entonces, incluso lloraría con él. Cuando ya no sabía qué más hacer, mi pequeño hermano menor dejaba de llorar y decía: «No lloraré más, hyung», aunque seguía sollozando. Así eran las cosas.
—Estoy bien. Es solo un rasguño. —Le expliqué.
Deseaba darle tranquilidad al salir de todo esto sano y salvo, sin que se dañe ni un solo cabello de mi cabeza, pero esos monstruos interfirieron en mis intenciones.
—Él está muerto, no tienes de qué preocuparte.
—…
—¿Estás bien? ¿Tus heridas ya fueron tratadas, ya sanaron?
—Hyung.
—Si Yoohyeon, todo está bien.
—… ¡Nada está bien! ¡No está bien en lo absoluto!
Escuché una voz húmeda que me hablaba.
—Me siento tan mal que creo que voy a morir. —Yoohyeon se detuvo para respirar y sentí algo dentro de mí.
Sentía que me ahogaba, como si mi garganta estuviera bloqueada y seca al no saber que hacer, pero recordé que tenía sus memorias. Le acaricié la espalda mientras sacaba del inventario una botella que solo contenía los recuerdos de Yoohyeon.
—Esto contiene tus recuerdos, las cosas mejorarán una vez que los recuperes.
Él sabría que tenía a alguien que podía ayudarme dentro de la mazmorra, y esperaba que saber eso le brinde un poco de alivio.
Yoohyeon levantó la cabeza y vi que sus ojos estaban rojos mientras se mordía los labios. Sus ojos estaban llenos de tristeza y felicidad al mismo tiempo. Era mucho mejor que mostrara esas emociones en lugar de reprimirlas.
—Volvamos a casa después de que recuperes tus recuerdos.
—… ¿a casa?
—Sí. No es donde vivíamos antes, pero sigue siendo nuestro hogar.
—¿Nuestro hogar…?
—Claro que es nuestro hogar, ¿de quién más sería?
Nuestro hogar. Mientras mi hermano murmuraba distraído, abrí la botella y saque las canicas. Cuando se colocaron sobre el cuerpo de Yoohyeon, se absorbieron y desaparecieron. Sus ojos llorosos parpadearon un par de veces.
—¿Ya lo recuerdas? Lo que hice no fue tan peligroso, ¿a que sí?.
Yoohyeon no habló durante un minuto y me miró con los labios cerrados, confundido por las memorias que regresaron al mismo tiempo. Sin embargo, su rostro volvió lentamente a la normalidad y su mirada ahora estaba tranquila.
—… Todavía no me gusta que hagas estas cosas. —Su voz sonaba malhumorada, mientras su ceño se frunció profundamente. No dude en presionar mi dedo sobre su entrecejo, interrumpiendo su gesto.
—La gente tiene arrugas incluso cuando son de clase S …bueno tal vez.
No podía estar seguro ya que la piel de todos había sido suave, incluso Sung Hyeonjae después de cinco años.
—Pensé que me iba a volver loco. Pense que ibas a morir
—Sí.
—Es posible que Choi Seokwon haya cambiado de opinión antes de entrar a la mazmorra, y si no hubieras recibido ayuda, entonces tú… —su voz que parecía haberse calmado, comenzó a temblar nuevamente y continuó con dificultad —…todo lo que se queda en la mazmorra, desaparece sin dejar rastro. Hyung, yo…—Lo siento.
—No digas eso. No pidas perdón. Hyung, no volverá a suceder ¿verdad?
—Lo siento. Pero Yoohyeon, yo no moriré.
Si bien era arrogante, también era sincero.
—No puedo morir ahora, pase lo que pase, todavía no puedo morir. —dije
Había trabajado duro para sobrevivir y aún me quedaban muchas cosas por hacer. ¿Cómo podría desperdiciar esta vida que se obtuvo con tanto sacrificio?
—Por lo menos, quiero verte casarte. Y también ver a Yerim hacerlo..
Tengo un deber importante: sentarme en el asiento de los padres en la boda. Saque un pañuelo con el dibujo de un pollito del inventario y limpie las lágrimas del rostro de mi hermano. ¿Cuántos años habrán pasado desde la última vez que hice algo así?
—Sé que soy débil, pero no soy imprudente. No entraré en situaciones desesperadas que no tengan solución y solo me involucro cuando confío en que viviré.
El lagarto, Irin, salió de la nada y mordisqueó la punta del pañuelo, tiro de este como hasta conseguirlo, solo para tragárselo. Sí, Irin trabajó muy duro el día de hoy. Come lo que quieras.
—Me dijiste que me ayudarías siempre que lo necesitara. Y te creo. Confío en ti.
El rostro de mi hermano se relajó. Cuando ves una expresión como esa, era muy fácil reconocerla.
Aunque hubo un tiempo en que creí que no.
—Confío en ti, Yoohyeon. Sobreviviré sabiendo que me respaldas. Puedes ver que soy muy capaz. Estoy seguro de que puedo encarar a cualquier oponente y encontrar una manera de que me deje vivir. No importa quien sea, encontraré la manera. Adulando o amenazando, lo que sea necesario. Por eso, debes de venir a mi rescate, pero no te apresures, debes prepararte de forma adecuada. Yo puedo esperarte el tiempo que haga falta.
En comparación con ahora, hubo un tiempo en que no tenía nada en mis manos. Sobreviví a pesar de que hice todo tipo de cosas imprudentes. En comparación con el pasado, cuando ni siquiera tenía un cuerpo decente, ahora tengo más que suficiente para cumplir mi palabra.
—…Puedes evitar tales situaciones desde el principio.
—Yo también quiero eso, pero el mundo nunca hace lo que nosotros queremos. ¿Quién sabía que ese tipo reviviría como una clase de SSS hoy?
—¿Por qué te quiere el contratista de Choi Seokwon?
—¿ah, eso? Es el sucesor del lagarto dragon. Ese zombi que conociste quería que aceptara un contrato diciendo que dejaría vivir a mis seres queridos, pero me negué. Ese zombi parece que también está interesado en ti, pero sin importar el tipo de contrato nunca debes aceptarlo. Rechaza cualquier oferta, yo también lo haré.
Yoohyeon vaciló antes de asentir y repetí la advertencia antes de ponerme de pie.
—Vayámonos antes de que se cierre la puerta.
—Dijiste a casa, ¿verdad?
Yoohyeon se puso de pie, las marcas de sangre que le corrían desde los hombros hasta los pies se clavaron en mis ojos. Ese maldito bastardo de Choi Seokwon… Fui demasiado blando con él.
—¿…puedo dormir contigo hoy?
—¿Será por las lágrimas? Te ves unos 10 años más joven.
¿Debería darte también una almohada para el brazo? También puedo cantarte una canción de cuna. Con una frase tan simple dicha con una sonrisa, Yoohyeon logró sonreír levemente.
—Pero hyung, ¿no se suponía que estarías en el gremio Seseong?
—Me escapé. Sabes que me quedé allí tanto como pude.
—Dijiste que no eres imprudente, pero andabas sin resguardo por ahí ¿Entraste solo?
—No. Tenía a Velare con una habilidad de veneno del tipo A y una habilidad para esconderme. Tú fuiste a encontrarte con Choi Seokwon sin avisarme. No debemos tener secretos entre nosotros, ¿de acuerdo?
—Eso depende de ti.
—Ahora pareces diez años mayor. Parece que es la edad suficiente para dormir solo.
Salimos por la puerta y encontramos rostros familiares entre un fondo desolado. Me alivió ver que todos estaban bien y que Kang Soyoung aún estaba inconsciente en los brazos de Riette y Velare en el hombro de su dueña.
—Choi Seokwon está muerto.
Todos me miraron con sorpresa. Si un usuario de estadísticas de rango F se enfrenta a un monstruo que instantáneamente hace que las estadísticas de rango S sean incapaces de combatir, convirtiéndose en un clase SSS y luego regresa diciendo que el monstruo ha sido derrotado, cualquiera se sorprendería. Incluso de oirlo de otra persona, yo también dudaría.
—Por supuesto, no lo maté, y aunque no puedo ser específico, tomé prestadas las habilidades de alguien.
Noah y Song Taewon estaban aliviados, y aunque este último sospechó algo, pareció creerme después de vernos a Yoohyeon y a mí salir de la mazmorra. Por otro lado, Riette pareció arrepentirse.
—Darling, sé amable con tu hermanito.
¿Por qué demonios estaba diciendo eso?
—Deberías actuar mejor con Noah-ssi.
—No lo sabes porque no estabas…
—Cazadora Riette —Yoohyeon dio un paso adelante y la detuvo a mitad de la oración. —No digas esas tonterías.
—Estoy de tu lado ¿sabes?
¿Por qué se pone del lado de mi hermano? No lo sabía, pero era mejor que ella estuviera en otro lado ¿acaso lo encontró interesante? Quería decir algo, ya que ella realmente sería una mala influencia.
—También creo que Yoojin-ssi… —Noah murmuró, pero se calló cuando Yoohyeon lo miró, e incluso Song Taewon lo estaba mirando.
¿Qué hizo él…?
—No les prestes atención. Están exagerando porque no nos conocen.
En realidad, me sorprendió ver a Yoohyeon llorar porque era la primera vez en mucho tiempo que lo veía de esa forma, pero Riette y Song Taewon estaban actuando de manera demasiado extraña para mi gusto.
—Estoy cansado — Me dijo.
—¿Oh?
—Quiero ir a casa. —dijo Yoohyeon.
—De acuerdo, jefe Song por favor tenga esto.
Le di las otras canicas de memoria.
—Son los recuerdos de quienes se habían visto envueltos en la niebla y serán absorbidos automáticamente por su dueño. Creo que el suyo está incluido allí, y Noah-ssi también debería verificarlo.
Las dos personas fueron en busca de sus propios recuerdos. Pregunté casualmente qué faltaba. Noah recordó que Kang Soyoung se burlaba de él para tener una cita mientras conocía a Riette, y Song Taewon recordó haber trabajado horas extras durante tres días seguidos y haberse perdido el día de recolección de reciclaje.
Dejé a Song Taewon para que se encargara del desorden, y dado que había sido un gran incidente, pensé que trataría de hacer que nos quedáramos. Sin embargo, solo asintió y le dijo a Yoohyeon, un testigo importante, que viniera mañana.
Recuperé a Velare y regresé a las instalaciones de cría con la ayuda de Noah. Es agradable estar en casa después de mucho tiempo. Estaba tan cansado que casi me golpeé la cabeza contra la pared varias veces mientras tomaba una ducha caliente. Si hubiera sido una bañera, seguramente me habría quedado dormido en el agua.
Tan pronto como nos acostamos en la cama, ambos caímos en un sueño profundo sin decir una palabra.
*** ** ***
—Fue un inútil hasta el final. —La voz decepcionada de Luga Peya resonó en el baño de niebla y se frotó la barbilla con un tentáculo largo y suave.
No había sido difícil llevar a ese humano de clase S a entregarse, pero Luga Peya no había pensado que habría algún ser que pudiera derrotar a uno de su raza.
—Pensé que pediría ayuda, pero se escapó.
Había atado a ese hombre con las huellas de Luna Creciente ya que estaba seguro de que el hombre había sido elegido por los Inmorales en esta vida. Entonces, pensó que no podrían intervenir si el hombre no podía moverse.
—¿Es el criador su elección? ¿Por qué? —Peya inclinó su quinto tentáculo.
Si bien los cuidadores eran raros, hubo varios a lo largo del tiempo y de los mundos. Los inmorales nunca habían prestado mucha atención a los cuidadores en todas esas ocasiones.
En realidad, habían pensado que los cuidadores eran un obstáculo, ya que las clases S útiles tendían a actuar de manera extraña debido a ellos. Había sido común asesinar a los cuidadores y comenzar a manejar el mundo antes.
Si bien las clases S habían estado extrañamente tristes, habían vuelto a su estado original después de un tiempo. Incluso si los cuidadores los hubieran criado, eran radicalmente diferentes y el afecto entre ellos era limitado.
Por eso, Luga Peya pensó que esta vez sería igual.
Si bien fue inesperado que el cuidador tuviera la habilidad de Diarma, pensó que Sung Hyeonjae se la había dado al cuidador.
Sung Hyeonjae estaba cuidando al criador con la piedra mágica, pero él, había llevado a una clase SSS de su raza a la mazmorra y pudo derrotarlo.
Si bien Luga Peya no podía saber qué había pasado adentro, los inmorales debieron de haber intervenido.
Entonces, los inmorales habían elegido al criador en este mundo.
—No está del todo bien.
Fue interesante y Peya llamó a su amigo de la hora del té fingiendo usar un objeto que parecía un teléfono.
—Hola, Chatterbox.
—[¿Qué pasa Rey?]
—Aquí me llaman medusa.
—[¿No te han llamado así a dondequiera que vayas?]
—Eso no es lo importante. Ayúdame.
—[¿Por qué? Dijiste qué harías todo lo que pudieras.]
—Hay algo especial aquí. Siento que esta vez es real.
—Dijiste eso demasiadas veces, además, ese novato es molesto. Tiene talento y yo estoy en desventaja.]
—Entonces, encuentra una cosa para mí.
—[¿Una cosa?]
—El cadáver humano que se llevó el pájaro blanco.
Eso era en lo que más pensaba el cuidador.
—-[¿El pájaro blanco? No será fácil.]
—Desde que el pájaro se escondió, debe de estar almacenado en algún lugar, es probable que sea en el lugar en donde está el árbol que nieva.
—[Es demasiado ancho y llevará tiempo.]
—Te recompensaré bien, así que por favor hazlo lo más rápido posible. Los humanos mueren con demasiada facilidad.
Luga Peya tenía curiosidad por qué el pájaro blanco se había llevado el cadáver y pronto cortó la conexión.
◊♦ ♦◊♦ ♦◊♦
Gracias por la ayuda~.

0 Comentarios