Capítulo 166- Ceremonia de iniciación. Parte 1

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

Después de que el Santo Emperador apareció, el banquete principal de la fiesta de cumpleaños concluyó sin contratiempos.

Se rumorea que, por alguna razón, el Emperador estuvo mucho más relajado y dio su bendición con mucho más cuidado que el año pasado.

Cuando la ceremonia terminó, la tormenta también se calmó por completo, por lo que los invitados regresaron sumamente satisfechos, sin percibir ninguna anomalía particular. 

Seong-jin, que regresó un poco más tarde de lo previsto al Palacio de la Perla porque estuvo atendiendo a Logan, dio instrucciones a Dasha, que había venido para presentar un informe de investigación.

—Dejemos hasta aquí la investigación sobre la compañía mercantil. 

El gremio mercantil Milo no era muy grande, y ya se habían recopilado los datos contables básicos así como la información personal de los principales responsables.

Como era de esperar, en la investigación básica no había nada que llamara especialmente la atención. Aunque estuvieran relacionados con la Iglesia Oscura, no habrían cometido la estupidez de dejar constancia de ello en los documentos. 

Entonces, lo mejor sería ir a hacer una investigación de campo al territorio de Sigsmund. 

Si allí lograban encontrar aunque fuera una prueba decisiva, entonces podrían regresar a la capital imperial, presentar una denuncia ante el Tribunal de la Inquisición y proceder con un registro y confiscación. Si lo revolvían todo de arriba abajo, al final tendría que aparecer algo. 

—¿Entonces se dirigirán al norte, Alteza?

—Sí. Decidí acompañar al joven maestro en su regreso.

—Yo lo escoltaré en secreto.

“Eso sería de gran ayuda”. Seong-jin pensó eso por un momento, pero pronto negó con la cabeza.

Había oído que el territorio de Sigsmund era un lugar frío y apartado. ¿No era un entorno demasiado inhóspito para que una informante anduviera sola por allí? 

Además, en el grupo había usuarios de aura experimentados, como Lord Masain y el comandante Bruno. Si intentaba reunirse con ella a escondidas, probablemente acabaría experimentando cómo sus nervios se consumían en tiempo real. 

—No puedo someter a Dasha a un trabajo tan duro.

¿Cómo sabes cuánto tiempo permaneceré allí para decir que estarás vigilando día y noche? La carga de trabajo sería excesiva y, además, la eficiencia sería demasiado baja. 

Al oír aquello, Dasha mostró una expresión compleja y sutil, como si estuviera contenta y desconcertada al mismo tiempo. 

—Pero ese es el trabajo de los informantes.

—Antes que eso, hay cosas que necesito que investigues en la capital Dasha. 

Seong-jin planeaba pedirle que, a partir de entonces, se concentrara en investigar a las organizaciones republicanas que operaban clandestinamente en la capital imperial. 

Al pensar en Logan, que seguía abatido, sintió que debía hacer algo rápido. Si encontraba un grupo adecuado para que él lo apoyara, tal vez esa culpa infundada se disiparía poco a poco.

Y, si de paso lograba inculcar en la gente de Ortona la percepción de que no era el príncipe imperial de una nación enemiga, sino una fuerza de apoyo o, al menos, un colaborador, sería perfecto. 

Preferiblemente el Frente Azul de la Revolución Republicana, que Morres había apoyado durante mucho tiempo. Dado que ya tenía antecedentes de patrocinio, no habría problema en involucrar a otro príncipe de manera disimulada.

—[¿Y si no los aceptan?] 

Ante la pregunta del Rey Demonio, Seong-jin respondió con naturalidad.

—“Cortaremos por completo los fondos. No solo se cortará su apoyo financiero. Investigaría todas sus fuentes de dinero para controlarlas y chantajearlos. ¿Crees que se atreverán a desobedecerme? Jejeje”.

El Rey Demonio se estremeció ante la malvada risa de Seong-jin.

—[¿De verdad piensas ayudar al Segundo Príncipe a reconstruir el país? ¿Qué piensas hacer si aplastas de ese modo las esperanzas de quienes intentan levantar la nación como sea?]

¿De qué estás hablando, Rey Demonio inútilmente obsesionado con esto? 

—“Una organización que ignorara o tratara con hostilidad a Logan no podía tener unos objetivos tan puros, ¿verdad?” 

—[… Este admirador ciego es un caso perdido. Es casi una enfermedad. ]

¿Y ahora por qué viene este a buscarme pelea? 

En cualquier caso, además de aquella, había bastantes organizaciones que estaban siendo consideradas. Era algo que Seong-jin había descubierto recientemente, pero dentro del Imperio había muchas más actividades de organizaciones subversivas contrarias al sistema de lo que había imaginado.

Era imposible que aquel Santo Emperador no lo supiera, así que no entendía por qué las dejaba actuar tranquilamente.

—Hay una política de no reprimir severamente a los grupos que se mueven silenciosamente bajo tierra.

—¿Ah, sí?

Era verdaderamente curioso que, a pesar de que aquellas organizaciones subversivas proliferaban bajo la superficie, el Imperio funcionara con tanta estabilidad. 

Y había otra cosa que había descubierto: sorprendentemente, las organizaciones que el antiguo Morres patrocinó eran bastante más sólidas que las demás. 

Por ejemplo, el Frente Azul de la Revolución Republicana, no solo eran refugiados de Ortona, sino también jóvenes intelectuales y escritores que participan activamente. Especialmente los escritores tienen un papel incomparable.

Los jóvenes de Ortona que vivieron brevemente la república canalizaron su pasión e ideales en la literatura. Sus obras se han vuelto un tema candente en los círculos sociales principales.

Como resultado, antes de que nadie se diera cuenta, Ortona había adquirido entre los jóvenes de la capital imperial una imagen semejante a la de un país fantástico o una nación ideal. 

“Y la Sociedad de la Peste de Adelheid también es relativamente buena entre las sociedades de la peste…”

Entonces, esperaba que la Hermandad de la Verdad Dorada también fuera así.

Mientras Seong-jin meditaba, Dasha lo miró y habló cautelosamente.

—Su Alteza, en cuanto a la investigación de las organizaciones republicanas, si no tiene inconveniente, ¿qué le parecería entregársela a uno de mis compañeros informantes? 

—¿compañero?

—Sí. 

Seong-jin parpadeó. A menos que hubiera una razón extraordinaria, aquella mujer jamás propondría confiar su propio trabajo a otra persona. 

—Es un compañero confiable y competente. Además, tengo entendido que ha estado investigando estos grupos desde hace mucho tiempo. También recibí su ayuda para obtener los resultados de esta investigación. 

—¿Ah, sí? ¿Quién es?

—Es un informante exclusivo de otro miembro de la familia Imperial, no puedo revelar su identidad…

Tenía una corazonada. 

—¿Es el informante de Logan?

—…Sí, correcto. —Dasha abrió muchos los ojos y después asintió.

Claro, Logan también estaba investigando a estos grupos por separado. ¿Por qué no lo haría? 

“De hecho, es más eficiente dejarle todo a él”.

Seong-jin asintió.

Sin embargo, la Dasha que él conocía podría haber aprovechado aquello para ampliar todavía más la información, pero jamás habría propuesto entregar por completo la investigación. 

—…Dasha, tienes algo más que quieres hacer, ¿verdad?

—Sí, Alteza. —Ella lo miró fijamente—. Por favor, permítame que le acompañe hasta el territorio de Sigsmund.

—Te estoy diciendo que será muy duro para ti. 

—Perdone mi atrevimiento, pero ese es el deber de una informante exclusiva. También hay agentes de la Atalaya del Mono en el territorio de Sigsmund, así que podré recibir su ayuda. 

—…

—Le ruego que me permita cumplir con mi deber.

Seong-jin miró la nuca de Dasha, que inclinó la cabeza con respeto.

Sería suficiente con un compromiso razonable.

«No debí haber dejado toda la carga a mis amigos y compañeros y morir tan tranquilamente».

Bueno, hay personas que no soportan no ser estrictas consigo mismas.

—Está bien, para mí es lo mejor. Si me ayudas, las cosas serán mucho más fáciles. —Seong-jin asintió.

Ante aquellas palabras, Dasha sonrió como si se sintiera aliviada. 

Sin tener siquiera en sueños la menor idea de que el príncipe imperial, en vez de investigar el territorio de Sigismund, planeaba empezar por poner patas arriba la casa del conde fronterizo.

♦♦♦  ╬  ♦♦♦

Los planes de Codicia y Siembra terminó fracasando miserablemente. 

Aunque fue un golpe maestro en donde se aprovecharon de la debilidad en la fiesta de cumpleaños, de manera inesperada el Santo Emperador mostró una respuesta tranquila ante los dos Monarcas Demoníacos de alto rango, incluso con una causalidad insuficiente.

Además, como una variable imprevista irrumpió en la Fisura, las encarnaciones de imagen mental de ambos, alcanzadas por cientos y miles de bombas de imagen mental, quedaron literalmente despedazadas sin dejar rastro. 

Los dos Monarcas Demoníacas apenas y lograron escapar de la Fisura y regresar a los cuerpos de sus contratistas. Sin embargo, incluso después de aquello, Siembra continuaba pagando muy caro haber subestimado lo sucedido. 

—¡Aaaaaaah!

Humo negro emanaba del brazo del joven. La persistente llama que se había adherido a Siembra en la Fisura lo siguió hasta aquí, quemando a su contratista.

—Tsk. ¿Ni siquiera eres capaz de encargarte de un simple ataque de imagen mental? Qué aspecto tan lamentable. 

Codicia lo criticó mientras Siembra fruncía el ceño, quejándose agraviado.

—No, esto es realmente extraño. ¡No se apaga!

Como dijo, Siembra trató toda la noche de controlar la llama con su poder, pero por alguna razón, el fuego que no se extinguió y devoró todo el brazo derecho de su contratista y ahora se extendía lentamente sobre su hombro.

El dolor de consumirse poco a poco ya era terrible, pero ¿qué diablos eran aquellas llamas para que ni siquiera la autoridad de un Rey Demonio de alto rango pudiera someterlas? 

“¿No me digas que acabaré siendo invocado de regreso de esta manera ?”

Siembra sudaba frío.

Si no encontraba inmediatamente a otro contratista, era evidente que Siembra sería invocado de regreso desde Delcross sin poder hacer nada. Y, en tal caso, estaba claro que no podría volver a este mundo hasta que el culto celebrará un nuevo ritual. 

Fue justo en ese momento.

—¿Qué hace el señor de la Codicia se ponga en contacto a estas horas y en este lugar? y ¿quién es esa otra persona…?

Alguien se acercó mientras preguntaba. Era Romaine, el hombre aún usaba su máscara a medias. Ambos Monarcas Demonio desprendían por todo el cuerpo una ominosa energía demoníaca negra, pero él se aproximó sin darle importancia y preguntó: 

—¿Tiene algún problema esta persona? 

Siembra lo fulminó con la mirada. 

Detrás de Romaine caminaba un anciano vestido con ropas sacerdotales, y la energía que se percibía en él correspondía claramente a un hermano de Siembra que había recibido su bautismo. 

—¿Qué le hiciste a un miembro de mi culto, maldito títere insolente?

Los ojos del anciano estaban vidriosos y perdidos. Romaine le lanzó una mirada y encogió los hombros.

—Como estaba demasiado asustado, solo le facilité un poco de tranquilidad mental. Al verlo ahora, parece que hice bien. Pensando en lo que ocurrirá dentro de poco, ¿no sería cruel exigirle que conservara la cordura? 

—¿Qué has dicho?

—¿Acaso no lo necesitas tú también? Parece que no hay otra opción. —Romaine dirigió la mirada al hombro en llamas de la Siembra y añadió—: Con gusto le cederé mi títere para el bien del gran Señor.

Siembra abrió los ojos. ¿Cómo se atrevía a ofrecer a un humano bajo su control?

Como reflejo de su desagrado, la energía demoníaca que emanaba de su cuerpo se volvió todavía más siniestra. Sin embargo, incluso frente a aquella mirada autoritaria, Romaine no pestañeó. 

—¡Maldición! A mí me gustan los cuerpos frescos y jóvenes… ¡Originalmente, las plantaciones se hacen con árboles jóvenes!

En cualquier caso, tal como había dicho Romaine, ya no le quedaba otra opción.

¡Fwoosh!

Tan pronto como Siembra se trasladó al anciano, el cuerpo del contratante anterior quedó envuelto en llamas oscuras. Su poder para contener el fuego había desaparecido.

Un momento después, el anterior contratante de Siembra quedó reducido a cenizas en el suelo. Codicia, que observaba en silencio, alzó la mirada sin expresión y miró al hombre enmascarado.

—Has llegado en un momento verdaderamente oportuno, Romaine. Sin duda habrá algo que deseas de nosotros como recompensa por esto, ¿verdad? 

Una sonrisa larga se dibujó bajo la máscara.

—Sí. He venido a escuchar sobre ‘el Preparado’, gran señor de la Codicia. Deseo oírlo directamente de ustedes, los grandes Señores que lo prepararon 

♦♦♦  ╬  ♦♦♦

La mañana del último día de la celebración de la fiesta de cumpleaños.

Seong-jin se encontraba junto con Logan en el patio de entrenamiento de la Orden de Caballeros de Santa Marcias. Esto se debía a que Sisley había recibido una citación del comandante de la Orden.

La ceremonia de ingreso de Sisley estaba programada para celebrarse en cuanto terminara la fiesta de cumpleaños. Lo llamaron un ensayo preliminar, pero ¿qué demonios podían practicar en un patio de entrenamiento con una niña que no sabía nada?

“Es bastante obvio”.

Tanto los caballeros alineados mientras desprendían una presencia intimidante como los escuderos que blandían sus mayales con movimientos exagerados mientras lanzaban gritos extraños.

A juzgar por aquello, estaba más que claro que todos pretendían intimidar de antemano a la santa. Después de todo, una mocosa de apenas doce años iba a convertirse en su superior.

Por supuesto, Sisley, que no se había percatado de aquella atmósfera excluyente, sostenía con expresión emocionada el mayal que uno de los caballeros le había entregado.

Mientras observaba a un inquisidor explicarle presuntuosamente a Sisley cómo debía blandir el mayal, Seong-jin abrió la boca.

—Oye.

—¿Sí?

—Tú habías decidido ayudar a la Unidad Especializada en Monstruos mientras estuvieras en la capital imperial, ¿verdad?

—Así es.

Como si la agitación del día anterior hubiera sido una mentira, Logan mostraba, como siempre, una apariencia impecable. Seong-jin lo observó de reojo y propuso:

—Entonces, ¿quieres acompañarme a investigar el territorio de Sigsmund? Así también puedes tomar un poco de aire y hacemos ambas cosas a la vez.

Si dejaba solo a este tipo, quién sabía hasta qué profundidad volvería a perforar. Acabaría encontrando petróleo.

Sin embargo, al oír la propuesta, Logan contempló inexpresivamente a Seong-jin y de pronto estalló en carcajadas.

—Eso es imposible, Lee Seong-jin. Cuando la expedición de subyugación visitó los alrededores del territorio de Sigsmund, al conde fronterizo le incomodó incluso que yo permaneciera brevemente dentro de sus dominios. Si intervengo, probablemente expulsarán de inmediato a la Unidad Especializada en Monstruos del territorio.

Si habían mostrado tanta cautela ante Logan, célebre por la intensidad de su poder divino, aquello significaba que en el territorio realmente había muchas actividades sospechosas.

Cuando Seong-jin cerró la boca, Logan dirigió la mirada hacia Sisley y continuó hablando.

—Me avergüenza haberte preocupado. Ayer actué terriblemente a pesar de ser mayor.

—¿Quién es el mayor aquí, imbécil?

—Soy al menos diez años mayor que tú. Te digo que tenía setenta años.

Seong-jin abrió la boca de par en par.

No había nadie que no supiera cuándo había muerto el general Gael. ¿Y, aun así, aquel desgraciado todavía insistía con semejante afirmación?

Fingiendo no advertir la mirada incrédula de Seong-jin, Logan continuó:

—Además, como puedes ver, parece que Sisley necesita ayuda un poco más especializada. Me quedaré aquí para enseñarle. A este paso, creo que no tardará en matar a alguien.

—¡Ah!

Era exactamente como había dicho Logan.

¡Crac! ¡Crunch!

Más allá de las armaduras de placas, aplastadas hasta quedar planas, podían verse los rostros pálidos de los miembros de la Orden de Caballeros de Santa Marcias.

La pequeña santa recogió el mayal provisto de amenazadoras púas y les dedicó una sonrisa radiante y honesta.

—Como estoy apuntando a espantapájaros con armadura y no a personas, por algún motivo me siento más tranquila. Si los golpeo de esta manera, no morirán, ¿verdad?

¡No, morirán! ¡Morirán sin ninguna duda!

Como si pudiera oír los desesperados gritos internos de los inquisidores, Seong-jin sonrió con satisfacción.

Qué bueno era hacer un ensayo preliminar.

Veamos cómo se las arreglan de verdad con una genio de las artes marciales que jamás se cansa, haga lo que haga.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x