No disponible.
Editado
La expresión de Xue Danrong cambió notablemente. Apretó los labios, como si estuviera conteniendo algo, pero al final no dijo nada. Simplemente se dio la vuelta y se sentó con las piernas cruzadas en otro espacio vacío.
Fang Chaozhou se quedó atónito al ver que se alejaba tanto de repente, pero luego pensó que ese era el comportamiento normal de su Xiǎo shīdì. El comportamiento anterior no era normal; debía de haber sido por el veneno.
Pasaron la noche en el templo en ruinas. Fang Chaozhou tenía la intención de turnarse con Xue Danrong para vigilar, pero pronto se quedó dormido. Cuando despertó, fue porque lo llamaron.
──Er shīxiōng, debemos irnos ──Xue Danrong dijo fríamente estas palabras, tomó a Duanshui, deshizo la barrera y salió del templo.
Fang Chaozhou se levantó rápidamente, pero su ropa y cabello estaban desordenados, así que solo pudo gritar:
──¡Xiǎo shīdì, espérame!
Cuando terminó de arreglarse y salió, Xue Danrong ya estaba sobre su espada. Fang Chaozhou rápidamente se subió también.
Sin embargo, la espada Duanshui no volaba como de costumbre; se movía de forma errática. Fang Chaozhou contuvo la respiración varias veces. Se decía que las espadas espirituales reflejaban el estado de ánimo de su dueño. ¿Está mi Xiǎo shīdì de mal humor?
Al pensar en esta posibilidad, Fang Chaozhou se volvió aún más cauteloso. No habló en todo el camino, por miedo a empeorar su estado. Pero incluso sin que él dijera nada, el humor de Xue Danrong no mejoró, incluso pareció empeorar.
Cuando llegaron a la ciudad de Xianglian, Fang Chaozhou lo llamó rápidamente.
──Xiǎo shīdì.
Xue Danrong, de espaldas a él, se giró ligeramente. La luz del sol bañaba su perfil, suavizando un poco su frialdad.
──Xiǎo shīdì, tengo algunos asuntos que atender. Vuelve a la posada tú solo.
Fang Chaozhou lo había pensado bien. Si regresaba a la posada con Xue Danrong, todos le preguntarían por qué habían vuelto juntos y si habían estado juntos estos últimos días.
Temía que hubiera malentendidos y que el rumor de su impotencia se desmintiera, así que debía mantener cierta distancia con él.
Xue Danrong lo miró y dijo con un tono aún más frío que antes: ──Como quieras.
Dicho esto, se dio la vuelta. Cuando estuvieron cerca de la posada, Xue Danrong hizo descender la espada y saltó.
El viento hacía ondear su túnica blanca, y las puntas de su largo cabello, recogido a medias por una corona de jade, se elevaron en el aire. Xue Danrong descendía como un inmortal. Los ciudadanos que lo presenciaron no pudieron evitar exclamar con asombro. Al ver su rostro, se quedaron aún más atónitos, incapaces de emitir ningún sonido, solo mirando embelesados. Pero Xue Danrong, con una expresión fría, caminó a grandes zancadas hacia la posada.
Fang Chaozhou, que se había quedado en la espada, también saltó rápidamente. En cuanto lo hizo, la espada Duanshui se encogió y voló hacia la mano de su dueño.
Después de aterrizar, miró la espalda de Xue Danrong y se dirigió en otra dirección. Decidió esperar un rato antes de volver a la posada.
¿Pero a dónde ir?
Tras pensarlo un momento, se dirigió a una librería cercana. Pero antes de que pudiera entrar, un látigo se enrolló alrededor de su cintura.
──Finalmente te encontré.
Al mismo tiempo, escuchó una voz detrás de él.
Fang Chaozhou se detuvo un momento antes de darse la vuelta.
Efectivamente, era el pequeño demonio.
El joven vestido de negro que sostenía el otro extremo del látigo levantó ligeramente su rostro y lo miró con sus ojos felinos, como si lo estuviera evaluando. Después de un rato, tiró con fuerza del látigo. Fang Chaozhou sintió que todo se oscurecía a su alrededor, y cuando recuperó la vista, ya no estaba en la calle.
El lugar parecía una especie de barrera especial.
Todo a su alrededor era oscuro, excepto el lugar donde él y Li Zhu estaban parados.
──¿No te había secuestrado mi padre? ¿Te liberó? ──Li Zhu no soltó el látigo que rodeaba la cintura de Fang Chaozhou, sino que caminó a su alrededor. Cuando volvió al frente, le golpeó ligeramente la mano con el mango del látigo.
Al oír esto, Fang Chaozhou recordó la imagen de Li Yiye siendo apuñalado en el corazón por la espada Duanshui. Parecía que Li Zhu aún no sabía lo que le había ocurrido a su padre.
──Escapé solo ──Fang Chaozhou eligió decir algo a medias entre la verdad y la mentira.
Li Zhu parecía incrédulo.
──¿Escapaste de las garras de mi padre? ──pero frunció el ceño y añadió:── También es posible. Después de todo, mi padre está más interesado en mi bebé Danrong.
Dicho esto, resopló con fuerza.
Ese día, en la final de la Conferencia de Cultivo, había secuestrado a un falso Xue Danrong. Luego, un tipo del Templo Fengyue se lo había llevado. No le importaba, pero su bebé Danrong lo había perseguido, y su padre había ido tras él. Temiendo que su padre le hiciera algo malo a Xue Danrong, se había interpuesto en su camino, pero al final no había sido rival para su padre.
No sabía si su padre había hecho algo inapropiado después de alcanzarlo.
──Por cierto, ¿viste a mi bebé Danrong cuando escapaste? ¿Lo capturó mi padre? Pregunté por ahí, y no regresó a la posada de la Secta Tianshui. Llevan días buscándolo ──los ojos de Li Zhu estaban llenos de preocupación, como si temiera que algo malo le hubiera pasado a Xue Danrong.
Fang Chaozhou pensó un momento antes de responder:──No lo vi, pero debería estar bien.
──¿Cómo lo sabes? Mi padre es una bestia, abusa de hombres y mujeres. ¿Y si le hizo algo a mi bebé Danrong? ──Li Zhu maldecía a Li Yiye como si fuera un enemigo, no su padre── No, no puedo quedarme aquí. Tengo que volver.
Tras decir esto, dio un paso adelante, pero de repente se detuvo y lo miró con recelo.
──Espera, ya sabes quién soy, ¿verdad?
Fang Chaozhou ya lo sospechaba, pero ahora solo podía fingir que acababa de descubrirlo.
──Acabo de saberlo.
Li Zhu arqueó una ceja y tiró del látigo, acercando a Fang Chaozhou.
──No me gusta que la gente sepa mis asuntos.
Al oír esto, Fang Chaozhou pensó que si no hubiera podido activar a Duanshui, ahora no sería nada más que la madrastra de este pequeño demonio.
──¿Crees que debería matarte? ──el pequeño demonio, sin saber que Fang Chaozhou se había aprovechado de él, deliberadamente bajó la voz para intimidarlo.
Pero Fang Chaozhou ya no le tenía miedo. Ya había ofendido al gran demonio, ¿y qué si ofende al pequeño? Li Zhu no podía derrotarlo. Quizás, si tenía suficientes enemigos, estos pelearían entre sí por el derecho a matarlo.
Así que Fang Chaozhou bajó la mirada hacia el látigo que lo rodeaba y lo apartó con la mano.
Li Zhu, al ver que le quitaba el látigo, abrió aún más sus ya grandes ojos, a punto de estallar en furia. Pero Fang Chaozhou, al verlo, le dio unas palmaditas en el hombro con calma.
──No puedes matarme, a menos que le pidas ayuda a tu padre.
Li Zhu no pudo refutar esas palabras. Miró fijamente a Fang Chaozhou.
──Tal vez no pueda matarte ahora, pero eso no significa que no pueda hacerlo en el futuro. Tarde o temprano te mataré.
──Ya hablaremos de eso en el futuro ──Fang Chaozhou respondió sin contemplaciones.
Li Zhu se enfadó aún más. Su rostro se hinchó de ira, y sus ojos desprendían fuego. Pero de repente, se calmó.
──Entonces, ¿viste a alguien idéntico a mi bebé Danrong?
──No ──Fang Chaozhou lo negó rotundamente.
Por supuesto que no lo había visto. No se había mirado en un espejo.
La mirada de Li Zhu se volvió cada vez más suspicaz. De repente, dio un paso adelante y abrazó con fuerza la cintura de Fang Chaozhou. Al hacerlo, su expresión cambió drásticamente.
──Eras tú. Te abrazé antes, todavía recuerdo la sensación. Tú…──estaba tan furioso que le rechinaban los dientes. Este tipo había escuchado todas las tonterías que había dicho── ¿Recuerdas lo que dije esa noche?
Fang Chaozhou, astuto, respondió:──¿Qué noche? ¿Nos vimos alguna vez de noche?
Pero cuanto más lo evadía, más se enfadaba Li Zhu. Probablemente debido a su corta edad, se sentía avergonzado y furioso. Lo soltó.
──Olvida todo lo que dije, y no se lo digas a mi bebé Danrong, ¿entendido? De lo contrario, te mataré, ya sea dentro de diez años, cincuenta, o incluso cien, definitivamente te mataré.
Una y otra vez, lo amenazaba con matarlo.
Fang Chaozhou negó con la cabeza.
──Tranquilo, no diré nada.
Li Zhu resopló, todavía molesto. Se sentía humillado y quería vengarse. De pronto, recordó que cuando se había llevado a Fang Chaozhou, este estaba sentado en el regazo de su padre.
──Por cierto, ¿qué relación tienes con mi padre? ¿Por qué estabas sentado en su regazo? ¿Querías ser mi madrastra? ──Li Zhu miró furioso a Fang Chaozhou, y antes de que pudiera negarlo, continuó:──Ni lo sueñes. Es imposible. A mi padre no le gustaría…
Examinó a Fang Chaozhou de arriba abajo, buscando algo que criticar, pero no parecía haber nada. Tras una pausa, finalmente encontró un punto débil.
──¡Alguien tan descarado, tan lascivo, tan promiscuo! Eres un sinvergüenza, sedujiste a mi padre, e incluso intentaste seducirme a mí.
Creía que era culpa de Fang Chaozhou; de lo contrario, él no habría dicho esas cosas esa noche.
Era tan desvergonzado. Esa noche, primero se escondió detrás de él, luego detrás del tipo del Templo Fengyue, después detrás de su padre, y finalmente se había aferrado a su bebé Danrong.
No era de extrañar que su padre dijera que Fang Chaozhou era un coqueto.
Si su padre, esa bestia, decía que Fang Chaozhou era promiscuo, entonces debía ser cierto.
Li Zhu recordó que Fang Chaozhou le había agarrado la mano y se convenció aún más de que estaba en lo cierto. Este tipo quería seducirlo.
¿Podía permitir que eso sucediera?
Por supuesto que no.
Así que Li Zhu, furioso, dijo: ──Ni se te ocurra seducirme. Mi cuerpo y mi corazón pertenecen a mi bebé Danrong. No importa cómo intentes seducirme, no tendrás éxito. Incluso si te desnudas delante de mí y me llamas “Gege”, te ignoraré.
Fang Chaozhou: ¿?
Algo no está bien.
Li Zhu, al ver que Fang Chaozhou seguía mirándolo, se enfadó aún más.
──¡Deja de mirarme! ¿Sigues intentando seducirme? No caeré en tus trucos baratos. Hmph, solo mi padre, esa bestia, te haría caso. Pero te advierto, no sueñes con ser mi madrastra. ¿Acaso quieres ser mi madrastra y luego, como en las novelas, tener un romance con tu lindo hijastro? ¡Ni lo pienses!
──Pero…──Fang Chaozhou no pudo soportarlo más.
Pero en cuanto abrió la boca, Li Zhu lo interrumpió ansiosamente.
──¡Cállate! No hables. ¿Quieres decir que me equivoco? No me equivoco. Le diré a mi padre que estás obsesionado conmigo y que quieres llamarme “Gege”.
Fang Chaozhou: …
No… ¿Qué demonios estuvo leyendo este pequeño demonio últimamente?