Capítulo 23

Arco | Volúmen:

Historia principal

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

Esperar a que alguien regrese a casa

Wan Tianning claramente no esperaba que Zhuang Yan todavía tuviera intención de adentrarse en la montaña.

Hoy, sin duda habían ganado bastante dinero, e incluso alguien les había hecho un pedido de fermento para el próximo mes. Tenían que hacer más fermento, ¿cómo iban a tener tiempo para hacer otras cosas?

La oposición e incomprensión de Wan Tianning se suavizaron bastante al saber que el hijo mayor de la familia Zhou también acompañaría a Zhuang Yan a la montaña.

“Tianning, tranquilo. Solo iré dos días, pasaré una noche en la montaña. Salgo mañana y vuelvo pasado mañana. No retrasará nuestra producción de fermento”. Zhuang Yan quería ver si en las zonas más altas del bosque había otros tipos de árboles. En casa no tenían nada y para hacer muebles necesitaban madera. Si conseguían madera de buena calidad, solo tendrían que pagar al carpintero, ahorrándose una gran cantidad de dinero.

Además de querer ahorrar, Zhuang Yan quería ganar dinero. Quería probar suerte en la montaña, a ver si podía cazar algún animal o encontrar algún tesoro de la montaña.

Ya que Zhuang Yan hablaba así, Wan Tianning solo pudo aceptar, pero le pidió que volviera pronto, que si podía no pasar la noche en la montaña, que no lo hiciera.

A la mañana siguiente, en cuanto Zhuang Yan despertó, se levantó rápidamente de la cama. Nada más salir de su habitación, percibió un intenso aroma a trigo. Fue corriendo a la cocina y descubrió que Wan Tianning le estaba preparando provisiones secas para llevar a la montaña.

El día anterior también habían comprado un poco de harina. Wan Tianning le hizo tortitas, todas del tamaño de la palma de la mano, fáciles de guardar.

Además de las tortitas, Wan Tianning también le preparó una caja de carne de almuerzo y dos salchichas, pero Zhuang Yan guardó la carne de almuerzo y las salchichas, pidiéndole que las guardara, que no debían ser vistas por otros.

Wan Tianning sabía que las cosas de Zhuang Yan no podían ser vistas por otros, así que no insistió. En cambio, confirmó de nuevo la hora de regreso con Zhuang Yan. “Mañana tienes que volver sin falta. Prepararé la cena y te esperaré. Haré algo rico”.

“Tranquilo, tampoco me atrevo a quedarme mucho tiempo en la montaña. Quién sabe, quizás pueda volver hoy mismo”. Zhuang Yan miró el cielo y calculó que Zhou Hu, el hijo mayor del cazador Zhou, ya debía estar por llegar. Efectivamente, al terminar de hablar, oyó los golpes en la puerta. Zhou Hu ya había llegado.

Cuando Wan Tianning fue a despedirlos, los acompañó un buen trecho antes de regresar. Antes de volver, les repitió varias veces que era mejor que no pasaran la noche en la montaña, que no importaba si volvían un poco más tarde, pero que mejor regresaran ese mismo día.

Después de regresar, Wan Tianning se apresuró a retomar su bordado. La última vez había acordado un plazo de diez días con alguien, y ya había pasado la mitad del tiempo, pero apenas había completado menos de la mitad.

Sacó todas sus muestras de bordado y también el chocolate que había escondido antes. Ese caramelo tan dulce y aromático de la vez anterior ya se lo había terminado. Este aún no lo había probado.

Imitando la forma de hacer de Zhuang Yan, rasgó el envoltorio. Al ver aquella cosa oscura frente a él, Wan Tianning se quedó atónito un momento. Luego, recordando que el caramelo anterior tampoco tenía buena apariencia, partió con cuidado un trocito por una pequeña marca que había y, lleno de expectación, se lo metió en la boca.

En cuanto el chocolate comenzó a derretirse en su boca, Wan Tianning frunció el ceño y mostró una expresión ligeramente extraña, pero fue solo un instante. Las comisuras de sus labios volvieron a levantarse. “Qué rico”.

Justo cuando el caramelo en su boca se había derretido por completo y empezaba a dejar un regusto que hacía desear más, llamaron a la puerta del patio. Wan Tianning retiró la mano con la que iba a partir otro trozo, escondió el caramelo que tenía y se apresuró a abrir la puerta.

Era Wang Meizi, pero iba acompañada de otra persona, la hija pequeña de la familia Zhou, Zhou Xiaoxing.

Wan Tianning aún no había tragado del todo el chocolate. Se apresuró a masticar unas cuantas veces y lo engulló antes de atreverse a hablar. Pero en cuanto abrió la boca, las dos que acababan de entrar, al unísono, se giraron hacia él y dijeron “Qué bien huele”.

“Tianning, ¿qué estás comiendo?” Wang Meizi, mientras le entregaba las verduras secas que llevaba en la mano, respiró hondo un par de veces. Zhou Xiaoxing fue aún más exagerada, hizo ademán de olfatear cerca de su boca, lo que asustó a Wan Tianning, que dio unos pasos atrás rápidamente para esquivarla. Luego se apresuró a llevarse la mano a la boca, sopló en ella y la olió. Efectivamente, percibió un aroma.

Wan Tianning no esperaba que fuera tan inoportuno. Podían venir en cualquier otro momento, pero tenían que venir justo cuando él estaba comiendo ese caramelo que no debía ser descubierto.

Sabiendo que no podía dejar que vieran aquello, porque traería problemas a Zhuang Yan, Wan Tianning se apresuró a calmarse y dijo “Era un caramelo que me dio el hermano Zhuang. Ya no queda, me lo terminé”.

Al terminar de hablar, Wan Tianning les dedicó una sonrisa. Wang Meizi también sonrió. En cambio, Zhou Xiaoxing frunció los labios y dijo con desdén “No es más que un caramelo. Ya te lo has terminado y no queda, no te lo voy a pedir”. Aunque Zhou Xiaoxing decía eso, sus ojos seguían recorriendo a Wan Tianning. Él rápidamente se fue a sentar junto a la pared, junto a la base y continuó con lo que tenía entre manos.

Esta actitud claramente evasiva de Wan Tianning volvió a despertar el descontento de Zhou Xiaoxing. “¿Por qué te pones tan nervioso? Cuando mi padre y mi hermano van al mercado, también me compran a mí. No es que me importe. En cambio tú, ¿cuántas veces al año tienes oportunidad de comer uno? Ahora que el hermano Zhuang te ha comprado caramelos por bondad, cómetelos tú solo”.

Wan Tianning había sufrido bastante acoso por parte de los aldeanos a lo largo de los años. Si solo eran palabras hirientes, no le importaban. Aun así, respondió a Zhou Xiaoxing con una sonrisa, siguiendo el hilo de sus palabras. “Sí, me los compró el hermano Zhuang. En el futuro seguirá comprándome. Puedo comer muchos al año”.

“¡Tú!” Señalando a Wan Tianning con el dedo, Zhou Xiaoxing mostró una expresión de sorpresa y sus mejillas se enrojecieron de ira. Claramente no esperaba que Wan Tianning se atreviera a replicar. Ese pequeño mudo no solo no era mudo, sino que además tenía mucha labia.

Wang Meizi, viendo que estaban a punto de pelearse, se colocó rápidamente delante de Wan Tianning y tomando a Zhou Xiaoxing, se la llevó.

Al salir por la puerta del patio de la familia Wan, Zhou Xiaoxing se giró para mirar la imponente casa grande de los Wan y dijo con enfado “¡Hum! ¿Qué tiene de especial? Él es tan feo, ¿acaso espera que el hermano Zhuang se case con él? Cuando el hermano Zhuang tome esposa, ya no tendrá quien lo proteja. ¡Que se quede solo con esta casa grande!”

“Xiaoxing, no digas tonterías. Ellos dos llevan mucho tiempo viviendo juntos. El chico Zhuang sin duda se casará con Tianning. Además, la situación actual no es que ese chico mantenga a Tianning, sino que Tianning lo mantiene a él”.

“¡Hum!” Quizás comprendiendo que lo que decía Wang Meizi tenía razón, Zhou Xiaoxing soltó de golpe su mano y se fue rápidamente a casa, sin seguir discutiendo.

Viendo la espalda enfadada de Zhou Xiaoxing, Wang Meizi suspiró y negó con la cabeza. Pero luego, en su rostro apareció una expresión de cierta envidia.

¿Quién no querría tener padres y hermanos que los quisieran y protegieran, una familia que mimara a una persona, consintiéndola hasta hacerla sincera y vivir con la cabeza en alto?

[La traducción literal de “vivir con la cabeza en alto” es “sin tener que mirar a nadie a la cara”. Se refiere a alguien que no tiene que preocuparse por las consecuencias de sus palabras, ni por si ofende a alguien, porque sabe que su familia la respalda].

Cuando el sol estaba a punto de ocultarse, Wan Tianning no dejaba de mirar hacia la montaña. Lamentablemente, esperó hasta que oscureció y Zhuang Yan aún no había regresado. Solo pudo cerrar la puerta del patio con el pestillo y luego buscar dos palos para apuntalarla, antes de entrar a dormir.

Tras una noche algo intranquila, Wan Tianning se levantó temprano al día siguiente. Antes de salir de su habitación, por la intensidad de la luz que se filtraba por la ventana, ya podía adivinar que el día sería soleado. Al abrir la puerta principal de la casa y ver los campos de arrozales al otro lado de la aldea ya bañados por la luz del sol, instintivamente volvió a mirar hacia la montaña.

“Espero que cuando el sol se oculte hoy, el hermano Zhuang y los demás puedan regresar”.

Wan Tianning se lavó la cara rápidamente y se dirigió a la huerta junto al cobertizo exterior. Allí había un pequeño huerto. La familia Zhang había plantado pocas cosas, dejando un gran espacio vacío. Él pensaba sembrar las semillas de verduras que compraron el otro día en el pueblo.

Las semillas que Wan Tianning y Zhuang Yan compraron eran de guisantes y habas, además de algunos rábanos. Para otras verduras de hoja, plantar en esta época era algo tarde. Solo los guisantes, las habas y los rábanos aún podían dar cosecha, aunque no se siembren en su estación.

Trabajó sin parar hasta alrededor de las 9 de la mañana. Después de comer, Wan Tianning ya no fue a la huerta. Sacó su bordado. En cuatro días más tenía que entregar el trabajo en el pueblo, así que ahora debía apresurarse.

Después de un día ajetreado, Wan Tianning se frotó los ojos, estiró el cuerpo varias veces y después de relajarse un poco, fue a preparar la cena.

Zhuang Yan había dicho que hoy regresaría, así que Wan Tianning preparó una cena muy abundante. Por la mañana ya había puesto a remojar las verduras secas. Preparó verduras salteadas con carne, y con la carne de almuerzo hizo otra versión de carne crujiente. La carne de almuerzo la rebozó con harina para freír. Aunque el sabor no era tan bueno como la carne crujiente de verdad, no estaba mal.

Además de los dos platos de carne, también pensaba comprar en la aldea algo de repollo. Recordaba que Zhuang Yan había dicho que quería comer verduras. En el camino de regreso, caminó un largo camino a lo largo de la zanja, recogió mucho berro de agua y preparó una ensalada de berro de agua.

Cuando todos los platos estuvieron listos, Wan Tianning salió sin dudar por la puerta del patio y se dirigió al pie de la montaña a esperar. Pero le dolió el cuello de tanto mirar, el cielo se oscureció y aún no lograba verlo regresar.

“Joven Wan, ya está oscuro, ¿cómo es que aún no te vas a casa? Tú, siendo un ger, no deberías andar por ahí a estas horas”. Wan Tianning no logró esperar a que Zhuang Yan regresara, pero sí se encontró con muchos aldeanos que volvían del trabajo. Como ya había oscurecido, la gente que se cruzaba con él comenzó a aconsejarle que volviera a casa.

Viendo el cielo completamente oscuro, Wan Tianning no pudo evitar tocarse el rostro y solo pudo regresar.

Si la primera noche Wan Tianning solo había estado un poco inquieto, pero al final había logrado dormir, la segunda noche no pegó ojo en toda la noche. Dio vueltas en la cama sin parar, mirando por la ventana cómo pasaba de la oscuridad total a clarear lentamente. Nunca antes había sabido que una noche podía ser tan larga.

Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x