De repente, una persona llamada jefe de mayordomos se acercó y le dijo que pronto me esperaba una reunión con el jefe final.
Además, resultó que el bastardo de este mundo era tan intrépido y habitualmente canalla hacia el jefe final.
Seong-jin se mareó por un momento.
—… ¿Su Alteza?
—Um…oh, sí ¡no!
Estaba tan nervioso que sus pupilas temblaban sin piedad y sus palabras se arrastraban.
La desesperación por no perder más puntos ante una persona que podría ser el jefe final hizo que Seong-jin escupiera una frase apenas plausible.
—Esta vez iré a verlo en persona… gracias por su consideración… esa es mi respuesta, por favor hágaselo saber.
No se le puede decir a alguien como el Santo Emperador que venga y vaya cuando uno quiera.
Sería bueno saber cómo era el estilo de hablar original de Morres y si usaba la etiqueta adecuada. Por extraño que parezca, el señor demonio que normalmente está ocupado parloteando mentalmente sin parar ahora se mantenía en completo silencio.
Afortunadamente, la respuesta de Seong-jin pareció complacer al jefe de mayordomos.
—Su Majestad debe estar muy satisfecho de que el príncipe sea tan digno. ¡Este sirviente hará todo lo posible para que su Majestad no descuide su audiencia! Pronto enviaré a alguien al Palacio de la Perla para entregar un mensaje, así que tenga cuidado Su Alteza.
Lewis volvió a mostrar cortesía con sus elegantes movimientos y salió del campo de entrenamiento con una expresión tranquila en su rostro.
Sin embargo, los agudos ojos de Seong-jin, entrenados a través de largas batallas, no dejaron de ver la mejilla del mayordomo estremeciéndose y tratando de saltar, a pesar de sus esfuerzos por bajar las comisuras de su boca.
—“¿Qué demonios hice para que se alegrara tanto?”
Cuanto más lo experimentaba, más se daba cuenta de lo estúpido que era Morres antes.
Seong-jin, que se tomó un momento para observar al mayordomo y su grupo alejarse con pasos ligeros, suspiró levemente y se dio la vuelta.
La pausa se prolongó más de lo previsto debido a un encuentro inesperado.
Seong-jin reunió coraje y comenzó a caminar nuevamente por el campo de entrenamiento.
¿No estarías seguro de que estás progresando si corres al menos unas cuantas vueltas más que ayer?
Por supuesto, su firme determinación fue en vano y se quedó sin aliento antes de poder caminar medio círculo.
Los caballeros que se habían reunido en grupos de dos y tres en la esquina de la sala de entrenamiento, y que habían estado observando las acciones del mayordomo no ocultaron su malestar cuando el príncipe, que había pensado que regresaría pronto, comenzó a correr nuevamente.
Algunos mostraron su molestia y salieron de la sala de entrenamiento, mientras que otros se sentaron y fingieron cuidar su equipo, lanzando ocasionalmente miradas irrespetuosas a Seong-jin.
Hasta ahora, Seong-jin no había prestado atención a ellos si mostraba una actitud arrogante o no, pero estaba empezando a molestarse por la constante hostilidad.
Aunque es molesto, consideró que era necesario cuidar de los caballeros al menos por una vez.
—Huh, huh.
¿Cuántas veces estuve corriendo así por el campo de entrenamiento?
Seong-jin, que estaba sin aliento, tosió y se tambaleo, dando un paso atrás y cayó al piso.
—¡Coff, coff ah ah ah coff, coff!
Su visión se volvió amarilla.
Vaya, parece que se estaba muriendo.
No creyó que fuera tan difícil incluso más que cuando estuvo luchando contra monstruos mientras dormía en primera línea en Paju durante una semana.
Mientras jadeaba pesadamente, una vocecita le habló como si se estuviera arrastrándose.
—[Oye, entonces al final ¿nos encontraremos con el Santo Emperador?]
—“…¿eh?”
Al principio no podía entender porque estaba mareado por la falta de oxígeno. Pero ahora que lo pensaba ¿no estaba ese tipo extrañamente callado antes?
—“¿No debería ser ese el caso? ¿Qué estabas haciendo de todos modos? Trata de conseguir algo de información de ese mayordomo. Estabas tan callado que pensé que finalmente habías desaparecido”
Claramente era un momento para enojarse, pero extrañamente el Rey Demonio no mostró reacción.
—[Ya lo hice… investigar…] —respondió el Rey Demonio con una voz extrañamente abatida.
—[El mayordomo se resistió a la detección del alma. No fue fácil, así que estaba bastante concentrado].
Seong-jin ladeó la cabeza.
—“¿Resistencia a la detección? No has dicho nada parecido hasta ahora. ¿Es el mayordomo un sacerdote?”
—[¿Estás loco? ¿Hacer contacto con el poder Divino? Preferiría intentar suicidarme de nuevo].
Según la explicación del Rey Demonio, la detección del alma es similar a hablar con una persona dormida.
A menos que haya una crisis o una situación estresante, el alma suele estar en un estado de indefensión, como medio dormida.
Si envía con fuerza lo que quiere preguntar allí en forma de una onda de pensamiento, esporádicamente surgirán recuerdos relacionados desde el inconsciente a la superficie.
Esta habilidad aparentemente conveniente también tenía sus límites; el Rey Demonio no podía leer directamente los recuerdos del alma de Seong-jin.
Ni siquiera sabía la razón exacta.
—[Para ser un tipo que es tan descuidado y sencillo, eres secretamente complicado].
—“Oye, tú”
Además, las almas con un fuerte poder mental o poder divino no podían ser tocadas.
Se dice que los humanos con un fuerte poder mental tienen una gran resistencia a las ondas de pensamiento, similar a un alma en un estado de tensión extrema.
Y en el momento en que el Rey Demonio intente hacer contacto con un alma con poder divino el alma del Rey Demonio quedará completamente destruida.
—[En ese sentido, las defensas del alma de ese mayordomo son muy fuertes. Es una persona estricta y autocontrolada. Una persona así no sólo no recuerda fácilmente los recuerdos que desea, sino que sus defensas mentales son tan fuertes que no es fácil atravesarlas sin dañar su alma].
Sin embargo, si el Rey Demonio intentará obtener la mayor cantidad de información posible, tarde o temprano, sería arrastrado ante el Sacerdote más poderoso del continente en espera de ser eliminado.
¿Podrá el Santo Emperador reconocerlo como una persona de otro mundo y los restos de un Rey Demonio que han poseído el cuerpo de su hijo?
—“¿Entonces averiguaste algo?”
—[Desafortunadamente, no hubo información que pudiera ser de ayuda inmediata. En primer lugar, ese anciano es una persona muy establecida en el Palacio Imperial. Es más grande de lo que pensaba. La información que tenía era tan amplia que no podía concentrarme y descubrir lo que quería].
Bueno, parecía digno a primera vista.
—[Entonces, antes que nada, traté de descubrir al menos un poco sobre ese Santo Emperador ¿no crees? Pero, ¿cómo debería decirlo? Su percepción es bastante sesgada… así que no confío mucho en ello].
—“¿No confías en eso? ¿En la información que tiene el mayordomo que le sirve al Santo Emperador y permanece a su lado?”
El alma del Rey Demonio se agitó ligeramente por la pregunta de Seong-jin. Quizás, si tuviera su cuerpo físico eso sería algo como un suspiro.
—[En primer lugar, la lealtad que el mayordomo tiene hacia la familia del Santo Emperador es real. Es sorprendente lo amigable que es incluso con Morres, a quien critican por ser un bastardo. Es más, la creencia en el Emperador era tan firme que, bueno… Para decirlo en el buen sentido, es lealtad, y en el mal sentido, se le puede llamar fanatismo].
—“¿Hasta el punto de llamarlo un fanático?”
—[Si… él cree que el Santo Emperador es omnipotente ¿Esa información es confiable?]
Seong-jin parpadeó.
¿Omnipotente?
—[No creo que él tampoco sea completamente consciente de esto. Simplemente está contento consigo mismo por brindarle su lealtad al Emperador. Pero al menos en su subconsciente, para este tipo, el Santo Emperador no es en absoluto un simple ser humano. Cree firmemente que es el Santo más grande de todos los tiempos y el representante indiscutible de Dios].
—“…”
—[¿Pero sabes qué es realmente gracioso? En realidad, ese tipo no tiene mucha fe en Dios. No tiene mucho interés en la religión en sí].
—”¿Qué es eso? ¿No cree en Dios, pero cree en el representante de Dios?”
—[Entonces, es gracioso. Es una completa contradicción, ¿verdad? ¡Pero ese bastardo quisquilloso no lo sabe! ¿Cuán extremo se puede llevar el respeto, la admiración y la fe en una persona para llegar a ser así?]
Seong-jin se levantó sin decir una palabra. Antes de que se diera cuenta, su respiración se había calmado.
Con la suave brisa, su cuerpo acalorado se enfrió rápidamente, poniéndole la piel de gallina.
—“… No creo que se trate simplemente de si el poder divino es fuerte o débil”.
Él era el representante de Dios.
Dado que, para empezar, Seong-jin era cercano a ser un ateo, no pensó que en realidad habría una persona omnisciente y omnipotente que representara a Dios.
Solo tenía la sospecha de que podría haber algo especial en el Santo Emperador que hizo que el mayordomo confiara tan ciegamente y de forma inconsciente.
Por ejemplo, ¿qué pasaría si el Santo Emperador tuviera una habilidad como la “detección de almas” del Rey Demonio? ¿La gente que lo rodea no pensaría en él como alguien que lo sabe todo?
Sea lo que sea, una cosa es segura.
—“Parece que hay muchas posibilidades de que nos atrapen. ¿Hay alguna solución?”
—[Tal vez ¿No puedes simplemente romper tu promesa como lo hace Morres?]
—“Es una solución temporal. Escuché que, en el pasado, como Morres no mostraba su rostro el Santo Emperador vino personalmente al Palacio de la Perla ¿Qué vamos a hacer si viene para acá?”
—[¿Qué pasa si escapamos del Palacio Imperial?]
—“No sé si tengo tiempo para prepararme, ¿qué puedo hacer siendo tan débil? Además, con este cuerpo llamaré la atención dondequiera que vaya”.
—[…Estamos arruinados].
¿Eso era todo lo que tenía que decir?
Sintiendo el alma del Rey Demonio temblar en su cabeza, Seong-jin trató de reprimir la creciente ansiedad.
*** ** ***
El Palacio Principal envió un sirviente antes de la noche para anunciar la hora del té. No hace falta decir que el Palacio de la Perla quedó para arriba.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que ese príncipe gordo tuvo una salida oficial?
Después de escuchar esta noticia, la Emperatriz Lizabeth salió de Palacio Ruby temprano en la mañana, liderando a un gran número de sus doncellas. Pronto todo el Palacio se llenó de vida bajo el mando de la emperatriz.
Seong-jin, que había planeado pasar toda la mañana en la sala de entrenamiento ya que era una cita por la tarde, fue sorprendido por las criadas con expresiones solemnes antes de que pudiera siquiera salir de la habitación.
—¿…eh?
Lo llevaron a la casa de baños con una expresión de desconcierto en su rostro y purificaron. ¡Eso fue completamente vergonzoso y sobre todo frente a las damas de honor!
Mientras luchaba y protestaba, Edith le derramó perfume en la cabeza con una mirada severa.
—Tranquilice su Alteza ¿Terminamos rápido y tomamos un refrigerio?
¿Acaso está bañando a un gato ahora?
Como Seong-jin la miró de manera desconcertante, ella ladeó la cabeza.
—Mmm. Antes esto funcionaba bien.
—…
Antes Seong-jin se preguntaba como Edith había podido manejar ella sola el temperamento de Morres, pero resulta que lo trataba como una especie de perro, una mascota con la que era incapaz de comunicarse en lo absoluto.
—¡Salgan! ¡Puedo bañarme solo!
—Mientras estaba enfermo lo he ayudado entonces, ¿por qué siente pena esta vez?
¿Qué es lo que está diciendo esta mujer ahora?
Cuando Seong-jin no mostró signos de dar marcha atrás, la expresión de Edith de repente se oscureció.
—Vamos, Alteza. Por favor coopere obedientemente. ¿Sabe cuánto me regañara la Emperatriz Madre si hay el más mínimo revés en los preparativos?
A medida que las visitas de la Emperatriz se hicieron más frecuentes recientemente, la criada con mentalidad de acero parecía estar estresada sin saberlo.
—¿Por qué las doncellas del Palacio Ruby se molestan en venir al Palacio de la Perla y ser territoriales? Este ni siquiera es su palacio.
Es como: “cosas que están a menos de un puño de distancia”. ‘Jeje’.
Edith se rió con una expresión espeluznante. Fue doblemente aterrador porque era una usuaria de aura la que estaba haciendo eso.
Seong-jin salió rápidamente del baño, abrumado por su feroz espíritu y esta vez, las doncellas de la Emperatriz ya estaban alineadas en fila, sosteniendo herramientas de belleza de aspecto completamente profesional.
Pronto se recortó el cabello, se recortaron las uñas y las cejas armando un completo escándalo.
—¡Ah, mira este hermoso cabello que se parece a la Emperatriz!
—Oh Dios, ha perdido mucho peso. ¡El contorno de su rostro se ha vuelto tan claro!
No digan mentiras, chicas.
—“¿No dijeron que era una simple audiencia? ¿Qué es todo esto?”
Tirado de aquí para allá, pellizcado aquí y allá, jaloneado una y otra vez.
Seong-jin, que estaba hecho jirones como si acabara de escapar de una tormenta, apenas podía respirar, pero ese no fue el final.
Una procesión de doncellas con las manos llenas de ropa y accesorios se alinea desde el final de la habitación hasta el exterior del pasillo.
El rostro de Seong-jin palideció.
—“Oye, ¿no puedes hacer algo al respecto? ¡¿Cuánto tiempo tengo para hacer esto?!”
Pero el Rey Demonio que normalmente habría ridiculizado a Seong-jin como loco, estaba en un estado extraño.
—[Jeje. Ya están cerca de terminar. Ese color debería de estar bien. Huhuhuhu, Por supuesto no está mal].
—…
Afortunadamente, los gustos de la Emperatriz Lizabeth eran bastante refinados.
Por un tiempo, estuvo preocupado porque la ropa con muchos adornos iba y venía, pero su apariencia que finalmente se completó fue bastante buena, incluso desde la perspectiva de Seong-jin, que era una persona moderna.
El uniforme, hecho de material azul oscuro bordado con hilo plateado, estaba limpio a primera vista, pero si se miraba de cerca, podía ver cuánto dinero, artesanos y tiempo se invirtieron en él.
Cuanto más lo miraba, se daba cuenta de cuán precioso era.
Como si hablar de bajar de peso no fuera del todo vacío, aún quedaba mucha ropa y las criadas estuvieron ocupadas arreglándolo por un rato.
Por supuesto, no importa cuánto lo disfrazarán, seguía siendo un cerdo que solamente fue empaquetado de manera bella.
Seong-jin suspiró en secreto, pero su apariencia parecía satisfacer a la emperatriz.
—Oh, Morres. ¡¿Cómo puedes lucir tan genial?!
Para no quedarse atrás, las criadas continuaron elogiando desalmadamente.
—¡Eres realmente devoto!
—Tal vez debido a la ropa oscura, ¿no resalta aún más el hermoso cabello del príncipe?
—¿Qué tal esos gemelos y broches? ¡Combinan tanto con los ojos grises como con las joyas del príncipe!
—¡Ah, es tan hermoso que se enamoraran a primera vista!
Oye, eso es ir demasiado lejos.
*** ** ***
El Palacio Principal envió un carruaje a tiempo. El jefe de los mayordomos dijo que se prepararía sin problemas, pero fue más meticuloso de lo que esperaba.
Cuando Edith subió al carruaje dos caballeros de escolta la siguieron a caballo.
—“El carruaje del palacio imperial es espléndido. En definitiva, es diferente a la de un coche, ¿no?”
—[¡Oh, vaya! ¿Eres un niño? ¿No eres un chico lo suficientemente grande como para saber que este carruaje es de un mundo inferior?]
—“Cállate la boca”
Sin embargo, poco después de abandonar el Palacio de la Perla, el Rey Demonio tembló y llamó a Seong-jin.
—[Oye, no tengo un buen presentimiento].
Seong-jin, que yacía cómodamente, se tensó y enderezó su postura.
—“¿Qué? ¿por qué?”
—[Mira afuera, idiota].
—…
—[El Palacio principal todavía está lejos, ¿verdad? Pero ya hay una luz siniestra a su alrededor].
Cuando levantó lentamente la cortina y miró por la ventana, se abrió una vista panorámica del vasto jardín del Palacio Imperial.
Al otro lado del vasto césped verde, cuyos límites no son completamente visibles, la calle del Palacio Imperial era lo suficientemente ancha como para que tres carruajes circulen uno al lado del otro. Al final del camino, se podía ver el magnífico y hermoso Palacio Principal brillando de blanco.
E innumerables personas llenaban el gran jardín frente al Palacio Principal.
Caballeros desconfiados del entorno, nobles reunidos en grupos de dos y de tres, y oficinistas caminando de un lado a otro cargando montones de documentos.
Un gran número de sacerdotes vestidos elegantemente con brillantes uniformes blancos.
—“Vaya, esto es un poco…”
Las personas vestidas de blanco parecían ser más de la mitad de la multitud total.
Desde túnicas sencillas hasta túnicas extravagantes bordadas con hilo de oro, las ropas blancas están invariablemente grabadas con el escudo principal del sol y la espada.
Una vez más se dio cuenta de que este lugar era una cueva de sacerdotes.
—[¡Ah, pensé mal! Pensé que estaría bien si me escondía bien dentro del cuerpo, pero me equivoqué. ¡El solo hecho de estar cerca de aquellos con poder divino hace que mi alma duela como si me pincharan con una aguja!]
—…
Seong-jin, que estaba nervioso debido al alboroto del Rey Demonio, tragó saliva sin darse cuenta.
Parecía que muchos de los sacerdotes reconocerían a Seong-jin en cualquier momento y correrían hacia él, gritando que era un espíritu maligno que se había apoderado del cuerpo del príncipe.
—[Debería simplemente haber huido cuando tuve la oportunidad sin dudarlo…]
Al mismo tiempo que el triste Rey Demonio se lamentaba, el carruaje se detuvo.
Llegaron a la entrada del Palacio Principal. La residencia del Santo Emperador.
♦◊♦ ♦◊♦ ♦◊♦
Gracias por la ayuda.

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