Daivan
Editado
Ayer en la noche…. Joder….
A pesar de haberme hecho algo como eso….. maldito bastardo.
¿Qué fue aquello?
Y aun así, yo puse resistencia.
Gian: -Joder…. ¿Qué es lo que quiero hacer…?
Bernardo: -¿Gian, que te pasa?
Gian: -Nada. Pero, como se ha puesto la situación y el jefe desaparecido… supongo que….
Bernardo: -¿El GD?. Sin embargo, si al jefe le llegó a ocurrir algo y el GD tiene relación con eso…. Aun así, es raro.
Bernardo: -No se han movido mucho. En caso de que se hayan hecho cargo del jefe, atrápandolo, debería de haber rastro de algún movimiento de ellos, pero….
Y allí….
Iván: -¡Oh, ya he regresado! ¿Qué pasa? ¿No están reunidos todos aún?
Bernardo: -Giulio se dirige hacia aquí. Luchino está con el consejero, todavía no va a regresar.
Iván: -Hee, ¿hoy está teniendo allí una fiesta de pijamas? Ese bastardo, a pesar de que estás pasando por una situación grave…. Que tipo tan más relajado.
Ante la provocación de Iván, le preguntó por reflejo.
Gian: -!¿…!? ¿Le ha ocurrido algo?
Iván: -Nada de que le está pasando algo ni que mierda. Está armando todo un alboroto con los pandilleros del GD en plena avenida.
Como si hubiera metido algún insecto dentro de su bolsillo, Iván saca algo del interior.
Gian: -¿Qué pasa?… ¿Es un periódico de algún lugar…?
No, me equivoco. ¿Es papel residual?… Es un périodico falso con papel reforzado. La diferencia que tiene contra un periódico normal es muy ambigua.
¿Es de alguna empresa?, y esa unión en la parte inferior…. Esto es algo que nosotros los yakuzas llegamos a usar cuando nos enfurecemos, algo que escribimos y que usualmente no debe de estar escrito, una impresión de correo basura….
Gian: -¡¿Pero qué carajos es esto?!
¡Una reciente y nueva sorpresa se ha revelado! ¡Un criminal revelado! ¡El crimen sucio de Gregoretti, capitán de la familia Toscanini! ¡Hombre entre los hombres que abandonó a su familia!
¡¿El gran capitán que dejó someter por sus propias manos a su esposa e hija bajo el poder de la mafia?! ¡Hasta su pequeña niña fue sacrificada! ¡¿Y violada?! ¡Qué crimen! ¡Pero Dios y las personas te están mirando!
Bernardo: -Esto es muy cruel
Gian: -¡Joder! ¡¿Pero qué mierda es esto?! ¡Maldición!
Inconscientemente destrozó aquél barato papel impreso. ¡Esto es..! ¡No será que…! No… esto es sobre Luchino
Gian: -Giulio, ¿estás bien?
Giulio: -He regresado. Esto es muy malo, Señor Gian vea esto.
Abriendo la puerta, Giulio entró en la habitación como si se deslizara. Y en su mano, estaba sosteniendo el mismo papel. Giulio, al darse cuenta, se deshace de ese papel tirándolo al bote de basura.
Bernardo: -Bienvenido, Giulio. ¿Cómo está la situación afuera?
Iván: -¿No te había dicho ya eso? El GD….
Giulio: -Ellos están atacando por toda la ciudad, pero…. me da la impresión que están buscando espantar a los civiles ocultándose en los tejados y atacando desde dentro de los edificios en lugar de atacarnos directamente.
Giulio: -Y por eso….
Bernardo: -¿Están distribuyendo esta basura de papel gratis?
Giulio asintió en silencio. Dentro de mi mente, imagino destrozando lleno de furia por no haberlo visto venir esto antes, las cabezas de estos tipos.
Gian: -¡Joder! ¡Qué tipos tan desgraciados para jugar así de sucio! ¡ESTOY SEGURO QUE ESTO ES OBRA DEL TIPO QUE SE REÍA COMO LOCO QUE VIMOS AYER EN LA NOCHE!
Bernardo: -Debe de haber un tipo que esté moviendo todo esto por detrás. Si fuera una trampa, podrían simplemente destrozarnos mientras se ríen, pero….. el haberse tomado la molestia de usar este papel basura….
Giulio: -¿Quiere decir que hay una parte verdadera mezclada en esto?
Gian: -¡…!
Giulio: -Lo siento, dije demasiado.
Sentí como si mi cabello se pusiera de punta ante las palabras de Giulio.
Gian: -N-No…. ¿la verdad?…. ¿Se refiere a que Luchino mató a su esposa e hija?
Iván: -Ahh, ahora que lo dicen, eso ocurrió. Fue todo un jodido problema aquel caso. Si no mal recuerdo, ¿fue hace dos años?
Gian: -tch….
¿Incluso este idiota lo sabe? Y yo no sé nada….. Es cierto, en aquel entonces todavía no era un miembro oficial del CR5. Mejor dicho, yo no sabía nada acerca de Luchino….
Bernardo: -¿Luchino no te lo ha dicho?
Gian: -Si. Pensé que era algo que no debía preguntar asi porque si…. pero me enteré por lo que dijo ese jodido yankie.
Bernardo: -Ya veo…..
Bernardo toma un cigarrillo que había guardado por si acaso, lo prende y un aroma agradable fluye al fumarlo.
Iván: -Veo que estás fumando del bueno, dame uno.
Sin ningún recato, Iván roba uno de los cigarrillos de alta calidad de Bernardo, tomándolo desde el estuche.
Giulio: -Recuerdo lo que ocurrió en aquel momento. Fue en el invierno de hace dos años. Estábamos avanzando en una dura batalla con el GD y otros grupos en Daivan……
Giulio: -Si mal no recuerdo….. Luchino fue atacado por varios líderes de grupos, aún así, él se encontraba en el campo de batalla sin esconderse. Y entonces, su familia fue atacada….
Gian: -¡…!
Bernardo: -Todavía no entiendo muy bien lo ocurrido en ese incidente. El departamento de policía suspendió la investigación a la mitad, y por encima de todo, el jefe y el abuelo estaban actuando por sí mismos.
Gian: -¿El jefe?
Bernardo: -El jefe y los demás, declararon no tomar represalias ni venganza por aquel incidente.
Bernardo: -Y por ende, Luchino también aceptó eso. No me preguntes sobre la razón porque yo tampoco lo sé.
Gian: -¡Que!…. ¡Eso es absurdo! Entonces….. ¿su esposa e hija…? Sin represalias…. Entonces eso….
No puede ser….. ¡que Luchino se haya resignado a no hacer nada por su familia asesinada!… ¡Eso es absurdo! ¡Imposible!
Ah…pero, él…..
(RECUERDO)
Luchino: -Sharin me traicionó. Es por eso que yo también la traicioné. Y entonces, ella y Alicie fueron asesinadas.
(FIN DEL RECUERDO)
Lo traicionó, y por eso él la traicionó….. las dejó morir…..
Eso debe ser mentira….
Iván: -En aquel momento, el bastardo de Luchino debió hacerse la vista gorda y haberlos matado a todos. En serio con él….
La manera en que Iván dice eso me molesta. Pero, en realidad… creo que tiene razón. Maldición, Luchino…. ¡¿Por qué no estás aquí?!
Justo en ese momento, el teléfono comienza a sonar otra vez. De todos los timbres que he escuchando desde que llegué, esta es la primera vez que escucho ese tipo de timbre.
Bernardo: -Hola. Ya veo, entonces… Entendido. Dejaré que se encargue de eso. Hágalo como siempre lo ha hecho….
Iván: -¿Y ahora qué petición te han hecho?
Bernardo: -Fue una llamada de parte de un agente de policía. Es acerca del ataque del que comenzó el GD desde ayer en la noche. Parece ser que la policía dejará ese asunto por un tiempo.
Bernardo: -Lo que está haciendo el GD en estos momentos en Daivan es: repartir información particular, interferir en las líneas telefónicas particulares, y atacar a capitanes en específico. Y sin embargo, no hay pruebas de ello.
Gian: -En otras palabras, nosotros tendremos que hacernos cargo.
Bernardo: -Exacto. Es un fastidio cuando no puedo comunicarme con el jefe, pero el enemigo está aprovechando para atacarnos ahí, haciendo que nos agitemos.
Bernardo: -Si nosotros no podemos hacerle frente a este asunto, será el fin del CR:5, y por ende, también será el fin para nosotros.
Iván: -Joder. Esto se está volviendo un fastidio.
Iván apaga el cigarro en el cenicero, diciendo eso mientras lo tira. Yo, sigo sin poder hacer nada…. ¿Qué es lo que podría hacer ahora?
¿Salir a la calle para recoger todo ese papel que ando rondando? ¿Derribar a los matones que andan interfiriendo en las llamadas? ¿Gritar por toda la ciudad “todo esto es una mentira”?
Otra vez suena el teléfono. Bernardo se queda viendo por un momento ese teléfono.
Bernardo: -Es del consejero
Gian: -¿Eh? ¿Del abuelo? Entonces….
Bernardo me hace una señal de silencio con el dedo, y entonces recoge el auricular.
Bernardo: -Soy Bernardo. Si, todos estamos reunidos. Si… ¿Qué ha dicho?… eso es un problema….
Gian: -¿Qué pasa? No será que….
Bernardo: -Entendido. Nosotros nos haremos cargo. Si…. es justo como ha dicho. Entonces, continuaremos con la investigación.
Al colgar, Bernardo suelta un suspiro de cansancio.
Luchino: -Parece ser que Luchino ha dejado la mansión del abuelo.
Gian: –Entonces estará aquí pronto….
De repente, exhala. Bernardo se cepilla con sus dedos su cabello con ambas manos, espero un poco y dijo:
Bernardo: -Parece ser que ese idiota se fue a la ciudad. Además, se fue solo dejando a mis subordinados atrás.
Gian: -¡Que..! ¡Ese maldito cabrón! ¡¿Qué carajos está pensando?! ¡Joder!
Giulio: -Es peligroso, sin importar que Luchino sea un capitán, si va solo… esos maleantes lo atacarán hasta que….
Giulio saca algo desde el bolsillo interior de su chaqueta, lo muestra en la palma de su mano
¿Un Hotdog? No….
Giulio: -Atrapé a tres y los hice hablar… y justo en ese momento….
En la mano de Giulio, había un pedazo de carne envuelto en el papel que se usa para envolver hot dogs, pero… esa carne eran orejas humanas, estaban muy bien acomodadas.
Iván: -¡Uwah! ¡Que asqueroso! ¡No regreses con ese tipo de cosas!
Giulio: -Esos tipos tenían fotos de nuestros rostros, incluso los tienen sus subordinados de más bajo rango. Esto….
Giulio se deshace del contenido que está en el paquete de Hotdog tirándolo a la basura, y comenzó a buscar entre sus bolsillos hasta que sacó unas fotos arrugadas colocándolas sobre el escritorio. Obviamente, las fotos estaban manchadas de sangre.
Giulio: -Parece ser que se les ha ordenado matar a los hombres de las fotos cuando se los encontraran.
Bernardo, Luchino, Iván y Giulio. Son las fotos reunidas de los capitánes del CR:5
Ya veo…. Con que aún no se ha filtrado mi rostro entre los maleantes.
Ya veo… ¿con que estoy siendo ignorado, eh?….. Me siento un poco molesto, pero…. supongo que esto es tener suerte.
Me incliné sobre el escritorio y dije:
Gian: -Luchino estará en peligro si está solo. Iré yo mismo a traerlo de vuelta.
Giulio: -Señor Gian, pero si hace eso, entonces usted….
Gian: -Ellos todavía no conocen mi rostro, es por eso que de alguna manera todo saldrá bien, tal vez. ¡Traeré a ese idiota egoísta de un golpe!
Bernardo se quedó pensando un poco….
Bernardo: -Qué remedio…. Gian, te lo encargo. Por favor reúnete con Luchino lo más pronto posible y regresen. No se pongan en contacto de forma ordinaria.
Inesperadamente, aceptó fácilmente……
Gian: -Si, ya lo entendí. Enseguida regreso.
Bernardo: -Sin embargo, llévate a dos de mis…. No, mejor a tres de mis subordinados. Nadie sabe qué podría pasar.
En realidad, quería ir solo, pero…. los ojos de Bernardo me miran con un color intenso diciendome: “de ninguna manera te dejaré ir solo”.
Gian: -Entendido, será de ayuda.
Bernardo: -No olvides tu arma. Y también toma esto, mantente en contacto.
Lo que Bernardo me dio fue…. Una nota con un número telefónico que había estado envuelta en un tubo de papel fino haciendose pasar como una envoltura de un dulce. Y dentro, también estaban cinco centavos.
Gian: -Gracias, Bernardo. Has pensado muy bien esto; con esto uno puede fingir estar hablando cuando en realidad si lo estás haciendo es poner monedas a la cabina sin ser notadas.
Bernardo: -Me pregunto si debería conseguirme una patente para esta idea cuando todo este asunto haya terminado. Te lo encargo, Giancarlo.
Gian: -Si, dejamelo a mi.
Hace un instante estaba hundido, pero en el momento en que decidí actuar sin importar como, me anime como de costumbre.
¡Encontraré a ese bastardo y lo mandaré de regreso con un golpe en el trasero!
Era de esperar de los subordinados de Bernardo. A pesar de no haberles dicho nada, prepararon un increíble Ford negro, y entonces, junto con la guardia, nos subimos.
Subordinado de Bernardo B: -¿Hacia dónde deberíamos ir?
Gian: -Ah, si… déjame ver….
El que las líneas telefónicas de Bernardo hayan sido destrozadas, quiere decir que los maleantes del GD se han infiltrado profundamente alrededor de nuestros territorios….
Gian: -Sería muy malo si se cortara la línea telefónica con la que podríamos comunicarnos con Bernardo. Ve por la avenida dónde está una de las cabinas telefónicas que todavía está en funcionamiento que se encuentra cerca de una tienda y que esos maleantes dejaron.
Subordinado de Bernardo B: -Entendido.
Con nosotros a bordo, el auto se dirigió primero hacia el oeste, a las afueras de la ciudad….. Hay unos cuantos autos que van lentamente por la avenida que lleva a la mansión del abuelo Cavalli.
No me da la impresión de que algo haya cambiado en la ciudad. Todo está como siempre, autos que fluyen sobre las avenidas, gente ocupada….
Sin embargo, …
Subordinado de Bernardo A: -¡….! ¡¿De dónde proviene?!
Gian: -Joder, ¿ya han llegado hasta este lugar?
Subordinado de Bernardo B: -Lo de ahora… ¿provenía desde los almacenes de la ciudad?
De repente, se escucharon disparos, los transeúntes huyeron rápidamente y lejos al escucharlos…. Las personas que estaban trabajando en sus empleos decentes, salieron despavoridos gritando y mirando hacia el cielo….. nuevamente comenzamos a andar, un poco más rápido.
Ya no hay más gritos. Tal vez, pensaron que no era necesario herir a alguien, así que dispararon apuntando hacia el cielo o hacia los edificios con el objetivo de asustar.
Con tan solo esos sonidos, es más que suficiente para herir los tímpanos de los ciudadanos que habitan esta zona provocandoles un ataque de ansiedad. Esa ansiedad, cambiará por quejas cuando esto se calme.
Gian: -Seguramente mañana también estarán mirándonos con una expresión de: ¡¿Qué están haciendo dejando que hagan este tipo de cosas en su territorio?!
Subordinado de Bernardo A: -Esto es malo…. Esta zona tiene una fuerte cámara de comercio, es posible que los comerciantes sean reacios a salir de sus establecimientos.
Gian: -Solo espero que se tranquilicen si se cubren las cuotas por los daños a la zona…..
Subordinado de Iván A: -¿Quiere decir que este lugar se convertirá en una zona de guerra?
Gian: -No….
Recuerdo la mirada de los ciudadanos al escuchar los sonidos de disparos, me doy cuenta del truco tan simple que utilizaron….
Gian: -No es necesario para ellos provocar algo tan innecesario como una guerra. Para el enemigo, es más que suficiente si logran controlar esta zona con tan solo infringir miedo con unos cuantos disparos.
Si lo hacen de esa manera, el GD podrá prometer estabilidad y paz y apoderarse fácilmente de la zona….
Gian: -Sin importar que tantas cosas valiosas tienes, que tanto llegues a sufrir, cuando llega el momento de perderlos, todo se decide en tan solo un instante…..
… ¿No es asi, Luchino…?
Subordinado de Bernardo A: -No hemos podido encontrar al capitán Gregoretti.
Subordinado de Bernardo B: -¿Y si ya regresó al hotel?
Gian: -Nm… detente en la siguiente esquina. Contactaré con Bernardo.
Estuvimos buscando a Luchino por todas las zonas en dónde estuve con él el día anterior, pero no pudimos encontrarlo. Y tampoco ha regresado al hotel.
Y mientras recorremos la ciudad….. los viejos desempleados y los niños recogen ese asqueroso y corrupto periódico, o pidiendo lavar chozas…..
Parece ser que los que los únicos que sabían, eran los enemigos.
Parece ser que la organización se está moviendo para atacar a las personas con nivel de capitán…. Y también están menospreciando la unidad de inteligencia que utiliza Luchino.
Esto es peor de lo que imaginaba. La imagen de ese jodido y maldito yankie viene a mi mente pasando información acerca de nosotros en una guerra de información.
El enemigo no solo anda merodeando el lugar, también anda rumoreando cosas malas acerca del CR:5 para romper los cimientos que construyó en esta ciudad.
Incluso los mocosos con un empleo decente han comenzado a contaminarse. Los mocosos italianos y otros más, han llegado al punto en que han comenzado a pelearse entre ellos por los rumores de Luchino.
En primer lugar, el hecho de que algo como aquello ande disperso, está ridiculizando a todo el mundo. ¿Qué carajos están haciendo, CR:5? O, eso pensé….. joder, que pasará si los jefes de alto rango comienzan a ser ridiculizados también……
Más que una situación peligrosa, esto es todo un revuelo.
Gian: -¡Joder! Como que mi cabeza está dando vueltas….
Subordinado de Bernardo B: -¿Regresamos al hotel?
Gian: -Nm… pues si. Una vez que hayas dado vuelta en la siguiente esquina, regresaremos. Esto es malo… el sol se está poniendo.
Al darme cuenta, el paisaje fuera de la ventana, ha comenzado a ponerse de un color naranja oscuro. La noche es peligrosa, quién sabe qué podrían hacer los enemigos ….
Si no encontramos a Luchino en esta avenida, nos rendiremos. Giulio le había dicho a Bernardo que fue invadido por el enemigo y destruyeron los teléfonos públicos….
Gian: -¡Ah!
Al fin lo he encontrado. Es como lo recuerdo, el auto nuevo completamente rojo de Bernardo, el Alfa Romeo.
Y es el auto que Luchino usó hoy.
Gian: ¡Allí está! ¡Deténganse!
El chofer y los demás también notaron la sustancia blanca en el auto de su capitán. Sin embargo, ese Alfa es raro. Está estacionado como si estuviera sobre el arcén.
Subordinado de Bernardo B: -!Ah! ¡Aquello es…!
El costado del Alfa estaba horriblemente mellado. Nos detuvimos más alla de ese auto, esquivando a un auto negro oscuro…..
Gian: -¡….! ¡LUCHINO!
¡¿Es un ataque del GD?!
Antes de que el auto se terminará de aparcar, salté fuera de la puerta
Gian: -¡LUCHINO!
Subordinado de Bernardo B: -¡Don Gregoretti!
El chofer grita corriendo tras de mí, y entonces, el sonido de disparos de un revólver se mezclaron con sus gritos.
Sin embargo, no necesité usar el mio.
Al verlo, lo llamé en voz muy alta, pero…. ¿Luchino, no nos puede ver?
…… ¿? Pude ver una cosa negra bajo sus pies.
Agarró algo parecido a una bolsa de basura negra que estaba a sus pies y la golpeó, lo vuelve a hacer lo mismo y la tira hacia el piso
Soldado del GD A: -!Gugh! ¡haahhh!
Soldado del GD B: -Ugh… gua aggg.
Luchino: -¡Fun…!
La bolsa de basura está revuelta y rodando…. sobre el rostro de un hombre de traje oscuro, el zapato de cuero de serpiente de Luchino la mandó a volar. Tanto el zapato y el rostro del hombre quedaron horribles.
Lo que estaba esparcido alrededor de Luchino eran… un hombre vestido de negro y todos sus matones.
Gian: -¡Oye, Luchino!
Luchino se volteó un poco, al fin escuchó mi voz.
Luchino: -Gian…. ¿a qué viniste?
Gian: -¡¿Qué?! ¡Que a qué…! ¡Serás idiota!
Un deje de irritación me cruzó, pero…. en ese momento me dí cuenta…. ¿Luchino fue atacado aquí?
Gian: -¡Has estado dando vueltas por toda la ciudad sin contactar a Bernardo! Deja a esos maleantes y regresemos rápido.
Luchino me miró con sus ojos llenos de irritación y finalmente, notó a los subordinados del CR:5 que estaban atrás de mi.
Luchino: -Joder, estos malditos maleantes del GD….. ¿pensaron que podrían matarme con estos juguetes?
Luchino patea con sus zapatos los chacos de cuero que estaban rodando sobre la acera.