Otras cosas como un cuchillo grande y tubos de metal están rodando.
—Atrapen a los capitanes del CR:5 en el atardecer frente a las personas de bien, y torturenlos como a un saco y maténlos mostrándoselo a todos. ¿o eso pretendían?
Y, esta es la verdadera situación.
Gian: -Ya es suficiente. Las personas decentes están asustadas, regresemos.
Luchino: -Lo entiendo…. Estos podridos cerdos….. a quién pensaban tratar como basura.
Justo cuando Luchino suspiro, uno de los hombres gimió escupiendo sangre en la acera y levantó su cuello mientras tosía y reía.
Soldado del GD A: -Guhh… Fufu… ¡hehehe! ¿Es tu amigo? Ha salvado tu vida.
Pude ver unos tatuajes en ambos brazos del hombre.
Soldado del GD A: -¡Señor asesino de mujeres, apestoso italiano! ¡No tienes derecho a actuar tan creído cuando dejaste que tu esposa e hija fueran asesinadas!
Soldado del GD A: -¡Hasta los niños de esta ciudad lo saben! ¡Tu esposa era una jodida perra que se vendía! ¡Se suponía que la esposa de un italiano no debería hacer eso!
Ese tipo gritó palabras podridas en inglés. Y entonces sonrió, ante el siguiente insulto…
Soldado del GD A: -¡Haaah!
Luchino le dio una patada en el estómago, silenciandolo. Y entonces, saco algo parecido a una bola de papel desde su bolsillo, metiéndolo en la boca del tipo.
Soldado del GD A: -¡Bough! ¡Guugh!
Eso es… aquel pedazo de períodico dónde calumniaban a Luchino….
Luchino: -Cómetelo. Es tu última cena.
Suspirando fríamente, Luchino sacó su pistola de su funda.
Y entonces, agarró al tipo del GD desde el cuello de su camisa levantándolo y apuntó su pistola cargada contra la frente del tipo.
Soldado del GD A: -¡Giiihii!
Luchino: -No necesitas rezar. Después de todo, el lugar al que irás será directamente al infierno, cerdo bastardo.
Gian: -¡…! Luchino, ya para…
Oh mierda, le disparará nublado por la ira.
Escupiendo el papel ensangrentado de su boca, el hombre mira a Luchino con una mirada psicópata.
Soldado del GD A: -¡Hehehehehe! ¡hazlo, maldito bastardo italiano sin bolas! ¡Dispárame! ¡hazlo! ¡Disparaaaaa!
¡….! ¡Esto es malo! Este tipo, ¡¿planeaba desde un principio que Luchino le disparará!?
Gian: -¡Kug!
En ese momento, Luchino jaló del gatillo…..
Probablemente, corrí más rápido que el ganado para mover su mano.
Luchino: -¡¿Qué?!
Gian: -¡Tch! ¡Dolióooo!
Lo conseguí a tiempo….. pude evitar con mi dedo, que el gatillo de la pistola bajara para así, poder evitar que la bala saliera disparada.
Luchino: -Kuh… serás idiota, ¿Qué has hecho?
Gian: -Tsuu… .nh…. ¡el idiota eres tú…! ¡enfría tu cabeza!
Dónde me está saliendo sangre, joder… duele muchísimo. De repente, logré bajar los brazos de Luchino, le arrebaté la pistola de tal manera que nadie a los alrededores lo viera.
Gian: -¡¿Tanto así quieres alegrar a esos tipos del GD?! ¡¿Sabías que solamente terminarías por guiar al líder de esos tipos hacia la base del CR:5 dónde todos los capitanes están?!
Luchino, pareciendo que al fin se dio cuenta de algo, se quedó consternado al ver la confusión en los rostros de los ciudadanos que estaban en los alrededores.
Luchino: -Joder, estos bastardos planeaban esto desde el principio….
Gian: -Por favor, regresa a ser el tú razonable. Aunque puedo entender porqué estás tan enojado, pero… por favor, te lo pido.
Luchino: -Pero… ¡estos tipos!
Gian: -¡Lo sé!. Son oponentes que son capaces de usar movimientos sucios, ¡si no somos lo suficientemente cuidadosos, terminarán haciéndonos mierda!
Gian: -O… ¿Acaso quieres ver que aparezcamos en la sección de noticias del peródico diciendo como todos los del CR:5 terminamos en la cárcel?
Luchino sacudió su cuello como si estuviera borracho. Baje el martillo de la pistola, metiendola en su funda. Detrás de mí, los subordinados suspiraron aliviados.
Gian: -Regresemos. Esto se está poniendo bastante grave.
Luchino: -Si… estoy seguro que Bernardo va a golpearme por esto.
Luchino, echó una mirada fría hacia los hombres del GD, y luego les dio la espalda como si ya no hubiera nada allí.
Les pedí a los subordinados de Bernardo que regresarán al auto, y al mismo tiempo, ellos me dijeron que me contactara con Bernardo.
El auto Alfa, corre con gran velocidad sobre la avenida con Luchino y yo a bordo. El viento helado de la puesta de sol, retumba rudamente fuera de la ventana.
Gian: -Tú… ¿en dónde estuviste hoy?
Luchino: -Estaba con el abuelo. ¿Qué pasa? ¿Acaso está mal que salga?
Gian: -Si, está mal. Que estuvieras dando vueltas justo en estos malos momentos. Si fuera una mujer, tomaría un vaso de agua y te lo aventaría.
Luchino: -Lo siento….., sin embargo, este es mi problema.
¡Tratando de hacerse el genial! ¡Idiota!
Y entonces, los dos nos quedamos dentro de un silencio incómodo. Los únicos sonidos que se pueden escuchar son el viento y el motor.
Luchino enciende un cigarro……
Luchino: -¡Joder! El viento apaga el fuego…..
Agarré el cigarro de Luchino desde su boca, y luego lo encendí bajo el asiento para evitar el viento.
Al regresarle ese cigarro a su boca….
Luchino: -¿No te da una increíble vergüenza?
Gian: -¿El que?
Como si el cigarro fuera un mosquito rabino o algo así, Luchino habló consigo mismo.
Luchino: -Desde que ese cabrón nos hizo escapar de la cárcel, andábamos corriendo en un auto Alfa rojo al igual que este, parándonos en un pueblo y haciendo tonterías.
Gian: -Paso algo como eso. Hahaha, como que siento que ha pasado mucho tiempo desde esa aventura.
Luchino: -Con ese honor que tenía, los cinco nos subimos al Alfa…. He, pareciera como si estuviera contando algo de ensueño. Pero, eso fue algo que no hace mucho que pasó.
Desde los labios de Luchino, el humo cegador escapa y se desvanece desapareciendo detrás del auto.
Gian: -En aquel momento, estábamos temblando de miedo por no tener comida ni gasolina. Comparando con aquel momento, ¿no crees que la provocación del GD no es nada?
Luchino sonríe un poco y continúa fumando.
Luchino: -Lo sucedido en la cárcel pareciera como un mal sueño….. Es cierto, si tu no hubieras estado ahí, yo todavía estaría…..
Gian: -Dejamelo todo a mi. El fugarse es mi pasatiempo. Si llegarás a volver estar encerrado, haré que logres fugarte…….ah. Espera.
Gian: -Pero no lo haría si estuvieras en Alcatraz. Ya que no se me da muy bien el nadar.
Gian: -¿Eh?
Como que sentí que Luchino dijo algo dentro del viento. Sus ojos, me miran y luego los desvía hacia afuera, mirando hacia delante. ¡Maldición, ¿qué?! ¿¡qué le pasa!?
…………………………………………………………………………………………
Bernardo: -Esta es una reunión informal de emergencia entre capitanes. No hay permiso de asistir a esta reunión para el jefe, los ejecutivos administrativos u otros. No se registrará esto en los documentos. También….
Bernardo: -No votaremos en esta reunión. Sólo se confirmará la situación actual y solo consultaremos todo lo relacionado a ella. ¿Alguien tiene alguna objeción?
Me pregunto si Bernardo utiliza ese tono de voz en juntas generales de accionistas. Nadie dijo nada, pareciera como si nos hubieran tapado con un bloque de hierro. Sin decir nada, respondimos en silencio.
Bernardo: -Muy bien. Parece que nos hemos metido en algo grande, chicos.
Bernardo se apoya en el sofá, y exhala un suspiro hacia el techo. Tomándolo como una señal, Luchino, Giulio, Iván y yo nos reunimos como habitualmente lo llegamos hacer
Mirando a escondidas sobre mi hombro, por primera vez, Giulio dice algo
Giulio: -Me alegra que todos estén bien. Mientras estemos aquí estaremos seguros. Aun así, eso no cambia la situación.
Iván: -¡Además, tenemos a un traidor!
Iván repentinamente escupe eso, y todos volteamos a verlo.
Iván: -¡¿Qué les pasa?! No será que…. ¡¿Están sospechando de mí?!
Gian: -No, solo estaba pensando que deberías captar el ambiente.
Giulio: -Le he encargado la búsqueda de algún sospechoso a mis subordinados. No quiero pensar que haya aquí un traidor….
Esto es malo, el ambiente se ha vuelto pesado….. Aunque no había indicios de que alguien dudara de alguien, pero….
Gian: -El ataque de hoy y aquel períodico de mierda, no hay duda alguna que fue obra del GD, ¿verdad? Como que tengo ganas de sermonearles.
Bernardo: -No ha llegado ninguna declaración de guerra por parte del GD. Sin embargo, como todos ustedes saben, están apuntando a nuestras vidas y también atacando a la organización.
Iván: -¡¿No es eso una declaración de guerra directa?!
Giulio: -Aun así, la declaración de guerra….. el pañuelo de sangre aún no nos ha llegado. Nos están subestimando…. Si que lo ha hecho….
Luchino: -Como ellos no forman parte del Cosa Nostra, no tienen porqué obedecer nuestras reglas. Es por eso que recurren a este tipo de acciones asquerosas.
¿Asqueroso?… ciertamente…. El ataque concentrado contra Luchino ciertamente fue demasiado vulgar y vil, como decirlo…. Fue algo inimaginable.
Nosotros somos mafiosos, aunque afuera ya somos reconocidos como Yakuzas, pero….
Hay cosas que no se pueden hacer ni siquiera estando en una guerra, y estamos protegiéndonos mutuamente o eso creo. No se debe ir tras la familia del enemigo o ir tras mujeres y niños…..
Sin embargo, eso quiere decir que el GD piensa que eso es tan fácil de desechar como un papel después de haber sido usado para limpiarse la nariz.
Bernardo: -El ataque del GD es…. algo distinto a una guerra.
Bernardo: -No es como si estuvieran tratando de robar nuestro territorio, ni tomar rehenes como ganado para su sede, pero…. eso no quita el hecho que hemos recibido daños.
Bernardo: -Además, están atacando por nuestros puntos débiles. Ha estado destrozando uno por uno las zonas de recolección de materiales sin guardias.
Giulio: -Sea como sea… me da la sensación que el ataque se está efectuando contra el CR:5 es más hacia los capitanes que están reunidos aquí que al mismo CR:5….
Ahora que lo dice…..
Gian: -Han estado destrozando tus líneas telefónicas….. emboscaron el trabajo de carga y transporte de Iván, y Luchino…
Cuando todos se quedaron pensando en silencio, Luchino apaga su cigarro en el cenicero como si estuviera molesto.
Luchino: -Entiendo que mis asuntos personales han provocado mucho alboroto. Y también, lo que esto ha provocado al manchar el honor de la familia…..
Luchino: -¡Yo mismo pondré fin a esa jodida historia que publicaron! ¡No dejaré que afecte más el honor del CR:5!
Gian: -Espera, Luchino… nadie ha dicho nada sobre eso…
Luchino: -¡Solo soy un miserable que necesita ser salvado como a una mujer! ¡Ya déjenme en paz! ¡Si gustan, con gusto dejaré mi cargo como capitán! Si hago eso….
Gian: -…… Tch, este maldito idiota
Otra vez. Otra vez ha vuelto el Luchino que se niega a vernos.
Tanto así…..
Para él, el caso de su esposa….. ¿Le ha afectado tanto? ¿Que incluso el enemigo ha logrado dañarlo?
Bernardo: -Tranquilízate, Luchino. Ciertamente, ahora todos están alborotados por tu pasado. Supongo que es parte de tu pasado que no querías que nadie tocará.
Bernardo: -Incluso si tratas de negarlo. Simplemente el enemigo encontró información sobre lo sucedido y lo publicaron para aprovecharse. No es tu culpa.
Luchino: -Kug….
Como si fuera una bestia, Luchino apretó fuertemente sus dientes. Y entonces, respiró hondo y volvió a sentarse.
Bernardo: -Actuemos tranquilos. Si mostramos que nos hemos calentado por eso, estaremos haciendo lo que el enemigo quería. Es como si les estuviéramos diciendo que aquella publicación chatarra nos estuviera afectando.
Luchino: -Tienes razón….
Pero, que te hayan mostrado ese tipo de cosas, y que te digan que mantengas la calma, sería imposible. Si estuviera en su lugar, mi raciocinio se hubiera hecho trizas…. Luchino estaba en esa situación antes de que lo encontrará….
Gian: -Joder…. ¿qué deberíamos hacer?
Bernardo: -Por supuesto, no podemos ignorar esto, pero sería muy malo si nos afecta de esta manera. Primero, nos desharemos de esa publicación, uno por uno.
Bernardo: -Ahora mismo, Iván ha infiltrado a uno de sus subordinados en la empresa del periódico. Si todo va bien, lograremos agarrarle la cola al enemigo. Aunque, todo sería en vano si usa mal las palabras.
Giulio: -Me da la sensación, de que el enemigo…, ehm… intenta destruir la relación que tenemos como capitanes. Buscando atacar nuestras debilidades, y asi lograr separar al CR:5.
Gian: -Es por eso que esos bastardos se enfocaron en atacar solamente a Luchino de esa manera. ¡Esos bastardos no fueron tan insistentes en el ataque de los demás capitanes como lo hicieron con Luchino….! Joder, son unos bastardos podridos.
Iván: -Oye, oye… yo también fui atacado, sabes.
Giulio: -Por cierto, Luchino. ¿Qué es lo que dijo el consejero acerca de este incidente?
Luchino traga su respiración
Luchino: -Lo mismo que Bernardo me dijo. No te calientes por lo que esos bastardos hagan, si lo haces, estarás actuando como ellos planearon. Y que no me mueva demasiado en una situación en la que el jefe no está.
Gian: -Joder, no hay ninguna buena idea….
Iván: -¿Qué pasa? ¿Solo nos reunimos para hablar de eso? Luchino, ¿fuiste a ver al consejero solo para hablar de eso?
Ante el tono provocativo de las palabras de Iván, Luchino lo miró fríamente.
Luchino: -Fui a confirmar la desaparición del jefe. Y también, fui a dejar en claro acerca de la muerte de mi esposa e hija. Ellas dos, fueron asesinadas al ser involucradas en el conflicto.
Luchino: -Y a pesar de que sabía que el conflicto estaba en un punto crítico, las abandoné en la ciudad… ¡Es por eso que ellas murieron! ¡De eso fui a hablar!
Luchino: -¿Tienes suficiente con eso?
Gian: -Luchino…
¡¿Abandonó a su esposa e hija…?! ¿Por qué?….. Esas palabras, están haciendo chispas en mi cerebro. Adulterio, traición… infidelidad…. No puede ser…..
Iván: -Oh.. si, ya veo. Eso quiere decir que estuviste teniendo una charla de ese pasado patético mientras bebías té con el anciano. ¡Pero qué relajado eres!
Ahh, este idiota…
Luchino: -¡Se supone que los detalles acerca de lo sucedido con Sharin y Alice, esos maleantes no deberían saberlo! Y si la información fue filtrada… ¡Entonces, eso sólo involucraría a los que están en nivel de capitán!
Luchino:- ¡Fui a pedir consejo acerca de ese suceso patético!
Iván: -Tú…. ¡No será que tienes dudas de mi!
Luchino: -¿A que te refieres? Lo dije antes ¿no? Los maleantes de poca monta no tienen nada que ver.
Iván: -¡Qué carajos has dicho, bastardo! ¡¿Quieres que te destroce?!
Bernardo: -Haaah….
Gian: -¡AAAAAHHHHHHH! ¡YA DETENGANSE, IDIOTAS! ¡VAYAN A ENFRIARSE LA CABEZA! ¡SI NO SE CALMAN, GOLPEARE SUS TRASEROS CUANTAS VECES SEAN NECESARIAS HASTA QUE SE CALMEN!
Gian: -¡A PESAR DE QUE LO ACABAMOS DE DECIR, USTEDES ESTÁN HACIENDO LO QUE ESOS TIPOS DEL GD QUIEREN! ¡ES LA PRIMERA VEZ QUE VEO A UNOS IDIOTAS QUE ESTÁN DEJÁNDOSE MANIPULAR COMO MARIONETAS!
Luchino: -… .Ugg…..
Iván: -¡¿Pero…qué has dicho?!….Es que, él comenzó desde antes.
Gian: -Ahh, ya callate. Ya me enojé. ¡Bernardo!
Bernardo: -¿Si?
Gian: -Como candidato a ser el próximo jefe, declaro tomar las riendas de esta reunión de emergencia entre capitanes. El capitán más antiguo podrá tomar la última decisión.
Bernardo: -Se supone que otra persona no puede tomar las riendas en una reunión de emergencia, pero la situación es la situación. Continúa:
Giulio: -Señor Gian….
Sonriendo, Bernardo levanta la palma de su mano.
Gian: -¡¿Qué la declaración de guerra aún no ha llegado?! ¡Ha! ¡Sin embargo, eso no nos debería de importar! ¡Esta es una pelea personal que tenemos nosotros contra esos monos!
Giulio sonrió ampliamente. Luchino fumó de una manera que pareciera que estaba mal…. E Iván me miró como si tratará de ver cómo responder ante mis palabras de enfrentamiento.
Gian: -Preparemos los recursos necesarios para aumentar la vigilancia en los almacenes. Los capitanes tendrán que evitar salir solos para evitar más ataques. Ah, y eso te incluye, Giulio.
Giulio: -S-si….. ah, entonces me quedaré con usted.
Gian: -No, si lo haces tu fuerza se mancharía al tratar de protegerme. Quiero que enfrentes a los matones con todo lo que tienes y de manera llamativa.
Giulio: -Si, entendido…. Mañana iré con mis armas listas.
Este chico… ¿sabe cómo usar una escopeta?
Gian: -Luchino, nosotros estaremos ignorando las provocaciones de esos tipos como lo hemos estado haciendo. Pienso que será muy molesto hacerlo, pero aquí….
Luchino: -Lo entiendo….. a mi no me molesta.
Maldito bastardo mentiroso.
Gian: -Luchino… te lo pido por favor, vayamos tranquilos. Giulio, no vayas a sobrepasarte demasiado. ¿Estás de acuerdo con esto, Bernardo?
Luchino:- Entendido….
Giulio: -Entendido.
Bernardo: -Excelente. Yo tampoco tengo objeción alguna. Entonces, todos los capitanes aquí presentes, con su consentimiento dado…..
Iván: -Oye, oye, oye, hey… oye…. !¿Y yo?!
Ah, qué mal. Se me había olvidado de él por completo.
Bernardo: -Lo siento….
Iván: -Malditos…. con seguridad los destrozaré.
……………………………………………………………………………………………
Los capitanes en la reunión…. Que por cierto, me alegro que me hayan escuchado, pero ¿fue lo correcto haber terminado la discusión en esta noche dándoles ordenes sobre como tratar contra los matones y evitar nuestra separación?
Gian: -Como que… me siento muy cansado…. ¿soy un anciano o que?
Después de haberme dado una ducha alternando el agua fría y caliente, salgo del baño.
Me tranquiliza al sentir en mis pies el frío de la alfombra mojada en el piso después de la ducha de Luchino.
Me siento raro… mi cabeza y cuerpo se sienten destrozados.
En estos últimos días, me quedo reflexionando cuando tomo una ducha…. Esto me recuerda sentirme como un niño.
Hahaha…. ¿me habré roto después de haber sido violado por un hombre?…..
Al salir del baño, Luchino se encontraba sentado en su amplia cama vistiendo aún la bata de baño con la que había salido después de su ducha. Parecía una estatua pensante.
Me pregunto si me habré sobrepasado con mis palabras hace rato….
Preparo dos vasos vertiendo agua y tequila. Los llevo parandome frente a Luchino.
Gian: -¿Quieres beber sake para dormir?
Ante mi voz, Luchino levanta su cara….. esto es malo, este tipo ¿realmente se reniega a participar en el plan?…. como decirlo… la fuerza en su mirada está débil….
Luchino: -No, yo paso. Estaba pensando en irme ya a dormir esta noche.
A pesar de que me tome la molestia de hablarle al notar que no podría dormir…..
Coloco los dos vasos de tequila sobre la mesa y me siento en mi propia cama. Esto es malo, no tengo nada que decirle….
Lo mas seguro es que Luchino se niegue a contestarme si le pregunto sobre la epoca del asesinato de su esposa e hija….. ayer, por haber bebido demasiado, habló sobre eso sin parar.
Gian: -Oye… Luchino….
Luchino: -¿Qué?
Gian: -Bueno, pues… haha… acerca del jefe… me preguntaba a dónde se habría ido … .¿ el abuelo te dijo algo?
Luchino respondió vagamente ante la primera pregunta que se me vino a la mente.
Luchino: -No lo sé. Y el abuelo tampoco sabe nada al respecto. Aunque Bernardo lo está buscando con todo lo que tiene, pero.. ha sido inútil. Me pregunto si ya no estará en Daivan….
Gian: -¿Por qué…? ¿Por qué se habría ido sin habernos dicho nada?
Luchino: -Ni idea…. Tal vez, ya no esté en este mundo y no solo en Daivan….
Gian: -¡¿Qué?!…. oye….
Luchino: -Sin embargo, si es así, tú te convertirías en el siguiente jefe. ¿No crees que sería mejor de esa manera?
Gian: -Kug… tú….
Luchino: -Tal vez, inesperadamente haya sido el jefe el traidor en este asunto… si lo vemos de esa manera, todo estaría claro.
Gian: -¡…..! ¡¿Oye..?! ¡¿Entiendes bien lo que estás diciendo?!
Inesperadamente volteé a verlo alzando mi voz. Incluso, aunque dejara a un lado el poder de Omerta de la Cosa Nostra, tendría el mismo poder de mis propios padres….
Luchino: -Ya te lo había dicho antes ¿no? Solo los miembros altos de la familia conocen lo sucedido acerca del asesinato de Sharin y mi hija.
Luchino: -Además, hay alguien que conoce muy bien nuestros puntos débiles y está aprovechándose para atacarnos ahí desde ayer. Y en medio de todo esto, el jefe está desaparecido sin dejar rastro alguno.
Luchino: Estoy tan alterado que podría vomitar.