Luchino (Daivan) #10

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Daivan

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Estos tipos…..¿acaso son reporteros de periódico? De repente, sentí un pinchazo en mi cabeza haciéndome recordar el contenido de aquel periódico de mierda. Que tal si…..

Luchino: -Si quieres pelea la tendrás. Salgamos de aquí, ya que las hermanas están asustadas.

Ante la voz de Luchino, el yankie de nombre Bakushi, de repente se paró en frente.

Bakushi: -Idiooota. No vine aquí a pelear. No podrías conseguir ni un centavo de un pordiosero con esa provocación.

En respuesta, ese bastardo escupió lo que quiso…… Luchino no movió ni una ceja. Y enfrente de nosotros: 

Periodista 1: -¡Que brutal declaración! ¿Deberíamos tomarla como una provocación infantil? Como lo suponía, tal vez es necesario revisar drásticamente el sistema de inmigración, y también escribir sobre la violencia con la que fuimos tratados nosotros, los periodistas.

Gian: -¿Aaah?

Periodista 2: -¡Nos llegó un informe de buena fe acerca de que este convento está siendo intimidado por una pandilla despreciable!…. ya veo, ¡¿con que se referían a esto?!

Gian: -¡¿Haaaaaa?!

Bakushi: -Parece ser que un grupo de bastardos italianos que tienen su base de operaciones por estos alrededores, andan promulgando algo como: libertad de expresión. Nosotros los estuvimos siguiendo por un momento, y al fin….

Luchino: -Cerdo…..

….Joder, me acabo de dar cuenta cual es su verdadero objetivo…. Esto es una trampa…. buscan provocarnos para que cometamos algún error o algo así….

Tras la sombras de los yakuzas, aquellos reporteros vuelven a atacarnos con esas cámaras con flash mientras toman notas falsas acerca de intimidación y violencia. Uwaa, quiero matarlos.

Luchino: -¿Ya terminaron con su entrevista? No tengo ningún interés en los tipos que no tienen las agallas para pelear, desaparezcan.

Bakushi: -No estarán por mucho tiempo, así que no tienes porqué preocuparte, Luuuchiiiino. Podría pelear contra ti, pero…. seguramente terminarás por ocultarte tras esa pequeña perra tras de ti ¿verdad? 

Luchino: -No manches el nombre de Dios, maldito cerdo. 

Obviamente, Luchino expresó su ira en sus ojos. Normalmente, también nosotros solemos decir palabrotas como joder o mierda, pero nunca hemos hablado mal de Dios.

Con tan solo escucharlo hablar, se nota lo bajo que es al faltarle el respeto a un convento católico bajo el Cosa Nostra, pero… ese jodido yankie sin pudor alguno dijo eso sin siquiera respirar. 

Y justo en ese mal momento……

Directora del convento: -¡¿Pero qué pasa con ustedes?! ¡Diciendo esas sucias palabras en frente de la casa de Dios! ¡Deberían estar avergonzados! ¡Qué indecorosos!

Gian: -¡¿Waah?! D-Directora.. ¡no debe salir!

Al tratar de corregir ese error, el pequeño cuerpo lleno de rectitud, se paró justo frente a nosotros. Apresurado, me puse enfrente de ella para protegerla de aquellos tipos

Directora del convento: -¡Callate, Giancarlo! Escucha bien, desde el principio yo he sido tú….

Bakushi: -¡Hahahaha! ¡Ha hecho su entrada esa anciana de mierda! Ya veo, con que tú eres Giancarlo.

Gian: -S-Si. Soy el tan conocido perro de la suerte del CR:5…..

Luchino: -¡Idiota! ¡Mantente atrás!

Luchino se apresura y toma mi hombro jalandome hacia atrás. Y al mismo tiempo, Bakushi y los demás bastardos me siguieron con su mirada.

Bakushi: -Ya veo, ahora entiendo…… hehehe, tu cabello es como el de una mujer. Déjame tocarlo a mi también por un momento.

Gian: -¡Uwah! Detente, no te me acerques.

Al ver su mano extenderse como el de una serpiente, sentí un escalofrío recorrer mi espalda…..no puedo moverme.

¡¿Esa mano me ha alcanzado tan rápido?! Su mano atrapó mi hombro como si fuera un ancla. 

Bakushi: -Hahaha, qué expresión tan deliciosa estás poniendo. Déjame probarla.

Gian: -¡Kog…kugh! 

Luchino: -Maldito, ¡¿qué estás haciendo?!

Gian:- ¡Uh, uuwaah!

Bakushi: -Hehehe, no huyas.

Luchino: -¡BASTARDO! 

En ese instante, la mano de Luchino me agarró empujándome hacia atrás de él, y al mismo tiempo, sacaba una pistola desde su traje.

Más rápido de que ese sonido desapareciera….

Bakushi: -¡Ha!

Luchino preparó su arma, y el yankie también sacó una escopeta con bala de cañón, …

Gian: -¡¿Wah…ah?! ! ¿q-que….?

Fue una reacción completamente simultánea 

Luchino: -¡Kug..!

Bakushi: Ffu…¡hahaha!

Mi respiración se detuvo, y finalmente comencé a moverme apartándome de ellos debido al inusual ambiente tenso que provocaban los lacayos de Bakushi y los subordinados de Luchino que estaban a mi alrededor. 

Luchino: -Tch….. ¡deténganse! ¡no fue nada! 

Luchino regresó su arma a su funda, y le ordenó a sus subordinados con sus manos para que se detuvieran.

Aquellos lacayos también comenzaron a regresar sus armas a sus fundas.

Bakushi levantó su dedo y….

Señaló a sus lacayos el auto, y así, esos tipos comenzaron a subir nuevamente al carro. 

Bakushi: -Fue su último momento de suerte. La próxima vez que nos encontremos, juguemos. Entonces, ¡hasta la próxima, Luchino y la señorita de cabello rubio!

Gian: -¡Ese maldito…!

Los hombres de Luchino que estaban en espera en el portón, tenían sus armas preparadas, pero Luchino agitó sus manos queriendoles decir que toda había terminado. 

Gian: -Joder, yo….

Me sentí enojado en vez de sentir odio. Estos tipos, no solo publicaron ese difamatorio artículo en el periódico, si no que también tratan de atraparnos usando esos trucos sucios…

Si nos hubiéramos dejado llevar por las provocaciones de esos tipos en este lugar….. probablemente ellos nos hubieran respondido diciendo que fue en defensa propia y así hacernos ver como los villanos mafiosos deseosos de guerra….

¡Joder! ¿Qué deberíamos hacer..? Este fue un ataque completamente diferente a los ataques de muerte que ha habido durante estos conflictos hasta el momento…

Joder…. Y el jefe está desaparecido en estos momentos… ¡¿Qué le habrá pasado?!

Bakushi y los demás se fueron, pero…. no podíamos remover los guardias del convento todavía. Luchino habló sobre varias cosas con la directora del convento….

Luego, situamos a nuestros subordinados y partimos del convento.

Incluso, en la mirada de los subordinados que dejamos atrás y nos acompañaron a la salida, noté cierta inquietud y ansiedad por la situación actual. 

Todo esto se está poniendo muy mal…..

No pude decir que por hoy todo había terminado….

Luchino, quién le había informado sobre esto a Bernardo, también tuvo que lidiar con las quejas y consultas de su territorio que habían sido enviadas a nuestra base en el hotel. 

Mientras que la ciudad está un poco violenta….

Me hace recordar aquella vez, cuando fui junto a Luchino por primera vez a recorrer la ciudad de Daivan. Fuimos a los puertos, mercados, a la cámara de comercio e iglesias….

Sin embargo, cuando fuimos nuevamente a esos lugares, nos recibieron miradas llenas de confusión, ansiedad e irritación por parte de los habitantes. Todos ellos no nos dijeron nada, pero….

En aquellas miradas se mostraba claramente señales de que habían leído el pasado de Luchino en aquellos periódicos de mierda.

Luchino: -El siguiente lugar que nos queda ir es a la cámara de comercio. También han contactado con los del GD para que paguen.

En realidad, no es necesario que vayamos. Pero, si lo dejamos así, el CR:5 sufrirá daños. Es un ataque barato pero efectivo.

Si el jefe estuviera aquí, haría añicos esa declaración de guerra y silenciaría a todos esos tipos de mierda, pero…

Lo que podemos hacer por ahora, es dar vueltas por la ciudad y escuchar quejas tratando de calmar a la gente, pero….

Gian: -Tomemos un taxi….

Había muchos dueños de locales que querían tener guardias. Era de esperar que los subordinados de Luchino también estuvieran agotados. Después de todo, nosotros hemos estado deambulando por la ciudad a pie….

Además, teníamos que estar alerta en caso de ataques enemigos. Joder…. Luchino y yo estábamos algo tensos. 

Al alzar mi mano para detener un taxi….

Soldado del GD F: ¡-Hey! ¡Italianos flojos! ¡Bastardos homos! 

Desde una multitud, recibimos un ataque verbal que desapareció rápidamente. Al mirar hacia allá, el tipo que gritó eso, había desaparecido entre la multitud 

Luchino: -No le prestes atención. Que diga lo que quiera.

Gian: -¡Pero..! Maldita sea….

No pude hacer nada…. Incluso, si tratara de perseguirlo, desaparecería entre la multitud.

Aunque los deje estar… esto va mal…… Es malo que dos capitanes de la mafia sean atacados de esa manera sin hacer nada, mientras caminan por la ciudad.

Para nosotros, la principal herramienta de negocios es lo más importante, pero si continúan con estos ataques hacia nuestro honor, poco a poco nuestro control y paz se irán destrozando y el miedo aumentará. 

Sería el fin si subestimamos a estos yakuzas.

Soldado del GD G: -¡Asesino de esposas! ¡Cerdo sin vergüenza!

Esta vez, el ataque verbal fue en italiano. Estos tipos del GD, lograrán hacer que las personas de la ciudad sean quienes nos ataquen en vez de ellos en algún momento….

Gian: -Yakuzas ¿eh?

En vez de mí, Luchino para un taxi. Y cuando estaba por entrar en el taxi…..

Soldado de GD F: -¡Hey, bastardo inútil! ¡Me eché una meada en la tumba de tu esposa!

Cuando estaba pensando “esto es malo…”

Luchino: -¡….! ¡Sal! ¡Maldito cobarde!

Luchino, lleno de ira como si estuviera por arrancarse el cabello, gritó frente a la multitud. 

Yo…..

OPCIONES:

  1. Luchino, tranquilízate. Solo ignoralo 
  2. ¿Otra vez..? Ya estoy harto de esta mierda….

 

Elegir la primera opción 

Por supuesto, nadie le respondió. Puse una de mis manos sobre el hombro de Luchino que estaba como una bestia, y le dije susurrando a su oído.

Gian: -Luchino, tranquilízate. Ignoralo. Tranquilízate, actuemos tranquilos, Luchino.

Luchino: -…. Tch…. esos malditos cerdos bastardos…

Gian: -Que te calmes. No hay manera que esos tipos sepan donde está la tumba de tu esposa ¿verdad?

El ataque a su cabello paró, al escuchar mis palabras que desesperadamente pensé en decirle. Sentí que funcionó. Luchino dio un gran suspiro y miró hacia atrás.

Luchino: Tienes razón…. Soy un inútil, tal vez sea mucho más idiota que Iván.

Gian: -Ah, no lo creo.

Las personas que se habían detenido por un momento por el ataque de furia repentino de Luchino, volvieron a caminar como si nada hubiera pasado. 

Nos subimos al taxi que habíamos dejado esperando con la puerta abierta. En momentos así, suele pasar algo malo.

Muy bien, el futuro jefe ha dado su primer paso. 

…………

…..Ah, olvidé traer mi cartera de nuevo…..

…………………………………………………………………………………………

Si no nos damos prisa, el sol se ocultará. Luchino y yo, llegamos a aquel puerto de la otra vez, su nombre era…… ¿Rockport Harbor? 

Y entonces, pasó lo que suponía que pasaría….

Soldado del GD F: -¡Regresa a tu sede de asesino! ¡Maldito bastardo mafioso!

Fue un poco diferente. El insulto que vino hacia nosotros con intención de afectarnos, salió volando. En respuesta a eso, otro insulto vino volando.

Soldado del GD G: -¡Maldito bastardo cobarde que se esconde tras una mujer! 

….No, el ambiente se sintió un poco diferente

Soldado del GD F: ¡Hombre mujeriego! ¡Déjame probar un poco de la nueva mujer que consigas!

En otras zonas de la ciudad, las personas que escuchaban este tipo de insultos se quedaban calladas o fingían no haber escuchado nada, pero….

Señora: -¡¿Quién es?! !La persona que ha estado diciendo esas cosas asquerosas, sal de donde quiera que estés! 

Pescador 1: -S-Señor, nosotros no hemos sido. 

Los pescadores de este puerto eran un poco diferentes. ¿Será porque hay mucha gente pobre italiana aquí? A pesar de que se les ha dado menos dinero que a otros, ellos están….

Soldado del GD G: -¡Con un capitán como tú, el CR:5 está acabado!

Soldado del GD F: -¡¿Qué pasa con tus subordinados?! ¡¿Han huido todos de ti?!

Señora: -¡No están siendo hombres! ¡Los franceses tienen mucho más agallas que ustedes!

Pescador 1: -Joder, ¡¿Quiénes son?!

Soldado del GD F: -¡Mearé en la tumba de tu esposa e hija! ¡Parece ser que fueron útiles estando vivas y muertas!

Nm, me gusta esa expresión en sus rostros, chicos.

Hay algunos pescadores enojados que buscan entre la multitud a los culpables cada vez que gritan un insulto…… Pero, con tan grande multitud frente al mercado, es difícil encontrarlos.

No solo hay italianos mezclados aquí, también hay personas que vinieron a comprar, trabajadores y otras personas que están buscando trabajo. Aunque los encontrarán, lograrían escapar fácilmente entre la multitud. 

Pescado 1: -¿Quienes han sido…? Malditos bastardos….

Luchino: -Lo siento, chicos….. Es mi responsabilidad que estén ensuciando el nombre de mi familia. 

Pescador 1: -No diga eso, señor.

Los pescadores que conocen muy bien a Luchino, lucen frustrados. Ocasionalmente, ellos voltean hacia mí ya estoy parado al lado de Luchino, con expresión esperanzadora y ansiedad. 

Esperen un momento, yo no soy un mago ni nada como eso…. 

Señora: -Señor, se lo pedimos. Si nosotros llegáramos a ser expulsados de este puerto, ya no tendríamos a dónde ir.

Gian: -Ah, si. Lo siento, por provocar todo este alboroto.

Hay muchas personas que aún recuerdan mi rostro. Es cierto, en aquel momento, vine con Luchino a visitar algunos puestos, y él me estuvo llamando por mi nombre como si fuéramos hermanos

Llamando…..

Señor, Don Gregoretti… .Giancarlo…. Gian, carlo…..

…… tal vez……..

¿Podré desafiarlos con esto..?

Gian: -Luchino, iré a pescar un poco.

Luchino: -¿…? ¿A qué te refieres?

Le expliqué en voz baja….

Gian: -¡Todos, acérquense por favor! ¡Tenemos un mensaje importante de parte del CR:5!

Me coloco encima de un bloque, y estrecho mis manos hablando en voz alta. Las personas que me vieron primero fueron las que estaban frente al mercado, los pescadores, los vendedores, las mujeres y los desempleados. 

Hay muchos rostros frente a mi. Hombres, mujeres, señoras, personas cansadas y sucias, personas de ciudad, personas con sombreros, niños con pelotas, hombres con traje…..

¡Esto es un desafío!

En medio de todo eso, todas esas personas me miran fijamente. Silencie a todos al juntar mis manos. Girando, miro a todos. 

Luchino: -¿Q-Qué pasa?

Concentrándome, miro fijamente a todos a los ojos. Sin quitarles la mirada de encima a todos los que se reunieron, suspiro profundamente….

Grité, señalando el pasillo del mercado. 

Gian: -¡AH! !AHÍ ESTÁ GIANCARLO! 

Luchino: -…. ¡¿Qué…?!

Ante mi grito, innumerables ojos voltearon a la vez

Pescador 1: -Ehm..?

Señora: -¿Cómo?

Me miraron. Era obvio que lo hicieran, ya que grité mi propio nombre. Y entonces…

Soldado del GD F: -¿Uh….?

Soldado del GD G: -¿Qué..?

Al gritar, pude ver perfectamente a las personas que me señalaron 

Varios voltearon a verlos. ¡Y finalmente toda la multitud volteó a ver a esos dos tipos que me estaban observando!. Me siento relajado al ver que al fin ellos se dieron cuenta de su situación. 

Pero, para ese entonces, la mirada de Luchino y la mía, ya estaban sobre ellos.

Gian:- Veo a unos idiotas…con traseros de cerdos.

Soldado del GD: -¡Geh! ¡Maldi…!

Soldado del GD: -¡Esto es malo..!

Esos dos hombres cometieron un error. Y por segunda vez. Después de realizar mi trampa y antes de que toda la multitud se diera cuenta, hubo algunas personas que vieron claramente quienes eran los que apuntaban hacia mi. 

Debieron haber apartado su mirada de mí, e irse aprovechando la multitud….

El rostro de esos tipos se pusieron pálidos. Lo vieron enseguida y comenzaron a correr tratando de apartarse de la multitud por los alrededores. 

Ante esta escena, Luchino ya relajado, comenzó a correr.

Luchino: -¡Ha! ¡Esperen malditos bastardos!

Gian: -¡No dejen que esos tipos se escapen!

Gritando, perseguimos a esos tipos. Sin embargo, hubo un movimiento más rápido que nuestros propios pies.

Pescador 1: -¡Bastardos!

Señora: -¡Son ellos!

Soldado del GD F: -¡¿U-wah?! ¡malditos..!

Soldado de GD C: -¡Joder! ¡Suéltame!

Gian: -Ah, chicos… agradezco mucho la gran ayuda que nos brindan.

Soldado del GD G: -Uahh…..ayuda….

… Uwah, los pescadores y todas las personas del puerto son de temer. En un abrir y cerrar de ojos, los dos hombres que trataron de escapar, fueron atrapados dentro de una bolsa, hundiéndose en la violencia….

Todos golpearon a esos tipos con puños, piedras, zapatos enormes, estacas, cuerdas, ganchos para enganchar a los peces, ganchos para cargar.. .ah, también están tratando de cortar sus tendones de aquiles con un cuchillo…..

Gian: -¡Waaah! ¡Todos paren! ¡Deténganse!

Luchino y yo logramos meternos entre la multitud, logrando de alguna manera detenerlos a todos. La violencia finalmente disminuyó, y allí…..

Soldado del GD F: -Gug…. uah…

Algo como una bolsa de palos, estaba rondando sobre esos dos…

¿Eh? Como que siento que he visto antes a estos tipos…

Gian: -¿Nm? ¡Ah! Luchino, esos tipos son….

Luchino: -¿Qué pasa?…. ah, estos bastardos son….

No hay duda alguna. Están tratando de esquivarnos, pero…. ¡Estos bastardos son parte de los tipos de aquel jodido yankie que estuvo en el convento esta mañana!

Gian: -¿Bingo?

Luchino: -Si. Pensar que comenzamos desde lo más bajo, hasta finalmente obtener la casa llena.

Luchino choca ambas palmas de sus manos

Luchino: -¡Fuf…hahahaha…! ¡Increíble, realmente eres increíble!

Gian: -Déjame ese tipo de cosas a mí. No por nada soy llamado el perro de la suerte ¿no?

Oh, no… a pesar de que dije eso, me puse un poco avergonzado.

Luchino: -No, no fue la suerte. Yo… a ti….

Gian: -¿Eh..?

Luchino estaba por decirme algo, pero de repente se dio cuenta de todas las personas que nos rodeaban. 

Luchino: -Ata a estos tipos. Buscaré un teléfono para traer un auto.

Gian: -Entendido.

….¿Pero qué le pasa? Este bastardo, si tiene algo que decir que lo diga claramente. Me ha dejado con la curiosidad…

Pero, al ver su elegante caminar…..

Gian: -Parece que se ha repuesto.

Sentí que estos tipos que solo parecían ser cartas desechables, estaban a punto de ser derrumbados, pero….

Ahora no puedo poner ese tipo de expresión. La victoria comenzará a partir de ahora….

¡No….!haré todo lo posible por atraer la victoria! 

……………………………………………………………………………………………..

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