Luchino (Daivan) #09

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Daivan

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¡Ahh ya basta! ¡Quiero golpearlo! No tengo oportunidad de ganarle en los golpes, ¡pero ese no es el problema! 

Con la misma pasión que quiero golpearlo, puedo saber que ahora mismo sería inútil hacerlo. 

Me da la impresión, de que soy yo el que se siente golpeado. 

OPCIONES:

  1. ¡No hay manera que sea así…! ¡Cree!
  2. Mira lo que hay en frente, no es momento para estar deprimido 

 

Elegir la primera opción 

Dentro de mi cabeza hay algo que está dando vueltas. Y dentro de ella hay solo una palabra que está resonando para que la diga.

Gian: -¡No hay manera que sea así! ¡Cree!

Luchino: -¿En que?

Gian: -Ah, uh. Pues… ¡te estoy diciendo que no hay manera de que el jefe nos haya traicionado o que haya un traidor entre nosotros! 

Gian: -¿Qué piensas hacer si ni siquiera puedes confiar en la familia? ¡Si no puedes confiar en eso, entonces ya…!

Gian: -¡Deja de ser hombre! ¡Deja la yakuza y solo sé un simple pandillero! Joder….. yo…. 

¡¿Acaso fue una mentira o una simple ilusión el haber estado hablando de puras tonterías cuando fuimos a esa taberna?!

Gian: -Yo creo en ti… no es necesario que me correspondas, es por eso que…. quedate con ese porte tan elegante y brillante habitual que tienes….

Luchino: -….Uh, Gian…..

Gian: -¡Y otra cosa más! ¡No hay manera de que hayas dejado que tu esposa e hija murieran o que las hayas traicionado! ¡No creo nada de eso!

Luchino: -…. No, yo….

Gian: -¡Es obvio que eso es algo que prepararon aquellos malditos matones!. Algo como eso….. ¡Aunque tu aceptes lo que dice ese papel, yo no lo aceptaré!

Luchino: -…. Gian… tranquilízate.

Gian: -¡Esa es mi línea!

Luchino: -Hahaha… tienes razón. Debo de permanecer cuerdo.

Exhaló como un cachorrito, agarré los dos vasos de tequila que había preparado y me paré frente a Luchino en silencio. 

Gian: -Bebe…. Si no lo haces, no podrás dormir ¿verdad?

Cierra los ojos sonriendo….. Luchino toma el vaso. Me sobresalté un poco al sentir su mano. 

Luchino: -Si lo bebo… tal vez vuelva a ocurrir lo de ayer.

Gian: -¡¿Qué…!? ¡¿Eres i-idiota?!….. ¿Quieres hacerlo todas las noches? ¡Eres una bestia!

Este bastardo, ¡y yo pensando en qué diría! …! ¡Y eso que hace un instante estaba deprimido!

Me apresuro a tomar todo el tequila del vaso como si tratará de suicidarme por envenenamiento. Lo vierto en mi garganta como si fuera Coca Cola. Mi cuerpo se sobresaltó y sudó. 

Luchino: -Gian, gracias. Cuando termine de beber esto, haré una llamada. Debo de darles algunas órdenes a mis subordinados.

Gian: -Ah… si. Ya veo. Yo iré a ver a Bernardo, hay algo que tengo que hablar con él.

Luchino: -Si, hasta luego.

Luchino se dirige hacia el teléfono de la habitación. Me quedo parado distraído como un niño después de haber recibido caramelos en Haloween. 

Gian: -Joder.

Dejando a un lado el vaso de vidrio, salgo de la habitación.

¿Ya se habrá ido a dormir? Pensando en eso, llegué a la parte delantera de la habitación, y los guardias que estaban parados frente a la puerta no dijeron nada y simplemente se inclinaron un poco…..

Abriendo la puerta, me dejaron entrar al cuarto.

Gian: -Qué bueno, todavía estás despierto.

Bernardo: -¿Qué ocurre mi querido bombón? ¿Hay tantos granos de frijol bajo la cama que no te dejaron dormir?

Gian: -¿Serás tonto, viejo ínutil?…. ¿podemos hablar un momento?

Bernardo me dio el cigarro que había estado fumando. Tomándolo, dejé que el humo penetrara en las venas y el cerebro…. Haciéndome temblar. 

Gian: -Es sobre Luchino….

Gian: -No es que quiera contrariar el Omerta, pero…. comprendo muy bien que esto no es algo de lo cual se puede hablar con otra persona como si nada. ¿Me lo podrías contar?

Gian: -… sobre lo ocurrido con la familia asesinada de Luchino….

Bernardo: -….  Fum…

Bernardo enciende su propio cigarro….. estaba pensando en algo mientras exhalaba varias veces el humo hacia el techo, estaba pensando en algo. 

Bernardo: -En realidad, yo tampoco sé los detalles de aquel incidente. Mejor dicho….

Bernardo: -Creo que solo una pequeña parte del CR5 conoce a detalle lo ocurrido, y serían solo el jefe, el consejero Cavalli y el propio Luchino. 

Gian: -Eh, ¿es así?

¿Qué será? Acabo de sentir un mal presentimiento. Al mismo tiempo, esta mala sensación se estaba propagando en mi estómago. 

Bernardo: -Es justamente como Luchino dijo hace un rato, ya han pasado dos años desde ese incidente. Nuestra familia, se encontraba negociando con el GD y otras organizaciones.

Bernardo: -Luchino apenas se había convertido en un capitán y estaba todo emocionado, pero…. ¿Cómo decirlo?, los enemigos y la policía lo tenían en la mira.

Gian: -…. Y entonces, su esposa e hija fueron….

¿De dónde provino ese periódico corrupto? Creo que una historia completamente difusa está saliendo. 

Bernardo: -En el lado enemigo, también hay tipos que son simplemente yakuzas y no se rigen por el Cosa Nostra. Muchos soldados y directivos habían hecho que sus familias escaparan a otros lugares por precaución. 

Bernardo: -Sin embargo, Luchino no lo hizo. Oh, no me preguntes la razón porque no lo sé. Y entonces…

Gian: -…

Bernardo: -En medio del conflicto, la esposa e hija de Luchino fueron baleadas por alguien y murieron. Ambas murieron al instante. Fueron emboscadas cuando salían de su casa en el auto….

Gian: -…. Que crueldad…. ¿nm? ¿dijiste que fue alguien?….. no puede ser…. ¡¿No supieron quién fue el criminal?!

Mientras que Bernardo pensaba, jugaba con su largo cabello hasta que lo dejó y comenzó a fumar, y mientras lo hacía mi miraba por la parte de atrás del vaso y me dijo: 

Bernardo: -Te contaré algo horrible. Por ese incidente, Luchino se volvió loco por la ira. Perdió tanto la cordura que dejó de dar órdenes razonables.

Bernardo: -Pero…. debido a ese incidente, quedó atrapado. 

Gian: -¡¿Atrapado?! ¿Y el criminal…?

Bernardo: -Por alguna razón la policía dejó el caso enseguida. Incluso dentro del CR:5, se decía que habían algunos desacuerdos entre el jefe y Luchino, y como resultado….

Bernardo: -El criminal fue asesinado en secreto, o eso dijeron. Hicieron que el caso se cerrara. Y quienes hicieron que todo eso terminará fueron el jefe y el consejero Cavalli. 

Gian: -No… no puede ser… .entonces… ¡¿Luchino simplemente se fue a dormir llorando sin hacer nada?!

Bernardo: -Eso es todo lo que sé. Parece ser que todos los involucrados en ese incidente fueron eliminados por la familia…

Bernardo: -Sin embargo, por culpa de ese jodido periódico todo volvió a surgir. Trata de entender el estado de Luchino. Eso es algo que no pudo olvidar

Gian: -No lo sé, no lo entiendo…..

Hay muchas cosas que no entiendo. Y ahora que he escuchado lo que me dijo Bernardo, ¡entiendo menos!

¡Qué quiere decir con que el jefe y el abuelo hicieron desaparecer el caso! Y sin haber revelado la existencia del criminal… entonces, ¡¿eso quiere decir que alguno de ellos les reveló todo ese suceso al GD!?

¿… … … … … …?. No puede ser…..

Bernardo: -Parece que ellos aprovecharon el momento en que desapareció el jefe para atacarnos. Tal vez, él….

Bernardo: -Tal vez, Luchino esté dudando del jefe.

Gian: -¡…..!

Bernardo: -Y eso es todo lo que sé. Probablemente, Luchino tenga planeado soportar todo ese peso en su corazón y llevarselo hasta la tumba.

Gian: -¡No puede ser…! ¡Entonces… ¡ ¡No podemos hacer nada en contra de esas malditas habladurías del periódico!

Bernardo: -Lo siento. Es por eso que estaba dudando si contártelo o no. Aunque te lo contara, solo conseguiría confundirte. Lo entiendo muy bien, ya que así estaba yo en aquel entonces….

Gian: -No…. gracias….

¡No debí haberle preguntado! Dentro de mi cabeza, aparece un perro aullando y llorando. ¡No debí haberle preguntado!…. y……

La esposa e hija de Luchino fueron asesinadas. Además, fueron emboscadas siendo solo una mujer con su pequeña niña….. y el criminal que lo hizo no fue identificado…..

Además… ¡¿no se hizo justicia?! ¡¿Y el jefe y también el abuelo, a pesar de ser los de mayor jerarquía en el CR:5, simplemente desaparecieron el caso del asesinato de la familia de Luchino?!

¡¿Y Luchino simplemente aceptó y se fue a dormir llorando sin hacer nada?!

Gian: -¡Imposible!….. debe de ser una mentira, ¡no puedo creerlo!

Bernardo: -Tal vez por eso Luchino intentó recibir ese ataque para ponerle fin por sí mismo. Y todo, para poder proteger ese secreto.

Gian:- ¡Kug! ¡¿Y nosotros solo somos unos simples extraños para él?!

Bernardo: -Gian, te lo pido. Quédate al lado de Luchino, evita que él se quede solo. O si no….

Bernardo: -Él… no, más bien, si llegamos a perder a uno de nosotros, sería el fin para el CR:5…. Te lo encargo.

Gian: -Lo sé….

Bernardo: -Quédate a su lado para evitar que trate de ser algo tan estupido como buscar un lugar para morir. Él no es tan duro como aparenta serlo….

Gian: -Ah, si….

Cuando le di un pequeño golpe, Bernardo lo detuvo uno de sus largos dedos provocando un genial sonido. Y ahora, Bernardo fue quien me dio un pequeño golpe, y lo recibí con la palma de mi mano…..

Dándole las gracias y agitando mi mano, me despedí de Bernardo. Regresé a mi habitación.

¿Luchino ya se quedó dormido?

Al echar cuidadosamente un vistazo dentro de la habitación….. pude ver sobre la amplia cama, el gran cuerpo de Luchino y su cabellera como de león. 

No puedo ver su cara. Tampoco escucho que esté roncando. ¿Está dormido…?

Me senté sobre el sofá cubierto por la oscuridad. Encendí un cigarro y me quedé pensando en varias cosas hasta que el cigarro se convirtió en cenizas, tirandolo. 

….. no puedo preguntarle a Luchino sobre algo como aquello.

Sin darme cuenta en qué momento mi switch de encendido se apagó, me quedé dormido sobre el sofá.

Quinto día 

Gian: -Waaah. Este es más rápido que el Cadillac.

Iván: -¡Cállate imbécil y sube!

La hermosa vista de la ciudad de Daivan que fluye fuera de la ventana. La voz que sonó tonta al hablar. Me dio la sensación de que Iván está muy prendido al subir al asiento de copiloto.

Gian: -Pero al compararlo con el Alfa, su velocidad no le llega ni a los talones.

Iván: -¡Cómo te dije! ¡Callate! ¡Mantente callado y distraete!

Parece que le molesta mucho tener a dos bastardos subidos en este auto. Logré convencer a Iván para que nos dejara subir en su auto y nos llevara a nuestro destino. Y en el asiento trasero a mi lado…..

Luchino: -…………

Luchino estaba sentado como una estatua o algo así en su asiento entrecerrando sus ojos como si fueran cuchillos.

…………………………………………………………………………………………………..

En la mañana de ese día…..

Todos nos reunimos rápidamente debido a una llamada de emergencia. La llamada de emergencia fue de parte de un subordinado de Luchino. Parece que hay un alboroto ocurriendo en su territorio. 

Gian: -!¿Una carta de amenaza?!

Luchino: -Si. Parece ser que el convento de St. Rita la que fue tu hogar hace algún tiempo, ha sido destruido. 

Gian: -¿Te refieres a ese orfanato…?

Bernardo estaba señalando con su cara frustrada hacia la carta de amenaza que recibió de parte de un tipo golpeado que provenía del convento de St. Rita y su orfanato adjunto. 

Giulio: -¿Qué dice la carta de amenaza?

Bernardo: -Nm… bueno, dice lo habitual, palabras vulgares. Remarcaron que todas las fuerzas del CR:5 deben de ser retiradas inmediatamente de todo el distrito dónde se encuentra el convento de St. Rita.

Iván: -¡Obviamente lo haremos! Eso no sirve ni para espantarnos, son solo puras palabras sueltas.

Bernardo: -Por cierto, en la zona de remitente no viene escrito GD ni nada.

Iván: -Joder.

Giulio: -¿No podríamos ignorarlo..?

Bernardo: -Parece que también enviaron el mismo contenido basura a aquella compañía de periódico chatarra y a las demás compañías de periódicos de Daivan. Estaría bien que no pasara nada, pero si llegan a romper incluso un vaso de vidrio en el convento….

Gian: -Que se jodan.

Bernardo: -No tendríamos más remedio que sacar a los escoltas. Quien sabe cuando nos atacarán, así que debemos prepararnos. Si no sacamos a los escoltas, recibiremos daños.

Iván: -Joder.

Bernardo: -… y esa es la situación. Luchino, lo siento pero el convento está en tu territorio. Envía soldados, les explicaré sobre esto también a los del convento. 

Gian: -Jodidos. 

Iván: -Oye, no le agregues cosas raras a las palabras. Por otro lado, ¿qué hay con la amenaza vulgar?

Bernardo: -Al tratar de explicar lo que dice de una manera educada sería…”me voy a ver en la necesidad de callar a las hermanas puras e inocentes del convento de una manera extremadamente maliciosa” o algo asi. 

Gian: -Waaoh….

Luchino: -Esos malditos bastardos yankis de mierda….

Giulio: -¿No sería una trampa para atraer a Luchino?

Bernardo: -Existe esa peligrosa posibilidad. Es por eso que…. Gian, ¿podrías actuar junto a Luchino? ¿Estás bien con eso, verdad Luchino?

Gian: -Ah, si….

Luchino: -Entiendo….

Bernardo: -Luchino, llévate a algunos subordinados y dirígete al convento. Yo me encargaré de comunicarme con la encargada del lugar. E Iván….

Iván: -¿Ah? ¿Qué?

Bernardo: Está bien que vayas al lugar de los hechos. Escolta a Luchino y a los demás en tu auto. 

Iván: -¡¿AAAAAAAAAAAH?!

……………………………………………………………………………………………

A un lado de la carretera se encuentra el convento de St. Rita y enfrente, está un orfanato nostálgico….

Los autos de las personas decentes y que son difíciles de ver, están alineados uno al lado del otro, arruinando el paisaje circundante. 

….Uwaah, como lo suponía, en verdad destacan.

Los subordinados de Luchino y las animadas tropas de Bernardo, caminan uno tras otro mirando hacia los alrededores. Si fuera una persona decente, huiría como un fugitivo asustado. 

Y entonces….

Directora del convento: -Escuche toda la explicación por parte de su encargado. Sin embargo… no recuerdo que hayamos solicitado escoltas tan llamativos. 

Luchino: -Lo siento mucho, señora directora… no sé cual sea el verdadero objetivo de esa carta de amenaza, pero…. es nuestra responsabilidad que este convento esté en la mira.

Luchino: -No sé si esa carta de amenaza sea verdadera o falsa…. Pero hasta que descubramos cual es el verdadero objetivo del enemigo, nuestros escoltas estarán vigilando…. quisiera pedirle su permiso para eso. 

 

Directora del convento: -¿Planean pelear y derramar sangre en este lugar?

Luchino: -No, algo como eso no lo haríamos…. Sin embargo, si llegan a ser atacadas violentamente como dice esa carta de amenaza, nos veremos obligados a eliminarlos.

Directora del convento: -No estoy a favor de las peleas, pero…. no importa cuanto les pida que no lo hagan, de todos modos lo harán ¿verdad…?. Hagan lo que quieran.

Gian: -Vaya manera tan conveniente de decirlo.

Luchino avanza hacia mí, colocándose enfrente e inclinándose en una perfecta reverencia como las que están publicadas en los libros de texto.

Luchino: -Muchas gracias. Me aseguraré de no causarles problemas…..

Gian: -¿Eh…?

Luchino: -¡….!

Un claxon sonó desde el lugar en donde estábamos en alerta. Ese sonido irregular fue una señal de advertencia.

Gian: -¡Lucchino!

Luchino: -Es aquel…. ¡Aún no te muevas!

Como era de esperar, el auto del CR:5 no estaba bloqueando la zona del frente del convento. Mas bien, desde el frente de esa puerta, había un Chrysler negro que estaba invadiendo la zona como un enorme escarabajo. 

Uno… y dos…. Ese Chrysler se movió lentamente de adelante hacia atrás en el patio como si quisiera intimidarnos.

Fue un poco como una carrera de pollos. Ese auto se detiene frente a nosotros. Las hermanas se asustaron y retrocedieron. 

Y los que comenzaron a bajar del auto eran, como lo supuse, esos malditos yakuzas… con esas pesadas chaquetas de cuero, simplemente no se podrían ver como gente decente. 

Y entonces, los tipos que salieron desde la parte trasera del auto, eran unos hombres con traje que lucían cómicamente flacos. 

Gian: -!¿Uwaah?! …¿una cámara?

Luchino: -¡….! ¡¿Qué carajos son ustedes?!

Ante ese alboroto, los hombres de Luchino cambiaron a modo de batalla.

Luchino sacudió su mano, deteniendo a su subordinados de que se precipitaran. Y entonces, mostró una mirada fría que incluso dirigió a mí también, así como sus palabras…. 

Luchino: -¿Qué pretenden, cerdos?

Sin inmutarse ante Luchino, esos hombres que sostenían las cámaras, nos estaban observando sonriéndonos.

Gian: -Malditos promotores de tiendas. ¡Le dijimos a la oficina de filmación que dejaran de grabar y tomar fotos! Denme ese carrete de fotos, o si no….

Periodista 1: -¿Oh? ¿Nos está amenazando?

Periodista 2: -¿Pretendes infringir nuestra libertad de prensa? ¡Esto es todo un caso! ¡Un caso!

Gian: -¿Haaaa?

¿Qué pasa con estos debiluchos con boca suelta? Los hombres detrás de los tipos machotes de chaquetas de cuero, estaban sonriendo mientras sostenían las cámaras. Ahh quiero golpearlos. Déjenme hacerlo. 

Y justo en ese momento…

La puerta trasera del Chrysler se abrió. Y el que salió de ahí era….

Bakushi: -Tch, que ciudad tan aburrida.

Gian: -¡Que….! ¡Tú….!

Luchino: -¡Maldito!

Ante la silueta de ese hombre, un disparo vino a mi mente reviviendo los recuerdos de los disparos en un callejón oscuro.

Dirijo mi mano hacia mi arma…. ¡joder! ¡¿por qué estoy temblando?!

Sin embargo….

Gian: -¡Ah!

De repente, la grande mano de Luchino me agarró por el hombro, y justo cuando planeaba sacar mi arma, al darme cuenta, me encontraba detrás de la espalda de Luchino.

Luchino: -No te muevas, mantente quieto.

Gian: -¡¿O-Oye..?!

De repente, el aroma a almizcle me envolvió. Entre ese jodido yankie y yo…. la enorme espalda de Luchino se interpone rígidamente. 

Este bastardo… actuando tan genial.

Luchino: -Es la primera vez que veo tu jeta, yankie.

Ese jodido yankie, como si fuera un poste de electricidad, nos atacó sin cesar en aquella noche, y ahora está frente a nosotros mirándonos fijamente, y luego….

Bakushi: -…¿Nm? Hahaha

¡¿No puede ser?! ¡Que asqueroso!… o eso fue lo que pensé, al ver cómo sacó su lengua tan larga como una paleta y comenzó a lamerse sus labios

Sus ojos deslumbrantes, miran a Luchino y luego detrás de él, y al mirarme sus ojos se afilaron. 

Bakushi: -Yo los conozco muy bien. Son los yakuzas de Daivan, la familia Toscanini… no, ahora se hacen llamar… CR5 ¿no? ¡Hahaha!

Bakushi: -Después de todo conozco muy bien el rostro de ese gran capitán. No hay manera de que los olvide dado que trabajamos en el mismo negocio. ¿No?

El hombre alzó su cuello, y viéndose como un lagarto, miró hacia donde estábamos. Con esa pose, trata de… ¿alardear? El tatuaje del GD está en su largo cuello desnudo.

Parece que no trae un arma, pero… .no, me equivoco… ¡la trae!. De bajo de su abrigo, se puede notar una gran funda de escopeta….

!Mejor dicho! !que jodida situación de mierda! ¡¿Planea jugar a los disparos en medio de la ciudad luciendo esa cosa?! 

Luchino: -Y si trabajas en esa clase de negocios, ¿Qué te trae al convento? Hoy no es domingo.

Bakushi: -¡Hahaha! Sueltas cosas muy graciosas. Entonces, ¿ustedes que? Acaso dirán: “si no rezo todos los días en la iglesia, me mearé en las noches” ¿o algo así?….

Ante las jodidas palabras de ese yankie, los yakuzas parados atrás, así como los hombres de esas cámaras, también se reían. 

Además, me irrita demasiado el ver esas repugnantes sonrisas como si estuvieran en un programa de radio. 

Luchino: -Te daré 10 segundos. Date prisa y sube a ese auto junto con todos esos bastardos y sal de la ciudad. Este es nuestro territorio.

Ante las palabras frías como el hielo que lanzó Luchino como látigos, los bastardos mostraron por un momento temor, pero parece ser que recordaron sus objetivos de inmediato.. 

Periodista 1: -Pero que cosa. ¿Lo ha escuchado, señor Bakushi? ¡Ha declarado algo semejante frente a esta iglesia, casa de Dios! ¡Él ha declarado por sí mismo que este es su territorio!

Periodista 2: -¡Yo también lo escuché! ¡Esto es algo que no se puede dejar pasar! ¡Incluso amenazan iglesias y les roban dinero! ¡Este es el verdadero aspecto de la mafia! ¡Esta es la mafia!

Gian: -¿Ha? ¿En su cabeza solo hay cebos de carnada o que?

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