La isla era famosa entre los investigadores.Era una isla donde esclavos con placas de identificación en sus pezones, arneses en sus cuerpos desnudos y, todo tipo de cosas metidas en sus agujeros, deambulaban en busca de penes.Allí, las relaciones sexuales extrañas y actos sexuales que rozaban la tortura eran cosa de todos los días. Se ignoraban los derechos humanos y se abusaba de la vergüenza mientras la dignidad y la moral se impregnaban de semen. Ninguno de los huéspedes de la isla consideraba a los esclavos como seres humanos. Eran juguetes sexuales palpitantes e inodoros con forma humana.El investigador Han Yoon-seo abrió los ojos dentro del barco que se dirigía a “esa” isla.Había sido secuestrado.
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