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La sensación suave y esponjosa se transmitió a través de sus dedos, y su bajo vientre se retorció extrañamente. Incluso con ese breve contacto, la sensación era bastante estimulante. Entonces, ¿qué pasaría si sus labios se tocaran directamente?

Theo miró fijamente a Luke, aún más intensamente. A pesar de saber que no debía tocar el cuerpo de otro sin permiso, últimamente, cada vez que veía a Luke, se veía atrapado por estos pensamientos dañinos.

Era un momento en el que toda la educación que había recibido en el ducado a lo largo de los años se volvía inútil. Mientras Theo humedecía sus labios repetidamente, la tersa frente de Luke se frunció ligeramente. Pensó que hasta eso era adorable, lo cual le parecía realmente asombroso.

El tiempo que llevaba conociendo a Luke, incluyendo los días en la Academia Militar, no era en absoluto corto, pero nunca imaginó que llegaría a tener estos deseos de tocarlo a todas horas sin razón. La última vez, Luke le había propuesto enredarse con él de verdad, pero seguro que ni siquiera se imaginaba que él estuviera teniendo otro tipo de pensamientos sobre aquello.

Un pequeño soplo de aliento rozó la punta de los dedos que acariciaban los labios contrarios. Hasta la respiración que fluía al compás de sus suaves resuellos lo desesperaba.

—…

Theo, de forma inconsciente, inclinó el cuerpo hacia adelante. Solo pensaba en querer sentir más la textura de esos labios, en querer saborear su aliento.

Así, cuando los rostros de los dos estaban a menos de un palmo de distancia, los ojos de Luke se abrieron lentamente. Las pupilas color caoba y las pupilas negras se mezclaron en el aire.

—…

—…

Los párpados de Luke se movieron lentamente. Sus largas y elegantes pestañas revolotearon al mismo ritmo. Como si aún no hubiera despertado del todo, la mirada soñolienta de Luke recuperó gradualmente su brillo.

—¡Ah, me has asustado!

Luke, sobresaltado, se apartó de Theo y se levantó de un salto, echándose hacia atrás. Con el movimiento, su cuerpo se tambaleó y estuvo a punto de tropezar con la silla y caer.

Theo, percibiendo rápidamente el peligro, extendió la mano. Y Luke, por reflejo, también le tendió la mano a Theo.

La silla, sin poder resistir el impulso, cayó estrepitosamente. Por suerte, Luke estaba a salvo gracias a que Theo lo sujetó firmemente por la cintura, pero hubo un pequeño problema en el proceso.

—No sé si esto es muy apropiado.

—…Lo siento.

La mano que Luke había extendido en busca de ayuda había agarrado exactamente el cabello de Theo. Poseído por el instinto de agarrar algo, había aferrado lo primero que encontró, y eso resultó ser el cabello de Theo.

—Fue sin querer, un acto reflejo.

—¿Estás seguro de que no fue a propósito?

—¿Qué clase de persona crees que soy?

Luke fue relajando lentamente la fuerza de su mano que había estado agarrando el cabello contrario. Pero Theo no soltó la mano que tenía enredada en su cintura.

Sin darse cuenta de eso, Luke miró su palma y sintió remordimiento. Por un momento, no sabía cuánta fuerza había ejercido, pero vio que algunos cabellos de Theo se habían desprendido y estaban pegados en su mano. Sin embargo, estrictamente hablando, este incidente había sido culpa de Theo. Al despertarse y encontrarse sin previo aviso con un rostro tan guapo justo delante de sus narices, era natural asustarse. En cualquier caso, todo era culpa de Theo.

Además, la última vez, en la Plaza Cornium, cuando él estuvo a punto de caer mientras buscaban una posada, ¿no fue también Theo quien lo agarró del cuello? Aunque, ciertamente, arrancarle el cabello parecía un asunto mucho más grave.

—No te arranqué muchos.

—Entonces sí me arrancaste algunos.

Theo se frotó el cabello con la mano que tenía libre. Su cabello, que había estado cuidadosamente peinado hacia atrás, había quedado desordenado por las manos de Luke.

—Hmm, ven aquí.

Ya tenían que volver a la base, pero no podía ignorar y dejar así ese cabello tan ridículamente erizado. Cuando Luke le hizo una seña con la mano, Theo obedientemente inclinó la cabeza.

Luke comenzó a arreglar el cabello de Theo en serio. Con la palma de la mano, sintió una textura ligeramente tiesa. Como no podía volver a peinar hacia arriba el cabello que ya se había deslizado hacia abajo, decidió bajarlo por completo.

Theo aceptó dócilmente las manos de Luke. Para no ser del tipo de persona que dejaría que otro le tocara el cabello; estaba sorprendentemente impasible. En realidad, Theo tenía todos sus sentidos concentrados en la cintura de Luke, que aún mantenía sujeta con fuerza.

—Oh, ya está. Levanta la cabeza.

Cuando Theo levantó lentamente la cabeza, la comisura de los labios de Luke, que sonreía con satisfacción, se contrajo ligeramente. Porque ver a Theo con el cabello completamente despeinado le pareció extremadamente diferente a su imagen habitual.

Qué extraño. Había visto a Theo con el cabello así también en Caelum, pero ¿por qué ahora lo veía diferente? ¿Sería por el flequillo cubriéndole la frente? Theo irradiaba un aire mucho más juvenil de lo habitual. Hasta tal punto que, en este estado, aunque le pusieran el uniforme de la Academia Militar, no habría la menor sensación de extrañeza.

—¿Luke? ¿Pasa algo raro?

—¿Eh? No. Es que te ves guapo.

—…

—Oye, creo que a ti te queda mejor el cabello así.

Por supuesto, con esa cara le quedaría bien cualquier estilo, pero, cómo decirlo, definitivamente el cabello sin un peinado tan pulcro se acercaba más a su gusto.

—Ya lo había pensado desde la otra vez.

—¿Eh?

Luke bajó ligeramente la mirada. Se dio cuenta de que, desde hacía un rato, la mano que tenía enredada en su cintura iba apretando más, poco a poco.

—Sería mejor que fueras un poco más consciente del peligro.

—¿Yo? Se me da bien eso de percibir el peligro.

Cuando cazaba monstruos, era de los que captaban bien las presencias y la atmósfera, así que aunque fuera atacado, nunca había resultado herido. ¿Y ahora, de repente, le decía que tuviera conciencia del peligro?

—Además, tampoco es como que tú crearas situaciones de peligro.

—No lo sabes.

—¿Eh? ¿Qué se supone que significa eso?

Luke ladeó la cabeza con curiosidad, pero al oír pasos en el pasillo, Theo se separó de él.

—Ya he pedido prestados todos los documentos. Vámonos ya.

—De acuerdo.

Luke, mientras pensaba en las palabras de Theo, salió de la biblioteca junto con él.

* * *

—Luke, ve primero al comedor. Yo tengo que pasarme un momento por la Oficina del Comandante.

Después de terminar el trabajo con la Unidad de Investigación, ¿ahora iba directamente a revisar los asuntos personales del Comandante? Lo había imaginado, pero igual no era un panorama muy agradable.

—Theo, te guardaré un puesto.

Dicho eso, Luke se dio la vuelta con un movimiento rápido. Aunque podía parecer una frase sin importancia, si lo pensaba bien, no era muy diferente a decir que le guardaría un sitio para que fuera sin falta. Theo, al darse cuenta de eso, sonrió ligeramente y dirigió sus pasos hacia la Oficina del Comandante.

Al entrar al comedor, Luke se sintió aliviado al ver el interior tan tranquilo. Si hubiera venido en la hora pico, ¿cuántas miradas lo habrían acosado?

—¡Buen día!

—¡Que disfrute de la comida!

En ese momento, unos soldados que pasaban junto a él inclinaron la cabeza con mucho respeto hacia Luke.

—Ah, sí, hola.

Luke correspondió al saludo con cierta incomodidad. Luego recogió su comida, buscó un lugar adecuado y se sentó. Aunque pensó que no estaba bien empezar a comer sin Theo, mientras lo esperaba, alguien corrió hacia él a toda velocidad.

—¡Luke!

Esa persona no era otro que Leo.

—¿Tú también vienes a comer ahora?

—Sí. Las investigaciones externas no son fáciles, la verdad.

Leo se sentó de forma natural frente a Luke. Ese era el asiento que solía ocupar Theo cada vez que estaban juntos, y le molestó un poco, pero como el de al lado también estaba vacío, pensó que no importaba demasiado.

—Habías dicho que ibas a ir a la Biblioteca Nacional con el Comandante, ¿no?

—Así es.

Leo dio un gran sorbo de sopa y, al ver que Luke no cogía la cuchara, inclinó la cabeza con curiosidad.

—¿No vas a comer? Se te va a enfriar.

—Ah, sí, voy a comer.

Luke se rascó la cabeza sin motivo y comenzó a juguetear con la cuchara.

—¿Eh? ¡Señor Luke!

Entonces, desde lejos, se oyó otro escándalo. Al volver la cabeza, vio a Dylan de pie, con una sonrisa radiante. Él se acercó a la mesa donde estaba Luke y, de forma natural, ocupó el asiento de la derecha.

—Capitán Leo, buenos días también.

Cuando Dylan lo saludó, Leo respondió con un ligero gesto de la mano. En realidad, entre capitanes no había necesidad de usar un lenguaje tan formal, pero como Dylan era el que más tarde había ascendido y también era algo más joven, parecía que seguía usando el trato respetuoso.

—¿Dylan? ¿Tú también comes ahora? —preguntó Luke mientras miraba a su alrededor.

—¡Sí! Salí a una cacería esta mañana y se me hizo un poco tarde.

—¿Y los otros chicos de la Unidad Especial? ¿No comen juntos?

—Ah, a los miembros les dije que comieran primero. Yo vengo de camino después de ordenar un poco el informe posterior.

—¿Así que esto es lo que significa ser Capitán?

Luke soltó una risita y Dylan se rascó la cabeza con incomodidad. Leo, que había estado mirando la escena sin expresión mientras mordisqueaba un pan, golpeteó la mesa.

—¿Ustedes dos cuándo se hicieron tan amigos?

Por mucho que lo pensara, no veía ningún punto en común entre ellos, así que Leo sintió curiosidad por la relación tan cercana que parecían tener.

—Bueno, hubo algunos incidentes.

Y, como era de esperar, Luke despachó la respuesta de forma lacónica. Contar que habían entablado relación después de que Dylan le pidiera personalmente que lo entrenara implicaba la situación de Dylan, y él tampoco quería entrar en detalles.

Leo emitió un sonido grave de “Hmm”, con la garganta, pero entonces alguien más se acercó con pasos firmes y se sentó en el asiento vacío de la izquierda.

—¿Roena?

Leo abrió los ojos como platos. Roena, con el cabello bien recogido y alto, como siempre, mantuvo la espalda erguida y saludó a todos con la mirada.

—El asiento estaba vacío, ¿puedo sentarme?

Como siempre, su expresión y tono eran secos, pero a su manera, estaba pidiendo permiso a Luke con seriedad.

—Ah. Sí, claro.

Como no podía negarse sin más, Luke asintió con un poco de confusión. Pero, ¿qué clase de combinación era esta? Algunos soldados que aún permanecían en los alrededores comiendo comenzaron a mirar esa mesa con ojos llenos de curiosidad.

No solo los capitanes de la 7.ª División, la 1.ª División y el de la Unidad Especial estaban reunidos en un mismo lugar, sino que además, en el centro de todo, estaba Luke, y no cualquier otro, así que las miradas se concentraban inevitablemente.

Y justo en ese momento, Theo también entró al comedor. Las palabras de Luke de que le guardaría un sitio resonaban en su mente, por lo que, cuando iba de camino a la Oficina del Comandante, había dado media vuelta. Total, el trabajo podía hacerlo después de comer rápido. Además, no quería hacer esperar demasiado a Luke.

Theo, recibiendo los saludos de los soldados que pasaban a su lado, buscó a Luke con la mirada, pero de repente se quedó paralizado.

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