Theo levantó la mirada por un momento, como si estuviera pensando en las palabras de Luke. El sol se ponía lentamente, tiñendo el cielo de un naranja intenso. Tras observar una vez más el rostro de Luke, tocado por el rastro del atardecer, Theo sonrió levemente.
—¿Es porque te da pena entrar solo a la mansión?1
—¿Qué?
—No te preocupes. Nadie le daría importancia a eso. No sé cuándo terminaré mi trabajo, así que será mejor que te adelantes.
—Ja —Luke dejó escapar una risa incrédula y se pasó la mano por el cabello. Su impecable cabello plateado brilló y se agitó bajo la luz del ocaso. Theo se quedó embelesado por la imagen, sin notar siquiera la grieta que se formaba en el entrecejo de Luke.
—No lo dije con esa intención.
—¿Eh?
—No… Ash, olvídalo. Parece que te hubieras comido tu sentido común junto con la sopa de hace un rato.
Luke cerró las ventanas de golpe y se dio la vuelta. Al ver que Luke volvía a estar de mal humor, el rostro de Theo se puso serio. Estaba forzando su cerebro al máximo para entender qué había pasado. No creía haber dicho nada ofensivo. Al contrario, se preocupó porque parecía tener fiebre y hasta le dijo que no hacía falta que esperara y que podía irse primero…1
—Ah.
De pronto, un murmullo bajo escapó de la garganta de Theo. Pensándolo bien, Luke no era para nada el tipo de persona que diría primero que esperaría a alguien o que volverían juntos. Además, no era alguien que retrasaría su regreso a casa solo porque se sintiera incómodo con la gente del Ducado.
Siendo así, solo había una razón posible para que Luke actuara de esa manera.
—Luke.
Theo abrió la ventana con gesto urgente y se inclinó hacia adentro. Por suerte, Luke aún no se había ido y estaba sentado en su lugar.
—¿De verdad vas a esperarme?
Luke lo miró de reojo con severidad antes de volver a girar la cabeza. Evidentemente estaba muy enfadado, y Theo se hundió en una profunda reflexión sobre cómo podía contentarlo.
—…Si no quieres, simplemente me iré.
Sin embargo, una voz tenue fluyó desde donde Luke le daba la espalda.
—No es que no quiera. ¿Cómo podría no querer?
—…Entonces ve rápido y termina tu trabajo.
Luke seguía sin mostrarle la cara, pero su voz se había suavizado sutilmente. Theo sintió alivio al haber captado sus intenciones a tiempo.
—Intentaré terminar lo más pronto posible. Si veo que voy a tardar, te avisaré a través de la esfera de cristal, así que espérame.
Luke agitó la mano en el aire como restándole importancia. Theo sujetó la manija de la ventana y miró a Luke una vez más.
—Procura no abrir la ventana. Podrías resfriarte.
Tras dejar esas palabras y cerrar la ventana con cuidado, Theo se dirigió a la Oficina del Comandante. El paisaje del cuartel, que tanto se había cansado de ver, hoy le parecía diferente. El atardecer que caía sobre el suelo parecía brillar con destellos, y cada estructura que alcanzaba su vista no podía verse más hermosa.
—¡Buen trabajo, Comandante!
En ese momento, Philip y Milo, que pasaban por allí, se detuvieron para saludarlo.
—Hacía tiempo que no veía sus caras. ¿Van de camino al dormitorio?
—Sí, Señor. Así es.
Los dos oficiales, que sentían un afecto especial por Theo desde que este era el Capitán de la 1ª. División, mostraron abiertamente su alegría al verlo.
—Sí, cuando vuelvan al dormitorio no se queden solo encerrados; salgan a que les dé un poco el aire. Hoy hace un tiempo especialmente bueno y el paisaje es hermoso.1
—…¿Eh?
Tras decir eso, Theo se despidió diciendo que se verían luego y pasó de largo.
—¿Entendiste lo que acaba de decir el Comandante? —le preguntó Philip a Milo, pero el rostro de este último también estaba lleno de confusión.
—Ni idea. El clima y el paisaje son los mismos de siempre, no sé qué tiene de “hermoso”.
Milo comentó que quizás Theo estaba un poco agotado por estar tan ocupado últimamente y, junto con Philip, terminó de dirigirse hacia el dormitorio.
* * *
—Zion, ya revisé estos documentos, puedes llevártelos. Ah, y también terminé de verificar todos los informes sobre la caza de monstruos del cuartel de este mes.
—¿To… todos?
Theo asintió y Zion recogió los papeles. Ya sabía que Theo tenía capacidades que superaban el promedio humano, pero últimamente le parecía un ser de otro mundo.
Claramente, al compaginar el trabajo de la Unidad de Investigación con sus deberes de Comandante, su carga laboral se había duplicado y la fatiga mental no debía ser poca; sin embargo, Theo se veía, por así decirlo, rebosante de vitalidad. La chispa que ardía en sus ojos era tan intensa que parecía capaz de incinerar los documentos que estaba leyendo.
—No sé si está bien que diga esto, pero… —comenzó Zion, y Theo levantó la vista. —Me alegra ver que ahora parece estar mucho más tranquilo que justo después de asumir el cargo de Comandante.
Al observar a Theo desde su posición como asistente, Zion sentía que, tras convertirse en Comandante, Theo no lograba encontrar su norte. Hasta el punto de que en el cuartel circulaba el rumor de que su irritabilidad estaba por las nubes.
Sin embargo, ahora que estaba agobiado por el exceso de trabajo, se veía más estable. Como un árbol firme que echa raíces y no se tambalea, una vitalidad sólida emanaba de él.
—Estoy de acuerdo.
Zion esperaba que Theo respondiera con su habitual y seco “¿Ah, sí?”, pero para su sorpresa, Theo asintió con una sonrisa.
No esperaba que Zion se hubiera dado cuenta, pero no había por qué dudar de su criterio; después de todo, era la persona que lo había observado desde más cerca desde que asumió el mando. Theo estuvo de acuerdo con las palabras de Sion y sabía perfectamente cuál era la razón: se debía a esa persona que lo estaba esperando dentro del cuartel. Al recordar a Luke, que hace un momento le había gritado furioso que lo esperaría, sintió que la risa estaba a punto de estallarle de pura alegría.
Sin embargo, como estaba frente a su subordinado, no era apropiado mostrar cada una de sus emociones, por lo que Theo recompuso su expresión rápidamente.
—Ah, Comandante. Respecto a lo que ordenó la última vez… aquello de volver a investigar el caso de malversación de suministros…
El rostro de Theo cambió en un instante. Había ocurrido exactamente cuando escuchó hablar a espaldas de él a Miles y Seth. Mientras lanzaban críticas despiadadas contra Luke, ambos mencionaron el caso de la malversación. Por alguna razón, Miles parecía estar un poco ansioso en ese momento.
Después de darles una advertencia a esos dos, las instrucciones que Theo le dio a Zion fueron solo dos:
La primera era informar a todos que debían tratar a Luke, en su calidad de colaborador, con el respeto debido a un Capitán y con más cortesía que a cualquier otro. Esto era para evitar a toda costa que los soldados dijeran cosas innecesarias sobre Luke, difundieran rumores o lo ignoraran.
Y la segunda era la reapertura de la investigación del caso de malversación de suministros. Mientras que la primera orden debía ser comunicada a toda la unidad, la segunda fue una instrucción secreta dada únicamente a Zion.
En teoría, el caso de malversación ya había sido esclarecido por completo y Luke había recibido el castigo correspondiente. Por muy Comandante que fuera, si los soldados se enteraban de que estaba removiendo un asunto que ya había sido cerrado y sentenciado, podrían verlo con malos ojos.
Por eso le pidió a Zion absoluta confidencialidad: que volviera a revisar si no había algo extraño o antinatural en la investigación original.
Por supuesto, podría habérselo preguntado directamente a Luke, pero mencionar un asunto pasado por el cual él mismo ya había sido castigado era algo que seguramente no le gustaría, así que por ahora lo estaba posponiendo.
—He realizado la reinvestigación por mi cuenta, pero no he encontrado nada inusual. No hay puntos que difieran significativamente del contenido presentado en el informe original de la investigación.
—¿Ah, sí?
Theo se sumió en sus pensamientos por un momento. Si lo que se había revelado era todo lo que había, ¿qué motivo tendría Miles para mencionarlo? Por mucho que Miles tuviera sentimientos negativos hacia Luke, cuando mencionó aquel incidente, no parecía tener la intención de simplemente criticarlo, sino que mostraba señales de temer algo.
—Ah, no sé si esto servirá de ayuda, pero…
—Dime.
—Sobre el soldado Pale, el que fue utilizado por el antiguo Capitán Luke cuando ocurrió el caso de la malversación… parece que en aquel entonces su situación familiar no era buena.
Theo enderezó su postura, sorprendido por el dato. Ciertamente, eso era algo que ni siquiera él, que lideraba la Unidad de Investigación en aquel entonces, había escuchado.
—Vivía solo con su madre, y me han dicho que en ese tiempo su enfermedad crónica había empeorado. Al parecer, su situación económica era tan mala que le resultaba difícil recibir el tratamiento adecuado. Esto lo supe por un compañero cercano de Pale de cuando este estaba en la Unidad Especial.
En aquel momento, el hecho de que Luke hubiera cometido un delito deliberadamente y hubiera utilizado a un subordinado en el proceso era el centro de la noticia, por lo que las circunstancias personales de Pale no recibieron mucha atención. Después de todo, su posición era la de víctima.
Theo se quedó pensativo. Ciertamente, como decía Zion, aquello no era algo tan decisivo como para darle un vuelco total a la situación.
Sin embargo, ¿realmente Luke no habría sabido que la situación económica de Pale era precaria? Y si lo sabía, ¿cómo habría considerado Luke ese problema personal de Pale?
—…
Theo tamborileó sobre la mesa. El ruido rítmico que producía la madera se extendía desde la punta de sus dedos.
… olviden lo que dije ….
jajaja su cerebro para hacer estrategias e impedir una posible guerra 👉🏼😎😎😎. si cerebro para entender que dijo o hizo para hacer enojar a Luke👉🏼 🙈🤯
jajajajaj ay el amor, como hace que uno cambie.