—Si usamos el teletransporte llegaremos en un abrir y cerrar de ojos.
Luke volvió a fruncir los labios, mostrando su total descontento. Había esperado pacientemente a que Theo terminara su trabajo pendiente, solo para que él le sugiriera que caminaran un poco hasta la mansión. Así que ahora, ambos caminaban uno al lado del otro en dirección al Ducado.
—Como bien sabes, el teletransporte es una técnica que consume una gran cantidad de maná.
Ante eso, Luke lo miró de reojo pensando que era una excusa barata. Por supuesto, es cierto que la teletransportación consumía mucho maná, pero para alguien como Theo, que rebosaba de poder mágico, usarlo una vez no supondría ningún problema. Sería como sacar un poco de agua de un lago.
—Entonces lo usaré yo.
—Ni lo pienses.
El rostro de Theo se tornó serio al instante. Cuando Luke hizo el amago de estirar la mano, Theo le sujetó firmemente la mano derecha para detenerlo y negó con la cabeza.
—¿Usar maná? Absolutamente no. Quién sabe qué podría pasar o cómo podría afectar esto a tu estado.
En realidad, Luke no tenía la intención de usar maná en serio. Tal como decía Theo, su mano estaba en una situación en la que no se sabía cuándo o cómo podría empeorar, por lo que era un periodo en el que debía abstenerse de usar magia lo más posible. Solo lo dijo por molestar, pero no esperaba que Theo se pusiera tan estricto.
—Es una broma.
Sin embargo, la mirada sospechosa de Theo no se apartaba de Luke. No parecía creerle mucho eso de que era una broma.
—Te digo que es verdad. No usaré maná. Si tanto desconfías, sujeta mi mano todo el camino si quieres.
—Hecho.1
—¿Eh… qué? ¿Qué has dicho?
Theo tomó la mano derecha vendada con una fuerza que no era demasiado firme. Luke solo lo había soltado por decir algo, para demostrar su inocencia, pero no esperaba que él aceptara de forma tan literal.
—Oye, esto también era broma…
—Como no puedo confiar en ti, será mucho mejor ir así, tomados de la mano.2
Pese a las explicaciones de Luke, Theo no mostró la menor intención de soltarle la mano. Luke bajó la vista hacia sus manos entrelazadas sin poder evitarlo; bajo la tenue luz de la luna, aquella imagen le resultaba extrañamente ajena.
—Ejem —Luke carraspeó y desvió la mirada hacia cualquier otra parte. Si se lo proponía, podía soltarse por la fuerza en cualquier momento. Además, conocía a Theo: aunque dijera aquello, si él le pedía que lo soltara, lo haría.
Sin embargo, no quería hacerlo. Por extraño que pareciera, ya no encontraba una razón de peso para insistir en soltarse.1
—Luke.
—Dime.
—¿Cómo va la vida en el cuartel? ¿No te resulta incómoda?
Quizás por ser tarde en la noche, apenas había gente en las calles. La voz grave y característica de Theo resonaba suavemente, fundiéndose con el aire sereno y silencioso de la noche.
—No lo sé. No hay nada en particular… Los soldados están extrañamente motivados…
Luke se interrumpió a mitad de la frase. Recordó de golpe lo que Paul le había contado: la instrucción que el propio Theo había dado a todo el Cuartel General. Al recordarlo, sintió de nuevo que el rostro se le encendía.
—¿Luke? —llamó Theo con cautela al ver que se quedaba callado.
—…Paul me lo contó. La orden que diste en el cuartel sobre mí.
—Ah, ¿te refieres a eso?
—¿Era realmente necesario llegar a ese extremo? Todos saben que no nos llevábamos bien.1
Luke refunfuñó preguntándose si la gente no pensaría que era algo extraño, pero en realidad no tenía intención de reclamarle. Simplemente sus labios se movieron como de costumbre porque se sentía demasiado cohibido para darle las gracias directamente.
—Aun así, no puedo tolerar que hablen a la ligera o ignoren a quien me está ayudando en este caso como colaborador.
La respuesta de Theo pareció complacerle, pues Luke volvió a carraspear sin necesidad.
—Por cierto, Luke. Eso de que “no nos llevábamos bien”, está en pasado, ¿no? No esperaba que fueras el primero en expresarlo de esa manera.1
Como si le hubieran dado en el clavo en un punto inesperado, Luke solo pudo mover los labios con torpeza. Quizás porque el entorno estaba tan silencioso y oscuro, sentía con más intensidad la voz de Theo, su sutil sonrisa y el calor de su mano.
—Bueno, no es mentira, ¿o sí?
Mientras Luke hablaba desviando la mirada hacia cualquier otra parte, Theo murmuró a su lado en voz baja: “Definitivamente, es tierno”.
—Pero, ¿hasta cuándo vamos a caminar? No estarás pensando en ir a pie hasta la mansión de verdad, ¿no? Ya estuvo bueno, usa el teletransporte de una vez —suplicó Luke agitando sus manos entrelazadas, pero Theo señaló descaradamente un viejo árbol que se veía a lo lejos y respondió con tranquilidad que usaría el teletransporte cuando llegaran hasta allí.
—Luke, hay algo que me da curiosidad.
—¿Qué?
Theo vaciló un momento, midiendo la situación antes de hablar.
—Me refiero al caso de malversación de suministros que ocurrió antes de tu retiro.
Theo fingió sacar el tema como si no fuera nada importante, pero vigilaba la reacción de Luke con una mirada astuta. Luke seguía manteniendo una expresión impasible, como si nada ocurriera, pero en el instante en que mencionó el caso, la mano que tenían entrelazada se estremeció por un segundo.
—¿Qué pasa con eso?
—¿Hay algo en ese caso que yo no sepa?
En lugar de andarse con rodeos, Theo eligió el camino directo de la franqueza. Pensó que así no levantaría sospechas innecesarias y que crearía el ambiente adecuado para que Luke hablara con honestidad.
—No hay nada de eso.
Luke soltó la respuesta con una voz firme y sin un ápice de duda mientras negaba con la cabeza. Precisamente por esa reacción, Theo no podía quitarse de encima una sensación de inquietud.
—¿Pero a qué viene sacar ese tema de repente? Hablar del pasado doloroso de alguien que hasta recibió un castigo por ello…
—Es que últimamente mi trabajo consiste en organizar los archivos de los casos importantes de la unidad. Simplemente pregunté porque se me vino a la mente.
Ante el suspiro de Luke, Theo cambió de tema inventando una excusa.
Justo en ese momento, acababan de llegar frente al viejo árbol que Theo había señalado antes. Sintiendo la mirada ansiosa de Luke, Theo activó lentamente la magia de teletransportación. Mientras una luz tenue comenzaba a envolverlos, Theo se quedó mirando fijamente a Luke.
* * *
—Bien, comencemos la reunión de hoy.
Theo, sentado en la cabecera, recorrió a todos con la mirada. Alrededor de la larga mesa rectangular se encontraban Luke, Leo, Paul y el resto de los miembros de la 7ª. División.
—Permítanme hablar primero —dijo Leo levantando la mano. Theo asintió, dándole la palabra.
—He estado investigando el ambiente actual dentro del Imperio Wellharun, pero la investigación en sí no ha sido fácil. Según he oído, la situación política allí se ha vuelto bastante cerrada y ya no permiten fácilmente que sus ciudadanos salgan del Imperio. Lo mismo ocurre en sentido contrario.
Al principio, Leo intentó contactar principalmente con comerciantes que viajan por todo el continente comprando y vendiendo mercancías, pero todos le contaron la misma historia: Wellharun ha dejado de emitir permisos para cruzar la frontera, por lo que hace tiempo que dejaron de ir allí.
Ahora Luke entendía por qué Leo, qué tiene tantos contactos y es tan hábil obteniendo información, había estado de un lado a otro sin poder sentarse ni un segundo.
Al parecer, Leo tuvo que recurrir inevitablemente al poder de su familia. Así logró contactar con un noble que vivió en Wellharun hace mucho tiempo, pero que se naturalizó en el Imperio Heinern y que actualmente ostenta el título de Barón.
—Según ese Barón, el ambiente del país parece haber cambiado por completo desde que el Emperador, que era respetado por su pueblo como un gobernante sabio, cayó enfermo y el Primer Príncipe comenzó a gobernar como regente.
El Barón intercambiaba correspondencia ocasionalmente a través de una ruta privada con un amigo que aún vivía en Wellharun, por lo que estaba bien informado sobre la situación actual.
—¿Te enteraste de cómo ha cambiado exactamente? —preguntó Theo.
—Sí. Han endurecido de forma absurda los criterios de las leyes internas y, como mencioné antes, el movimiento de los ciudadanos fuera de Wellharun está estrictamente restringido.
—¿Acaso planea instaurar un régimen de terror? —intervino Luke. Leo asintió.
—Parece que algunos ciudadanos también piensan así y están preocupados. Además, el cambio más grande es que están recaudando muchos más impuestos que antes.
Si eso era cierto, se podía concluir que esa era la tendencia del Primer Príncipe de Wellharun, quien ejercía la regencia actualmente. Era una dirección completamente opuesta a la que había seguido su padre.
—Y dicen que… parece que están invirtiendo todos esos impuestos recaudados en aumentar su poder militar.
Leo añadió que, según el Barón, ese era un rumor que ya circulaba en secreto entre los nobles del Imperio de Wellharun.
Ante esas palabras, el ambiente en la sala de reuniones se volvió sombrío de repente. El hecho de fortalecer el poder militar en sí mismo no era algo que debiera despertar sospechas; no tenía nada de extraño querer cultivar la fuerza necesaria para proteger al propio país. Sin embargo, todos los presentes allí lo sabían.
Sabían lo que Welharun había tramado para descubrir los secretos de Heinern. Si aquello era cierto, Welharun estaba potenciando su fuerza militar, y era más que evidente hacia dónde apuntaría el filo de su espada.
—Entendido, esa información está bien por ahora. Leo, por favor, sigue comprobando si llega alguna información adicional.
—Sí, Señor.
—Además, hay algo que Luke y yo descubrimos cuando fuimos a la Biblioteca Nacional.
Theo explicó los dos incidentes que parecían estar relacionados con Nox: la supresión de los rebeldes en el Reino de Pelter hace cinco años y el caso de un pequeño pueblo en Vite que fue completamente aniquilado hace diez años.
—Hace diez años…
En ese momento, se escuchó a Paul murmurar algo en voz baja.
—Paul, ¿qué pasa?
Ante la pregunta de Leo, las miradas de todos se concentraron en Paul. Él, desconcertado, se rascó la cabeza con una sonrisa incómoda.
—Ah, esto… no es nada importante, de verdad, pero al mencionar lo de hace diez años, de repente recordé aquel entonces.
🤨🏳️🌈?
vio la oportunidad y la tomó. que grande que sos
por supuesto, es lo más sabio de tu parte Theo.
Yo tengo como cuatro cosas que le podrías decir, pero se lo inteligente que eres Luke… así que tú tienes todo la razón jajajaja
aaahhh que hermoso, ya admitió que se llevan mejor o su subconscienteo lo traicionó
kajajajajajaj