Capítulo 46

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La boda de Zhou Xiaoxing se frustró

Se apresuró a abrir el portón del patio. Zhuang Yan estaba terriblemente inquieto pensando que había ocurrido alguna desgracia. Pero en cuanto abrió el portón, Zhou Xiaoxing lo empujó con fuerza desde afuera. Zhou Xiaoxing tenía el rostro completamente bañado en lágrimas, y los miembros de la familia Zhou que venían detrás de ella también traían muy mal semblante.

“¿Qué pasa?” Zhuang Yan al principio había pensado que algo habría sucedido y ahora al verlos confirmó que realmente algo había pasado, de lo contrario Zhou Xiaoxing no estaría en ese estado.

“¡¿Dónde está Wan Tianning?! ¡Que salga!” Los ojos de Zhou Xiaoxing estaban enrojecidos e hinchados, no se sabía cuánto tiempo llevaba llorando ni con cuánta amargura. Mientras preguntaba por Wan Tianning, ya había apartado a Zhuang Yan de un empujón y se dirigía hacia la cocina.

Los Zhou habían venido casi sin faltar uno y todos traían muy mala cara. Zhuang Yan se dio cuenta al instante de la gravedad de la situación y preguntó rápidamente a los Zhou qué era lo que estaba pasando realmente.

El portón del patio de los Wan ya había sido cerrado por los Zhou y además habían echado el cerrojo. Zhuang Yan, mientras tiraba de Zhou Hu para que le contara qué ocurría, le decía a Zhou Xiaoxing que Wan Tianning aún no se había levantado, que dejara de gritar.

Cuando oyeron a Zhuang Yan decir que Wan Tianning todavía no se había levantado, los dos hermanos Zhou no mostraron ninguna reacción especial, solo un poco de sorpresa, probablemente porque no imaginaban que a una hora tan avanzada de la mañana Wan Tianning aún estuviera en la cama, era demasiado dormilón. En cambio, el matrimonio Zhou a un lado dirigió de inmediato la mirada hacia Zhuang Yan con una expresión extraña.

Zhou Hu, a quien Zhuang Yan tenía agarrado, había estado observando la expresión de Zhuang Yan. Al darse cuenta de que Zhuang Yan realmente no sabía nada, titubeó un momento pero aun así le contó lo ocurrido en casa.

“Ayer vino gente de la familia Mei a casa y dijeron que el compromiso matrimonial que ambas familias habían acordado anteriormente quedaba anulado, encima dijeron algunas cosas malas sobre Xiaoxing. Mi hermana estuvo llorando toda la noche. De no ser porque mi madre la retuvo, anoche mismo habría ido a buscar al Joven Wan”.

“¿Y para qué buscar a Tianning? Si no fue Tianning quien hizo de casamentero”. Zhuang Yan realmente no lo entendía, ¿qué tenían que ver ellos con que la boda entre las familias Zhou y Mei se hubiera frustrado? Si Tianning no estuviera casado, aún podría explicarse que quizá Mei Qiang se había fijado en el rostro de Tianning y por eso había roto el compromiso, pero Tianning ya estaba casado y aquel día cuando Mei Qiang estuvo frente a Tianning, tampoco mostró nada especial. ¿Qué relación tenía la ruptura del compromiso de esas dos familias con el Tianning de su casa?

Tras un buen rato de indignación a Zhuang Yan de repente se le encendió una luz: “¿Tu hermana desde cuándo está comprometida con Mei Qiang?” ¿Acaso Zhou Xiaoxing no era una niña? Comparado con que los Zhou hubieran ido a su casa, el hecho de que Zhou Xiaoxing tuviera un compromiso matrimonial pilló a Zhuang Yan más por sorpresa aún.

En ese momento, Zhou Xiaoxing ya había salido de la cocina. Zhuang Yan miró a Zhou Xiaoxing, con todo el aspecto de una adolescente menor de edad y luego miró al matrimonio Zhou, con una expresión que decía claramente: ¡no tenían corazón! ¡Una criatura tan pequeña y ya la iban a casar!

“¡Todavía no está comprometida! Y aunque lo estuviera, de momento no se casaría, ¡Xiaoxing es aún pequeña!” Zhou Hu conocía bastante bien a Zhuang Yan y casi al instante leyó lo que pensaba. Se apresuró a disculpar a sus padres y solo después de que dijo esto Zhuang Yan asintió con la cabeza, pero su semblante siguió siendo grave, al fin y al cabo aquel asunto aún no se había resuelto.

Zhuang Yan veía que Zhou Hu titubeaba y no acababa de explicar el asunto con claridad, así que miró hacia Zhou Xiaoxing. Zhou Xiaoxing le devolvió la mirada directamente, pero no explico nada como Zhuang Yan esperaba, sino que lo fulminó con odio sin soltar palabra y solo se puso a llamar a gritos a Wan Tianning hacia el interior de la casa, mientras no paraba de llorar.

Wan Tianning, que hacía un momento efectivamente no se había despertado, ahora ya estaba despierto. Una vez despierto por el ruido, al oír las voces de fuera y ver la luz del día, se asustó y se apresuró a vestirse y levantarse. Si alguien se enteraba de que había dormido hasta que el sol estuviera en lo alto, ¿qué cara pondría?

Después de vestirse a toda prisa, Wan Tianning se frotó la cara para tener un aspecto un poco más despejado y entonces salió. Pero apenas salió, Zhou Xiaoxing lo recibió con regaños. De no ser porque Zhuang Yan se interpuso, Zhou Xiaoxing sin duda se le habría echado encima y le habría golpeado.

Esta vez Zhuang Yan sí que se enfadó de verdad. No esperaba que a ojos de la gente del pueblo fueran tan fáciles de pisotear, que cada vez que a alguien le pasaba algo, se presentaran en su casa usándolos de saco de boxeo.

Señalando la salida principal de la casa, Zhuang Yan dijo sin ningún miramiento: “Tío Zhou, del asunto entre tu familia y los Mei no podemos ocuparnos, pero de que tu hija insulte gratuitamente a mi esposo sí que puedo. Ahora, o se la llevan rápido a casa, o no me culpen si no soy cortés”.

Zhou Hu acababa de contarle a Zhuang Yan lo de la familia Mei, y la actitud que mostraba Zhuang Yan ahora dejó claro a los Zhou que Zhuang Yan realmente no sabía nada, de lo contrario no podría mostrarse tan sin culpabilidad.

Al saber que Zhuang Yan no estaba al tanto, el semblante del cazador Zhou mejoró bastante. Incluso con lo que Zhuang Yan acababa de decir, no se enfadó. Soltó un largo suspiro y como si hubiera tomado una decisión, quiso llevarse a Zhuang Yan a un lado para hablar.

Zhuang Yan en ese momento estaba protegiendo a Wan Tianning, temía que Zhou Xiaoxing le pusiera las manos encima, así que el cazador Zhou naturalmente no logró moverlo de allí. No le quedó más que indicar con la mirada a su esposa que apartara a su hija y luego con buenas palabras, se explicó ante Zhuang Yan. En ese momento, sus dos hijos también se pusieron a explicar y solo así Zhuang Yan supo lo que realmente había sucedido.

“Esto sí que es…” Después de oír lo que los Zhou tenían que decir, Zhuang Yan se enteró de que Zhou Xiaoxing antes también le había echado el ojo. Pero eso no era lo más importante en ese instante, lo más importante era que era imposible que Tianning hubiera ido contándolo por ahí.

“¡Definitivamente lo han entendido mal! Tianning no es esa clase de persona. Además, él y la gente de la familia Mei no han cruzado ni unas pocas palabras, ¿de dónde iba a sacar tiempo para contarles algo así? Por otro lado, hace un par de días, cuando comimos en tu casa la comida del cerdo, la actitud de Mei Qiang todavía era buena, lo que prueba que aquel día aún no lo sabía. Pero ese día Tianning y yo nos fuimos de tu casa después que él y desde que volvimos no hemos ido al pueblo para nada. Ayer estuvimos todo el día en casa cociendo melaza, ni siquiera salimos al patio y mucho menos fuimos al pueblo. ¿De dónde iba a sacar tiempo para ir a la familia Mei a soltar disparates y arruinar el matrimonio de tu hija?”

Dejando de lado el motivo, ¡por el tiempo era absolutamente imposible que hubiera sido Tianning!

Las tajantes palabras de Zhuang Yan hicieron que los Zhou también empezaran a dudar. Wan Tianning, que por fin había entendido a qué habían venido los Zhou, mientras Zhuang Yan hablaba no dejó de asentir con fuerza, dando a entender que él realmente no había dicho nada.

“¡Lo que dijo Xiaoxing aquella vez no se lo he contado ni a Yan y además le di mi palabra! ¡Tratándose de su reputación como señorita, jamás lo habría divulgado!” Se apresuró a asegurarlo, incluso levantando la mano a la altura de la oreja, con todo el gesto de quien está dispuesto a hacer un juramento.

En realidad, el día que Zhou Xiaoxing dijo aquello, no estaban presentes solo ella y Wan Tianning. La razón por la que ella había llegado a la conclusión de que había sido Wan Tianning era sobre todo porque, aparte de los de su familia, solo Wan Tianning sabía que ella y Mei Qiang estaban a punto de prometerse. También porque cuando la gente de la familia Mei fue a decir que el compromiso quedaba anulado, solo mencionaron los nombres de Zhuang Yan y Wan Tianning, ella inconscientemente pensó que el asunto sin duda lo había contado Wan Tianning.

Cuando Zhou Xiaoxing y Wan Tianning de repente se miraron a los ojos, a ambos les vino la misma persona a la mente. Aún no les había dado tiempo a pronunciar el nombre de Wang Meizi, cuando Zhuang Yan ya había agarrado a Wan Tianning de la mano, dispuesto a salir junto con los Zhou. ¡Ese día pensaba encontrar como fuera al culpable de haber difundido aquellas palabras!

Los Zhou naturalmente no permitieron que Zhuang Yan quisiera ir con ellos a casa de los Mei. Bastante ridículo habían hecho ya delante de ellos, si encima se presentaban ahora con Zhuang Yan, ¿no estarían demostrando todavía más que su Xiaoxing antes había tenido algo con Zhuang Yan?

Los Zhou querían dejar el asunto ahí. Aunque perder aquel enlace con los Mei era desde luego una lástima, antes tampoco se les había pasado por la cabeza que su hija se casara con los Mei. Ahora simplemente harían como si aquel compromiso nunca hubiera existido y punto.

El matrimonio Zhou quería dejarlo pasar, no agrandar el escándalo y empeorar todavía más la reputación de su hija. Pero Zhuang Yan opinaba que aquel asunto difícilmente podría ocultarse y que probablemente en unos pocos días todo el pueblo lo sabría.

“Entonces, ¿qué hacemos?” Si solo los Mei lo supieran, estaba bien, pero si todo el pueblo se enteraba, ¿acaso no lo sabrían todos los pueblos a la redonda? ¡No eran pocas las esposas de la aldea que venían de fuera!

“Vayan a casa de los Mei. Hay que preguntarles de quién oyeron esas palabras”. Aquel rumor acababa de difundirse y su propósito era que los Mei se enteraran, lo que demostraba que probablemente no había pasado por muchos intermediarios. Era obra de alguien que quería que los Mei lo supieran a propósito, así que investigarlo no debería ser difícil.

Después de darle vueltas a esta idea en su cabeza, Zhuang Yan les explicó a los demás por qué debían preguntar quién lo había dicho: era para dejar claro tanto a los Mei como a la gente del pueblo que ellos no temían enfrentarse al rumor.

La gente siempre sospecha. Cuanto más firme fuera la actitud de los Zhou, más dudarían los Mei. Dudarían de la veracidad de aquellas palabras, porque si Zhou Xiaoxing hubiera dicho aquello, no se atrevería a abrir la boca.

Y lo más importante de todo: lo importante del asunto no era negar si Zhou Xiaoxing había dicho o no aquellas palabras, porque la mayoría no lo creería ni le importaría si ella lo había dicho o no, solo querrían ver el espectáculo o reírse a su costa. Lo que tenían que hacer ahora era desdibujar el centro de atención, desviar la atención de los demás o mejor dicho cambiar el foco.

Si los mirones ponían su atención en otro asunto, naturalmente olvidarían lo que antes les preocupaba.

“Xiaoxing es joven y en aquel momento justo coincidió con que yo salvé a su hermano mayor. Ella quería entregarse a mí por agradecimiento, no es que tuviera ningún interés amoroso en mí. Eso es cariño y protección hacia su hermano, no sentimientos de admiración hacia mí, ¿no es cierto?”

Zhou Xiaoxing ahora también sabía que en su momento había sido impulsiva, pero en aquel entonces ella realmente quería casarse con Zhuang Yan, tampoco pensaba que lo que dijo estuviera mal. Pero ahora que aquellas palabras se habían divulgado ya comprendía la gravedad del asunto y no le quedó más que asentir a regañadientes.

En realidad, en aquel entonces no fue solo por agradecimiento, también porque de verdad pensaba que Zhuang Yan era alguien en quien apoyarse. Era tan formidable que, casándose con él seguramente nunca pasaría hambre en la vida.

Las palabras de Zhuang Yan iban todas encaminadas a proteger la reputación de su hija y el matrimonio Zhou naturalmente se dio cuenta de ello. Al mismo tiempo también entendieron lo que Zhuang Yan quería decir, supieron cómo debían responder.

Después de todo, lo de que Zhuang Yan había salvado a su hijo mayor era algo que todo el pueblo sabía.

Cuando los Zhou llegaron a casa de los Wan, Wang Meizi estaba en su patio observando. Ahora que los Zhou se marchaban de casa de los Wan, se extrañó de que no se hubiera armado un escándalo y de que hubieran salido tan rápido. Al ver que los Zhou iban hacia casa de los Mei, todavía maldijo para sus adentros la poca vergüenza de los Zhou, que aún se atrevían a presentarse en casa de los Mei. Pero cuando los Zhou, llevando consigo a la madre de Mei Qiang, fueron juntos a la casa de más al frente de la suya, ¡por fin entró en pánico!

El pánico de Wang Meizi llegó demasiado tarde, porque la suposición de Zhuang Yan era acertada. Alguien había ido a la casa de la familia Mei específicamente para contarles lo de Zhou Xiaoxing y aquel asunto solo había pasado por los oídos de unas pocas personas. Encontrar el origen fue fácil, y en un abrir y cerrar de ojos los Zhou ya estaban en casa de Wang Meizi.

El portón del patio de la casa de Wang Meizi fue directamente echado abajo a patadas por los hombres de la familia Zhou. Zhou Xiaoxing, furiosa, apenas entró derribó a Wang Meizi y le dio varias bofetadas con todas sus fuerzas.

“¡Mentirosa sinvergüenza! ¡Eres más teatrera que los actores de la ópera! ¿Qué me dijiste aquel día? ¡Atreverte a engañarme! ¡Te mato, te mato!”

En la familia Wang solo estaban las dos, madre e hija, ¿cómo iban a hacer frente a la familia Zhou? Pero la casa de las Wang estaba en medio de un montón de viviendas, con vecinos por delante, por detrás y a ambos lados. Con ese escándalo allí, los vecinos llegaron de inmediato.

La familia Wang tenía pocas tierras y además una madre enferma desde hacía tiempo. La gente del pueblo, naturalmente, no quería casarse con ella para que fuera su esposa, pero vecinos o aldeanos les tenían compasión a las dos.

A Wang Meizi, Zhou Xiaoxing le había roto la piel de la comisura de los labios y le sangraba un poco. Además ambas mejillas las tenía enrojecidas e hinchadas, su aspecto era realmente lastimero. Cuando sus vecinos llegaron, ella se limitó a quedarse tirada en el suelo llorando, además contó de forma maliciosa por qué le había pegado Zhou Xiaoxing. De modo que lo de que Zhou Xiaoxing estaba a punto de comprometerse con la familia Mei, pero que por haberse fijado antes en Zhuang Yan los Mei habían anulado el compromiso, se extendió hasta que todo el mundo lo supo.

Viviendo todos en el mismo pueblo, cada quien conocía más o menos el carácter de los demás. Zhou Xiaoxing ya tenía de por sí un carácter que no caía bien y ahora que la veían tan violenta y a Wang Meizi tan lastimosamente golpeada, casi todos se pusieron del lado de la madre e hija Wang, recriminaron a la familia Zhou.

Si Zhou Xiaoxing había ido a armar escándalo a casa de las Wang, ya contaba con que aquel asunto no iba a poder ocultarse. Fulminó con la mirada a los que soltaban comentarios maliciosos. Zhou Xiaoxing no creía que Wang Meizi fuera a dejar pasar el asunto así nomás, esta vez le había arruinado el matrimonio, quién sabía si no habría una próxima vez. ¡No quería que por este asunto la anduvieran saboteando una y otra vez a traición! Así que, ¡mejor tirarlo todo por la borda!

“¡Yo, Zhou Xiaoxing, actúo con rectitud y me planto con firmeza! ¡Lo que he dicho, lo reconozco! Es verdad que tuve la intención de casarme con el Hermano Zhuang, ¡di lo que quieras! ¡Pero tú! Wang Meizi, tú que normalmente te las das de muy amiga mía y andas diciendo que un ger no puede compararse con una mujer, como si temieras que yo no fuera a disputarme al Hermano Zhuang, ¡en un santiamén me has vendido! ¡Una persona como tú es más temible que un fantasma! ¡Puaj!”

Zhou Xiaoxing ya había golpeado a la persona y se había desahogado, así que se marchó a casa. Pero los demás miembros de la familia Zhou se quedaron todos.

Su hija podía marcharse sin más, pero ellos no.

Expusieron ante los aldeanos que habían acudido a casa de las Wang las mismas palabras que Zhuang Yan había dicho antes. El matrimonio Zhou manifestó que su hija, en aquel momento, no sabía que Zhuang Yan iba a casarse con Wan Tianning y que solo quería corresponder a Zhuang Yan por haber salvado a su hermano mayor. Incluso añadieron que se habrían ocupado de mantener a Wan Tianning.

En aquel entonces, que Zhou Xiaoxing hubiera pensado en casarse con Zhuang Yan era porque realmente pensaba recibir a Wan Tianning para que viviera con ellos. Creía que Wan Tianning seguro que no encontraría marido y que bajo su cuidado al menos tendría un hogar.

Respecto a lo de Zhuang Yan y Wan Tianning, la mayoría del pueblo daba por sentado que se casarían. Pero como antes había sucedido lo de los Zhuang y otras familias allegadas a los padres de Zhuang Yan que fueron a arrebatarle a la persona, la explicación de la familia Zhou también la entendieron.

Era verdad, después de que Zhuang Yan ganara dinero, la mayoría en el pueblo pensó que ya no querría casarse con Wan Tianning, por eso los Zhuang fueron a casa de los Wan a disputárselo. Quién iba a saber que quedarían en evidencia, pues Zhuang Yan no pensaba abandonar a Wan Tianning.

Los aldeanos no entendían de amores ni romanticismos, pero sí sabían que los favores debían pagarse. Al oír la versión de la familia Zhou, enseguida comprendieron a Zhou Xiaoxing y pensaron que la muchacha era bastante sensata, que sabía corresponder al benefactor de su hermano y que además había pensado en cuidar de Wan Tianning, que no encontraba marido. Así ya estaba bastante bien.

El asunto de Zhou Xiaoxing, por increíble que pareciera, se resolvió de manera satisfactoria. Todos pensaron que, aunque era algo directa de carácter y su boca era propensa a meterse con los demás, no tenía mal corazón, y además sabía pagar un favor, era alguien de fiar. En cambio, Wang Meizi que siempre había gozado de buena fama en el pueblo, hizo que muchos cambiaran de opinión sobre ella. Una persona capaz de traicionar a otros con tanta facilidad, realmente inspiraba recelo.

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