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​”Supongo que siempre fuiste esa clase de persona. Parece que los principios y deberes de un soldado no son importantes para ti en absoluto. Eres el tipo de persona que piensa que todo lo que tiene que hacer es alcanzar el puesto de Comandante y ya.”

​Sin duda era su propia voz, pero le resultaba extraña. Como un torrente que desborda una presa rota, los recuerdos que habían permanecido enterrados comenzaron a brotar en un instante.

​¿Cómo se había sentido cuando Hays sacó a relucir lo ocurrido aquel día? Sintió como si el suelo bajo sus pies desapareciera y su mente se quedara en blanco. Aquel día, sin siquiera pensar en cuidar al herido Luke, lo reprendió con palabras crueles y escupió frases llenas de desprecio; aquello había sido, sin lugar a dudas, su forma de actuar.

​¿Por qué no se le ocurrió preguntar primero por qué había ido o qué estaba pensando? ¿Por qué no intentó escuchar la situación? En aquel entonces, debido a la ira, le resultó difícil mantener su racionalidad habitual.

​Por eso no lo supo.

​No se dio cuenta de que, al escuchar esas palabras, Luke no pudo articular ninguna réplica y mostraba una expresión exhausta, como la de alguien que lo ha perdido todo. Pensándolo ahora, esa era la expresión de una persona herida. Sentía que estaba recibiendo el castigo por haber actuado con tanta arrogancia y desconsideración, justo ahora que finalmente había comprendido lo que sentía por Luke.

​—…

​Theo apretó con fuerza el puño que tenía sobre la mesa. Ahora lo sabía. Sabía que el hecho de que Luke participara en secreto en la guerra contra Membern aquel día no fue un acto motivado por la codicia de obtener méritos. Seguramente hubo una razón. Luke debió tener sus propios motivos.

​Pero en aquel entonces, no fue capaz de confiar en él. Ni siquiera se le ocurrió intentar escuchar su “razón”.

​”Es tal como dije, es algo pasado”.

​Ese rostro de Luke se superpuso con la expresión que mostró aquella vez que lo dejó solo en la montaña. Se había enfurecido tanto por las miradas de desprecio y las reacciones prejuiciosas de los subordinados y algunos capitanes hacia Luke; quien regresó temporalmente al Ejército Imperial como colaborador, que incluso emitió una orden al respecto.

​¿Pero qué hay de él mismo? ¿Podía decir que su yo del pasado era diferente a ellos? Sin haber pronunciado ni una sola palabra de disculpa por lo ocurrido aquel día, tuvo el descaro de pedirle que le prestara su fuerza.

​—Qué patético.

​Justo cuando Theo soltaba una risa de autodesprecio, Zion llamó a la puerta de la oficina del Comandante.

​—Comandante, el oficial Pale ha llegado.

​—Déjalo pasar.

​Theo se levantó de su asiento y caminó lentamente hacia la mesa en el centro de la habitación. Al mismo tiempo, la puerta se abrió y Pale entró con una expresión que denotaba cierto nerviosismo.

​—Buenos días, Comandante.

​—Sí. Lamento haberte llamado tan de repente.

​—Ah, no… no se preocupe.

​Pale tragó saliva mientras echaba un vistazo al interior de la oficina del Comandante, un lugar al que, sin importar cuántas veces fuera, nunca lograba acostumbrarse. Theo señaló con naturalidad el asiento frente a él.

​—Te he llamado porque deseo tener una conversación privada contigo.

​—¿A qué clase de conversación se refiere? —preguntó Pale, evitando la mirada de Theo. No tenía ni la menor idea de qué tipo de charla “privada” podría tener un simple oficial con el Comandante.

​—Pale, ¿qué piensas tú de Luke?

​—…¿Disculpe?

​El rostro de Pale se ensombreció en un instante. Ante la pregunta inesperada, volvió a interrogarlo, pero Theo se limitó a esperar su respuesta con una mirada profunda y calmada.

​—No… no lo sé con certeza.

​Tras reflexionar, Pale optó por la respuesta más ambigua que, al mismo tiempo, servía como contestación. Si intentaba andarse con rodeos y la charla se alargaba, existía el riesgo de que se filtrara información innecesaria.

​Entonces, se produjo un breve silencio. Theo bajó la vista para observar el suelo por un momento y luego asintió levemente.

​—Durante tus vacaciones en Caelum, estuviste quedándote en la mansión de Luke, ¿verdad?

​—Sí…

​—Te encargaste de las comidas de Luke, ayudaste en el jardín y hasta denunciaste en su nombre a los monstruos no identificados que él descubrió en la sucursal de Caelum.

​Pale asintió con el rostro tenso, confirmando sus palabras.

​—Sin embargo, ¿no se suponía que en aquel entonces estabas en una posición en la que Luke se aprovechaba de ti?

​—Eso es…

​—Al repasar los hechos uno por uno, me di cuenta de que resulta antinatural. No deberías tener buenos sentimientos hacia un superior que abusó de su poder para ordenarte cometer un delito, pero tus acciones en Caelum demostraron todo lo contrario.

​Pale cerró los ojos con fuerza. Durante su estancia en Caelum, se había preocupado de que Theo se diera cuenta de esto y llegó a considerar abandonar la mansión. No obstante, gracias a que Luke se las ingenió diciendo que lo obligaba a quedarse allí para explotarlo, pudo salir del paso razonablemente bien.

​Pero, al parecer, la agudeza de Theo seguía tan vigente como siempre a pesar del tiempo.

​Desde el momento en que recibió la orden de comparecer a través de Zion, Pale supo que no se trataba de un asunto ordinario; por la pura ansiedad, no dejaba de juguetear con sus manos. Porque, inevitablemente, el flujo de esta conversación llegaría a ese tema.

​—Iré directo al grano. ¿Hay algo que yo ignore sobre ese caso? ¿Cuál es la verdadera historia detrás de todo esto?

​Pale dejó escapar un breve suspiro que había estado conteniendo. Era justo como temía.

​—No… no hay nada de eso.

​Pale lo negó de inmediato. Luke no desea que lo ocurrido en aquel entonces salga a la luz. Incluso cuando Pale estuvo a punto de contárselo a sus compañeros de la Unidad de Administración en un arrebato de ira, Luke pareció no querer que lo hiciera.

Parecía que no quería que nadie supiera con qué intenciones se había movido ni qué sentía en su corazón. Y Pale deseaba proteger la determinación de aquel hombre que era como su benefactor.

​—Pale.

​—…

​Una voz pesada e incluso lúgubre cayó sobre su cabeza. Era una habilidad exclusiva de Theo la de intimidar a alguien solo con su voz, sin necesidad de recurrir a amenazas con palabras o acciones específicas.

​—Si sabes algo, tendrás que confesarlo.

​—Es que… verá, yo no… nada…

​—Esto es una orden. ¿Acaso piensas desobedecer la orden de tu Comandante?

​Pale levantó la cabeza de golpe, sobresaltado. Debido a que Theo, raramente se enfadaba, fruncía el ceño y emanaba una presión abrumadora, los hombros del aterrorizado Pale temblaron lastimosamente.

​En el ejército, la insubordinación constituía un delito grave. A medida que la atmósfera le oprimía el cuello cada vez más, el rostro de Pale comenzó a palidecer, pero pronto el brillo sombrío en los ojos de Theo recuperó su cauce normal rápidamente.

​—…Lo siento.

​—¿Eh…?

​—No era mi intención asustarte. Intimidar a un oficial… es una falta como Comandante.

​Pale parpadeó lentamente al ver a Theo suspirar profundamente y revolverse el cabello, un gesto impropio de él.

​—Es que, cuando se trata de los asuntos de Luke, pierdo la compostura sin darme cuenta.

​Theo se frotó el rostro varias veces. En sus gestos se filtraba una mezcla de angustia y preocupación.

​—Ya que estoy en posición de pedirte un favor, tendré que explicarlo de nuevo.

​—¿Pe… pedirme un favor? ¿Usted, Comandante?

​—Pale, se dice que Luke es arrogante, que sus ambiciones hierven hasta desbordarse, que nada le importa más que sus propios logros y que, para obtenerlos, no se detiene ante ningún medio ni método.

​—…

​Pale no asintió ante esas palabras, simplemente guardó silencio. Lo sabía. Sabía que la mayoría de los oficiales y capitanes veían a Luke de esa manera.

​—Pero esa no es la verdadera esencia de Luke, ¿verdad?

​—…¿Qué?

​Pale abrió la boca de par en par, asombrado. Ante esa pregunta que se escapó como un suspiro, Theo asintió como si lo supiera todo sin que hiciera falta decirlo.

​—Él sabe cómo preocuparse por los demás y no puede ignorar a quien está en problemas. Es alguien considerado, diligente y con una rectitud y firmeza de carácter mayores que las de cualquiera.

​Pale no pudo articular palabra; solo podía mirar a Theo con ojos de estupefacción. Su mirada parecía preguntar: ¿Cómo es que se dio cuenta de eso?

​—Yo tampoco fui capaz de mirar a Luke directamente durante todo este tiempo. Pero después de reencontrarme con él en Caelum, mi pensamiento cambió. Empezó solo por curiosidad. Simplemente quería saber qué clase de persona era Luke.

​Sin embargo, a medida que superaban numerosos incidentes juntos y sus vidas se entrelazaban, Theo descubrió la otra cara de Luke; no, descubrió su rostro más auténtico.

​—Pero ahora, mis sentimientos no son tan superficiales. Luke es una persona mucho más noble de lo que pensaba. Quiero tratarlo como a alguien precioso. Por eso, necesito saberlo sin falta.

​Tras el final del relato de Theo, Pale permaneció en silencio por un momento. Parecía estar sumido en una profunda reflexión sobre qué decir y cómo hacerlo.

​—Pale, no como Comandante, sino como un simple hombre, te lo ruego. ¿Podrías decirme la verdad?

​Theo estaba desesperado. No quería herir más a Luke. Si ya estaba herido, deseaba consolarlo de alguna manera. No quería que Luke tuviera que decir de nuevo que aquello era solo algo del pasado y que por qué le daba tanta importancia; al menos, no quería que esas palabras volvieran a salir de su boca.

​Tal vez esto fuera codicia. La codicia de querer descubrirlo todo hasta el último detalle, a pesar de que Luke no lo deseara. Pero si siendo codicioso podía acercarse más al interior de Luke, entonces no le importaba en absoluto.

​—No es necesario que le pida un favor con tanta urgencia a un simple oficial como yo. Yo… —​Pale dejó la frase en el aire por un momento, embargado por la emoción. ​—Yo no soy alguien que merezca tal trato, Comandante.

​La voz de Pale ya no temblaba como antes. Con un rostro algo más relajado, como si hubiera tomado una decisión, abrió la boca.

​—El Capitán… él me salvó. Incluso cargando con la culpa de cosas que él mismo no había hecho.

​En su rostro, mientras relataba los sucesos pasados, cualquier rastro de vacilación había desaparecido hacía tiempo.

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