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En uno de los anexos de la familia Scarciapino, iluminada con un resplandor tan brillante como el planeo día.
En la oscura sombra del jardín trasero que estaba desierto, apartado de las brillantes luces, Riccardo se hallaba completamente indefenso por una exorcista desconocida.
¡Crack!
Las articulaciones de su codo crujieron mientras era llevado a su límite.
—¡Aaah!
Riccardo intentó gritar, pero una ráfaga de viento que apareció de la nada, bloqueó el sonido de sus cuerdas vocales.
—¡…!
La exorcista miró en silencio a Riccardo, que estaba pálido de miedo y dolor. Su rostro era extremadamente inexpresivo.
¿Cuánto tiempo pasó así?
Justo cuando Riccardo estaba a punto de perder su fuerza y desplomarse, el viento que había estado sujetando su boca desapareció.
—[No volveré a preguntar. Habla ¿A dónde envió ese sujeto a mi hijo?]
Riccardo, que por fin logró recuperar el aliento, se quedó sin aliento por un momento y antes de que la paciencia de esa aterradora visitante se agotara, gritó.
—¡Al laberinto! ¡Fue al laberinto!
—[¿Qué parte del laberinto?]
—¡No sé el lugar exacto! Pero lo vi brevemente en la memoria del narrador. No sé cuándo, ¡pero seguro que usted también ha estado allí en el pasado!
—[…]
La fuerza se aflojó del brazo de la exorcista.
Riccardo, cuyo cuerpo superior finalmente quedó libre, miró hacia atrás con dificultad y preguntó:
—Pero ¿por qué? ¿Por qué me preguntas eso a mí? ¡De todas formas, puedes averiguar todo lo que quieras saber!
La mujer miró a Ricardo sin decir palabra.
En ese rostro frío e inexpresivo, lo único que está vivo eran sus ojos grises, que de vez en cuando, tenían un destello plateado.
Alguien con esos ojos especiales, no podía ser otra persona, más que él.
“¡Como se esperaba! ¡Esta mujer está actualmente poseída por el Santo Emperador!”
A juzgar por su rostro pálido y su cabello negro azabache, probablemente sea una Khornesheim o era descendiente directa de ellos. Si es alguien que tiene la capacidad suficiente de canalización para convertirse en el recipiente del Santo Emperador, no debía tener una conexión débil con ese linaje.
Esta debe haber sido una de las medidas temporales tomadas por el Emperador para evitar abandonar el palacio.
“Entonces… Si de alguna manera logró escapar de este lugar, significa que su Majestad ya no me perseguirá, ¿verdad?”
Si su Majestad se adentraba en el laberinto en busca de su hijo, significa que Riccardo todavía tenía una oportunidad.
Mientras pensaba eso, la exorcista que lo había estado observando en silencio abrió la boca en un tono tranquilo.
—[Ya veo. En ese caso el niño regresará sano y salvo.]
—¿…?
—[Parece una coincidencia que haya enviado a mi hijo allí, pero estoy seguro de que el niño debe encontrar algo en ese lugar.]
“¿Qué…?”
—… ¿no irá al laberinto? —La voz de Ricardo temblaba por la conmoción—, ¿por qué? ¡De verdad no puedo entenderlo a usted ni al príncipe! ¿Por qué siempre ignoran el camino claro y hacen esto…?
—[…]
—No, no. Ese no es el problema.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que Sigurd Sigurdson mandó al Príncipe Morres al laberinto? ¿Cuánto tiempo tardó la exorcista en estar frente a Riccardo?
Estaba claro que le habían ordenado que esperara cerca en caso de que ocurriera algún incidente durante la salida del príncipe.
Pero entonces ¿Por qué? Si sabía que algo así iba a pasar ¿por qué no le impidió que asistiera con antelación?
—¡…!
Los ojos de Riccardo se abrieron de par en par al darse cuenta de repente.
—¡No puede ser! ¿Ni siquiera lo estás mirando?
¿Es posible que no solo sellará las profecías, sino que ni siquiera tratará de predecir el futuro del príncipe? ¿Es eso lo que el narrador quiso decir con incertidumbre absoluta?
—¿Cómo? ¿Cómo puede ser eso posible? Porque usted está… —La voz de Riccardo se fue apagando.
Todo su cuerpo se congeló y se puso rígido cuando una mirada fría y escalofriante que parecía atravesar sus pensamientos e incluso su alma se dirigió a él.
Esos ojos extraños.
Los brillantes ojos gris plateados de la mujer estudiaron a Riccardo por un momento.
—[Ya que lo sabes, supongo que estabas cooperando con él voluntariamente].
—¡…!
—[Ofrecerte de manera voluntaria como un sirviente de un ser impuro es un pecado grave que merece ejecución inmediata].
Un escalofrío recorrió su columna vertebral. El Santo Emperador no tenía la intención de dejarlo libre.
—¡Majestad! ¡Soy… soy miembro de la familia Scarciapino! ¡No puede matarme sin razón!
—[Tu origen no servirá de escudo para quien sirve a lo impío. ¿En verdad crees, que no sé quién eres?]
La exorcista, o mejor dicho el Santo Emperador desenvainó su espada con una calma espeluznante.
Una mortal espada curva, en forma de gancho, que brillaba con una peligrosa luz plateada a la luz de la luna: Era un shotel, símbolo de los exorcistas.
—¡Espere! ¡El Acuerdo… recuerde sus restricciones, Guardián de Delcross! —Trataba de controlar su temblorosa mandíbula, gritó desesperado—: ¡Lo que ocurrió hoy con Sigurd no fue causado por mí! ¡Nunca he roto las reglas del mundo original ni he actuado fuera de los límites humanos! Por lo tanto… ¡no tiene derecho a juzgar mi libre albedrío!
—[…]
—¡Le ruego que no ignore las consecuencias de los errores que usted mismo ha cometido!
El Santo Emperador se detuvo por un momento y lo miró en silencio.
Ricardo tragó con dificultad su saliva mirando el rostro terriblemente estoico que no mostraba ninguna emoción en absoluto. El Santo Emperador asintió y habló con calma.
—[Es cierto. Ese fue el Acuerdo].
“¿Funciono?”
—[Así que no te preocupes. No es otra cosa que el libre albedrío de esta exorcista el separarte de ese hombre].
“¿Qué?”
Un mal presentimiento le hizo sudar frío.
—[¿No es así, Dama Sharon?]
—¡…!
Ricardo se quedó atónico. Los ojos que lo miraban de repente se habían tornado de un profundo color negro.
Un escalofrío recorrió su espalda.
—Jejeje. —La exorcista con el rostro demacrado, se rió con la boca abierta—. Sí, así es, Su Majestad.
La espada curva que la mujer levantó en el aire brillaba como una luna creciente en el cielo nocturno y antes de que Ricardo pudiera decir algo más…
¡Crash!
El shotel descendió como un rayo sobre su coronilla.
*** ** ***
Bip, bip, bip.
Un molesto sonido de notificaciones seguía llegando a sus oídos.
Su visión estaba nublada por los destellos constantes de la ventana de texto que eran incomprensibles para él.
[El sistema ha reconocido la entrada del miembro del grupo. Iniciando regeneración del Lai□□□□roth Road □□]
[¡Error! ¡No se puede identificar □□□□ miembro del grupo □□□□□□]
[Solicitando la □□ actualización de □□□□ desde el servidor □□□□]
[Solicitando ajustes de escala desde el servidor □□□□].
Ah, genial.
No sé qué es, pero parece que otra vez causamos un problema grande.
—[¡Estamos en problemas Lee Seong-jin!] —gritó el Rey Demonio tenso—. [No sé por qué, pero parece que se ha cumplido una condición importante en este lugar ¡Puede que algo muy peligroso aparezca! ¡Tenemos que salir de aquí antes de que sea tarde!]
“Sí, claro”.
Seong-jin retrocedió hacia la entrada, sudando frío, cuando su cuerpo chocó contra una pared invisible.
—¿…?
Al palpar con la mano, notó que algo invisible bloqueaba completamente la entrada, como una barrera invisible similar a la que creó Sigurd Sigurdson.
—… ¿Qué es eso?
Orden, quien, al igual que Seong-jin, tenía su vía de retirada bloqueada, murmuró confundido.
De lo profundo del recinto, donde claramente no había habido nada hasta hace un momento, una criatura gigante apareció de la nada y comenzó a emitir un aura aterradora.
Dos ojos rojos parpadean en la oscuridad, emitiendo un brillo siniestro.
[L□□d Li□□n□□pe reconoce a los intrusos en la sala ¡Reacción hostil evidente!]
—“Oh, Rey Demonio… creo que estamos en problemas”.
—Krrrrrr.
El sonido grave que provenía de esa cosa, erizó el vello en todo su cuerpo. Seong-jin y Orden sacaron sus espadas al unísono y miraron al frente.
¡Boom!
El sonido de algo pesado pisando.
En ese instante, antorchas dispuestas alrededor de las paredes del recinto se encendieron simultáneamente, iluminando el lugar con una luz azulada.
[¡Error! ¡No se puede reconocer la infor□□ción exacta del grupo □□□!〛
[Solicitando la □□ de datos de□□sde el servidor □□□□]
Lo que apareció ante ellos fue una bestia gigante de tono azulado.
La cabeza se asemejaba a la de un canino, mientras que el cuerpo cubierto de pelaje áspero y las manos que sostienen el cuerpo daban una apariencia humana.
Por otra parte, las patas estaban claramente dobladas hacia atrás, pertenecientes a un animal cuadrúpedo, por lo que resultaba extraño ver a un animal cuadrúpedo caminar en dos patas.
—¿Un licántropo? Pero ¿de ese tamaño? —murmuró Orden que lo observaba, con el rostro pálido.
Ciertamente, tenía la apariencia de un licántropo, una criatura maligna que ocasionalmente aparece en el reino del norte.
Pero, era muchísimo más grande comparado con aquellos que vío en el norte. Medía casi cuatro metros de altura, y las espadas que sostenía en cada mano, superan los dos metros cada una.
[Solicitando ajuste de escala desde el servidor □□□□.]
[¡Error! ¡No se puede identificar un criterio claro de ajuste!]
Otra cosa curiosa era que, a diferencia de la mayoría de los licántropos, este llevaba adornos de metal muy elaborados.
Sus ojos rojos resplandecían como si no tuviera inteligencia, pero por su apariencia y los accesorios lo hacía parecer una criatura inteligente, de alguna civilización.
Clink
Con cada paso que daba, los ornamentos de metal que colgaban reflejaban la luz azul de las antorchas.
“¿Qué demonios es eso?”
A diferencia de Orden, que estaba extremadamente confundido, la impresión de Seong-jin sobre la bestia era bastante simple.
—“Ah, es un jefe. Hemos entrado a la sala del jefe final”.
—[…¿Eso es todo lo que tienes que decir?]
—“¿Qué más puede decir? Si estamos en la sala del jefe, solo tenemos que derrotarlo ¿Qué hay que pensar?”
—¡Kwaaaaah!
La bestia dejó escapar un rugido atronador y cargó hacia ellos.
Al mismo tiempo, con una velocidad fulminante, que no coincidía con su enorme tamaño, su arma se abalanzó con fuerza.
A diferencia de Seong-jin, quien esquivó por puro reflejo, Orden que estaba pensando en lidiar como lo había hecho con los licántropos anteriormente, no pudo reaccionar a la velocidad inesperada de la bestia.
“¡Maldita sea!”
Orden levantó su espada cubierta de aura sobre su cabeza y apretó los dientes preparándose para el impacto inminente.
¡Chaaan!
Se escuchó un estruendo al chocar las armas.
—¿…?
Orden parpadeó. Fue pesado, pero el impacto no fue tan grave como esperaba.
[¡Error! □¡El ataque □□□□□ no se puede calcular el daño □□□□]
[Se solicita reajuste de □□□□ escala en el sistema □□□□]
Una vez más, el arma de la bestia se abalanzó. Fue un golpe extremadamente amenazante, acompañado de un crujido aterrador.
¡Tuun!
Sin embargo, otra vez fue repelido por la espada de Orden con un impacto relativamente ligero.
—Krrrrrr.
La bestia, que había dejado de moverse por un momento, lo miró como si estuviera extremadamente disgustada y gruñó.
Aprovechando la oportunidad, Orden se retiró rápidamente al lado de Seong-jin. Pero ahora sus ojos reflejaban una confusión absoluta.
[¡Error! ¡Los criterios claros de ajuste no pueden ser aceptados!]
[Se solicita actualización de datos del objetivo desde el sistema]
—Hmm, enfrentarte directamente sin siquiera analizarlo primero… Eres bastante valiente, ¿no crees? Parece que no es tan difícil como pensábamos.
Cuando Seong-jin dijo eso con cara de alivio, Orden le gritó irritado.
—¿¡Le parece que fue fácil!? ¿¡Y que se suponía que debía hacer!? ¡Los movimientos de ese tipo son completamente impredecibles!
—¿Ah, sí?
—Sí. ¡Esa cosa es extraña, Dios mío! Su apariencia se asemeja a la de un licántropo, pero su fuerza, su velocidad y eje de movimiento ¡Nada encaja correctamente!
Entonces Seong-jin inclinó la cabeza.
—Mmm. Ya veo. Nunca había visto un licántropo, así que supuse que sería parecido a un Blata Mantis. Es más, o menos del mismo tamaño que ese.
—¿Batla…que? ¿Qué es eso?
—Ah, es un monstruo de Gehenna. Es una criatura bastante repugnante. Comparado con eso, ese tipo parece muy lindo.
justo cuando Seon-jin terminó de hablar.
Bip
[Confirmada la identificación del objetivo por el sistema.]
[Jugador ■■■■■ ■■■■■■]
[Objeto de referencia para el ajuste: Blata Mantis]:
[Iniciando ajuste de escala del sistema].
¡Flash!
La bestia con sus ojos rojos dispersos corrió hacia las dos personas nuevamente, balanceando ambas manos hacia abajo al mismo tiempo.
Ante una extraña y siniestra sensación que no se había percibido antes, esta vez Orden no se atrevió a bloquear el ataque y, como Seong-jin, rodó hacia un lado.
Fue la decisión correcta.
¡Kwaaaaang!
Con un estruendo que sacudió toda la cámara, el suelo se partió dejando un surco de al menos un metro de ancho.
Ante semejante poder destructivo, el rostro de Orden palideció al darse cuenta de que casi recibe el golpe de lleno.
—¿Ves? Como tiene un tamaño similar, también tienen ataques y fuerza parecidos. Es como verlo en otro monstruo.
En medio del polvo que se levantaba, sólo Seong-jin hizo esa evaluación con una expresión tranquila en su rostro.