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Nota importante para el capítulo.
Hito: Acontecimiento, punto de referencia o logro significativo que marca un momento crucial, un cambio de etapa en el desarrollo de un proyecto
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—La joya de ese collar es, para un oráculo algo así como un hito.
—¿Un hito?
—Sí. Al romperse y hacerse pedazos, te recuerda que eso no es una premonición, sino la realidad.
El Santo Emperador no negó que él fuera el oráculo de esta era e incluso le proporcionó a Seong-jin explicaciones con bastante detalle.
No era algo que pasara con mucha frecuencia.
—Sin embargo, el hecho de que esté rota pero aún conserve su forma significa que todavía no ha cumplido del todo su propósito. Que haya llegado a tus manos seguramente no sea una coincidencia.
—Eso es… —Seong-jin vaciló un momento antes de preguntar—. ¿Es porque yo soy el oráculo de la siguiente generación?
—…
Ese ‘hito’ del Oráculo seguramente solo tendría significado cuando está en manos de uno.
El Santo Emperador observó fijamente el rostro de Seong-jin por unos instantes, y luego asintió.
—…Sí. Seguramente eso también lo escuchaste de él. Es así.
No era usual que él hablara de forma tan clara.
Quizás la razón fue porque Seong-jin ya había recibido bastante información de Sigurd Sigurdson.
“Aun así… ¿ese idiota de Morres era realmente el Oráculo?”
¿Cómo es posible que alguien que se supone un vidente haya vivido una vida tan irresponsable, como si no hubiera un mañana?
—Según lo que me dijo el narrador de las historias, dijo que soy el próximo Oráculo, pero… —Seong-jin dudó antes de continuar—: Como bien sabe padre, no soy el mismo de antes de enfermar. No tengo ningún tipo de habilidad premonitoria.
“Yo no soy tu verdadero hijo. Así que probablemente tampoco sea un Oráculo. Entonces, ¿por qué me confías esta joya? Tú lo sabes mejor que nadie ¿verdad?”
—¿Sabes esto, Morres? —Los ojos del Emperador que lo observaban se volvieron más profundos—. El clan Khornesheim posee la habilidad de ver la verdad. Por eso, muchos de ellos han tenido el don de la previsión. Aunque no sea una habilidad clara, tienen una especie de intuición sobre el futuro.
—…
—De hecho, no sería exagerado decir que todo el clan tiene cualidades de profetas.
“¿Toda la familia tiene esa capacidad?”
Entonces, ¿por qué es tan especial el Oráculo para ellos? ¿Cómo pudo Morres, sin habilidades evidentes, ser elegido como el siguiente Oráculo?
—Porque para un Oráculo, lo más importante no es la previsión.
Ante esa inesperada afirmación, Seong-jin parpadeó confundido.
—¿No es la previsión?
—Así es. Un Oráculo no es alguien que ve el futuro, sino alguien que lo vive. El camino que elige y recorre se convierte en el futuro mismo, en lo que él ha elegido.
Parece comprensible, pero al mismo tiempo no.
“¿No es necesario prever el futuro para poder tomar decisiones correctas y vivirlo como tal?”
El Santo Emperador entrelazó sus dedos, como organizando sus pensamientos, y preguntó.
—Veamos… ¿te encontraste con ella hace poco? Me refiero a Ribga, el líder de Arenja.
Se refería a la vez que poseyó al comandante Bruno.
—Sí, así es.
—Correcto. Él es un profeta bastante poderoso. A pesar de las cosas innecesarias que hace de vez en cuando, se le puede considerar alguien con una habilidad bastante útil.
Oh vaya…
Rigba había tenido mucho cuidado para no ser descubierto por el Santo Emperador, pero él ya lo sabía.
—¿Y qué tal te fue? ¿Sus palabras te resultaron útiles?
—Hmm…
¿Le había ayudado? Él no podía decir con facilidad que sí, no estaba del todo seguro.
Ribga le había revelado que dos de las personas desaparecidas que Seong-jin estaba buscando se encontraban en la Compañía Milo. También le aconsejo que se reunirá con la Santa antes de que viera a Ricardo.
“Un momento…”
¿Qué tan útil fue realmente esa información? Le dijo a Dasha que los vigilara, pero no parecía algo tan urgente.
¿Y el consejo? Lo ignoró por pereza, pero aun así la santa vino a verlo por iniciativa propia.
—…Ahora que lo pienso, fueron completamente inútiles. —murmuró con incredulidad.
—Para vivir tu vida, ¿necesitas algo más que tu propia voluntad? —preguntó el Santo Emperador.
Como Seong-jin no respondió, hizo una nueva pregunta.
—Entonces, ¿importa realmente si eres o no un Oráculo?
Ante esa pregunta, Seong-jin recordó algo que el Soberano le había dicho recientemente:
«Haz lo que desees. Si deseas corregir lo absurdo, así será».
«Solo haz lo que deseas».
«Lo importante no es prever el futuro, sino tener la voluntad de vivirlo».
Entonces, una nueva duda surgió en Seong-jin.
—En ese caso, ¿Por qué el líder de Arenja se molestó en hacer algo tan inútil si…?
Seong-jin dejó la frase inconclusa, frunciendo el ceño. Ribga se presentó como un sustituto del oráculo, por lo que debía saber este tipo de cosas. Y, aun así, había llegado al extremo de poseer al comandante Bruno para darle un mensaje ¿acaso no sus intenciones bastante extrañas?
Entonces, el Santo Emperador encontró los ojos de Seong-jin. Por un instante, una débil luz plateada cruzó sus ojos.
—Primero, hay algo que debemos aclarar. ¿Por qué no investigaste la Compañía Milo con la información que te dio?
—¿Eh? Bueno, eso fue porque… sentí que, si agitaba las aguas para encontrar a unas personas desaparecidas, las cosas verdaderamente importantes podrían estar fuera de mi alcance.
Que las ocultas bajo la superficie.
—Sí, debió ser por eso. —El Emperador asintió y continuó—: Ahora piensa en otra cosa. Si hubieras seguido su consejo y tratado de reunirte con la santa, ¿qué habrías hecho?
—Hmm… Tal vez le habría enviado una carta pidiéndole una cita.
—De acuerdo. Si hubieras hecho eso, ¿crees que la santa que es tan precavida, y que incluso rechaza todas las invitaciones de la nobleza, habría accedido a verte?
—Oh…
—¿Crees que Ribga no lo sabía? ¿Crees que te dieron esos consejos porque de verdad querían que te reunieras con la Santa?
Una sensación helada recorrió a Seong-jin, como si le echaran agua fría en la cabeza.
Su rostro se volvió rígido, y el Santo Emperador siguió explicando con calma.
—Recuerda esto bien, hijo mío. El clan Khornesheim es lo menos confiable de este mundo. Yo los mantengo en la corte no solo porque sus habilidades son útiles, sino porque también son peligrosos. Todo lo que dice un miembro del linaje Khornesheim proviene de su deseo de prever el futuro y cambiar sus resultados. Por eso, cada palabra que dicen tiene una intención clara y, sin excepción, es una mentira.
El Santo Emperador dijo que todos los miembros del linaje Khornesheim eran unos mentirosos.
Su voz era tan tranquila y serena, sin altibajos, que incluso parecía estar cargada de una extraña ira contenida.
De repente, la mirada de Seong-jin se posó en el colgante roto sobre la mesa.
“Pero, padre… entonces, ¿qué hay de mi abuela? ¿De tu madre, que también pertenecía al linaje Khornesheim?”
*** ** ***
—¡Quiero irme a casa!
Con un fuerte grito, el robusto guerrero de Varsha fue lanzado al suelo arenoso.
¡Boom!
Un momento de silencio, y luego, un estruendoso rugido del público.
—¡Wooooaaaahhh!
—¿Ese es Owen? ¡Para ser un imperial, tiene lo suyo!
—¡Sin duda es un gran guerrero! Pero, ¿no era esta su primera vez participando en un torneo de lucha al estilo Varsha?
—¿Y qué importa? ¡Hasta ahora ha ganado todas sus peleas! ¡Y su próximo oponente es el campeón del año pasado, Azutarku!
Los jóvenes de la tribu Bolanta conversaban con entusiasmo.
Sus ojos, embriagados por la emoción del torneo, se dirigían a un joven que destacaba incluso entre los corpulentos guerreros Varsha. Alto, imponente, claramente diferente de los guerreros refinados del imperio Delcross.
Owen de Delcross.
Era el hijo del jefe de su tribu y un feroz guerrero del campo de batalla, completamente distinto a los demás.
A diferencia de los imperiales, que eran cobardes enfundados en armaduras pesadas como tortugas, Owen se movía con ligereza en el campo de batalla.
Él era distinto de aquellos jóvenes imperiales con cabellos tan cortos como los de un bebé. Owen galopaba con su cabello largo ondeando al viento, como un guerrero de Varsha.
Incluso ahora, su cabello castaño claro, recogido en una coleta, estaba adornado con plumas de cormorán que simbolizaban sus logros en batalla.
—¿Puedes creer que todo eso lo logró en solo unos días? ¡Es un verdadero guerrero! ¡Nunca retrocede ante un enemigo poderoso!
Tal como decían, los firmes ojos de Owen miraban sin vacilar al próximo oponente que subía al ring, el campeón del año pasado, con rostro fiero.
Y una vez más, resonó su grito.
—¡¡Quiero irme a casa!!
Con un poderoso lanzamiento, el campeón del año pasado fue estrellado contra el suelo.
¡Kaboom!
¡Woooooooaaaaaaah!
Los vítores que estallaron en su honor sacudieron con fuerza el aire fresco de la playa.
[Misión Especial – ¡Gana al menos 5 peleas en el torneo de lucha playera! (Completado)]
[Nivel de misión: B+]
[Evaluación: Has dejado una fuerte impresión de tu fortaleza entre todos los miembros de la tribu Volanta. Has ganado el favor tanto de los jóvenes beligerantes como de algunos ancianos conservadores. Este pequeño logro servirá como base para una futura alianza sólida con Volanta.
Has ganado todas las peleas, Si no fuera por ese grito de batalla tan ridículo, sin duda habrías obtenido un grado de finalización dos niveles más alto. Como compensación, se te otorga un bono de efectivo.]
[Nivel alcanzado: B]
[Recompensa: 4000(+20) puntos de cash]
*[Este objeto puede usarse en la tienda de Pangea Chronicle ].
“¿Un bono raro y solo me dan 20 puntos extra? Qué tacaños.”
Owen hizo un mohín, pero no se atrevió a decirlo en voz alta. Ese maldito sistema ya le había recortado el 50% de una recompensa por haberlo “provocado” una vez.
[Misión principal 2 – Progreso: 19%]
Al menos, gracias a esta misión, el progreso general había aumentado bastante.
Mientras se secaba el sudor con un suspiro, su amigo Chikudanka se acercó.
—Hoy lo hiciste excelente, Owen.
—Bueno, fue gracias a ti, que me enseñaste las reglas del torneo de antemano. —respondió con una sonrisa.
Cuando se giró hacia él, el único objeto colgado de su cuello brilló con un resplandor escarlata. Era un colgante con una gema preciosa.
Chikudanka lo miró con curiosidad.
—¿Esa piedra es como un amuleto protector? Siempre la llevas contigo.
—¿Ah, esto? —Owen levantó el collar con una sonrisa amplia—. No está mal, ¿verdad? Escuché que mi padrino me la regaló el día que nací.
—¿El jefe de Delcross? Entonces, definitivamente debe de ser un objeto especial. No me extraña que siempre la lleves. —Chikudanka asintió—. Pero dime, tengo una duda. ¿Cuál es ese grito que siempre haces antes de luchar?
—…Jajaja. —Owen se rascó la mejilla, algo avergonzado— ¿Eso? Es un grito de victoria al estilo Delcross. Es muy efectivo.
Sí, al menos para Owen era un grito invencible.
Extrañaba tanto al Santo Emperador y a sus hermanos, que incluso empezaba a añorar al maldito sinvergüenza de Morres.
—En fin, parece que todos los guerreros ya se han reunido. Hoy sacrificaron una oveja del jefe, así que date un respiro y ven a disfrutar del festín. —Chikudanka le dio unas palmaditas en el hombro antes de alejarse.
Owen le devolvió el saludo con una ligera sonrisa, y luego miró con tristeza la pequeña ventana que flotaba a la derecha de su visión.
[Misión principal 1 – ¡Defiende el frente sur! (Completado)]
[Misión principal 2 – ¡Forja una alianza con la tribu Volanta! (Progreso: 19%)]
Sí. Independientemente del progreso de las misiones, Owen realmente quería volver a Delcross.
Pero ahí estaba lo malicioso del sistema, ya le había mostrado sutilmente misiones futuras que no podía ignorar.
[Misión principal 3 – ¡Salva al santo □□□□□□!]
[Misión principal 4 – ¡Salva a sant□ □□□□□□!]
[Misión principal 5 – ¡Derrota a □□□ □□!]
Owen no era tonto. Sabía bien a quién se referían esos espacios en blanco. El Santo Emperador, o la Santa.
Y estaba seguro que no habría dos misiones donde tenía que salvar a la misma persona. Lo que significaba que mientras más se demorara, más se arriesgaban tanto el Santo Emperador como la Santa.
¿Cómo podía regresar tranquilamente a Delcross?
—¡Maldición! ¡Quiero ver a Sisley! ¡Extraño a mis hermanitos! ¡Quiero ver a padre!
Bajo el cielo nocturno, donde las estrellas parecían estar a punto de caer, el grito de Owen, que no podía regresar a casa resonó largamente, tan triste y profundo.