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Mo Qi se expresó de manera ambigua en la carta, pero el significado era muy claro.
Si Qi Shu realmente no podía conquistar a la persona que amada, bien podría drogarla. Una vez que hayan terminado de hacer el cultivo dual, no solo se resolvería el problema de su cultivo estancado, también ya habrían consumado, para entonces, aunque la otra persona quisiera arrepentirse, sería demasiado tarde.
Si Mo Qi supiera que la persona amada que Qi Shu mencionaba en su carta era el Venerable Inmortal Lingxiao, ni aunque tuviera cien vidas, jamás se atrevería a proponer una sugerencia tan atroz.
Desafortunadamente, él no lo sabía.
Por eso, además de la carta, Mo Qi envió algunas cosas para añadir diversión al cultivo dual, y también, con gran entusiasmo, le dio varias ideas a Qi Shu.
A Qi Shu solo le bastó imaginarlo un momento antes de empezar a sudar frío.
Drogar al Venerable Inmortal Lingxiao, y encima con un afrodisíaco.
¿Acaso estaba cansado de vivir?
Qi Shu arrugó la carta hasta convertirla en una bola, y estaba a punto de tirarla a un lado, pero entonces se detuvo.
Las palabras de Mo Qi en realidad tenían sentido. Su Shizun se encontraba ahora en un estado crítico, ¿qué otra forma de salvarlo había aparte de este método? Además, su Shizun se había negado a decirle la verdad, por lo que él tampoco sabía cuánto tiempo le quedaba exactamente a su Shizun.
Prolongar esto por más tiempo no era nada bueno.
La mirada de Qi Shu se posó en la pila de botellas y frascos sobre la mesa, y dudó un instante.
No quería recurrir a ese método, no solo por cobardía; sino, lo que era más importante, porque, si fuera posible, prefería que su Shizun aceptara su ayuda por voluntad propia.
Así como su Shizun no quería obligarlo, él tampoco quería obligar a su Shizun a hacer algo.
Será mejor que busque una oportunidad para aclarar las cosas con su Shizun.
Qi Shu suspiró y arrojó suavemente la carta al aire, llamas brotaron espontáneamente de la bola de papel, que cayó al suelo, dejando solo cenizas.
En cuanto a lo que había sobre la mesa… Qi Shu frunció el ceño al observar las botellas y frascos de distintos tamaños, y después de dudar un buen rato, finalmente hizo un gesto con la mano y guardó todo en su bolsa de almacenamiento espiritual.
Quizá no lo necesite, pero… más vale prevenir que curar.
Así es, solo por si acaso.
…
Al día siguiente, Qi Shu presentó su renuncia al magistrado y se despidió de él.
En realidad, cuando su Shizun le había confesado sus sentimientos, ya había pensado en viajar con él a algún lugar donde nadie los conociera, pero en ese momento ya tenía un compromiso con el joven maestro de la familia Yue, por lo que no tuvo más remedio que dejar esa idea de lado por el momento.
Ya había pasado más de medio mes, y él ya le había enseñado casi todo lo que podía enseñarle, era el momento de decir adiós.
Sobre todo, porque ahora tenía cosas más importantes que hacer.
Sin embargo, para el joven maestro Yue, que estaba acostumbrado a estar todo el día pegado a Qi Shu, esa noticia fue tan impactante como un rayo caído del cielo en un día despejado.
—…Yunqing, deja de llorar. —Qi Shu estaba de pie en la entrada de la residencia Yue, mirando con cierta impotencia a la bolita de leche que se aferraba a su pierna y lloraba desconsoladamente.
Desde el momento en que Qi Shu fue a despedirse del magistrado hasta que empacó sus cosas y se preparó para irse, el mocoso no dejó de llorar ni un momento.
El alboroto le provocó un dolor de cabeza a Qi Shu.
—¿No te lo dije ya? Cuando seas un poco mayor, podrás venir a la montaña Kunlun para convertirte en un discípulo. —Al final, el corazón de Qi Shu se ablandó, se arrodilló y le secó las lágrimas a la bolita de leche: —Entonces podrás volver a verme, ¿de acuerdo?
—Pero… pero Qi Shu Gege dijo que es muy difícil entrar a la montaña Kunlun. —Yue Yunqing dijo sin poder recuperar el aliento.
—¿De qué estás hablando? —Qi Shu se pellizcó la cara: —Si no es fácil entrar, ¿por qué no te esfuerzas un poco más? Kunlun recluta a muchos discípulos cada año. ¿Cómo crees que entraron todos? Tú incluso conoces más técnicas inmortales que la mayoría de ellos.
Durante el tiempo en que el Venerable Inmortal Lingxiao fue el líder de la Secta de la Espada Kunlun, la secta rara vez aceptaba nuevos discípulos, ya que al líder le disgustaba el ruido y, por lo tanto, la secta permaneció aislada del mundo. Más tarde, cuando el Venerable Inmortal Qinglan se convirtió en el líder sustituto de la secta, no pudo soportar la atmósfera desolada y poco a poco comenzó a reclutar nuevos discípulos.
Ahora que el Venerable Inmortal Qinglan ha sido ascendido de líder sustituto de la secta a legítimo líder de secta, dado su carácter, que anhela que la secta prospere y que cuantos más miembros haya, más animada esté, la Secta de la Espada Kunlun no hará más que seguir expandiendo su reclutamiento de discípulos.
Qi Shu ya le había dicho esto a Yue Yunqing hace mucho tiempo.
—Ya lo sé… —Yue Yunqing se frotó los ojos, sollozando mientras preguntaba: —Entonces… si entro a Kunlun, ¿puedo convertirme en el discípulo de Qi Shu Gege?
—Eso… —Qi Shu se sintió un poco incómodo.
Levantó la vista hacia la distancia. En la esquina de la calle había abierto un nuevo salón de té, y dentro, un hombre vestido de negro estaba sentado de espaldas a ellos, bebiendo su té en silencio.
Qi Shu apartó la mirada y suspiró: —No me corresponde a mí decidirlo.
La Secta de la Espada Kunlun tiene una regla clara, si un discípulo de la siguiente generación quiere tomar discípulos, debe alcanzar un cierto nivel de cultivo, obtener el permiso de su Maestro y completar la ceremonia de graduación antes de poder cumplir su deseo.
En pocas palabras, significa obtener la aprobación de su propio Shizun.
Quizá esta condición no sea demasiado difícil para otros, pero Qi Shu había sondeado la opinión de su Shizun hace unos días, y el otro hombre no parecía muy dispuesto a aceptar esto.
No sabía por qué estaba tan celoso.
Al ver su vacilación, la bolita de leche hizo un puchero y estuvo a punto de llorar de nuevo, pero Qi Shu lo consoló rápidamente: —Está bien, haré lo que pueda, ¿de acuerdo? Ya no llores…
Yue Yunqing: —En-entonces, es un trato…
Qi Shu: —Mn, es un trato.
Después de calmar al pequeño con mucho esfuerzo, Qi Shu se enderezó y vio a Song An, que lo había seguido para despedirlo.
Los ojos del joven también estaban rojos, Qi Shu no pudo evitar reírse: —Finalmente logré convencer al pequeño, no tengo que convencerte a ti también, ¿verdad?
—No-no me atrevería… —Song An se secó los ojos rápidamente: —Que tenga un buen viaje, Maestro Inmortal.
Qi Shu echó un vistazo a su alrededor y, al ver que nadie les prestaba atención, se acercó sigilosamente a Song An y le dijo: —Cuando me despedí del magistrado hace un momento, le mencioné tu asunto.
Song An se quedó atónito.
Qi Shu dijo: —Tienes un buen talento innato. Cuando Yunqing vaya a Kunlun y se convierta en discípulo, puedes subir la montaña con él. Sin embargo, como ya he dicho, el cultivo depende del destino y de lo que cada uno busque. Así que, si no quieres ir, el magistrado no te obligará.
A Song An se le humedecieron los ojos de inmediato: —Maestro Inmortal, yo…
Qi Shu le dio una palmada en el hombro: —Considera esto como un agradecimiento por haberme cuidado estos últimos días.
Dio medio paso hacia atrás, se inclinó y le dio una palmadita en la cabeza a Yue Yunqing: —Entonces… nos vemos en la montaña Kunlun.
…
Mientras Gu Hanjiang se servía su tercera taza de té, una mano de repente se extendió a su lado y, con naturalidad, tomó la tetera.
—Bebe un poco más de té, Shizun. —Qi Shu le sirvió una taza de té y se sentó junto a su Shizun.
Gu Hanjiang bebió un sorbo de té y dijo con calma: —Llegas medio shichen tarde.
Qi Shu le envió un mensaje a primera hora de la mañana para fijar una cita en este salón de té. Gu Hanjiang llegó puntual, pero Qi Shu estuvo ocupado convenciendo al joven maestro de la familia Yue hasta ese momento antes de poder irse.
Además, como esos dos insistieron en despedirlo, Qi Shu no se atrevió a dejar que lo vieran reunirse con su Shizun, así que tuvo que fingir que se alejaba volando sobre su espada, dio una vuelta por el cielo y luego regresó aquí.
—Todo es culpa de Shizun. —Qi Shu se sirvió una taza de té: —Si Shizun no me hubiera prohibido aceptar discípulos, ¿acaso ese mocoso se habría aferrado a mí como si nuestra separación fuera cuestión de vida o muerte?
Gu Hanjiang preguntó: —¿De verdad te gusta ese niño?
—No me gusta. —Qi Shu parpadeó: —Solo me gusta Shizun.
Gu Hanjiang: …
—Está bien, solo bromeaba. —Qi Shu dejó de lado su expresión burlona y dijo con seriedad: —Ese niño tiene mucho potencial y aprende rápido, aparte de ser un poco pegajoso, no tiene ningún otro defecto.
Hizo una pausa y añadió: —No es que insista en aceptarlo como discípulo, pero creo que tiene talento; si realmente se convierte en discípulo de Kunlun, será beneficioso para la secta.
—Al menos sabes pensar en el bien de tu secta.
La expresión de Gu Hanjiang permaneció impasible, sin mostrar ni acuerdo ni desacuerdo. Tras un breve silencio, preguntó: —¿Y qué hay de ese sirviente de la familia Yue? Su talento natural es mediocre, ¿por qué lo ayudaste?
—Él…
Qi Shu no dijo toda la verdad hace un momento. El talento natural de Song An no es malo, pero tampoco es excepcional.
Dijo: —Cada vez que Song An me ve enseñándole a Yunqing las técnicas inmortales, se muestra extremadamente interesado, es muy probable que tenga interés en este camino. Pero como sirviente, no importa cuánto lo desee, su amo nunca lo habría enviado por iniciativa propia a la montaña inmortal, así que…
Por eso se lo mencionó deliberadamente al magistrado.
En esta dinastía se venera el cultivo, por lo que no es raro que las familias adineradas envíen a sus hijos a las montañas inmortales en busca del camino del cultivo. Con un origen como el de Yue Yunqing, si fuera a las montañas inmortales, el magistrado seguramente le asignaría uno o dos sirvientes para que lo acompañen y se ocupen de sus necesidades diarias.
Ya que de todas formas iba a enviar sirvientes a acompañarlo, bien podría ayudar a Song An.
—Eres demasiado blando. —Gu Hanjiang dijo con el rostro inexpresivo: —A ese joven no le interesan en absoluto tus artes inmortales, claramente lo que le interesa es…
Dudó un momento, como si quisiera decir algo, pero luego se detuvo.
Qi Shu lo miró, pensativo: —Shizun, ¿estás… celoso?
—… —Gu Hanjiang dijo: —No. Simplemente me preocupa que, si siembras esta causa hoy, la otra persona nunca podrá olvidarte, y en el futuro, ¿cómo podrás pagar las consecuencias?
Qi Shu asintió: —Efectivamente, estás celoso.
—Ya dije que no. —Gu Hanjiang dejó la taza de té sobre la mesa, se levantó y comenzó a caminar: —Vamos, ¿no dijiste que ibas a llevarme a un lugar?
—¡Shizun, espérame!
Qi Shu se apresuró a seguirlo, pero antes de irse no olvidó de dejar el dinero del té sobre la mesa.
—Shizun, ¿tenías las orejas rojas hace un momento? Creo que lo vi.
—¡Aiya, no diré nada más! ¡Shizun, no te subas a tu espada, no voy a poder alcanzarte!
…
Al atardecer, dos estelas de luz de espada cruzaron el cielo y aterrizaron en el bosque.
El otoño estaba en todo su esplendor en el bosque, las hojas caídas de ginkgo cubrían el suelo de un tono dorado, pero la brisa que sopló después de que aterrizaron con sus espadas volvió a levantarlas, y luego cayeron formando una lluvia de hojas.
Qi Shu rápidamente se ubicó y señaló a la derecha: —Shizun, por aquí.
Los dos avanzaron, pisando las hojas caídas.
—¿Dónde estamos? —Gu Hanjiang preguntó.
—Hace tres años, cuando bajé de la montaña para viajar, me quedé aquí por un tiempo. —Era evidente que Qi Shu no había estado allí desde hace mucho tiempo, ya que no conocía bien el camino, por lo que miraba a su alrededor mientras caminaba: —En aquel entonces, mi cultivo no era lo suficientemente bueno y era demasiado impulsivo. Resulté herido en una pelea con un demonio zorro y terminé en esta zona.
Los ojos de Gu Hanjiang se oscurecieron: —¿Resultaste herido? ¿Por qué nunca me lo dijiste?
—¿Acaso hay alguien que no haya resultado herido al bajar de la montaña para viajar y eliminar a los demonios y los espíritus malignos? —Qi Shu dijo sin darle importancia: —Me han pasado muchas cosas desde que bajé de la montaña, y aún no he tenido tiempo de contárselas todas a Shizun.
Los dos siguieron caminando un poco más y, en lo profundo del bosque, vieron una cabaña de madera.
Justo en ese momento, la puerta de la cabaña de madera se abrió y salió un hombre de mediana edad vestido de cazador.
—¡Tío Ge! —Qi Shu lo llamó.
El hombre levantó la vista y se le iluminaron los ojos. Saludó a Qi Shu con la mano, pero no dijo nada, solo emitió unos sonidos indistinguibles.
—El tío Ge nació mudo y es un cazador que vive solo en estas montañas. —Qi Shu le explicó a Gu Hanjiang: —En ese entonces, cuando el demonio zorro me arrojó por el acantilado, fue él quien me rescató de la orilla del río y me acogió para que me recuperara de mis heridas.
Gu Hanjiang asintió y saludó al hombre, diciendo: —Gracias, estimado, por haberle salvado la vida a A-Shu.
El hombre murmuró algo, levantó la mano y gesticuló durante un buen rato. Gu Hanjiang no lo entendió, así que se giró para mirar a Qi Shu.
Qi Shu sonrió y dijo: —Es cierto que hace mucho que no venía, pero en cuanto tuve tiempo libre, vine a visitar al tío Ge. Tío Ge, ¿cómo has estado de salud últimamente? ¿Qué tan efectivas fueron las hierbas medicinales que te dejé la última vez?
El hombre continuó haciendo gestos.
Los dos intercambiaron unas pocas palabras y gestos, quien sabe qué más le preguntó el hombre, pero de repente Qi Shu se mostró vacilante.
Miró a Gu Hanjiang, que estaba a su lado, y balbuceó: —Él es mi…
El hombre preguntó quién era esa persona y qué relación tenía con Qi Shu.
Su Shizun no quería que otras personas supieran de su relación maestro-discípulo, así que, por un momento, Qi Shu no supo cómo presentarlo. Sin embargo, Gu Hanjiang se dio cuenta aproximadamente de lo que pasaba al ver la expresión vacilante de Qi Shu.
Extendió la mano y tomó la de Qi Shu, continuando la conversación con calma: —La persona a la que amo.
…
En aquel entonces, cuando Qi Shu resultó herido y acabó aquí, el tío Ge lo rescató y lo llevó a casa, y además le dejó una cabaña de madera a mitad de la montaña para que pudiera usar su energía interna y curar sus heridas.
Esa cabaña era el lugar donde el tío Ge solía alojarse temporalmente cuando subía a la montaña a cazar, pero ahora que se acercaba el invierno, y dentro de unos días, cuando comience a nevar, las montañas quedarán bloqueadas por una gruesa capa de nieve y no habrá nada que cazar, la cabaña de madera, naturalmente, se volverá inservible.
Esta vez, Qi Shu vino aquí con la intención de volver a pedir prestada esa cabaña de madera para quedarse con su Shizun por un tiempo.
Estaba completamente desierto en varias millas alrededor de la cabaña, era un lugar muy apartado, así que vivir allí significaba que no los molestarían, además, era muy conveniente… para el cultivo dual.
Por supuesto, Qi Shu no le contó a nadie sobre esta última intención.
Su excusa fue que quería mostrarle a su Shizun el lugar donde había vivido anteriormente, y Gu Hanjiang no sospechó nada.
Qi Shu se quedó en la cabaña durante más de un mes. No necesitó que el tío Ge le mostrara el camino, y después de recibir su permiso, llevó a su Shizun montaña arriba.
Ninguno de los dos voló con sus espadas ni volvió a usar hechizos, sino que subieron lentamente la montaña paso a paso.
Cuando llegaron a la cabaña, ya casi había anochecido.
La cabaña que el cazador había construido él mismo, por supuesto, no era gran cosa, pero Qi Shu pensó que, si la limpiaban bien, sería habitable. Sin embargo, cuando abrió la puerta del patio, se quedó realmente sorprendido por lo que vio adentro.
Quien sabe cuánto tiempo hace que nadie vive en esta cabaña, el suelo del patio estaba cubierto por una gruesa capa de hojas caídas, y algunas incluso ya se habían podrido, mezcladas con maleza y tierra.
Una de las hojas de la ventana de la cabaña también estaba destrozada, colgaba del marco a punto de desprenderse, y cada vez que soplaba el viento, emitía un chirrido.
Este lugar no era adecuado para que viva el digno Venerable Inmortal Lingxiao.
Qi Shu se quedó aturdido por un momento, luego suspiró: —Lo siento, Shizun, no estaba así la última vez que vine. Nosotros… deberíamos buscar otro lugar donde quedarnos.
—No hace falta. —Gu Hanjiang pasó junto a él y entró directamente.
Por donde pasaba, el polvo, las ramas secas y las hojas caídas fueron barridos hasta dejarlo todo impecable; la vieja cabaña de madera fue reparada y renovada, e incluso en el cerco de madera que rodeaba el patio, las plantas comenzaron a echar brotes verdes.
Gu Hanjiang se paró en medio del patio, ahora completamente renovado, y se giró para mirar a Qi Shu: —¿Qué te parece?
Los dos se quedaron a vivir ahí.
En cuanto a cómo le explicaría al tío Ge por qué la cabaña ahora lucia así, eso no era algo de lo que tuviera que preocuparse ahora.
Lo que más le preocupaba a Qi Shu en este momento es que su Shizun aún no había cedido.
Qi Shu creía que, dado que él y su Shizun estaban profundamente enamorados, y siendo amantes que vivían bajo el mismo techo, con una sola cama en la habitación, era perfectamente normal que las cosas subieran de tono.
Pasaron varios días, y por mucho que Qi Shu lo insinuara, ya fuera abiertamente o en secreto, su Shizun permaneció impasible ante la tentación.
Si no fuera porque sabía que su Shizun tenía un cuerpo de horno ding, y porque de vez en cuando podía sentir el peso de cierta parte del cuerpo de su Shizun, Qi Shu casi habría sospechado que su Shizun no podía hacerlo.
Por supuesto, el que no podía hacerlo no era su Shizun, sino él mismo.
Por enésima vez, Qi Shu tiró con fuerza de su Shizun, que acababa de entrar, y lo empujó contra la puerta.
—Shizun, esta vez realmente estoy listo. —Qi Shu se puso de puntillas y besó con fuerza los labios de Gu Hanjiang; luego, fingiendo serenidad, buscó a tientas el cinturón de su Shizun: —Intentémoslo, puedo hacerlo…
Una mano se posó en la parte baja de su espalda.
Con un suave pellizco, las piernas de Qi Shu se debilitaron.
—Deja de causar problemas, A-Shu. —Gu Hanjiang lo abrazó con fuerza y, con la mano libre, le tomó la mano, que temblaba ligeramente: —Ya te lo dije, no tienes que obligarte por mí.
¡No se estaba obligando en absoluto!
Qi Shu estaba tan angustiado que estaba a punto de llorar.
—Pero, ¿no es cierto que el nivel de cultivo de Shizun lleva mucho tiempo estancado y ya presenta las Cinco Señales de la Decadencia de los Seres Celestiales? Aparte del cultivo dual, ¿existe otra solución?
Tan pronto como terminó de hablar, los dos se quedaron atónitos.
Desde que supo esta verdad, Qi Shu había hecho todo lo posible por evitar mencionar este asunto frente a su Shizun.
Su Shizun siempre había sido muy reservado sobre su condición física, ¿cómo podría tener el corazón para tocar un tema tan doloroso para él?
Pero hoy, después de haber fracasado tantas veces, se sintió realmente impotente, lo que llevó a Qi Shu a expresar sus pensamientos de una vez por todas.
—Shizun, yo… —Qi Shu bajó la cabeza, balbuceó un momento, pero no supo cómo explicarse.
Gu Hanjiang suspiró suavemente, tomó la mano de Qi Shu y se sentó junto a la mesa.
—¿Cuándo te enteraste? —Gu Hanjiang le preguntó.
Qi Shu seguía sin atreverse a mirarlo y dijo en voz baja: —Poco después de que Shizun salió de la reclusión.
—Ya veo. —Gu Hanjiang permaneció en silencio durante un buen rato antes de decir suavemente: —Ya sabía que no podría ocultarte esto por mucho tiempo. En cuanto a las Cinco Señales de la Decadencia de los Seres Celestiales que mencionas, no es tan grave como crees, A-Shu.
Qi Shu: —¿Ah?
—Lo que se conoce como las Cinco Señales de la Decadencia de los Seres Celestiales significa que un cultivador ya no puede prolongar su vida mediante el cultivo. Su apariencia comenzará a deteriorarse y el envejecimiento se acelerará. —Gu Hanjiang explicó: —Aunque yo… mi nivel de cultivo no se ha visto afectado y mi esperanza de vida sigue siendo muy larga, así que, por el momento, no existe un riesgo inmediato para mi vida, puedes estar tranquilo.
Qi Shu comprendió el significado oculto en las palabras de su Shizun y lo tomó de la manga: —Shizun, ¿me estás rechazando?
—¿Y qué si tienes una esperanza de vida tan larga? Si tu nivel de cultivo se estanca, por muy larga que sea tu vida, al final se acabará. —A Qi Shu se le enrojecieron los ojos por la ansiedad: —Shizun, ¿por qué no me dejas ayudarte? Puedo…
—A-Shu, ¿cuánto sabes sobre la técnica del cultivo dual? —Gu Hanjiang lo interrumpió repentinamente.
—Yo…
—¿Sabías que las técnicas de cultivo dual no son más fáciles que las técnicas de cultivo ordinarias? De hecho, son mucho más peligrosas. Una vez que dos personas se dedican al cultivo dual, sus venas espirituales se fusionan, lo que significa que, si uno sufre daño, el otro también, comparten la vida y la muerte. ¿Cómo puedes estar seguro de que no te arrepentirás después?
El Venerable Inmortal Lingxiao probablemente nunca había hablado tanto en toda su vida. Miró a Qi Shu y dijo lentamente, palabra por palabra: —Además, la diferencia entre tu poder espiritual y el mío es demasiado grande. Cuando empecemos a cultivar, inevitablemente nos encontraremos con muchas dificultades y podría prolongarse durante mucho tiempo. Cuando lleguemos a ese punto, aunque quieras arrepentirte o detenerte, ya no será posible.
—… ¿Estás realmente seguro de esto?
Qi Shu se quedó atónito.
Es… Es cierto que él no sabía esto.
A él solo le importaba cómo salvar a su Shizun, pero nunca había pensado en las ventajas y desventajas de la técnica de cultivo dual en sí misma.
Al verlo así, Gu Hanjiang se dio cuenta de que este hombre no había hecho sus deberes en absoluto.
Acarició el cabello de Qi Shu y le dijo con dulzura: —A-Shu, los cultivadores tienen una esperanza de vida muy larga. No quiero que tomes una decisión tan fácilmente solo para ayudarme. Aunque quisieras hacerlo, yo no estaría de acuerdo. No hagas ninguna tontería.
…
La luna brillaba en lo alto del cielo mientras Gu Hanjiang caminaba por el sendero de la montaña.
Después de que él y Qi Shu se instalaron aquí, como ninguno de los dos sabía cocinar, terminaron dejando la cocina del cazador hecha un desastre, por lo que todos los días tenían que bajar al pueblo para comprar comida.
Nunca imaginó que Qi Shu supiera sobre el demonio del corazón que tenía en el cuerpo, y para ayudarlo, incluso quiso recurrir a la técnica del cultivo dual.
No le había contado la verdad antes precisamente porque temía que su tonto discípulo hiciera alguna tontería.
Además… desde que confirmó sus sentimientos, aunque su cultivo no se ha recuperado por completo hasta su punto máximo, no ha sufrido una desviación de qi en mucho tiempo.
No era necesario el cultivo dual.
Aunque… el cultivo dual es, sin duda, la forma más rápida de recuperarse.
Gu Hanjiang sacudió la cabeza, reprimiendo los pensamientos inapropiados que aparecieron de repente. Quizá fue por la influencia de su demonio interior, pero desde que bajó de la montaña, le resultaba cada vez más difícil controlar sus palabras y acciones.
Su tonto discípulo no tenía ni idea de cuánta fuerza de voluntad necesitaba todos los días para no lastimarlo.
Gu Hanjiang regresó rápidamente a la cabaña, pero no había ninguna luz encendida en el interior.
La presencia de Qi Shu seguía siendo evidente dentro de la cabaña, quién sabe qué travesuras tramaba ahora. Gu Hanjiang suspiró con impotencia, dejó la comida que sostenía sobre la mesa de piedra del patio, abrió la puerta y entró.
Y entonces cierta persona se lanzó hacia adelante.
Era el mismo truco otra vez.
Gu Hanjiang abrazó la cintura del otro hombre, pero entonces percibió un aroma extraño.
Era como incienso, pero mucho más intenso que el que solían usar.
Gu Hanjiang preguntó: —¿Qué hiciste?
—Shizun, ya lo he decidido. —Qi Shu acorraló a Gu Hanjiang contra el marco de la puerta y lo miró fijamente: —Quiero ayudarte, no me arrepentiré.
Gu Hanjiang: —A-Shu, tú…
—Shizun, déjame terminar. —Qi Shu dijo: —No te preocupes, Shizun, no es un impulso del momento, ni tampoco tomé esta decisión solo para salvarte. Me gustas, Shizun, y estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ti, nunca me arrepentiré.
Esos ojos seguían brillando con determinación en la oscuridad.
El corazón de Gu Hanjiang se sintió increíblemente tierno.
Cerró los ojos por un instante, casi sin poder contener cierto impulso que invadió su corazón.
Qi Shu se inclinó para besarlo, pero Gu Hanjiang ladeó la cabeza para esquivarlo: —A-Shu, ¿estás realmente seguro?
—Lo he pensado hace mucho tiempo. —Qi Shu parecía insatisfecho porque Gu Hanjiang había esquivado su beso, así que tomó la mano de Gu Hanjiang y lo llevó hacia la cama: —Shizun, no tengas miedo. Ya he aprendido la técnica del cultivo dual y hace un momento la repasé especialmente, puedo hacerlo.
—¿Hace un momento? —Gu Hanjiang frunció el ceño: —¿Qué más hiciste?
Desde el momento en que entró, pudo percibir que la temperatura corporal de Qi Shu era anormalmente alta.
—Tenía miedo de que Shizun me rechazara… —Qi Shu señaló el escritorio que no estaba muy lejos y esbozo una sonrisa traviesa.
Sobre el escritorio, un sencillo incensario emitía volutas de humo verde.
El extraño aroma a incienso que Gu Hanjiang había olido venía de allí.
—…
Gu Hanjiang se distrajo momentáneamente, y Qi Shu aprovechó la oportunidad para empujarlo sobre la cama.
Qi Shu llevaba demasiado tiempo en la habitación y su cuerpo estaba increíblemente caliente. Ese calor abrasador lo hacía sentir incómodo, así que comenzó a recorrer con las manos el cuerpo de Gu Hanjiang, como si quisiera absorber la temperatura ligeramente fresca del otro hombre.
De repente, le sujetaron las manos con fuerza y, en un instante, fue incapaz de moverse.
—Shi-shizun… —Los ojos de Qi Shu estaban rojos.
Gu Hanjiang lo miró fijamente: —A-Shu, dile a este Maestro, ¿qué más has preparado?
Qi Shu estaba enloqueciendo por el deseo que sentía en su interior, y respondió a todo lo que le preguntaron: —Debajo de la almohada.
Con una mano sujetó las dos manos de Qi Shu, y con la otra, Gu Hanjiang buscó debajo de la almohada y sacó la pila de cosas que Mo Qi había preparado para animar las cosas.
—Está bastante completo. —Gu Hanjiang murmuró.
La mente de Qi Shu no estaba del todo clara en ese momento; de lo contrario, sin duda habría percibido el peligro en el tono de su Shizun. Pero no lo hizo, e incluso asintió: —Ya dije que estoy preparado, aunque tenga que hacerlo muchas veces, no hay problema. Shizun, confía en mí esta vez, ¿de acuerdo?
Gu Hanjiang sintió un calor desconocido que gradualmente recorrió su cuerpo, el polvo afrodisíaco de Qi Shu finalmente estaba haciendo efecto.
Exhaló un silencioso suspiro de alivio, finalmente dejando de reprimir sus instintos.
Al segundo siguiente, Gu Hanjiang rodeó con su brazo a Qi Shu y le dio la vuelta con facilidad.
Los dos cambiaron de posición, de arriba a abajo, en un instante.
—Si de verdad lo quieres, en realidad no hace falta que prepares tanto. —Gu Hanjiang bajó la cabeza y observó fijamente a Qi Shu, con una mirada sorprendentemente oscura: —Conozco la técnica del cultivo dual.
Qi Shu: ¿?
Qi Shu: —Espera, Shizun, ¿acaso tú no eres…?
Las palabras que no había terminado de decir quedaron atascadas en su garganta. No fue hasta que su Shizun le arrancó la ropa, lo empujó contra la cama y lo besó apasionadamente que Qi Shu comprendió vagamente cuál era el problema.
¿¿¿Cómo es posible que esto sea… completamente diferente de lo que él había pensado???