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Mientras hablaba, Fang Chaozhou notó que la respiración de la persona frente a él se hacía cada vez más pesada. Al estar tan cerca, pudo ver con claridad la mano del otro, aferrada con fuerza a su brazo, tiñendo la tela de un rojo intenso.
Xue Danrong se había hecho sangrar con sus propias uñas.
¿Tanto dolor sentía?
¿Acaso él no estaba en peligro aquí?
Pensando en esto, Fang Chaozhou comenzó a mentir sin vergüenza.
──Xiǎo shīdì, ¿qué pasa? ¿Ya no quieres hablar conmigo? ¿O es que la presencia de tu hermano mayor te molesta? Está bien, sé que aquí solo te hago enfadar. Me iré ahora mismo.
La mejor estrategia era huir.
Xue Danrong permaneció en silencio, solo alzó levemente la mirada, fijándola en Fang Chaozhou hasta que este desapareció por completo. Pero poco después, escuchó una exclamación de sorpresa en el exterior.
Parecía ser la voz de Fang Chaozhou.
Un momento después, lo vio regresar.
A diferencia de cuando salió, Fang Chaozhou entró cojeando, igual que cuando llegó a la cueva por primera vez. En aquella ocasión, lo había mordido una serpiente venenosa y la pierna afectada se le había entumecido rápidamente, obligándolo a buscar refugio en la cueva para evitar cualquier encuentro con bestias demoníacas.
Una vez dentro, Fang Chaozhou, sin mirar a Xue Danrong, se remangó el pantalón y suspiró. Qué mala suerte tenía. Justo cuando se disponía a alejarse de su pequeño hermano, un dolor agudo le atravesó el tobillo. Cuando reaccionó, solo vio una pequeña serpiente de color rojo bermellón escabullirse entre la hierba.
Iluminó la zona con la perla nocturna y vio dos marcas evidentes de colmillos sobre su tobillo. Era obvio que se trataba de una mordedura de serpiente. En el libro original, el tiempo que transcurría entre la mordedura y el efecto del veneno en Xue Danrong era bastante corto.
Mientras Fang Chaozhou pensaba qué hacer, Xue Danrong, desde el rincón, habló con voz ronca.
──Er… Er… shīxiōng.
Fang Chaozhou giró la cabeza:
──¿Sí?
──¿A ti… también… te mordió… una serpiente? ──Xue Danrong hablaba con dificultad, haciendo pausas entre cada palabra, como si el veneno ya estuviera haciendo efecto.
Fang Chaozhou se mostró un poco incómodo:
──Sí.
──Ven… aquí ──dijo Xue Danrong en voz baja.
Fang Chaozhou dudó, pero recordando su papel de perrito faldero de Xue Danrong, obedeció. Sin embargo, al acercarse, este le sujetó la pierna con fuerza.
──Er… shīxiōng… estoy… muy envenenado… tú… aún no… hay que… transferir… el veneno… en mí… así… alguien… podrá… llevar mi… cuerpo… de vuelta… a la secta.
Fang Chaozhou se quedó atónito.
──¿Cómo… transferirlo?
Xue Danrong lo miró. Su rostro, afectado por el veneno, tenía una belleza extraña y perturbadora:
──Chupándolo.
──¡No! ──Fang Chaozhou se negó de inmediato, pero al ver la mirada desconcertada de Xue Danrong, se apresuró a añadir: ── Xiǎo shīdì, no permitiré que te sacrifiques por mí.
──¿Entonces… prefieres… que ambos… estemos envenenados? Este veneno… ──Xue Danrong apretó los dientes, como si le costara pronunciar las palabras──… es… un afrodisíaco.
Su significado era claro. Si solo uno estaba envenenado, el otro podría mantener el control. Pero si ambos sucumbían al veneno, la situación se volvería incontrolable.
Al escuchar esto, Fang Chaozhou pensó en confinar el veneno en su mar de consciencia, pero el problema era que… no sabía cómo.
Durante los últimos seis meses, había ido recuperando los recuerdos del propietario original y heredado su cultivo. Dominaba las técnicas que el original había aprendido hacía medio año, pero confinar el veneno en el mar de consciencia era una técnica que debería haber aprendido en estos últimos seis meses, tiempo que Fang Chaozhou había dedicado a ser un pescado salado en lugar de estudiar.
Así que Fang Chaozhou también se encontraba en un dilema.
Xue Danrong parecía haber perdido la paciencia. Su voz se volvió más fría.
──¡Er shīxiōng!
──Está bien, está bien, acepto ──Fang Chaozhou se sentó y, mirando a Xue Danrong, que se sacrificaba por él, dijo con sinceridad: ── Xiǎo shīdì, eres muy bueno.
Xue Danrong no respondió, sino que acercó la pierna de Fang Chaozhou hacia sí y bajó la cabeza.
Fang Chaozhou sintió algo suave y cálido rozar su piel. Aunque sabía que Xue Danrong lo estaba ayudando a extraer el veneno, sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo. Permaneció rígido durante todo el proceso y, en cuanto Xue Danrong lo soltó, retiró la pierna rápidamente y se bajó el pantalón.
Xue Danrong, tras haber succionado el veneno, aún tenía sangre en los labios. Al ver el gesto de Fang Chaozhou, frunció ligeramente el ceño.
Fang Chaozhou, tras bajarse el pantalón, se sintió de repente como un canalla. Al ver la sangre en los labios del otro, le ofreció el pañuelo de seda que llevaba en la manga.
──Límpiate.
Mmm, parecía aún más un canalla.
Fang Chaozhou rectificó.
──Límpiate la boca, tienes sangre.
Xue Danrong no aceptó el pañuelo de Fang Chaozhou, sino que sacó el suyo propio, se frotó los labios con fuerza y lo tiró al suelo. Luego, sin decir una palabra, volvió a cerrar los ojos.
Como Xue Danrong le había succionado el veneno, Fang Chaozhou ya no podía pensar en la descarada idea de irse, así que le dijo: ──Xiǎo shīdì, ¿por qué no intentas confinar el veneno en tu mar de consciencia? Aunque dañe tu cultivo, al menos salvarás tu vida.
Xue Danrong ni siquiera abrió los ojos.
──No sé cómo.
Bueno.
Fang Chaozhou buscó un lugar relativamente limpio, se sentó con las piernas cruzadas y observó a Xue Danrong en el rincón.
¿Qué debía hacer ahora?
¿Xue Danrong no moriría, verdad?
Él era el protagonista. Si moría, ¿este mundo seguiría existiendo?
Justo cuando pensaba en esto, Fang Chaozhou escuchó el roce de la ropa. Levantó la vista y vio a Xue Danrong, que momentos antes estaba acurrucado en el rincón, caminando hacia él.
Xue Danrong, con el rostro pálido, el cabello suelto y su túnica blanca, parecía un fantasma feroz en la penumbra de la cueva. En ese momento, ese fantasma lo miraba fijamente.
Fang Chaozhou, al encontrarse con la mirada de Xue Danrong, tuvo un presentimiento ominoso.
──¿Xiǎo shīdì?
Apenas terminó de hablar, Xue Danrong se abalanzó sobre él.
Al ser derribado, Fang Chaozhou intentó inmovilizar a Xue Danrong con una técnica, pero este lo deshacía tan pronto como lo lanzaba, como si previera cada uno de sus movimientos. Fang Chaozhou agarró la mano de Xue Danrong, que estaba en su cinturón, y le dijo con sinceridad: ──Xiǎo shīdì, cálmate. Eres la flor en lo alto de un acantilado. No puedo mancharte.
Xue Danrong, como si el veneno de serpiente hubiera tomado el control de su mente, hizo oídos sordos. Se zafó de la mano de Fang Chaozhou con fuerza y volvió a agarrar su cinturón.
Fang Chaozhou se aferró a su cinturón con todas sus fuerzas, negándose a soltarlo, e intentó dejar inconsciente a Xue Danrong. Pero este, afectado por el veneno, atacaba con una ferocidad inusual. Al percibir las intenciones del mayor, tiró de su propio cinturón con brusquedad, ató las manos de Fang Chaozhou y las inmovilizó por encima de su cabeza.
¡Demasiado agresivo!
La mente de Fang Chaozhou era un torbellino. Viendo que estaban a punto de quitarle el cinturón, gritó: ──¡Xiǎo shīdì, en realidad a mí no se me levanta!