Capítulo 54: Bebamos un poco de vino, te lo daré todo…

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El sonido de pasos caóticos se escuchó fuera de la puerta.

Gu Lingxiao puso su mano en la cintura de Chi Ning, sintiendo el sensible temblor de la persona que tenía entre sus brazos a través de la suave seda de sus túnicas.

Cuando el beso terminó, los labios de Chi Ning estaban rojos y había finas lágrimas en las esquinas de sus ojos.

En este momento, Gu Lingxiao estaba sosteniendo suavemente a Chi Ning, como si estuviera sosteniendo un puñado de nieve, temiendo que se derrita.

—Shizun, algo te está preocupando…

Cuando Gu Lingxiao habló, sus labios se abrieron y cerraron ligeramente, rozando suavemente el labio inferior de Chi Ning.

Estaba tan cerca de Chi Ning que incluso podía escuchar los latidos de su corazón, pero no podía escuchar sus pensamientos.

Durante mucho tiempo, Gu Lingxiao estuvo persiguiendo a Chi Ning.

Desde el principio, Chi Ning caminó al frente, dejando atrás una borrosa vista de su espalda.

Chi Ning lo esperó por un momento, y ese corto período de tiempo parecía ser su tolerancia hacia él, permitiéndole a Gu Lingxiao acercarse.

Gu Lingxiao lo persiguió y se acercó un poco más.

Pero la persona que había esperado solo un momento volvió a alejarse.

Parecía que nadie podía detener a Chi Ning, al igual que nadie podía detener el movimiento de las estrellas en el cielo.

Chi Ning pudo ver que Gu Lingxiao se estaba conteniendo, las emociones de su pequeño discípulo eran profundas, parecían un gran vórtice que terminaría succionándolo a él también.

—Dímelo, ¿de acuerdo? No me hagas a un lado.

Gu Lingxiao tocó el lunar rojo en el lóbulo de la oreja de Chi Ning, las cálidas yemas de sus dedos acariciaron la fina piel.

Chi Ning inclinó la cabeza para evitarlo, y su tono fue un poco rudo: —No puedo.

Chi Ning sabía que lo había vuelto a arruinar.

Obviamente podría haber dicho “tengo un problema” o “te lo diré después, ¿de acuerdo?”

Pero eligió el camino más agudo y despiadado de todos.

Era como tragar un cuenco de la medicina más desagradable, la garganta de Chi Ning se sintió amarga.

La mano que estaba acariciando el lóbulo de la oreja de Chi Ning se apartó, y Gu Lingxiao no volvió a decir nada.

Su pequeño discípulo se enfadó, y su mal genio es muy difícil de calmar.

De vuelta en el banquete, Gu Lingxiao no volvió a sentarse junto a Chi Ning. Se quedó detrás de él como un discípulo ordinario, dejando una corta distancia entre los dos.

Antes, Gu Lingxiao había visto a través del complot de Yan Yuan, y tanto su cultivo como su comportamiento fueron impresionantes.

Muchos Elders estaban dispuestos a acercarse a conocer a Gu Lingxiao, dándole palmaditas en el hombro y hablando con él.

Gu Lingxiao estaba de mal humor, así que no le dio cara a nadie. Cuando se le hacía una pregunta, solo respondía con dos palabras.

Uno de los Elders ya no pudo seguir hablando con Gu Lingxiao, solo sonrió y le dijo a Chi Ning: —Tienes un buen discípulo, su carácter es extraordinario, logrará grandes cosas.

Fue solo entonces que Chi Ning se dio cuenta de que, en su vida anterior, Gu Lingxiao nunca tuvo buen carácter.

Wang Tianzun era tan arrogante y engreído, ni siquiera parpadeaba cuando decidía a quién matar.

En esta vida, Gu Lingxiao era demasiado considerado, y las únicas veces que se enfadaba era cuando estaba preocupado por Chi Ning.

Por lo tanto, Chi Ning casi lo había olvidado.

Gu Lingxiao es muy bueno engañando a la gente, cuando pone una cara seria y entrecierra ligeramente los ojos, sus facciones se vuelven más afiladas.

Este Elder realmente admiraba a Gu Lingxiao, así que volvió a preguntar: —El año que viene será el Torneo de Yangxi, y tres discípulos de la generación más joven de Cuyu serán elegidos para participar, Gu Lingxiao estará entre ellos, ¿verdad?

Estas palabras fueron como golpear una roca de sílex1, haciendo brotar chispas en el corazón de Chi Ning.

Su voz era débil e inconscientemente apretó la copa de vino que tenía en la mano: —Eso dependerá de los arreglos del Shixiong Xie…

Después de que el Elder se fue, Chi Ning dejó escapar un suspiro de alivio, perdió el agarre y la copa de vino cayó sobre la mesa, derramando todo el vino que ya estaba frío.

Sus manos estaban empapadas, pero Chi Ning parecía no darse cuenta, sus ojos estaban fijos en un punto en el vacío, completamente aturdido.

Al final, fue Gu Lingxiao quien se acercó y puso un pañuelo limpio en la palma de la mano de Chi Ning.

Pero seguía sin decir una palabra, feroz y silencioso.

La última vez se habían separado en malos términos, pero ahora Chi Ning volvió a reunirse con Xie Jiuze.

Los hombres de Xie Jiuze le ordenaron a Chi Ning que salga solo del banquete y le indicaron que fuera al salón lateral.

La alta y torpe puerta se abrió de golpe y la luz brilló como un grupo de flechas entrando a la habitación.

Xie Jiuze, vestido con una magnífica túnica negra con hilos de plata, giró la cabeza para mirarlo desde su alto asiento.

Chi Ning recordó el “niégate [否]” que Shen Qiuting le escribió utilizando el vino derramado.

Probablemente se refería a este momento, al tratar con Xie Jiuze, no debía estar de acuerdo con nada de lo que diga.

—Viniste. —Xie Jiuze lo miró desde su dominante posición, su figura normalmente atractiva estaba nublada con una capa de tristeza y oscuridad: —Hace un momento, fuiste agraviado en el Salón Principal.

Xie Jiuze se refería a la conspiración entre Cheng Yu y Yan Yuan para dañar a Gu Lingxiao.

La puerta detrás de él se cerró pesadamente y Chi Ning caminó hacia adelante: —¿Cómo vas a castigar a Yan Gongzi?

—Es sólo un pequeño lacayo. —Xie Jiuze dijo: —¿Exiliarlo? ¿Decapitarlo y exhibir su cabeza en público? No importa.

Chi Ning se sorprendió por la insensibilidad de Xie Jiuze: —Trata de no involucrar a la señorita de la familia Cheng, también te pido que seas un poco más indulgente con Yan Yuan.

Xie Jiuze dijo: —¿No temes que Cheng Yu lo vuelva a hacer?

—Cheng Yifeng la vigilará. Cheng Yifeng es un hombre discreto.

Chi Ning estaba realmente pensando en Cheng Yu. Era un precio demasiado alto tener que pagar con su propia vida una equivocación cometida en un momento de confusión.

Xie Jiuze estalló en carcajadas, su tono estaba lleno de sarcasmo: —El Shidi Chi es realmente noble y virtuoso, fuera de lo común, todos los templos de Bodhisattvas2 bajo la montaña deberían estar consagrados a tu imagen.

Chi Ning no respondió y se quedó de pie en silencio en el centro de la habitación.

Finalmente, Xie Jiuze dijo: —Te pedí que vinieras hoy porque tengo algo para que hagas.

Su tono actual podía describirse como extremadamente descortés, como si se hubiera arrancado una capa de piel, revelando abiertamente sus colmillos.

Chi Ning quiso decir algo, pero encontró hilos de luz azul tenue que convergían hacia él, como ondas de luz en el agua, envolviéndose lentamente alrededor de su dedo índice.

Condensándose en un círculo.

En forma de anillo.

Chi Ning parecía haber sido golpeado en la cabeza y dejó escapar: —¡Encontraste al Shixiong Qi!

Xie Jiuze parecía que tampoco se lo esperaba, y tras un breve momento de sorpresa, se calmó: —¿Por qué querría encontrarlo? Siempre ha estado en la palma de mi mano.

—¡¿Dónde está?! ¡¿Dónde lo escondiste?!

Chi Ning miró alrededor del salón, ¡debe haber una habitación secreta!

Qi Yuge debe haberle pedido ayuda con la última pizca de su poder espiritual.

Viendo la mirada ansiosa de Chi Ning, a Xie Jiuze se le ocurrió un plan.

—No hay daño en decírtelo. —Xie Jiuze dijo: —No puedes salvarlo ahora.

En la oscura prisión de agua.

Qi Yuge estaba completamente empapado, la mitad inferior de su cuerpo estaba sumergido en el agua, con la cabeza colgando hacia adelante y los ojos fuertemente cerrados, la nuca de su delgado cuello mostraba una frágil curva.

Sus dos muñecas estaban suspendidas con cadenas negras, sus mangas deslizadas hacia abajo revelaban la pálida piel de sus brazos, los cuales estaban cubiertos de cicatrices color rojo sangre.

Separado por una gruesa capa de vidrio coloreado, parecía un jiaoren raptado del océano y exhibido como un pedazo de carne para el entretenimiento de la gente.

Chi Ning recordó el final de Qi Yuge en su vida anterior.

Después de que Gu Lingxiao cayó en el camino demoníaco, Chi Ning no tuvo tiempo de preocuparse por otras cosas.

En ese momento, Xie Jiuze le explicó a todo el mundo que Qi Yuge había tenido una desviación de qi,  quedando mentalmente trastornado.

Xie Jiuze encarceló a Qi Yuge en la prisión de agua para evitar que se saliera de control.

¿Y después? ¿Qué pasó después?

Chi Ning recordó frenéticamente.

Más tarde, cuando Gu Lingxiao reunió tropas para atacar varias Sectas Inmortales, en medio de la confusión y el caos de la guerra, Xie Jiuze anunció que Qi Yuge había muerto en prisión.

Así como así, había muerto en silencio.

Chi Ning sintió un hormigueo en el cuero cabelludo: ¡Definitivamente hay algo más que eso!

Su vida anterior debería ser la misma que esta, Xie Jiuze estaba mintiendo. Qi Yuge estaba atrapado en la oscuridad sin fin, en la tragedia de la polilla que vuela hacia la llama y es incinerada hasta la muerte.

Los ojos de Chi Ning estaban rojos mientras golpeaba con los puños la jaula hecha de vidrio coloreado, y le preguntó a Xie Jiuze: —¿Cómo puedes ser tan cruel?

—¿Soy cruel? —Xie Jiuze miró al hombre inconsciente, con una actitud despreocupada: —Solamente estoy recuperando lo que me pertenece, lo que Shifu en su momento se negó a darme.

Chi Ning había visto la ilusión en el Salón Suihe y adivinó lo que eso significaba: —En aquel entonces, Shifu iba a darle el puesto de Líder de Secta al Shixiong Qi.

—Lo que tienes ahora es del Shixiong Qi, le quitaste la vida que le pertenece.

Xie Jiuze resopló y dijo: —Este asunto es entre Qi Yuge y yo, no estás en posición de hacer comentarios irresponsables.

—¿Quieres salvarlo? Antes, quería hablar contigo sobre algo, si estás de acuerdo, lo dejaré salir de la prisión de agua.

Las velas de las lámparas seguían encendidas, balanceadas por el viento frío que se filtraba por la rendija de la puerta.

Las flamas pulsaban débilmente, envolviendo a Chi Ning en un círculo de luz.

Chi Ning pensó que sería difícil conciliar el sueño esta noche. Se apoyó en la cabecera de la cama, sus dedos recorrieron el rollo de pergamino durante mucho tiempo, pero no leyó ni una sola palabra.

Eventualmente, olvidó cuándo se había quedado dormido.

Y como era de esperar, volvió a tener la misma pesadilla.

Era como caminar a través de una pintura hecha hace mucho, mucho tiempo, nada estaba claro.

Los vivos colores originales se habían desvanecido y ahora solo quedaba el blanco y el negro.

La punta de un sable atravesó la carne y los huesos de su muñeca e inmovilizó a Chi Ning contra un pilar.

—¿Dónde está exactamente? ¿Quieres que examine todo tu cuerpo?

El hombre frente a Chi Ning apretó los dientes como una bestia feroz, e incluso podía escuchar el rechinar de sus dientes, como si estuviera masticando un hueso.

Chi Ning lo escuchó decir: —¿Qué tal si empezamos por los ojos?

Recientemente, Chi Ning había soñado con este escenario muchas veces, e incluso era consciente de que estaba en una pesadilla.

Se armó de valor y preguntó: —¿Quién eres?

El otro hombre se rió a carcajadas hasta que su voz se distorsionó: —Soy el Rey de Yanbei, y después de que mueras…

El breve sueño terminó.

Chi Ning abrió los ojos de golpe.

Su pecho y su espalda estaban cubiertos de sudor y su ligera túnica de seda estaba pegada a su cuerpo, su pecho subía y bajaba por su agitada respiración.

El aire estaba tan frío que parecía hielo, y la pequeña fiebre provocada por la pesadilla de Chi Ning se disipó rápidamente sin dejar rastro.

Es Yanbei, siempre es Yanbei.

En su sueño, Chi Ning siempre hacía la misma pregunta, y la respuesta siempre apuntaba hacia el lejano norte.

Tenía que ir al norte.

Incluso si era una trampa.

Chi Ning se levantó de la cama, y arrastrando sus piernas entumecidas, salió a tomar aire fresco.

El viento era terriblemente frío y la luz de la luna era blanca, iluminando el patio como si fuera una capa de escarcha, provocando un escenario un poco lúgubre.

Gu Lingxiao estaba sentado en el tercer escalón que conducía a la habitación de Chi Ning, estirando despreocupadamente sus largas piernas, como si hubiera estado aquí durante mucho tiempo.

Chi Ning bajó los escalones un paso a la vez y se sentó junto a Gu Lingxiao.

Ninguno de los dos habló.

Gu Lingxiao todavía estaba enojado, Chi Ning frotó el dobladillo de su túnica, organizando lentamente sus palabras.

—Es hora. —Chi Ning dijo: —El próximo año, vas a participar en el Torneo de Yangxi.

—Mi pequeño discípulo es una pieza de jade en bruto, digno de obtener el primer lugar del mundo.

Gu Lingxiao se inclinó hacia atrás, apoyó los brazos en los escalones superiores y no respondió.

Chi Ning exhaló un suspiro blanco: —Mi camino se hace cada vez más estrecho. ¿Qué tengo en mis manos? En el mejor de los casos, tengo el Salón Yaoguang, y si me sigues durante el resto de tu vida, como mucho, serás el Tercer Maestro del Pico.

Gu Lingxiao finalmente respondió: —El Salón Yaoguang le pertenece a mi Shixiong, no se lo arrebataré.

—Soy tu Maestro, y siempre planeo darte algo.

—Shizun siempre sabe cómo romperme el corazón. —Gu Lingxiao señaló su pecho: —Es como si me clavaras un cuchillo aquí.

Gu Lingxiao se levantó y bajó los escalones, se agachó, ahuecó la mandíbula de Chi Ning y lo obligó a levantar la vista.

Gu Lingxiao aún conservaba su mirada juvenil, pero su cuerpo se había convertido en todo un hombre con los hombros anchos, que bloqueaba el viento frío que soplaba.

—Shizun, ¿por qué me dices esto? Después de que intentaste alejarme y me trataste con frialdad, no sabes cuánto me duele.

—A-Xiao. —Chi Ning se levantó y extendió los brazos para envolver el cuello de Gu Lingxiao.

Había algunos escalones entre los dos, Gu Lingxiao temía que se cayera, así que tomó a Chi Ning por la cintura y lo llevó hacia abajo.

Los ojos de Chi Ning se volvieron brillantes, llenos de agua, como la luz de la luna acariciando la neblina.

—Bebamos un poco de vino, hablemos después de beber un poco de vino. Tengo mucho frío, A-Xiao. —Chi Ning dijo desde el hueco entre el hombro y el cuello de Gu Lingxiao, como si se estuviera escondiendo o como si estuviera bebiendo del placer: —Te lo daré todo…

Notas del Traductor

  1. Roca de sílex (火石, huǒshí): También llamado pedernal. Dado que la roca de sílex produce chispas al golpearla con otras rocas duras o con metales, en la antigüedad, se utilizaba para encender fuego.
  2. Bodhisattvas (菩萨, púsà): Los Bodhisattvas son los discípulos a quienes el Buda eterno forjó y enseñó de manera directa. Hay muchos de ellos, los cuales son venerados y tienen diversos templos, la más conocida y venerada en el budismo es Guanyin, la Bodhisattva de la misericordia. Así que decir que los templos de Bodhisattvas sean consagrados con la imagen de una persona es extremadamente irrespetuoso.
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