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Como si el aire se hubiera detenido, todo estaba en silencio bajo un cielo nocturno teñido de una oscuridad profunda. Theo, con pasos más veloces que los de cualquier otro, se dirigió hacia la zona de preservación mágica.

​Los oficiales de guardia reconocieron al Comandante e hicieron el saludo militar, pero Theo ignoró aquel gesto; mejor dicho, corrió mirando solo hacia adelante, sin siquiera verlos.

​“Todo empezó cuando puse mis manos en los suministros para ganar dinero para las medicinas de mi madre. Mientras se los entregaba a una familia noble, el Capitán Miles descubrió mi delito y me chantajeó. El Capitán Miles dijo… que me obligaría a quitarme el uniforme si no declaraba que lo había hecho por orden del Capitán Luke. Además, me dijo que si le echaba la culpa al Capitán Luke, yo pasaría de ser un criminal a ser una víctima y no recibiría castigo…”

​El inicio del relato de Pale fue mucho más impactante de lo esperado.

​“Pero en pleno proceso de malversación, el Capitán Luke me descubrió. Así que le confesé todo… pero el Capitán encubrió el hecho, asumió toda la culpa, investigó los detalles ocultos del caso y lo resolvió por mí. Ah, y el dinero que recibió como recompensa… me lo entregó todo a mí”.

​Theo cerró los ojos con fuerza.

​Al llegar a la zona de preservación mágica, Theo intentó realizar un teletransporte de inmediato. En un abrir y cerrar de ojos, llegó frente a la residencia del Duque y abrió las puertas de par en par al entrar.

​—¡Luke!

​—¿J-joven Duque?

​Ante el repentino alboroto, Gwen y los demás sirvientes salieron corriendo al instante.

​—¿Dónde está Luke? ¿Está en su habitación?

​—¿Eh? ¿No venía con usted?

​—…¿Qué?

​—El joven maestro Luke aún no ha regresado a casa.

​Una grieta aún más profunda se formó en el entrecejo de Theo. ¿Todavía no había llegado? La hora de salida ya había pasado hace mucho. Después de encontrarse con Benji y Hays, Luke solía regresar directamente a casa sin esperar a Theo. Pero, ¿que aún no había vuelto? ¿Por qué?

—¿No han recibido ningún aviso?

​Gwen sacudió la cabeza mientras miraba a los demás sirvientes, pero ellos tampoco habían tenido noticias.

​—¡Joven Duque!

​De repente, Theo salió corriendo de la mansión. Dejó atrás el grito de Gwen y a los desconcertados sirvientes mientras aceleraba el paso.

​Theo se desabrochó bruscamente los botones de su uniforme. De pronto, sintió una sed enloquecedora. Era una sensación que ya había experimentado antes. Desde que supo que Luke se había retirado y había desaparecido, se sentía sofocado, como si cada parte de su cuerpo se estuviera secando.

​¿Por qué se solapaba ahora en su mente aquel momento en que fue a buscar a Luke a su casa y él ya se había marchado?

​—Maldita sea.

​Theo soltó un insulto, algo raro en él. Mientras recorría el largo camino que se extendía más allá de las puertas de la residencia del Duque, Theo no dejaba de pensar: “¿A dónde habría ido Luke? ¿Había algún otro lugar en la capital al que Luke pudiera ir?” Si no, tenía que considerar la posibilidad de que aún estuviera en el Cuartel General.

​Hilando un pensamiento tras otro, Theo se detuvo en seco. ¿Y si, por si acaso, había desaparecido de nuevo como en aquel entonces?

​—…

​El viento, que soplaba cortando la densa oscuridad, pasó rozando los árboles alineados a ambos lados. El ruido peculiar creado por el viento y las hojas anchas y planas de los árboles caducifolios resonaba hoy de forma molesta en sus oídos.

​Si Luke realmente hubiera desaparecido como aquella vez, ahora estaba dispuesto a dejar de lado su puesto de Comandante y cualquier otra cosa con tal de dedicarse únicamente a buscarlo.

​Justo cuando los ojos de Theo brillaban en la oscuridad, se oyó un sonido de pasos familiares al frente.

​—¿Theo?

​—…

​Al levantar la cabeza, las pupilas de Theo temblaron levemente. Era porque Luke, de pie al otro lado, parpadeaba con sus ojos grandes y hermosos con total naturalidad mientras lo observaba.

​—¿Qué haces aquí?

​—…¿Y tú? ¿De dónde vienes?

​—Ah, yo…

​Luke se rascó la mejilla como si estuviera dudando o intentara evitar su mirada, y luego soltó un profundo suspiro. En ese momento, un leve aroma a alcohol llegó con la brisa.

​—¿Has estado bebiendo?

​—Sí. Pero solo fue media copa, así que no me regañes tanto. No estoy borracho, estoy perfectamente.

​—¿Por qué demonios…?

​—Porque sentía que solo con la ayuda del alcohol sería capaz de hablar.

Luke se acercó lentamente hacia Theo. A pesar de la oscuridad que lo devoraba todo, su cabello plateado, que brillaba reflejando la luz de la luna, era realmente hermoso.

​—Oye, Theo. No tengo intención de negar la vida que he llevado hasta ahora ni mis acciones. Para ser sincero, me arrepiento de algunas cosas, pero aun así estoy satisfecho. Al fin y al cabo, tú te convertiste en el Comandante.

​Quizás por haber bebido, la voz de Luke tenía un matiz más vibrante de lo habitual.

​—Sé lo que todos piensan de mí. Sinceramente, eso me da igual. De verdad, no me afecta en lo más mínimo. Pero, ¿sabes…?

​Luke murmuró: “Esto es difícil de decir”, y vaciló por un momento. Como si se sintiera repentinamente incómodo al intentar hacer algo a lo que no estaba acostumbrado, se revolvió el cabello varias veces.

​—…No quiero que me mires con los mismos ojos que los demás.

​Los ojos de Theo se agrandaron al instante. En sus pupilas temblorosas se reflejaba con nitidez la imagen de Luke expresando sus pensamientos con serenidad.

​—Quiero que me veas… tal como soy.

​—…

​—Sé que he hecho cosas malas, así que no tengo nada que decir aunque pienses que es un descaro por mi parte…

​La voz de Luke se fue apagando. Su entrecejo recto se frunció profundamente. Por la forma en que murmuraba, preguntándose por dónde y cómo había decidido empezar a hablar, se podía sentir cuánto se había torturado a solas pensando en ello.

​Luke siguió vacilando. De hecho, desde antes de salir del trabajo hoy, había estado reflexionando una y otra vez. Seguir evitando a Theo como un cobarde no iba con su personalidad, ni tampoco era lo que deseaba.

​Ya que las palabras de Hays sirvieron como detonante para que los asuntos del pasado que había olvidado salieran a la superficie, ¡decidió que lo mejor era ser franco y afrontarlo de cara! Pensar eso estuvo bien, pero no lograba dar con el hilo conductor de por dónde empezar la conversación.

​Después de todo, no podía decirle simplemente que, en realidad, solo había fingido ser un mal tipo porque tenía que cumplir con su papel de villano.

Pero, de repente, todas esas preocupaciones le parecieron inútiles. Sintió que, de alguna manera, bastaba con transmitir lo que pensaba y sentía en ese momento. Por eso, antes de regresar a la mansión, bebió un poco de alcohol para intentar relajar los nervios, aunque no se le diera bien beber; al final, como no le gustó el sabor, no pudo terminar ni una sola copa.

​Regresó pensando en que debía hablar con Theo, pero no esperaba encontrárselo de frente tan de repente.

​—¡Ah, como sea! No soy tan mal tipo como parece, ¿sabes? Así que solo te preguntaré una cosa. Al principio dijiste que querías conocerme mejor.

​—Sí.

​—Y hace poco también dijiste que sentías que ya me conocías.

​—Así es.

​—Entonces, ¿cómo es el “yo” que ves ahora?

​No podía evitarlo si de esa boca salían palabras diciendo que no era muy diferente a antes. Aun así, la fe en que Theo seguramente ya no pensaba de esa manera le dio a Luke el empujón que necesitaba.

​—Eres muy hermoso.

​—… ¿Eh?

​—Eres lindo y también hermoso. Si pudiera, desearía que todo de ti, desde la cabeza hasta los pies, fuera mío.

​—…

​Luke puso una expresión extraña, como si los músculos de su cara se hubieran averiado. No era para menos, pues esa respuesta no figuraba en ninguna de las incontables respuestas que había imaginado.

​—¿Estabas preocupado? ¿Por si te seguía mirando con los mismos ojos de siempre?

​—Más que preocupado… ¿Eh?

​Fue en ese instante. Antes de que Luke pudiera articular palabra, Theo lo rodeó por la cintura con firmeza y lo atrajo hacia su pecho.

​—Me preocupé en vano. Ya sé qué clase de persona eres. Sé lo mucho que brillas.

​—Oye, oye… ¿no serás tú el que ha bebido en lugar de mí?

​Luke, que tenía el rostro hundido en el hombro de Theo, levantó la cabeza de golpe.

​—Luke, lamento haberte malinterpretado todo este tiempo. Tenía que decirte esto sin falta.

​Ante la disculpa de Theo, las pupilas de Luke temblaron levemente. Aunque no especificó de qué malentendido se trataba, por alguna razón sentía que lo sabía. Ante esa sinceridad, experimentó una extraña sensación de calor en los ojos, como si estuviera a punto de llorar.

​—Repararé de cualquier forma las heridas que te causé.

​Luke bajó la cabeza innecesariamente, pero la mirada persistente de Theo se negaba a apartarse de él.

​—No le des más vueltas a pensamientos inútiles. Ya te estoy viendo tal como eres.

​Con esa sola frase, todas sus preocupaciones de los últimos días parecieron desvanecerse como la nieve al sol. Fue tan sencillo y, a la vez, tan perfecto que su mente se tranquilizó por completo, como si lo reprendieran por haberse torturado tanto pensando en ello; las comisuras de los labios de Luke se curvaron hacia arriba en una sonrisa natural.

​—Sí, qué alivio.

​—…

​Mientras Luke sonreía con ternura, Theo, que lo observaba, tensó gradualmente la mirada y estiró la mano para acariciar el rostro de Luke.

​—¿Por… por qué?

​Luke alzó la vista con los ojos de par en par, como un conejo. En ese instante, el viento que había estado haciendo cosquillas a las hojas se detuvo en seco, como si alguien hubiera pulsado un botón de pausa.

​—¿No decías que eras bueno detectando el peligro?

​—S-sí. Así es.1

¿Por qué sacaba ese tema de repente? Aunque Luke sintió curiosidad, asintió con la cabeza.

—¿Y qué hay de ahora?

—¿Ahora? Ahora no siento nada en particular.

Para empezar, no había forma de que un monstruo apareciera en un lugar como este.

—Ya veo. Definitivamente, necesitas agudizar más tu sentido del peligro.

—¿Qué quieres decir con…?

En ese instante, el rostro de Theo, que estaba apenas a un palmo de distancia, llenó por completo su campo de visión y algo suave rozó sus labios. Las palabras de Luke ya no pudieron salir al exterior, quedando totalmente devoradas por los labios de Theo.1

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10 days ago

ahhh, pero ese tipo de peligro es diferente

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10 days ago

124 capítulos!! y por fin hay algo más que sonrisa, miradas y gestos 😭 es tan hermoso

Rajesh Rouv
Member
10 days ago

muchas gracias por la traducción 🫰🏼

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