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Sentía el rostro caliente y le costaba respirar. Con una sensación de opresión, como si algo lo estuviera aplastando, Luke abrió los ojos lentamente.

​—…

​Al enfocar la vista y ver el pelaje que invadía su visión, Luke soltó un largo suspiro y levantó a Monnet sin esfuerzo. Monnet, que se había sentado sobre la cara de Luke mientras meneaba la cola con suavidad, maulló y lo miró fijamente con ojos inocentes.

​—Casi me asfixias.

​Últimamente, Luke solía dormir con Monnet. Cada vez que se acostaba para dormir, Monnet rascaba la puerta con insistencia, así que una vez le dejó entrar y, desde entonces, el gato buscaba la cama de Luke con total naturalidad. Incluso Gwen ya no buscaba a Monnet cuando desaparecía, pues sabía que, de todos modos, estaría con él.

​Luke dejó a Monnet en el suelo y se frotó el cabello alborotado. Al girar la cabeza, vio a través de la ventana cómo el alba se empezaba a despuntar de forma tenue. Se había despertado mucho antes de su hora habitual.

​Luke le dio unas palmaditas juguetonas a Monnet en el lomo.

​—Me desperté temprano por tu culpa.

​Pero Monnet se limitó a rodar por el suelo despreocupadamente mientras agitaba la cola de un lado a otro. La razón definitiva por la que había abierto los ojos era que Monnet le había aplastado la cara, pero, en realidad, lo que más influyó fue que ayer apenas pudo pegar ojo.

​Y la razón por la que no había podido dormir no era otra que la conversación que mantuvo con Leo.

​”Pues porque tú y el Comandante están en una relación”.

.​—¡Agh! En serio, ¿por qué ese maldito Leo tuvo que decir algo tan innecesario?

​Luke soltó un suspiro profundo. Desde entonces, incluso después de volver a la mansión, no había dejado de darle vueltas al asunto. Se quedó pensando en que su relación con Theo podía verse de esa manera ante los ojos de los demás y siguió dándole vueltas a ese vínculo.

​Era consciente de que la distancia entre él y Theo se había acortado. Lo siguiente era que quería saber qué sentía exactamente por Theo en este preciso momento, pero no resultaba nada fácil.

Para Luke, Theo era especial. Era la pieza clave para lograr el final feliz de la historia original, y también lo respetaba de hombre a hombre. Al verlo asumir el cargo de Comandante y desplegar todo su potencial, Luke sentía una extraña mezcla de orgullo y felicidad.

​Sin embargo, Luke sabía que aquello distaba mucho del tipo de sentimiento o relación que mencionaba Leo. También se dio cuenta de que lo que sentía ahora por Theo era algo mucho más complejo que una simple cercanía. Cuando se enteró de la orden que Theo había dado a todo el cuartel, su corazón latió con un frenesí descontrolado.

​Entonces, ¿era porque le gustaba Theo? ¿O era simplemente una sensación extraña nacida del hecho de que era la primera vez que alguien lo cuidaba hasta ese extremo?

​Como nunca había visto a Theo bajo esa luz, no le resultaba nada fácil dar con una respuesta definitiva.

​—Y pensar que presumí tanto ante Theo diciendo que lo descubriría…

​Luke se desplomó de espaldas en la cama una vez más. Aprovechando el momento, Monnet saltó sobre él y se acomodó en su abdomen.

​—Entonces, ¿qué será lo que Theo dice haber descubierto sobre mí…?

​Ciertamente, Theo había dicho que quería conocerlo mejor y que sentía que ya sabía mucho. En aquel entonces no se detuvo a pensarlo, pero recordarlo ahora hacía que sintiera una pizca de curiosidad por los sentimientos de Theo.

​”Si el Comandante se te declara, ¿lo aceptarías?”

​De pronto, las palabras de Leo acudieron de nuevo a su mente y Luke se incorporó de un salto. Al mismo tiempo, Monnet se deslizó por su vientre soltando un maullido de queja.

​—¿Por qué me viene eso a la cabeza ahora?

​Luke se frotó la cabeza con fuerza mientras soltaba un lamento.

​¿Y si lo que Theo decía haber “descubierto” era eso? No era probable que Leo hubiera lanzado esa pregunta solo por diversión, sin ninguna razón aparente.

​—…

​Sin darse cuenta, Luke empezó a morderse las uñas, pero enseguida sacudió la cabeza con energía, diciéndose que aquello no podía ser posible.

​Con la mente tan embotada desde temprano, sentía que necesitaba una ducha fría para despejarse. Aunque su plan original era cerrar los ojos un poco más al haber despertado antes de tiempo, estaba claro que el sueño se había esfumado y no pensaba regresar.

Luke salió de su habitación y caminó lentamente hacia el baño ubicado al final del segundo piso. Soltando un profundo suspiro, abrió la puerta y, por alguna razón, una ráfaga de aire caliente lo envolvió, tal como había sentido con Monnet esa mañana. Atravesando el vapor que llenaba por completo el lugar, Luke se adentró paso a paso. ¿Alguien usó el baño primero?

​Mientras pensaba en eso, divisó un rostro familiar frente a él.

​—¿Luke?

​No era otro que Theo, quien lo miraba mientras se secaba el cabello con una toalla. Luke se quedó petrificado en el sitio. No fue por el simple hecho de que Theo estuviera en el baño; era porque, en ese momento, estaba completamente desnudo, sin una sola prenda encima.1

​—…1

​A través del vapor ardiente, su mirada se posó primero en los músculos marcados y los anchos hombros que se vislumbraban. Las cicatrices esparcidas por su torso, lejos de parecer antiestéticas, hacían que su cuerpo luciera aún más seductor.

​La mirada de Luke descendió de forma natural. En cuanto divisó una silueta imponente entre la cintura firme y los muslos de músculos prominentes, Luke giró el cuerpo bruscamente.

​—…Lo-lo siento. No sabía que estabas aquí.

​Luke se mordió el labio con fuerza al escuchar el sonido de movimiento detrás de él. ¿Por qué demonios Theo se bañaba sin siquiera cerrar la puerta? ¡Podría haber usado el baño de cualquier otro piso, ¿por qué tenía que usar precisamente el del segundo piso, donde estaba su habitación?!

​Luke quería gritarle todo eso en ese mismo instante, pero recibió un estímulo visual tan fuerte que ni siquiera le salía la voz. Sentía como si su propio cuerpo se estuviera caldeando a la par de la temperatura del baño.

​—Esperaré afuera, así que tómate tu tiempo.

​Luke abrió la puerta del baño de golpe y salió disparado. Apoyó la espalda contra la pared y se deslizó lentamente hasta quedar sentado en el suelo.

​—…Me voy a volver loco.

​Debido al vapor, la imagen no había sido nítida, pero tampoco es que no hubiera visto nada. Dicen que lo que se insinúa es más provocativo que lo que se muestra claramente; el cuerpo desnudo de Theo seguía parpadeando ante sus ojos sin cesar.

​Lo más ridículo era que, pensándolo bien, no era la primera vez que veía a Theo desnudo. ¿Acaso no lo había visto varias veces durante los entrenamientos en la Academia Militar o cuando ambos eran soldados? En el ejército, la vida grupal es la norma, por lo que aquello debería haber sido lo más natural del mundo.

Pero era la primera vez que lo veía con tanto detalle. Esos músculos hermosos, como si hubieran sido esculpidos puntada a puntada, y esa mirada fija bajo el cabello empapado… lo que acababa de presenciar era un poco, no, muy, pero que muy perjudicial para su salud mental.

​En ese momento, Monnet se acercó y se frotó contra Luke, quien seguía desparramado de cualquier manera en el suelo. Entonces, la puerta del baño se abrió de golpe y salió Theo.

​—Luke, ¿por qué estás así?

​Al salir, lo primero que vio fue a Luke sentado en el suelo sin fuerzas, por lo que la expresión de Theo se volvió seria.

​—¿Eh? No, es que…

​A diferencia de antes, Theo llevaba puesto una bata de baño. Cuando la mirada de Luke intentó descender involuntariamente hacia los músculos del pecho que asomaban por la abertura de la prenda, levantó al pobre Monnet y hundió la cara en su pelaje para bloquear su campo de visión.

​—Si ya terminaste de lavarte, ve a vestirte. Yo también tengo que bañarme.

​—¿Te sientes mal?

​Pero Theo, lejos de bajar al primer piso, se puso de cuclillas frente a Luke. Él pensó que era una suerte tener a Monnet allí.

​—Que no, te digo que te vayas ya.

​—¿Por qué sostienes a Monnet así?

​Cuando Theo intentó quitarle al gato de las manos, Luke, por el contrario, apretó con más fuerza. Ahora mismo, necesitaba a Monnet a toda costa.

​—Luke.

​—…

​En ese instante, al no gustarle mucho quedar atrapado entre los dos, Monnet se escabulló ágilmente de las manos de ambos y desapareció huyendo hacia alguna parte. Con eso, el rostro de Luke quedó totalmente al descubierto. En cuanto Theo vio esa piel blanca teñida de un rojo intenso, como una manzana madura, se quedó paralizado.

​Luke masculló un “¡ay, maldición!” para sus adentros, maldiciendo a Monnet por haber huido de forma tan desleal. Podía sentir su rostro ardiendo sin necesidad de un espejo, y solo quería ocultarlo de alguna manera.

​—Luke, últimamente parece que se te pone la cara roja muy a menudo—. Luke se estremeció, sintiéndose descubierto. Como era de esperar, Theo empezó a palparle la frente y las mejillas con sus manos enormes—. Definitivamente sería mejor que te examinara un médico.

​¿Un médico? ¿Y qué se suponía que debía decirle al doctor? “¿Sabe qué? Vi el cuerpo desnudo de un hombre y el corazón me late a mil por hora mientras se me pone la cara roja, ¿esto es normal?”. No era algo que pudiera andar contando por ahí.1

​Para empezar, le irritaba que, si le decía que se fuera, simplemente no bajara las escaleras; en lugar de eso, se quedaba ahí plantado en ese estado de semidesnudez, empeñado en examinarlo. Era precisamente por estas cosas que Leo no dudaba en sacar conclusiones tan extrañas.

​—Estoy bien. No seas exagerado.

​Luke carraspeó, se puso de pie de un salto y abrió de par en par la puerta del baño. Estaba a punto de entrar y cerrar la puerta cuando, de repente, la gran mano de Theo se interpuso, impidiéndolo.

​—¿Qu-qué pasa ahora?

​—Me preocupa que te desmayes. Deja que al menos te lave el cabello como la última vez…

​—¡He dicho que no hace falta!

​Luke, casi horrorizado, empujó a Theo y cerró la puerta de un portazo. Theo se quedó un momento pensativo frente a la puerta, pero tras dejarle la advertencia de que no se bañara con agua demasiado caliente, se marchó al piso de abajo ya vestido y con una apariencia impecable.

​—Buenos días, joven Duque.

​Theo respondió al saludo de los sirvientes mientras se dirigía al comedor.

​—Joven Duque.

​Como era de esperar, Gwen lo saludó con una inclinación de cabeza.

​—El desayuno estará listo en un momento.

​Theo echó una mirada general a la mesa que ya empezaba a llenarse de comida.

​—Añade más tomate a la ensalada. A Luke le gusta mucho. ¿Prepararon la sopa como les pedí la última vez?

​—Sí. He dado instrucciones para que el punto de sal sea más dulce, tal como indicó.

​Al oírlo, Theo asintió con satisfacción.

​—Por cierto, joven Duque… ¿qué hay de su peinado?

​Gwen preguntó con cautela al notar que el cabello de Theo caía sobre su frente. Normalmente, él mantenía un estilo impecable con el cabello totalmente peinado hacia atrás mientras estaba de servicio.

​—Ah, es que últimamente me gusta llevarlo así.

​Theo esbozó una pequeña sonrisa al recordar a Luke, quien, al verlo con el cabello suelto, le había dicho que lucía mucho mejor de esa manera.1

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17 days ago

bendito sean tus ojos Luke

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17 days ago

pero por favor, cierra lo boca y limpiaste la saliva jajajsj

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17 days ago

jajajajaja me encantaría ver la expresión del médico

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17 days ago

detalles que enamoran? jajaja

Rajesh Rouv
Member
17 days ago

Muchas gracias por la traducción 🫰🏼🫰🏼

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