Sus palabras fueron un poco agresivas, pero para alguien con la personalidad de Hays, tal vez ese era el enfoque más efectivo. De hecho, tras escuchar a Luke, las pupilas de Hays temblaron levemente, sumidas en una profunda duda.
—Ese tipo es fuerte.
Ante la respuesta que Hays dio tras mucho meditar, Luke soltó una risita como si aquello no fuera la gran cosa.
—Yo también, tú mismo peleaste conmigo.
Tanto Benji como Hays tenían un historial de combate contra Luke. Es más, eran personas que habían sido completamente abrumadas por el poder y el ímpetu de Luke en aquel entonces, y que aún hoy le guardaban cierto temor.
—¿Y qué pretendes hacer con esa mano…?
Hays dio en el clavo, haciendo que la sonrisa perfecta de Luke se agrietara y sus cejas empezaran a contraerse espasmódicamente.
—¿Qué les pasa a los niños de hoy en día? ¿Por qué son tan maleducados? Oye, tú no eres quién para decir eso, ¿no crees?
—En aquel entonces no tuve opción, lo hice para sobrevivir. En cambio tú, siendo un adulto, estabas desesperado por atrapar a un niño como yo.
—Parece que no lo sabes, pero en una pelea la edad no importa. Lo único que cuenta es ganar.
Luke no quería entrar en una guerra de palabras con un mocoso, pero como era alguien que necesitaba decir lo que pensaba para quedarse tranquilo, no podía simplemente callarse y dejarlo pasar. Sobre todo porque, en aquel entonces, ni siquiera se había detenido a calcular la edad de Hays; simplemente estaba desesperado por detener la guerra que asolaba el Imperio a toda costa.
Hays comenzó a mirar a Luke con resentimiento, mientras Benji, inquieto, intentaba sujetar la mano de su amigo para detenerlo. Mientras ambos intercambiaban palabras infantiles, Theo, que estaba a su lado, soltó un suspiro, como ya era costumbre.
—Tienes razón. Él también solía decirnos eso a menudo: que ganar lo es todo.
Luke, que estaba a punto de soltarle otra réplica a Hays, se detuvo en seco. Al ver que Hays reconducía el tema por su cuenta, tanto Benji como Theo se sorprendieron y la atmósfera cambió en un instante.
—Supongo que ya saben por Benji en qué clase de entorno crecimos. ¿Qué más quieren saber?
Aquello era lo mismo que decir que iba a cooperar. Parecía que Luke había tenido éxito al tocar la fibra sensible del odio en el corazón de Hays.
—Cualquier cosa que conozcas está bien. Ya sea el tamaño de la organización o lo que sepas sobre ese líder —dijo Theo, y Hays asintió levemente.
—La escala de la organización no es tan grande. Básicamente, cuando el Líder consigue un trabajo, nos encarga las tareas a los agentes de campo como Benji y a mí, pero la carga de trabajo tampoco es tanta.
Los llamados “agentes de campo” como Hays o Benji eran, en esencia, niños que habían logrado utilizar de forma estable la magia impura recibida del Líder. Sin embargo, según Benji, la mayoría de los niños morían en ese proceso.
—Cuando me marché para participar en la guerra de Membern, había un total de diez agentes de campo. Ahora que Benji y yo estamos fuera, deben quedar unos ocho.
«¿Así que todavía hay ocho niños más siendo manipulados por ese tipo?» Luke sintió una punzada de amargura.
—¿Acaso el Líder de Nox tiene algún objetivo final?
Todo crimen suele tener un motivo razonable. Ya sea por dinero, por odio hacia alguien, o para realizar algún valor que consideran noble a nivel personal.
Sin embargo, tras la investigación que Luke y Theo realizaron en la biblioteca, descubrieron que Nox había estado activo durante al menos diez años, y los crímenes que habían cometido hasta ahora eran todos distintos en su origen, desarrollo y desenlace. Por ello, no se vislumbraba un motivo claro; es más, Nox se sentía simplemente como un grupo de dementes que cometían actos malvados de forma indiscriminada.
—No… no creo que tenga un objetivo. El Líder es alguien que se mueve por dinero… —Esta vez fue Benji quien respondió.
¿O sea que es un tipo que hace cualquier cosa si le pagan? Mientras Luke se sumía en sus pensamientos, de pronto notó que Hays los observaba con cautela, como si supiera algo más. Luke frunció el entrecejo y le espetó:
—Si vas a cooperar, hazlo bien.
—…
Hays se mordió el labio y soltó un suspiro profundo.
—Yo tampoco lo sé con exactitud, pero… ¿ustedes no han pensado nunca que hay algo extraño?
—¿A qué te refieres? —preguntó Theo antes de que Luke pudiera recriminarle a Hays su forma de hablar.
—Tanto cuando me uní a la guerra de Membern como ahora que Benji se infiltró en el oeste del Imperio… todo lo que Nox ha tenido en la mira es siempre este lugar, Heinern.
Ante eso, los ojos de Luke y Theo se abrieron de par en par simultáneamente. Ambos intercambiaron miradas rápidas y agudas. Ciertamente, era algo que habrían notado con solo pensarlo de forma simple, pero ¿por qué no se les había ocurrido? Debido a la fuerte sospecha de que el cabecilla de Nox era un loco del crimen que aceptaba cualquier encargo por dinero, no habían logrado estrechar el cerco sobre el “objetivo”.
Si se pensaba bien, tanto Membern como Wellharun habían tenido a Heinern en la mira. Aunque se podría considerar natural que ambas naciones codiciaran a Heinern debido a la gran prosperidad del Imperio, visto ahora, algo resultaba antinatural.
Dos naciones que no tenían una relación amistosa especial ni motivos para cooperar, acechando al Imperio. Y la organización que las respaldaba desde las sombras prestándoles su fuerza era, precisamente, Nox.
¿Podía considerarse aquello una simple coincidencia?
—…¿Dices que el objetivo final de Nox es Heinern?
—Eso creo. El Líder creó la organización hace mucho tiempo y la hizo crecer moviendo piezas de ajedrez útiles. Y ahora que ha acumulado poder, no creo que se mueva únicamente por dinero.
—¿No es un poco precipitado concluir eso solo con esos datos?
Hays reflexionó un momento y luego sacudió la cabeza.
—Cuando aceptaba encargos relacionados con Heinern, el Líder actuaba diferente. Normalmente aceptaba cualquier trabajo que le llegara y nos explotaba, pero desde que tomó el asunto de Heinern, no aceptó nada más. Además, cuando me dio la tarea de la guerra de Membern, me lo dijo: que esta misión debía tener éxito a toda costa.
Hays confesó que fue una presión insoportable debido a que el Líder lo recalcó una y otra vez. En ese momento, Benji, que escuchaba en silencio a su lado, dio una palmada.
—Ahora que lo mencionas… a mí también me dijo algo parecido. Que esperaba que esta vez su deseo se cumpliera sin falta, que sería maravilloso si ocurriera…
—Un deseo, eh… ¿Acaso tiene algún rencor personal contra este Imperio? —murmuró Luke para sí mismo.
Por más que lo pensara, todo apuntaba en esa dirección. Pero, de ser así, ¿cuál era la razón por la que deseaba tanto destruir este Imperio?
—Hays, parece que sabes bastante más que Benji.
—Ah, yo viví allí más tiempo que él. Y el Líder me apreciaba bastante. Decía que era algo así como su “discípulo predilecto”.
Hays soltó una risa amarga, pero la resignación que asomaba en ella estaba cargada de un cansancio y un sufrimiento pasado que no encajaban con un chico tan joven.
—Si quieren que les diga una cosa más… había algo que ese hombre solía murmurar a menudo. Decía que, como se lo habían arrebatado, tenía que devolverles el golpe. Lo escuché tantas veces que se me grabó a fuego.
—Yo… yo también lo he oído —asintió Benji, respaldando las palabras de Hays.
Se lo arrebataron, así que debe devolverles el golpe.
—Venganza.
En cuanto Luke dio con la palabra más abarcadora, Theo asintió. Es la emoción humana más común y, a la vez, la materia prima de cualquier motivo criminal.
De ser así, significaba que el Líder albergaba un rencor personal y un deseo de venganza contra Heinern, y que había instigado a las naciones vecinas relevantes para llevar a cabo todos estos planes.
O tal vez, incluso el punto de partida al fundar Nox y acumular poder no fue más que una página dentro de ese viaje de venganza.
—Hays, ¿conoces el nombre del Líder?
Esa era una pregunta que también le habían hecho a Benji. Sin embargo, Benji había respondido que el Líder hacía que la mayoría de los niños traídos a Nox lo llamaran “Padre” o “Maestro”, pero nunca les revelaba su nombre.
—Fue cuando apenas empezaba a vivir en Nox. Es decir, cuando todavía pensaba que ese tipo era una buena persona…
Hays se sumió en sus pensamientos por un momento, frunciendo incluso el entrecejo como si intentara recuperar un recuerdo muy antiguo.
—Entré un par de veces en la habitación del Líder y creo haber visto un nombre escrito en la parte inferior de un libro que parecía ser suyo.
—¿Lo recuerdas?
Hays se dio unos golpecitos en la frente, esforzándose por recordar. Tras unos instantes en los que sus esposas tintinearon un par de veces, de pronto abrió mucho los ojos.
—…Felix.
Hays lo dijo con rostro de asombro, mencionando que era el único rastro que había encontrado en un libro muy viejo. Parecía que a él mismo le resultaba increíble haberlo recordado justo ahora. Ante aquel hallazgo tan significativo, ambos asintieron.
—Por último, tengo un favor que pedirles a los dos. Me gustaría que dibujaran el rostro del Líder tal como lo recuerden.
Theo colocó dos hojas de papel sobre la mesa frente a ellos. Hays y Benji intercambiaron miradas y, con docilidad, comenzaron a dibujar.
Dejando de lado las diferencias de estilo artístico, lo que ambos plasmaron fue el rostro de un hombre joven, cuya característica más distintiva era una larga cicatriz que le recorría la frente.
—Pero puede que esto no sirva de nada.
—¿A qué te refieres?
—Parece que el Líder también tiene el poder de cambiar su rostro. A veces, cuando va a encontrarse con un cliente, oculta su verdadera apariencia.
En una época donde la magia ha evolucionado tanto, existía la magia de disfraz, aunque en el mundo mágico se consideraba una técnica bastante compleja y delicada. Hace tiempo, un incidente en el que un mago experto en disfraces abusó de esa técnica para robar e incluso asesinar personas, causó un gran revuelo en la comunidad mágica. Debido a eso, se requería una licencia especial para usar una magia de disfraz tan sofisticada que permitiera hacerse pasar por otra persona. Aunque, claro, un criminal no se detendría a considerar tales regulaciones.
Theo recogió los papeles que le entregaron los dos y se levantó de su asiento.
—Si surge algo más que investigar, les pediré una cooperación similar. Por ahora, compórtense y no causen problemas en la prisión.
Benji asintió con fervor, mientras que Hays chasqueó la lengua con un “¡Tch!”.
—Vámonos, Luke.
—Sí.
Hays observó fijamente a los dos mientras se ponían uno al lado del otro, y frunció el entrecejo como si recordara algo.
—Por cierto, ¿parece que ya se reconciliaron?1
Ante esas palabras inesperadas, ambos se detuvieron en seco al mismo tiempo.
—¿Qué?
—Ya saben, cuando me atraparon. ¿Acaso este señor sombrío no regañó muchísimo a este hermano de blanco? Yo lo estaba escuchando todo en ese momento.
Hays señaló primero a Theo y luego, con naturalidad, a Luke.
—Me había desplomado, pero no perdí el conocimiento por completo. Así que lo oí vagamente. Algo sobre si el historial de logros era tan importante y no sé qué más sobre la misión de un soldado.
Luke dejó escapar un gruñido bajo, como si acabara de recordarlo. A su lado, Theo se quedó petrificado en el sitio con una expresión de total asombro.
jajajaja atrapados y por el que alguna vez fue su enemigo