140

Arco | Volúmen:

No disponible.

Estado Edición:

Editado

Ajustes de Lectura:

TAMAÑO:
FUENTE:

​En cuanto Theo terminó de responder, Luke se dirigió directo a la cama. Así que ahora, ambos estaban acostados uno al lado del otro. Theo, que pensaba que ya se había acostumbrado a las acciones desenfrenadas de Luke, se dio cuenta de que había sido un error de cálculo. Jamás imaginó que él sería el primero en acercarse para proponerle dormir juntos.

​A decir verdad, no es que le desagradara la idea de dormir con él, en absoluto. De hecho, Theo estaba más que dispuesto a aceptarlo. Tras haber compartido la cama la noche anterior, no podía olvidar ese calor y deseaba estar con Luke nuevamente, pero había un gran factor de riesgo: no podía confiar en sí mismo.

​No tenía mucha confianza en que pudiera pasar toda la noche junto a Luke sin hacer nada. Incluso cuando trabajaban juntos en el Cuartel General, tenía que mantenerse alerta para no sucumbir al deseo de tocarlo constantemente; si además dormían juntos, era un misterio si sería capaz de controlar su razón.

​En medio del abismo creado por el choque entre el pensamiento de no querer lastimarlo por lo mucho que lo valoraba y el deseo de alcanzar una intimidad profunda por lo mucho que lo amaba, Theo tuvo el fuerte presentimiento de que pasaría la noche en vela con los ojos abiertos.

​—…

​Al girar levemente la cabeza, el rostro de Luke estaba más cerca que nunca, permitiendo verlo con claridad. Sus párpados cerrados y sus pestañas ordenadas y elegantes eran hermosas. Sentía que nunca se cansaría de mirar ese rostro donde cada rasgo armonizaba a la perfección.

​En ese momento, Luke abrió los ojos lentamente. Sus pupilas, que en la oscuridad se veían de un color castaño profundo, se dirigieron hacia Theo. Luke permaneció en silencio durante un rato, simplemente observándolo. En su mirada persistente se percibía incluso la voluntad de querer grabar algo dentro de sus ojos.

​—…¿Qué sucede? —preguntó Theo tras una tos falsa, presintiendo que sería peligroso seguir manteniendo el contacto visual.

​—Nada, solo pensaba en mirar tu rostro apuesto un poco más.

​Theo se sobresaltó ante la palabra “apuesto”.

​—Aunque solo serán unos pocos días los que no podré verte cuando vaya con la delegación, se siente extraño.

​—¿El qué?

​—El tener que separarme de ti.

​Era algo irónico. Cuando se retiró del servicio, pensó que debía abandonar cuanto antes el escenario donde Theo brillaba como protagonista. Estaba firmemente convencido de que estar separado de él era lo natural y que no volverían a verse, pero ahora sentía que por mucho que estuvieran juntos, nunca era suficiente.

​Pensándolo bien, desde que se reencontraron en Caelum, no se habían separado ni un solo instante, así que quizás era algo de esperar.

​—Es una coincidencia.

​—¿Qué  cosa?

​—Yo estaba pensando lo mismo.

​Ante eso, Luke sonrió levemente y depositó un beso corto en los labios de Theo.

​—Entonces no es casualidad, es el destino.

​—…

​Ante esa frase lanzada en tono de broma, Theo apretó los dientes, sujetó a Luke por la nuca y estrelló sus labios contra los de él en un beso profundo. Luke, como si hubiera esperado esa reacción, rodeó el cuello de Theo con sus brazos con naturalidad.

​Siguió un beso lánguido y húmedo. Theo y Luke entrelazaron sus lenguas sin vacilación alguna. Se miraban con anhelo para luego volver a intercambiar saliva repetidamente. Entonces, Luke bajó la mano y, de repente, tocó la entrepierna de Theo.

​—¡Luke! —gritó Theo, sobresaltado.

​—Está muy duro, ¿no te duele?

​—Tú, de verdad…

​Theo se llevó la mano a la frente y soltó un suspiro, como solía hacer. Luke seguía provocándolo sin saber con qué determinación Theo estaba conteniéndose, haciendo que su razón, mantenida a duras penas, se tambaleara peligrosamente.

​—No me instigues. Te lo dije: no quiero lastimarte.

​—He querido preguntarte esto desde la última vez, ¿qué quieres decir con que no quieres lastimarme?

​Su tono era de sincera curiosidad, lo que dejó a Theo aún más desconcertado.

​—…Luke, ¿acaso no tienes… ni idea de cómo lo hacen dos hombres?

​—No lo sé.1

​El sentimiento de culpa de Theo creció todavía más. Bueno, quizás lo normal era no saberlo. Él tampoco es que tuviera un interés profundo en el tema; todo empezó cuando escuchó por casualidad a unos compañeros de la Academia Militar que disfrutaban haciendo bromas pesadas.

​Debido a la naturaleza de la academia, donde el número de cadetes masculinos era abrumador, las conversaciones sexuales surgían de forma natural. Theo recordó haber abandonado un lugar, incapaz de soportar la vulgaridad, al oír a algunos compañeros hablar con todo lujo de detalles sobre cómo los hombres podían mantener relaciones y cuál era el método.

​Pero, casualmente, aquellas palabras se habían asentado como un conocimiento más en un rincón de su mente.

​—¿Acaso se puede hacer algo?

Theo se humedeció los labios y bajó la mano. Al separar las piernas de Luke y acariciar la zona interna de sus glúteos, los ojos de Luke se agrandaron al instante.

​—Se supone que debo introducir el mío. Aquí.

​—…

​Luke se limitó a mirar fijamente a Theo, sin que quedara claro si lo había comprendido o si seguía sin entenderlo. Solo Theo, quien jamás en su vida pensó que pronunciaría tales palabras, sentía que estaba a punto de morir asfixiado por la vergüenza.

​—¿Por qué tienes que introducirlo tú?1

​—…¿Eh?

​—Si hablamos de ese método, ¿no podría introducirlo yo también?

​Fue una reacción totalmente inesperada. Theo no supo qué responder y solo movió los labios varias veces sin emitir sonido.

​—…Ni siquiera había considerado la opción contraria.

​—Ah.

​Luke, que había escuchado en silencio las palabras de Theo, de repente esbozó una amplia sonrisa.

​—¿Entonces quieres decir que siempre habías estado pensando en introducirlo tú en mí?

​—Eso no…

​Theo intentó empezar a decir con firmeza que no era así, pero no logró completar la frase. Porque, para ser sinceros, no es que no fuera cierto. Luke pareció darse cuenta y soltó una carcajada placentera. Era una risa que brillaba incluso en la oscuridad, como si una luz se hubiera encendido de golpe.

​Theo se limitó a mirar embobado el rostro sonriente de Luke. Porque le encantaba. Le encantaba ver a Luke sonreír así de par en par.

​—Theo, hagámoslo.

​—…

​—Si tú quieres, puedes hacer lo que sea. Honestamente, lo de meterla yo en ti… es algo que ni yo mismo puedo imaginarme.1

​Luke miró seriamente al vacío por un momento y luego sacudió la cabeza con fuerza.

​—Luke, ¿tienes idea de lo que estás diciendo ahora mismo?

​—Sí.

​—No, no lo sabes.

​Theo sacudió la cabeza con firmeza. Pensaba ayudar a Luke a sentirse cómodo, tal como hizo la última vez. Para ser honesto, no es que no quisiera ir más allá, pero para Theo, el simple hecho de hacer sentir bien a Luke ya representaba una inmensa satisfacción por sí misma.

​—Lo que te estoy diciendo es que quiero sentirme bien junto a ti.

​Luke atrapó con firmeza la mano de Theo, que este intentaba apartar.

​—¿Y de verdad crees que entré en tu dormitorio sin haberlo pensado antes?

​Theo se quedó atónito, con una expresión de no entender nada en absoluto. Luke incorporó ligeramente el torso y pegó sus labios al oído de Theo.

​—Yo tenía muchas expectativas. Hicieras lo que hicieras.

​—…

​Su aliento rozó la piel de Theo antes de alejarse lentamente. Tras susurrarle al oído, Luke lo miró fijamente y curvó las comisuras de sus labios. Era una sonrisa seductora capaz de cautivar a cualquiera. Theo retiró los brazos de Luke que rodeaban su cuello y, con lentitud, se incorporó.

​Luke frunció el entrecejo. ¿Acaso este tipo testarudo no pensaba hacer nada incluso después de haberle dicho todo eso? Sin embargo, un momento después, la boca de Luke se abrió lentamente sin que pudiera evitarlo.

​Theo tiró del nudo de su corbata para deshacerlo. Acto seguido, sujetó el dobladillo de su camisa, levantó los brazos y se la quitó de un tirón. Sus músculos, que parecían esculpidos puntada a puntada por un artista, ya estaban tensos y marcados.

​Inconscientemente, Luke se cubrió la boca con la mano. Era Theo quien se había desnudado, pero ¿por qué era él quien se sentía tan avergonzado? Aun así, sus ojos capturaron fielmente el cuerpo de Theo. Era un físico perfecto; impecable tanto como soldado como hombre.

​—Si tenías expectativas… —​La prenda que soltó Theo cayó al suelo con un suave golpe. Él volvió a inclinarse y lamió los labios de Luke. ​—…entonces debo estar a la altura.

​En cuanto sus labios volvieron a unirse, ambos abrieron la boca al mismo tiempo sin saber quién empezó. Cuando Theo empujó su lengua hacia el interior, un gemido bajo escapó de los labios de Luke. Theo succionó la lengua de Luke repetidamente, atrapándola como si fuera un dulce caramelo.

​Theo acarició lentamente la oreja de Luke. Rozó suavemente el pabellón auricular y presionó con fuerza el lóbulo una y otra vez. Cuando usó su dedo índice para presionar y acariciar sutilmente la entrada del oído, sintió que los hombros de Luke temblaban poco a poco.

​—Tus orejas son sensibles.

​—…¿Eh?

​Los labios de Theo se trasladaron esta vez hacia la oreja. Al meterse el suave lóbulo en la boca para succionarlo y lamer el interior con la punta de la lengua, un aliento cálido brotó entre los labios de Luke.

​—Me… me da cosquillas… Ah…

​Luke cerró los ojos con fuerza. Era la primera vez que alguien tocaba y atormentaba sus orejas de forma tan persistente, lo que le hacía sentirse sumamente avergonzado.

​Tras jugar a su antojo con la oreja, Theo hundió sus labios en la zona del cuello mientras deslizaba su mano por debajo de la camisa de Luke. Su mano, que recorría la piel suave de un lado a otro, se dirigió con naturalidad hacia su pecho.

Cuando Theo rozó su pezón con los dedos, Luke se mordió los labios con fuerza. Una sensación punzante comenzó a brotar desde la punta, que se endurecía poco a poco, extendiéndose por todo su cuerpo.

​Theo, con naturalidad, le quitó la camisa a Luke y la dejó caer al suelo. Luego, con urgencia, como alguien que padece una sed insoportable, hundió sus labios en el pecho de Luke. Mientras jugueteaba suavemente con sus pezones con la lengua, le despojó de los pantalones y la ropa interior, dejando finalmente su cuerpo desnudo ante sus ojos.

​A Theo le sobrevino una punzada de dolor de cabeza por un instante; ver el cuerpo desnudo de Luke hizo que su mente diera vueltas. Al ver su propia saliva brillando en los labios, las orejas y ambos pechos de Luke, su vientre comenzó a hervir con un calor diferente al de antes.

​—Luke.

​Luke, que ya tenía el pecho sensible por las succiones, en lugar de responder, tomó la mano de Theo y hundió su rostro en ella.

​—Pase lo que pase, no dejaré que salgas herido.

​Luke, sintiendo el calor de Theo, abrió los ojos lentamente. Aún podía vislumbrar una leve vacilación en el rostro de Theo. No parecía ser por el acto en sí, sino más bien por un conflicto interno del propio Theo. Al verlo así, Luke empezó a sentir que la irritación afloraba en él.

​—Theo. Yo también fui soldado una vez, ¿sabes?

​—Lo sé.

​—Y sigo siendo fuerte.

​—Lo sé bien.

​—Así que… —Luke presionó muy levemente la entrepierna de Theo con el pie. Ante eso, él soltó un gemido bajo. ​—No me mires como si fuera alguien débil. No necesito tu protección constante. Haz lo que quieras.

Subscribe
Notify of
guest
4 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments
Member
7 days ago

jajajajajajaja ay, dios. Theo, te tocará enseñarle muy bien a este pequel provocador

Member
7 days ago

Por su puesto que si. Theo si cedes ser el de abajo tendrás mil puntos más!!!!!

Member
7 days ago

ash, te falta visión 😔

Rajesh Rouv
Member
7 days ago

y de esa manera, fue Leo quien asumió la tarea de infiltrarse por qué Luke no puedo sentir sus piernas en una semana entera jajaja

Comentar Párrafo:

Dejar un comentario:

 

4
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x