Euichan dijo lo que había estado pensando toda la noche porque sentía que si no era en ese momento, no podría preguntarlo. Incluso esto era algo que requería de mucho valor.
—Si tuvieras un hijo sin siquiera saberlo, ¿cómo te sentirías, Noa?
Como si no esperara que le hiciera una pregunta así, Noa se quedó sin hablar durante un buen rato. Apoyando la espalda en el respaldo del banco, miró al vacío por un momento. Solo cuando el viento barrió los árboles, Noa abrió la boca.
—Pues… la verdad no lo he pensado mucho. No creo que vaya a pasar, pero diría que… no es el momento. En el caso de los héroes, a veces los hijos también están en peligro. Como ser blanco de los villanos. Y creo que ahora mismo el trabajo de héroe es una prioridad antes que los hijos.
Inconscientemente, Euichan apretó ambas manos con fuerza y bajó la mirada.
—…Entonces, pensando en el futuro, ¿tienes pensado tener hijos?
—Es un tema muy lejano, así que tampoco lo sé muy bien. No es que no quiera, pero ¿podría decirse que no estoy mentalmente preparado? Además, soy alguien que… bueno, mientras tenga una conexión sincera con mi persona especial, la verdad me da igual si hay hijos o no. Porque el hijo en sí podría terminar siendo una carga para esa persona.
Por fuera parecía tranquilo, pero el corazón de Euichan latía con fuerza.
—O sea que, por ahora, no los quiere.
—Algo así. No me hace mucha gracia ver sufrir a la persona que esté conmigo en el futuro. Si va a ser así, más vale dejarlo en manos del cielo. Aunque… no sé si las cosas del mundo saldrán como yo quiero.
—…
Había pensado en el “tal vez” en alguna ocasión. Cuando revelara la existencia de los bebés a los tres padres biológicos, pensaba que, aunque no les alegrara, al menos respetarían su decisión. Al fin y al cabo, que esos niños estuvieran en camino había sido culpa de todos ellos. Por otro lado, también hubo noches en las que no pudo dormir pensando en qué haría si le arrebataban a sus hijos. En ese entonces, pensaba plantarse con rebeldía, diciendo que aunque tuviera que librar una guerra total, él se encargaría de parirlos y criarlos bien, así que se apartaran. Pero hoy… se dio cuenta de que todo eso eran solo ilusiones de un Euichan con la cabeza llena de sueños. «Vaya… parece que Noa no quiere hijos».
Sintiéndose apenado sin motivo, Euichan se rascó la punta de la ceja. Claro que, considerando la edad de Noa, tener un hijo era demasiado pronto. Todavía era muy joven y tenía un futuro brillante por delante. Tal como él decía, si se llegara a saber que el tercer gran héroe tenía un hijo, no faltarían las ocasiones en las que se convirtieran en el blanco de los villanos. Aunque todo esto era de lo más lógico, extrañamente Euichan sintió como si le hubieran quemado el pecho. Ah, si es así, no podrá revelar la existencia de los bebés. El portavasos se empapó por completo con el agua condensada del vaso que se derretía. Euichan estuvo jugueteando con el inútil portavasos, y solo se puso de pie a toda prisa cuando Song O-jun abrió la ventana de golpe y lo llamó.
¡Creak! ¡Bang!
—¡Euichan, hay trabajo! ¿Conoces a Maeng-soon, la mascota de la vecina de al lado? La abuela Sunja se fue a una reunión hoy, ¡y se olvidó de darle de comer! ¡Ve a darle su comida! Como a ese animal le agradas, ¡sal a la misión de inmediato!
Maeng-soon era la gata domestica que criaba la abuela Sunja. A veces, cuando se escapaba o no podía alimentarla, la abuela solía hacer encargos a Non-Hero sin dudarlo. Hoy parecía que la misión no era de rescate, sino de alimentación.
—Tengo que irme ya. Gracias por la bebida.
—¿Vas a hacer una misión en ese estado? Ah, mejor… mejor yo lo hago en tu lugar, así que vete a descansar a casa, hyung.
Noa juntó la basura para limpiarla y se levantó enseguida. Tan pronto como Euichan se levantó diciendo que no era necesario, Noa lo siguió de cerca. Muy inquieto, apenas Euichan dio un paso cojeando, lo agarró del hombro y lo sentó de nuevo en el banco.
—Quédate sentado… ¿sí?
—No, es que… Maeng-soon araña a cualquiera que no sea yo. Por eso tengo que ir.
—No te preocupes. Yo también manejo bien a los animales. Si los dejo flotando en el aire, a todos les gusta.
…¿Eso no es simplemente atarlos en el vacío? Mientras decía eso, le apartó a Euichan el cabello mojado de sudor. Euichan cerró los ojos por un momento y se puso tenso porque la mano que cubría la parte posterior de su cuello no le resultaba desconocida. La mirada de Euichan se elevó hacia él. Ese único toque hizo que recordara los hechos como si usara una función de rebobinado. Probablemente, la persona que lo había besado primero dentro del pozo había sido Noa. La mano que le había rodeado y frotado la nuca lo había acercado sin dudarlo. Con los labios juntos, Noa solo daba besos ligeros de pico, luciendo una actitud inocente. Cuando Euichan se quedó sin aliento, recién entonces metió torpemente su lengua y frotó persistentemente la carne. Como para Euichan también era su primera vez, no sabía ni cuándo respirar, así que solo se limitaba a echar la cabeza hacia atrás. En ese entonces, la mano que había cubierto la nuca de Euichan era esta misma mano. La mano de Noa era mucho más grande que la de los demás, por lo que era imposible no reconocerla. Mientras Euichan parpadeaba desconcertado, Noa habló de la nada.
—Lo pensé desde la primera vez que te vi.
—¿Qué?
—Euichan hyung, tiene una manía al caminar.
¿Una manía? Cuando Euichan bajó la mirada hacia sus propias piernas sin querer, Noa soltó una sonrisa torpe y se puso en cuclillas frente a él. La mirada de Noa, ahora mucho más baja, subió persiguiendo a Euichan.
—No es nada malo. ¿Te has lastimado este pie alguna vez?
—No, nunca.
Lo decía porque de verdad nunca le había pasado. Como Euichan nunca se había lastimado gravemente en su vida, no tenía forma de entender a qué se refería con eso de la manía. Cuando movió el pie, Noa dijo que por ahí no era y jugueteó con el hueso del tobillo de la pierna lesionada.
—Cuando da el primer paso hacia este lado, inclina la cabeza mientras el hombro se ladea y sale hacia adelante. Los demás tal vez no lo noten, pero para mis ojos eso salta muchísimo a la vista. ¿Por qué cree que es?
—Pues yo cómo voy a saberlo…
La mano que acariciaba su tobillo era sumamente cálida. Revisando minuciosamente por si había alguna herida, Noa continuó hablando con total naturalidad.
—Alguien que conozco tiene la misma manía. Por eso pensé que sería yo el primero en encontrar a esa persona. Nunca antes había visto a nadie más con una manía así.
Instintivamente, Euichan comprendió que no debía responder. Porque estaba seguro que esa “persona conocida” de la que hablaba era exactamente la misma persona que Euichan estaba sospechando. Sí, por ejemplo… Under Doom o algo por el estilo.
—…
Euichan bajó la mirada como si fuera a contar cada uno de los bloques del suelo. Sin embargo, por debajo de su cabeza inclinada, Noa se metió de frente. Sorprendido, Euichan echó la espalda hacia atrás, y Noa sonrió inocentemente. El problema era que estaba demasiado cerca. A una distancia en la que, si exhalaba un suspiro, este tocaría directamente sus labios. Aunque quisiera alejarse, ya no quedaba a dónde retroceder. Euichan calmó su corazón acelerado y se armó de valor con firmeza. Porque si se descuidaba un poco, sentía que terminaría diciendo incoherencias. En ese instante, un aliento caliente se abalanzó con fuerza sobre sus labios.
—Pero Euichan hyung también tiene esa manía.
—…
—Qué gran coincidencia.
Las pupilas de Euichan se dilataron de par en par. Como si sus labios estuvieran a punto de rozarse, encogió los hombros y giró la cabeza. En ese momento, junto con el sonido de la respiración, los labios de Noa rozaron los suyos con una textura blanda. Allá enfrente, Song O-jun estaba gritando a todo pulmón que por qué no iba. Afortunadamente, como estaba cubierto por los arbustos, Song O-jun parecía no haber visto el acto vergonzoso de ambos.
—Ah… hay muchos mirones
La mano de Noa todavía envolvía la nuca de Euichan. A pesar de que le había sudado la nuca, Noa no mostraba ni la más mínima señal de desagrado.
—Lo que se tomó hyung es un frappé de chocolate con crema de vainilla.
En la mano de Euichan todavía se aferraba el portavasos mojado, y a la bebida le quedaban unos dos sorbos. Habrá pensado que le gustaba por cómo lo sostenía con fuerza. Noa esbozó una última sonrisa suave.
—Se ve que lo disfrutaba. Como yo me encargaré de ver al gato, hyung váyase a descansar a casa.
Incluso antes de que pudiera responder, la mano se apartó. El sonido de pasos, pisada tras pisada, se fue alejando. Recién entonces, Euichan se recostó contra el banco y exhaló el aire con fuerza.
—Ja…
Se sentía revuelto por dentro. ¿Lo habrá descubierto…? ¿Lo sabrá? Como decía esas cosas por alguna razón, tal vez lo estuviera sospechando como Under Doom. Con lo aguda que era su capacidad de observación, ¿cómo no se habría dado cuenta? ¿Que conocía su manía desde la primera vez que lo vio?
—No… no es así
Podría ser solo algo que dijo al azar. Euichan se frotó con furia los labios ardientes con el dorso de la mano. Luego cerró los ojos con fuerza porque la sensación del contacto blando no se le quitaba de encima.
Poco después, Euichan se apresuró a huir del lugar por si acaso Noa regresaba a buscarlo.
Al salir del parque, Euichan le dio la espalda a la oficina y se dirigió directamente hacia la avenida principal. Su propósito original era decirle a Song O-jun que descansaría del trabajo por un tiempo y luego pasar por el hospital para ver su lesión en el muslo. Pero como se había topado con Noatiss y se había marchado de golpe sin poder decirle nada, se preguntaba qué debería hacer.
—¿Tendré que ir al hospital y luego volver a decirle?
Para ese entonces, Noa ya se habría ido. Euichan se quedó de pie un momento mirando hacia arriba al edificio lleno de letreros de hospitales. Justo encontró un edificio que tenía juntas una clínica de cirugía y de dermatología. Y para colmo, al lado también estaba pegado el letrero de una clínica de ginecología.
“Pues… la verdad no lo he pensado mucho. No creo que vaya a pasar, pero diría que… no es el momento. En el caso de los héroes, a veces los hijos también están en peligro. Como ser blanco de los villanos. Y creo que ahora mismo el trabajo de héroe es una prioridad antes que los hijos.”
El plan inicial de Euichan era robar los documentos de sus habilidades especiales para registrar el nacimiento de los niños. Pero había un detalle que Euichan había pasado por alto en esto. Si presentaba los documentos de las habilidades especiales de ellos, naturalmente se revelaría a los cuatro vientos ante todo el mundo que el tercer héroe era el padre biológico de uno de los niños.
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