Ella aseguró que se sabía el camino y salió corriendo a saltitos hacia las escaleras mecánicas. El adorno redondo que llevaba en la parte trasera del cárdigan no paraba de sacudirse, haciendo que se me saliera una risita sin querer al ver que parecía la mismísima colita de un conejo.
—Baek Si-hyeon.
—¿Eh? ¿Qué pasa…? ¡Ah!
Sin previo aviso, Baek Hyun-woo me levantó para encerrarme entre sus brazos, pegó suavemente su frente contra la mía y me susurró al oído:
—¿Tanto te gusta esa mujer?
—… La acabo de conocer hoy, ¿cómo me va a gustar?
—Parece que te fascinó por completo.
Su mirada era desmesuradamente ardiente, rozando lo abrasador. Por mero reflejo, intenté taparle los ojos, pero al recordar que me llevaba en brazos mientras caminaba, lo sustituí por darle un ligero apretón en la nariz.
—Es normal alegrarse al ver a otra persona después de no haber visto a nadie en tanto tiempo.
—Es más que eso.
—Que no.
—Que sí, así que contrólate. No me hagas sentir celos.
¿Acaso no será que, más que molestarle que me lleve bien con Moon Se-young, lo que le choca es que ella también sea amable conmigo? Con las palabras atoradas en la punta de la lengua, me aguanté y me eché a reír en silencio. De verdad que el protagonista masculino y la protagonista femenina, aun cuando el género literario se ponga de cabeza, encuentran la forma de conocerse y enamorarse.
—¿Por qué te ríes así?
—¿Yo? Si no me estoy riendo.
Disimulé la culpa encogiéndome de hombros, a lo que Baek Hyun-woo abrió la boca y me mordió la oreja.
—¡Ay!
El dolor repentino me sacó un grito instintivo. Temiendo que el ruido atrajera a los zombis, me tapé la boca a toda prisa y lo miré con rabia; pero Baek Hyun-woo, a modo de venganza, disimuló exactamente igual y desvió la mirada haciéndose el desentendido.
—¿Pasó algo?
—Ah, no, nada.
Moon Se-young, que iba más adelante, preguntó con voz extrañada. Me puse a hacer ademanes en el aire a toda prisa mientras me sobaba la oreja recién mordida. Por lo abultado que se sentía, parecía que me había dejado la marca de sus dientes bien acentuada.
—Hyung, ¿te volviste loco? ¿Por qué te desquitas conmigo?
—Hmph.
—¿«Hmph»?
Que el protagonista masculino conociera a la protagonista femenina y empezara a hacer cosas impropias de su carácter o que cambiara radicalmente de actitud era algo esperable, pero no imaginé que fuera a ponerse así tan pronto. Más que complicado, esto empezaba a darme un poco de miedo.
—¿Me vas a seguir tratando así de feo?
—Eso tendría que decirlo yo.
Por más que la situación estuviera fuera de control, ¿a quién se le ocurre morderle la oreja a su hermano menor? Sin dejar de refunfuñar, me quedé mirando la espalda de Moon Se-young mientras caminaba adelante.
Lucía muchísimo más frágil que yo, que por mi debilidad física ni siquiera podía correr, y, sin embargo, me costaba creer que se hubiera deshecho de los zombis sin mancharse con una sola gota de sangre.
—… ¿Será que al convertirse en zombi el cráneo de la gente se vuelve más frágil?
—Incluso si fuera así, no reventaría como si fuera un globo de agua.
Por si las dudas le pregunté con cautela, pero Baek Hyun-woo respondió con frialdad como pidiéndome que dijera algo con sentido. Bueno…, supongo que tiene razón. Al fin y al cabo, hasta para reventar una simple sandía se necesita una fuerza considerable.
—¿Por qué? ¿Quieres que te lo muestre?
—¿Eh?
—Te dije que tu hermano también podía hacerlo. Si mi hermano menor quiere verlo, puedo reventar las cabezas de zombis que sean.
Dicho eso, levantó la cabeza con orgullo y desplegó los hombros de par en par. Aunque no había hecho nada todavía, ver su actitud tan parecida a la de un gato victorioso me sacó una risa tonta. En cualquier otro caso, habría pensado que era pura fanfarronería, pero sabiendo que Baek Hyun-woo no era alguien que dijera mentiras, solo sentí un escalofrío.
¿Cómo demonios está funcionando este mundo?
Por más que me hubiera propuesto no sobrepensar las cosas, ¿esto de verdad estaba bien?
—¿Qué aroma les gusta más? ¿Cítricos? ¿Almizcle?
Mientras miraba al aire sumido en mi desasosiego, Moon Se-young se acercó y nos tendió de golpe unas sales de baño. Con cara de desconcierto, señalé unas tiernas sales con forma de limón, a lo que ella exclamó un «¡Me parece muy bien!» y empezó a guardar eso y otras cosas dentro de una bolsa de papel.
—Como la piel de nuestro chico es delicada, creo que no hará falta llevar exfoliante.
—¿En serio? Entonces, llevaré solo gel de ducha.
Baek Hyun-woo iba todavía un paso más lejos. Se comportaba como si toda esta situación fuera de lo más normal, por lo que yo simplemente miré a Moon Se-young, quien elegía el gel de ducha con rostro sumamente serio, y agregué:
—Yo quiero el de naranja que está al lado.
—¡Entonces, lávense y suban al piso de arriba!
Moon Se-young se despidió con una sonrisa radiante y subió corriendo las escaleras. Sin poder siquiera alcanzar a decirle que sí, me quedé balbuceando y volteé a ver a Baek Hyun-woo con desconcierto. Él, que siempre actuaba como si nada le importara sin importar el apuro, también lucía un rostro ligeramente desconcertado.
—… ¿Entramos por ahora?
Pero al margen de eso, la forma en que me guiaba tomándome de la mano era de lo más natural. Tras descorrer la larga cortina de tela, quitarse los zapatos y doblar la esquina, apareció ante nosotros un paisaje que solo había visto en la televisión.
Casilleros alineados minuciosamente, una amplia plataforma de madera, un puesto de refrigerios y artículos de aseo acomodados en una esquina.
Así es: el lugar donde se hospedaba Moon Se-young eran unos baños públicos. No, para ser más exactos, se trataba del edificio de un sauna público.
Era un sitio al que me había prometido ir al menos una vez cuando mejorara de salud y no podía creer que terminara viniendo en semejantes circunstancias. Aunque quería mantener la compostura, se me salía una sonrisa a cada rato.
Mientras me quitaba la ropa y miraba a mi alrededor, Baek Hyun-woo regresó del puesto de refrigerios cargando bebidas y toda clase de utensilios. Se ve que se había adaptado a la situación en un abrir y cerrar de ojos. O quizá simplemente juzgó que no era algo por lo cual alterarse.
—Vamos a entrar.
Al abrir la puerta de cristal e ingresar al área de baños, una bocanada de aire tibio nos dio la bienvenida. Al ver las burbujas subiendo a la superficie y el suelo impecable, daba la impresión de haber venido a un baño público a primera hora de la mañana. «Se siente como si hubiéramos alquilado el lugar entero», murmuré; pero apenas terminé de decirlo, Baek Hyun-woo arrojó sin más las sales de baño a la piscina de agua caliente.
¿Acaso se podía hacer eso? Estuve a punto de decírselo, pero me limité a fruncir la nariz un segundo y volver a relajar el rostro. Ahora que lo pienso, Moon Se-young dijo hace rato que había una bañera enorme. Por algo lo habrá dicho, así que supongo que no había problema…, aunque sentía una extraña sensación de ser un cliente desagradable. O tal vez era una especie de sensación bastante rara…
—¿Qué haces? Hay que ducharnos.
—A-ah, sí.
Tras ducharnos e ingresar a la piscina de agua caliente, se me escapó un gemido de alivio sin querer.
—Ah, qué bien se siente.
Al oírme murmurar eso, Baek Hyun-woo se echó el cabello mojado hacia atrás y preguntó:
—¿Nos construimos uno de estos para nosotros también?
—Estaría genial.
Le seguí el juego a su broma descabellada mientras me reía a escondidas, a lo que Baek Hyun-woo me miró y se echó a reír conmigo.
—Pero de verdad está impecable, ¿será que se puso a limpiar todo esto ella sola?
—Lo más seguro es que sí. A fin de cuentas, el agua es más importante que cualquier otra cosa.
—¿Tú crees?
Entiendo que la higiene sea importante, pero ¿tanto como para limpiar hasta el baño de hombres? Ladeé la cabeza con duda, pero terminé dejando pasar el pensamiento y relajé el cuerpo en el agua. Al ser una piscina, o bueno, un baño tan grande, el color del agua no cambió demasiado, pero era sumamente agradable percibir el aroma fresco a limón que emanaba de ella.
—Mira, allá hay un sauna a vapor.
—¿Quieres entrar?
—Sí.
Salimos de allí dos horas más tarde. Tras haber entrado al sauna, nadar un rato en la piscina fría y jugar en el área de exfoliación, el hambre terminó haciéndose sentir.
Al salir, teníamos los dedos arrugados como pasas y la cara reluciente. Como a leguas se notaba que nos habíamos dado un baño espectacular, no parábamos de reírnos a carcajadas mientras nos secábamos el cabello el uno al otro y nos poníamos las batas de baño que estaban acomodadas en una esquina.
—Siento como si de verdad hubiéramos salido de vacaciones.
—Bueno, como estamos en casa ajena, en teoría, sí venimos de visita.
—¿Se puede ver así?
Como había una escalera que subía directamente al área de las piscinas, avancé a paso lento mientras sorbía con la pajilla el té helado que me había traído mi hermano.
A medida que subíamos, una corriente de aire cómoda y fresca nos daba la bienvenida. Al subir el último escalón, Moon Se-young, que estaba echada descansando en el suelo, se levantó de golpe.
—¡Ya volvieron! ¿Qué tal estuvo? ¿Les gustó?
—¡Sí! Estuvo increíble.
Como el edificio había sido construido con ese propósito, el área del sauna era disparatadamente amplia. Asentí repetidamente con la cabeza mientras me acercaba a su lado y Baek Hyun-woo frunció los labios un par de veces hasta que terminó asintiendo como si no le quedara de otra.
—No está mal.
¿«No está mal»? Pero si te divertiste más que yo.
—Qué alivio. ¿No tienen hambre?
Se ve que Moon Se-young también se había dado un baño de maravilla, porque tenía las mejillas teñidas de un leve rubor. Llevaba el cabello suelto peinado en dos trenzas y se había hecho el clásico peinado de cuernos de oveja con una toalla sobre la cabeza, luciendo sumamente adorable.
—Un poco.
—Imaginé que sería así, por eso dejé preparando un caldo de algas. Vengan por aquí.
—¿En serio? ¿A qué hora preparó un caldo de algas…?
—Jeje, a decir verdad, solo puse a calentar uno empaquetado.
Moon Se-young me tomó de la mano de golpe y me guió con suavidad. A mi lado, escuché a Baek Hyun-woo decir algo, pero no le di importancia.
«La protagonista femenina tiene las manos ridículamente suaves…».
Más que estar sosteniendo la mano de una persona, la sensación se asemejaba a tocar la suave pata de un animal recién nacido o su pelaje blando.
No es una forma de hablar: de verdad, era tan pero tan blanda que, sin darme cuenta, estuve a punto de apretársela. Tuve que hacer un esfuerzo inhumano en mi cabeza para recordarme no ser un maleducado y lograr contenerme a tiempo.
—¡Tadaa~! ¿Qué tal?
—… Vaya.
A diferencia de su modesta aclaración de que solo había puesto a calentar comida empaquetada, en cuanto entramos al comedor lo primero que vimos fue un banquete que llenaba la mesa por completo. Caldo de algas, costillas, fideos, albóndigas… No había otra forma de llamarlo más que un festín completo.
—No fue solo el caldo de algas; todo lo que hay aquí son productos de la tienda de recalentados.
Este hermano mío, de verdad…
A pesar de la provocación abierta de Baek Hyun-woo, Moon Se-young no se molestó en absoluto y se limitó a sonreír con cierta timidez diciendo: «Es que no sé cocinar», luciendo como un verdadero ángel en persona.
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