El ambiente entre el público se sentía un tanto extraño.
Por su parte, Nan Yi no se sorprendió en lo más mínimo. Este concurso era un reality de competición musical. Para que el resultado fuera bueno, sin duda necesitaba generar polémica, contradicciones y conflictos.
Crazy Band llevaba dos años en etapa de preparación, y Nan Yi ya había empezado a seguirlo desde entonces, porque su participación en este concurso no era únicamente por Qin Yiyu. De haber sido así, podrían haber empezado desde cero tocando en bares, y con su talento y la popularidad que Qin Yiyu ya tenía en el círculo, igualmente habrían alcanzado la fama.
Pero lo que él pretendía hacer iba mucho más allá de eso, así que, tras hacer sus deberes, fijó su objetivo en este concurso.
El director y productor general de CB ya había estado al frente de numerosos reality musicales de alta calidad. Era un hombre de gran talento pero de carácter arrogante, y en sus concursos anteriores siempre había exigido control absoluto.
Pero esta vez era diferente. Había muchos inversores detrás del concurso, pero se dividían principalmente en dos grandes facciones: la inversión de Chenghong Entertainment, que superaba más del 65 %, y el resto proveniente de varias empresas bajo el nombre de la corporación de internet Matrix. Era inevitable que estos dos grandes grupos de inversores también compitieran entre sí. El rock es un género de nicho, y de ninguna manera es la corriente principal que las grandes audiencias del mundo del espectáculo siguen con entusiasmo. Más que querer lanzar a un grupo de estrellas del rock, lo que estos capitalistas hacían era, en realidad, usar una inversión para medir sus fuerzas.
Un productor dominante, unos inversores adinerados, pero con corrientes subterráneas en ebullición, una banda de músicos de rock indomables, sumado a la impredecible dirección que tomaría la opinión pública tras la emisión.
Las comisuras de los labios de Nan Yi se curvaron en un arco sutil.
Lo interesante apenas estaba comenzando.
Después de que Qin Yiyu, con esa actitud tan pasiva, mostrara sus muñecas completamente intactas, todos los presentes comprendieron que los rumores sobre su suicidio eran falsos.
Li Shu no hizo ningún comentario al respecto y volvió a mirar a Cheng Cheng. —¿Qué se siente competir en el mismo escenario que el de tu antiguo ídolo?
Cheng Cheng respondió manteniendo la barbilla en alto: —Se siente muy bien. No importa cómo hayan sido las cosas antes, ahora todos estamos en la misma línea de salida.
Li Shu asintió.
—Esa es una buena actitud. Al venir aquí, el pasado de todos ustedes debe ser borrado. No importa si alguna vez estuvieron en la ruina o en la cima de la gloria; hoy todos parten desde la misma línea de salida. Crazy Band les proporcionará las mejores condiciones de ensayo, el equipo de grabación más profesional y los livehouses con las mejores condiciones acústicas. Esto significa que ya no tienen ninguna excusa: si son malos, son malos y el directo lo demostrará todo.
Cada una de sus palabras era brutalmente directa.
La pantalla gigante se encendió y comenzó a reproducir una animación explicativa de las reglas.
“La primera etapa es de 20 a 10.”
Alguien en las gradas exclamó: —¿De 20 a 10? ¡Eliminarán a la mitad de los participantes en una sola etapa!
Li Shu hizo una pausa y continuó: —Como acabo de decir, cada etapa se divide en dos bloques: los duelos en la sala de ensayo y las presentaciones en el livehouse. Las batallas en la sala de ensayo no tienen mecanismo de eliminación. Sin embargo, los ganadores obtendrán una ventaja en la ronda eliminatoria del livehouse, lo cual es muy importante para ustedes, porque cuanto más abajo estén en la clasificación de grupos, más despiadada será la eliminatoria.
Nan Yi guardó silencio un segundo y murmuró para sí mismo: —Cuanto más bajo esté el grupo, mayor será el número de eliminados.
—Las presentaciones en el livehouse de la primera etapa también son una competencia interna por grupos. El grupo S elimina a 1 banda, el grupo A a dos, el grupo B a tres, y en su grupo C…
En la pantalla, cuatro de las cinco notas musicales que representaban a los equipos del grupo C se apagaron, dejando solo una, que seguía brillando.
—Al terminar la primera presentación, solo quedará una banda.
Todos guardaron silencio, excepto Qin Yiyu, que miró a Nan Yi con una sonrisa. —Tu boca realmente tiene un don.1
Sonreía con mucha alegría, como si la eliminación no le importara en lo absoluto. En comparación con esto, ver a Nan Yi poder predecir cada siguiente paso era mucho más interesante.
Li Shu cerró el guion, miró hacia la pantalla gigante y continuó con la presentación: —La batalla de la sala de ensayos de esta vez es un desafío individual.
—Las reglas son en realidad muy simples: solo un miembro de cada banda puede participar, y ese miembro debe lanzar un desafío a alguien de otra banda. El requisito es que el retador y el retado deben ocupar la misma posición. Por ejemplo, un guitarrista reta a un guitarrista, un vocalista a un vocalista. Si es una posición especial, como violonchelo o trompeta, basta con que pertenezcan a la misma categoría general de instrumentos.
Cheng Cheng preguntó: —¿Las bandas que ya han sido retadas por otros pueden seguir participando en los enfrentamientos?
Li Shu negó con la cabeza: —No. Ya sea que lancen el desafío o que lo acepten, cada banda solo tiene una oportunidad.
—Pero somos cinco grupos, así que siempre habrá un equipo que se quede fuera—, preguntó en voz alta otro músico.
—Exacto, por eso insisto tanto en que la oportunidad no se presenta dos veces.
En la pantalla gigante apareció una nueva animación explicativa, y Li Shu dijo: —Una vez que se formen dos duelos, el último equipo restante se enfrentará a dos opciones: primero, retirarse, lo que significa que en la eliminatoria del livehouse no ganarán ni perderán puntos; segundo, unirse a su duelo antes de que comience el segundo grupo, pero solo podrán enviar pasivamente a un músico de la misma posición, sin derecho a elegir. El ganador pasará de ser elegido entre dos a serlo entre tres, y el perdedor recibirá la misma penalización de puntos.
Chi Zhiyang frunció el ceño: —Esto es literalmente una carrera para ver quién llega primero. Si dudas aunque sea un segundo y te quedas como el último equipo, perderás cualquier ventaja y control de la situación.
—Mm—, asintió Yan Ji. —Si el segundo duelo resulta ser justo en la posición que peor se le da al último equipo, será un problema y no les quedará más opción que retirarse.
Chi Zhiyang replicó: —Retirarse siempre es mejor que perder puntos. Al menos así no se pierde ni se gana.
A un lado, Qin Yiyu, que no había abierto la boca durante todo ese tiempo, soltó una risita: —Xiao Yang, ¿por qué siempre ves las cosas con tanta ingenuidad?
—¿A quién llamas ingenuo?— Chi Zhiyang apretó los puños y de repente, se dio cuenta de algo: —Oye, ¿quién te dio permiso para llamarme así? ¡Qué asco!
Al ver que se enojaba, Qin Yiyu sonrió aún más satisfecho y lo imitó con un tono exageradamente dramático: —¡Qué asco~!
Nan Yi, que estaba sentado entre los dos, recién entonces abrió la boca: —Retirarse es, por supuesto, lo más seguro, pero al fin y al cabo esto es un programa que se va a transmitir, y la oportunidad de aparecer y mostrar el talento de cada uno es muy valiosa. Un solo plano o una sola actuación pueden cambiar el destino de una banda. La “oportunidad” de la que habla Li Shu es muy importante, y no se refiere solo a la oportunidad de tomar la iniciativa.
—Tienes razón, casi lo olvido, la exposición es fundamental —cayó en cuenta Yan Ji. —Este desafío de la sala de ensayos en realidad equivale a la presentación de los músicos. Me parecía extraño que al inicio del programa no hubieran grabado un show de presentación de cada banda ni hubieran puesto los videos de las audiciones preliminares. Así que ahí estaba el truco.
Qin Yiyu asintió: —Misterio, contraste, superación de las expectativas… eso es lo que el público quiere ver. ¿Entendido, compañero Shi Zhiyang?2
Al escuchar el nuevo apodo, Chi Zhiyang apretó la mandíbula hasta hacer crujir los molares. —Qin Yiyu, intenta ponerme otro apodo estúpido y verás lo que…
Qin Yiyu, por su parte, realmente lo pensó durante un segundo y estaba a punto de volver a hablar.
—Paren—. Nan Yi, sentado entre los dos, interrumpió el ataque3, ocupando la importante posición estratégica de la frontera de la paz.
El anuncio de las reglas aún no había terminado.
Li Shu añadió: —Hay un punto que deben tener en cuenta: cuando alguien de la banda ya participa, ya sea como retador o retado, una vez seleccionado, los demás pierden el derecho a disputar el duelo. No olviden que cada uno de ustedes tiene un ranking individual.
La vocalista de Blue Pill preguntó: —¿Incluso para retar tienen prioridad los de mayor puntaje?
Yan Ji lo pensó un momento, miró a Qin Yiyu y susurró: —Si se rige por ese orden, Yiyu es el número uno del grupo C, por lo que tiene la iniciativa de elegir su duelo primero.
Pero Li Shu, desde el escenario, sonrió. —Eso sería muy poco rockero.
—¿Qué es un desafío?— Arqueó una ceja. —Es arriesgar lo poco por lo mucho, es estrellar un huevo contra una roca.4 Por lo tanto, la iniciativa de este torneo de desafíos estará en manos de los de menor puntaje.
Al pronunciar estas palabras, las expresiones de todos los músicos en la sala cambiaron de golpe.
—Pueden lanzar un desafío a cualquier músico de alto puntaje. Si tienen éxito en la eliminatoria del livehouse, el equipo entero obtendrá un bono de 200 puntos, y al retado no se le sumará ni restará nada; si el retador fracasa, se le descontarán 100 puntos al equipo retador y se le sumarán 100 al retado. Por supuesto, el retado tiene derecho a rechazar el desafío; en ese caso, se da por ganador al oponente por defecto, el retador gana 100 puntos y el que rechaza pierde 50.
Después de escuchar esto, Qin Yiyu soltó una risa, y no precisamente en voz baja, lo que hizo que muchos voltearan a mirarlo.
Solo Nan Yi entendió el porqué. En el instante en que se revelaron las reglas, la dinámica ya se había invertido.
Qin Yiyu, el número uno del grupo C, no solo perdió la iniciativa, sino que, al tener el puntaje más alto, quedó en el último lugar de la lista, a merced de la elección de los demás. Ningún retador de bajo puntaje podía evitarlo y todos, inevitablemente, lo tendrían en cuenta.
Este tipo de configuración, hasta cierto punto, también puede considerarse un modo de juego clásico entre el héroe y el Gran Rey Demonio.
Sin importar si pueden ganar o no, incluso solo con el reclamo de “atreverse a retar a Qin Yiyu”, pueden cosechar popularidad y audiencia en el programa.
Bajo estas reglas, Qin Yiyu quedará naturalmente bloqueado, convirtiéndose en el Gran Rey Demonio en lo alto de la torre, destinado a aceptar desafíos. Este es el efecto que busca el programa.
Todo lo que había en la pantalla gigante se borró, y apareció un enorme reloj de arena que se volteó. —Tienen 120 segundos para discutir. En el lado derecho del asiento de cada uno hay un botón rojo. Cuando termine la cuenta regresiva, presiónenlo para elegir a su oponente—. Li Shu enfatizó una vez más: —Recuerden, la oportunidad solo favorece a los que toman la iniciativa.
120 segundos no es mucho tiempo. Nan Yi observaba a las otras bandas, que ya habían comenzado a discutir.
Aunque según las reglas, cuanto menor es el ranking, mayor es la iniciativa, al momento de deliberar dentro del equipo, la mayoría de los de menor puntaje seguían cediendo instintivamente la voz y el poder de decisión a sus compañeros de mayor puntaje.
Así es la naturaleza humana. Una vez que se les asigna un puntaje, es como si los hubieran clasificado por rangos, y aunque tengan la iniciativa, la falta de confianza les impedirá tomar una decisión.
En comparación con las otras bandas, el ambiente en Sternstunde era el más silencioso. Pasaron unos diez segundos y nadie abrió la boca. Chi Zhiyang, de temperamento impaciente y harto de que lo torturaran5, se sacudió la coleta y dijo sin rodeos: —¿Vamos a dejar que Qin Yiyu espere a que lo elijan?
Qin Yiyu dijo completamente indiferente: —Me da lo mismo.
Yan Ji planteó un punto muy realista: —En realidad, dado el nivel de Yiyu, retarlo en sí mismo es bastante difícil, ¿no? La probabilidad de éxito no es muy alta.
—No necesariamente—. Qin Yiyu sonrió de repente, pero no dijo por qué.
Nan Yi bajó la vista. Las reglas especificaban claramente que solo podían enfrentarse músicos de la misma posición, es decir, quien retara a Qin Yiyu tendría que ser forzosamente un vocalista o un guitarrista.
Pero en su estado actual, ya no podía tocar la guitarra. Si un guitarrista venía a retarlo, era muy probable que Qin Yiyu declinara el duelo.
—¿Qué quieres decir?— Chi Zhiyang, dijo impaciente: —No te hagas el misterioso, ¡decide de una vez! ¡Ya pasó la mitad del tiempo!
—¿Quieres subir?— Yan Ji, respetando mucho su opinión, dijo: —Tenemos los mismos votos. Si hay alguien a quien quieras retar proactivamente, puedes elegir primero.
Al escuchar esto, Chi Zhiyang, por el contrario, dudó.
Soltó un suspiro y frunció el ceño: —Ya que estamos aquí, sería mentira decir que no quiero retar a nadie. El baterista de Madera Inextinguible es bastante bueno, ya lo vi tocar antes… pero…
Nan Yi lo entendía mejor que nadie.
—Eres muy fuerte. No mires hacia adelante ni hacia atrás, simplemente sube y hazlo.
A Chi Zhiyang le sudaron las palmas de las manos. Miró a Nan Yi: —No lo sé, Xiao Yi, ¿y si perdemos? En la eliminatoria del grupo C solo puede quedar un equipo. ¿Quién sabe si esos 100 puntos que nos descontarían nos eliminarán a todos? Esto, esto es demasiado…
Por su espíritu competitivo, tenía muchas ganas de intentarlo, pero el precio a pagar era demasiado alto.
El concurso apenas comenzaba, y aún no era capaz de apostar el destino de todo el equipo sobre sus propios hombros sin sentir ninguna presión.
—No puedo.
Al final, Chi Zhiyang optó por rendirse. Se encorvó, abrazó sus rodillas y escondió la cara entre ellas. —Suban ustedes.
Nan Yi lo comprendía perfectamente; era lo más normal del mundo. Muchos en la sala estaban como él, paralizados por el miedo al alto riesgo que conllevaba este duelo. Esto no era una competencia individual y elegir precipitadamente buscar el protagonismo podía perfectamente arrastrar al equipo al fracaso.
No cualquiera puede ser el primer guerrero en salir a la batalla. Y Nan Yi tampoco tenía el menor interés en serlo.
Sin darse cuenta, solo quedaban los últimos segundos.
A pesar de ser claramente el enemigo público, Qin Yiyu se mostraba completamente al margen, aburrido. Así que miró a Nan Yi, que había dejado de hablar, y descubrió que, una vez más, estaba perdido en sus pensamientos.
Cada vez que Nan Yi estaba absorto, lucía misterioso, lo que provocaba en los demás un deseo inconsciente de indagar, de saber en qué diablos estaba pensando, de romper ese estado de ensimismamiento.
—¿Ahora sabes por qué no quería participar?
Nan Yi giró la cabeza, cruzó su mirada con la de él, pero no dijo nada.
Qin Yiyu se inclinó hacia él, casi recargando su peso en su hombro, y susurró: —¿Ves? En cuanto llegué, me convertí en el blanco de todos.
La cuenta regresiva continuaba.
3…
2…
En ese segundo, Nan Yi habló en voz baja, apenas un susurro, más como si hablara consigo mismo: —Tú solo puedes ser mi blanco.
En la pantalla gigante apareció el número 0 y el reloj de arena se detuvo.
“La cuenta regresiva ha terminado. Ahora, por favor, hagan su elección…”
¿Qué significa eso? Qin Yiyu frunció el ceño, sin comprender la frase que Nan Yi acababa de decir.
Sin embargo, justo en ese instante, vio con sus propios ojos cómo la persona a su lado, en el momento en que Li Shu terminaba de hablar, presionaba el botón rojo que tenía al alcance.
Entre todos sus competidores, que dudaban, esperaban y observaban, él se puso de pie. Su expresión era serena, y bajo los lentes que reflejaban levemente la luz, se escondía una ambición casi imperceptible.
El modo clásico del juego era demasiado aburrido. En lugar de ser el primer héroe en lanzar un desafío, era mejor convertirse en el otro Rey Demonio dentro de la Torre del Infierno.6
Por alguna razón, Qin Yiyu recordó de repente la descripción que Zhou Huai hizo de Nan Yi después de su encuentro en el estudio de tatuajes. [¿No te parece que tiene la cara de alguien que sobreviviría hasta el final en un juego de Battle Royale?]7
Ostentando el puesto número 72, Nan Yi habló con una voz desprovista de cualquier emoción. —Quiero retar al bajista de Madera Inextinguible, Uka.
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