Fu Yuanxun apretó los puños y golpeó la mesa con fuerza, mirando a Chu Hezhou con resentimiento.
—¡El mocoso eres tú! —Fu Yuanxun le dio una patada a la mesa, haciendo que la silla de You Zhian, sentado delante, también temblara.
You Zhian se pasó la lengua por las muelas, se levantó de golpe y empujó la silla hacia atrás a propósito, tirando más de la mitad de los libros que Fu Yuanxun tenía sobre el escritorio.
—Permiso, profe Jian, denuncio que Fu Yuanxun estuvo hablando con el delegado Chu durante la clase, interrumpiendo su estudio. —El movimiento de You Zhian fue tan exagerado que captó la atención de toda la clase. Ke Shijie, que había sido testigo de todo el proceso, se reía sin poder contenerse.
—¡Fu Yuanxun! ¡Sal de aquí y quédate de pie! —La profesora Jian golpeó la mesa y le lanzó un trozo de tiza que le dio justo en la frente.
Fu Yuanxun se levantó con cara de agravio y salió, abriendo la puerta trasera con resentimiento y cerrándola con un estruendo.
—Este chico… —murmuró Jian Si para sus adentros al ver a Fu Yuanxun y, al girarse, le sonrió a Ruan Xingshu.
—¡Estudiante Ruan, debes adaptarte pronto e integrarte a la clase lo antes posible! —Jian Si sonrió con dulzura.
Como era una alfa, era muy tolerante con todos los omegas, nunca los regañaba, temiendo que un omega tan delicado se echara a llorar.
—Está bien, gracias, profesora. —Ruan Xingshu respondió con docilidad, devolviéndole una sonrisa a Jian Si y mostrando los pequeños hoyuelos en las comisuras de sus labios, luciendo increíblemente obediente.
La hora de estudio libre terminó muy rápido. En cuanto sonó el timbre, You Zhian se giró para observar a Ruan Xingshu con una mirada evaluadora.
—¿Escuché que te transfirieron por pelear? —You Zhian miraba al pequeño bollito de leche frente a él y no le parecía en absoluto alguien a quien transfirieran por pelear.
—¡No! Mi familia se mudó, así que me transferí con ellos. —Al decir esto, los ojos de Ruan Xingshu mostraron un leve rastro de culpa, pero desapareció en un instante, y You Zhian no lo notó.
Como él mismo decía, ¿acaso un omega así pelearía? ¿Qué clase de broma era esa?
You Zhian estaba sentado con las piernas cruzadas, desprendiendo un aire rebelde. Sus rasgos eran elegantes y guapos, volviéndose cada vez más atractivos cuanto más los mirabas.
Ruan Xingshu miró a You Zhian como si de repente hubiera recordado algo, tomó su mochila, sacó muchos caramelos de leche White Rabbit1 y se los ofreció.
Sus grandes y acuosos ojos de cervatillo hacían imposible que You Zhian se negara.
—Ruan Xingshu, ¿estás seguro de que tus feromonas no saben a leche? —You Zhian desenvolvió uno y se lo metió en la boca; el sabor a caramelo de leche inundó instantáneamente toda su cavidad oral.
—No, son de té de uvas. —Ruan Xingshu respondió en voz baja, con un tono suave como el algodón de azúcar, tan dulce que uno sentía que se hundía en él.
Ruan Xingshu dudó un momento, se giró hacia Chu Hezhou y extendió la mano, abriendo el puño para revelar varios caramelos White Rabbit en la palma.
—¿Quieres? —Ruan Xingshu no podía ocultar sus emociones.
En sus ojos, negros y brillantes, se reflejaban la inquietud y la inseguridad, debido a que siempre sentía que Chu Hezhou era muy difícil de tratar.
Chu Hezhou alzó un poco la cabeza, revelando sus rasgos exquisitos. Al ver la expresión lastimera de Ruan Xingshu, tomó uno de su palma. Sus dedos cálidos rozaron la mano de Ruan Xingshu, causándole un leve cosquilleo.
Chu Hezhou desenvolvió el caramelo y se lo metió directamente en la boca. Al alzar la vista, vio que You Zhian lo observaba con gran interés y con solo ver su expresión, Chu Hezhou supo exactamente en qué estaba pensando.
—No le des tantas vueltas. —Tras decir eso, Chu Hezhou se puso los auriculares.
You Zhian se encogió de hombros y se recostó perezosamente sobre el escritorio. Observó a su nuevo compañero de pupitre copiando obedientemente el horario. Su cabello castaño, fino, suave y esponjoso daba ganas de despeinarlo y acariciarlo.
Fu Yuanxun fue al baño y regresó corriendo, mirando a Ruan Xingshu con ojos suplicantes. Quería decir algo, pero luego pensó que no debía ser tan proactivo. Tenía que aprender de Chu Hezhou y actuar un poco más frío y distante.
—Ejem, ejem. —Fu Yuanxun tosió un par de veces y adoptó la misma postura que Chu Hezhou en su asiento.
Ke Shijie estaba resolviendo su examen de inglés cuando escuchó la tos de Fu Yuanxun. Siguió la dirección de su mirada y soltó un par de risitas burlonas.
—Fu Yuanxun, ¿te atragantaste con un pelo de cerdo? —Ke Shijie simplemente no soportaba el comportamiento fingido de Fu Yuanxun, que creía que podía conquistar a un omega, pero ¿acaso cualquier pequeño omega no perdía todo el interés en él en el instante en que descubría que sus feromonas olían a durian?
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