Fu Yuanxun giró la cabeza y fulminó a Ke Shijie con la mirada. Sus ojos decían claramente que se callara, pero lamentablemente, Ke Shijie no se dejaba intimidar por esas señas.
—¡Ah! Apesta, ¡Fu Yuanxun, tus feromonas de durian han vuelto a salir! —gritó Ke Shijie.
De repente, se tapó la nariz con una expresión de disgusto, saltó de su asiento y se alejó de un brinco del lugar de Fu Yuanxun.
—¿Eh? —Fu Yuanxun olfateó de inmediato y, apresuradamente, sacó un bloqueador de olor del cajón y comenzó a rociarse el cuello.
En cuanto Ruan Xingshu escuchó lo de las feromonas con aroma a durian, giró la cabeza para mirar a Fu Yuanxun, justo a tiempo para verlo rociarse desesperadamente el cuello con el bloqueador de olor.
—Puf, jajajaja, ¡de verdad te lo creíste, qué tonto! Maldita sea, jajajaja —Ke Shijie no podía dejar de reírse ante la ocurrencia de Fu Yuanxun. Le dolía el estómago de tanto reír y tuvo que apoyarse en la mesa de al lado porque no podía parar.
—¡Ke Shijie! ¡Estás muerto! —Fu Yuanxun veía con desesperación cómo, después de que por fin llegara un omega y antes de que pudiera siquiera coquetearle, Ke Shijie le había arruinado todo.
Fu Yuanxun se abalanzó sobre Ke Shijie para golpearlo. Ke Shijie apenas tuvo tiempo de dejar de reír para defenderse, pero lamentablemente se había quedado sin fuerzas de tanto reírse, así que Fu Yuanxun logró atraparlo de las manos.
Fu Yuanxun no dejó de hacerle cosquillas a Ke Shijie, obligándolo a reír, ¡haciéndolo reír hasta que se hartara!
Ruan Xingshu no pudo evitar soltar una carcajada. Sonrió con los ojos y las cejas curvadas en una media luna.
Los demás compañeros de clase querían ir a saludar a Ruan Xingshu, pero no se atrevían. Como no lo conocían, temían que si lo hacían, él los ignorara.
En cuanto sonó el timbre de inicio de clases, hacia la clase 1 se dirigió un hombre de mediana edad, bajito y gordo, con la coronilla completamente calva1; su cabeza estaba tan lisa que reflejaba la luz de las lámparas. Llevaba unos lentes, sujetaba unos libros en las manos y su voz sonaba como un trueno.
—¡Comienza la clase!
Con solo ver a ese profesor, Ruan Xingshu supo que no era alguien con quien se pudiera jugar, y al revisar el horario y ver que tocaba física, se quedó completamente helado.
¡¿Por qué física?! Ruan Xingshu puso una expresión de pena, arrugando por completo su rostro con esa suave grasa de bebé mientras sus mejillas carnosas se fruncían. De repente, una mano se extendió desde su lado y le pellizcó una. Antes de que Ruan Xingshu pudiera reaccionar, escuchó al delegado de la clase gritar que se pusieran de pie.
Por puro reflejo, Ruan Xingshu se puso de pie de inmediato, con el rostro tenso por los nervios.
—Saluden.
—Buenos días, profesor. —Ruan Xingshu se inclinó para saludar y, al enderezarse, vio que el profesor de física ya había encendido el proyector y, con una tiza en la mano, escribía en el pizarrón del otro lado el tema de la clase de hoy.
Ruan Xingshu abrió su nuevo libro de física, sacó su cuaderno de la mochila y escuchó atentamente la clase.
—Este es el profesor de física, puedes llamarlo el viejo Chen[efm_note]”Viejo Chen” (老陈头, Lǎo Chén tóu) es un apodo coloquial y algo irreverente pero familiar para referirse a un profesor o persona mayor.[/efn_note]. Durante las clases es un poco estricto, pero cuando termina el horario, puedes hacerle todas las bromas que quieras y nunca se enojará. Es un beta, así que si causas problemas en su clase, no te tendrá lástima ni siquiera si eres un omega.
You Zhian le estaba recordando a Ruan Xingshu que tenía que portarse bien y prestar atención, porque si el viejo Chen le echaba el ojo encima, las cosas se pondrían feas.
Jian Si, después de todo, era una alfa y en el fondo tenía esa idea de compasión y protección hacia los omegas, pero el viejo Chen era completamente diferente.
—Entendido —murmuró Ruan Xingshu.
Tras escuchar las advertencias de You Zhian, se concentró aún más, sin atreverse a distraerse, temiendo que ese severo anciano lo llamara a responder una pregunta.
Eran dos horas de física. El viejo Chen pasó la primera hora y media dando la lección, y en la última media hora comenzó a llamar a alumnos para que respondieran preguntas. Ruan Xingshu bajó la cabeza hasta casi enterrarla en su propio pecho.
El viejo Chen había interrogado a varios estudiantes seguidos cuando de repente notó que en un asiento que antes estaba vacío, ahora había alguien sentado.
El viejo Chen entrecerró sus pequeños ojos y, extendiendo el dedo, apuntó directamente hacia Ruan Xingshu.
—Tú, sí, tú. Ponte de pie y responde. ¿Cuál es la respuesta a este problema de cálculo? No te había visto antes. ¿Eres el nuevo? —El viejo Chen se ajustó los lentes y, con el ratón en la mano, cambió la diapositiva en la pantalla.
—Me transfirieron hoy. La respuesta es… la respuesta es…—. Ruan Xingshu no lograba resolverlo y miró a You Zhian pidiendo ayuda, pero You Zhian, con el lápiz en mano, aún no había terminado de calcular y seguía escribiendo las fórmulas.
Desde la parte de atrás resonó una voz masculina y grave:
—d² = qUT² / 16m.
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