—¡Jajaja, hermano mayor! ¡Al fin la he refinado! ¡Uh…!
Yun Feiyang empujó abruptamente la puerta de la habitación de Yun Bufan para compartir la buena noticia, sin imaginar que Yun Qishan se encontraba sentado en el interior del aposento.
Yun Qishan solía vestir su habitual túnica blanca, proyectando un aura tan pura y elegante que despertaba en cualquiera el deseo incontrolable de mancillarlo.
—¿A qué vienen esos gritos sin compostura alguna? —reprendió Yun Qishan poniendo cara seria, pero al provenir de aquel rostro apuesto y tentador, acompañado por una voz clara y suave, sus palabras carecían por completo de autoridad. Por supuesto, el jefe de familia tampoco estaba realmente molesto.
—Papá, ¿cómo no voy a estar emocionado? Estaba investigando una nueva medicina para que la consuma mi hermano mayor —respondió Yun Feiyang con una sonrisa radiante mientras se acercaba y se apoyaba con afecto sobre Yun Qishan. Aunque era media cabeza más alto que su papá, se comportaba como un perro de gran tamaño, olfateando con avidez el aroma de la persona a su lado.
—¿En serio? ¡Qué excelente noticia! Justo estaba intentando convencer a tu hermano de que tome algún remedio para tonificar su cuerpo. Con esos entrenamientos de artes marciales tan severos que realiza, le hace daño a su cuerpo y jamás me hace caso —se quejó Yun Qishan con su hijo menor. Aunque Yun Bufan solía mostrarse distante con él, al fin y al cabo era su hijo y una de las dos personas que más le importaban en este mundo.
Yun Bufan se sintió conmovido en su corazón, pero en realidad no deseaba tomar ninguna medicina. Se sentía en perfecto estado físico y su maestro siempre le había dicho que poseía un talento excepcional para las artes marciales.
—Hermano mayor, padre solo busca tu bienestar —dijo Yun Feiyang guiñándole un ojo a Yun Bufan a espaldas de su padre—. Esta vez debes probar mi nueva medicina, la acabo de perfeccionar con éxito.
Yun Feiyang enfatizó con especial firmeza esta última frase. Yun Bufan lo comprendió al instante, sus ojos brillaron con intensidad y su apuesto rostro adoptó una expresión tan cautivadora que deslumbró tanto a su padre como a su hermano.
—Ahem… —Yun Qishan se aclaró la garganta—. Confío en que la nueva medicina de A-Yang sea de gran ayuda. Bufan, debes tomarla con seriedad, vendré a revisar todos los días.
Las mejillas de Yun Qishan se tornaron ligeramente sonrojadas y, tras decir esto, se retiró a toda prisa.
Yun Bufan y Yun Feiyang contemplaron con pesar la figura de su padre alejándose durante un momento, para luego cerrar la puerta y discutir los detalles del nuevo remedio.
—Hermano mayor, la nueva medicina está diseñada para los tres, una porción para cada uno. La nuestra funciona como un tónico fortalecedor que al mismo tiempo nos hará emanar cierta esencia imperceptible. La porción de papá está hecha para volverlo más sensible e incapaz de resistir el aroma que desprenderemos —explicó Yun Feiyang con una sonrisa de satisfacción, entregándole un frasco de porcelana a Yun Bufan.
Yun Bufan sonrió abiertamente y preguntó de inmediato:
—¿Cuándo comenzará a hacer efecto?
—Debería ser muy rápido —calculó Yun Feiyang pensativo—. La clave radica en qué tanto se preocupa papá por nosotros. Debemos permanecer muy cerca de él en estos días para que se acostumbre a nuestra esencia y podamos desplegar todos nuestros encantos, ¿entiendes?
—¡No hay problema! —respondió Yun Bufan, y luego volvió a preguntar—: ¿Cuándo debemos darle la medicina?
—Mañana al mediodía, cuando la energía yang alcance su punto máximo. Pondré la medicina en su almuerzo y, en cuanto termine de comer, lo acompañaremos a su estudio para conversar.
—¡Jajaja, genial! ¡No puedo esperar a que llegue el día de mañana!
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