Shi Wen se había recuperado y fue dado de alta al día siguiente. Wen Xiaoyan llevó los papeles del alta para pagar la factura, pero le dijeron que la tarifa ya había sido pagada por adelantado.
«¿Quién fué?» Wen Xiaoyan tuvo un mal presentimiento.
«Déjame comprobarlo… parece ser una persona llamada Shang».
«Está bien. Gracias, Jiějiě1.» Wen Xiaoyan dijo obedientemente.
Al oír ese dulce «Jiějiě», la joven enfermera sintió que todo el cansancio del día de trabajo desapareció inmediatamente sin dejar rastro. Su cara se sonrojó ligeramente.
«De nada.»
Wen Xiaoyan regresó a la sala y vio que Shi Wen había doblado cuidadosamente la colcha de la cama. Su tez había mejorado mucho y ya no estaba tan pálido como al principio. Al ver a Wen Xiaoyan, Shi Wen esbozó una sonrisa tierna.
«Xiaoyan, lamento haberte hecho dar tantas vueltas de aquí para allá por mi culpa. En un momento te devuelvo el dinero de los gastos.»
«¡Pero qué dices! No hay necesidad de tanta cortesía entre nosotros… Aunque, a decir verdad, el dinero no lo pagué yo.»
Wen Xiaoyan mostró una expresión extraña y dudó por un momento.
«Debería ser Shangyu.»
Shi Wen guardó silencio y Wen Xiaoyan miró atentamente su expresión. Afortunadamente, Shi Wen sólo expresó una ligera sorpresa.
Wen Xiaoyan exhaló un suspiro de alivio.
«Entonces iré contigo.»
No alcanzaba a comprender qué intenciones ocultaba Shang Yu. Probablemente se debía a que antes Shi Wen lo perseguía a todas partes día sí y día también, y el hecho de que de pronto decidiera dejarlo ir debió de herir el orgullo de aquel hijo predilecto del cielo2. En cualquier caso, ahora que Shi Wen por fin había regresado a su lado, no permitiría que nadie volviera a lastimarlo.
«¿Todos… abandonaron la escuela?»
«Sí… yo tampoco lo sé…»
«¿Él… de verdad tenía esa habilidad?»
«No tiene ningún sentido…»
Estas voces parecieron suprimir deliberadamente la discusión. Sin embargo, la audición de Wen Xiaoyan siempre ha sido muy sensible y tiene un temperamento impaciente. Lo que más le molesta es esto de andar por las ramas e incluso habla como alguien que quiere descifrar los secretos. Corrió directamente hacia los estudiantes que estaban hablando: «¿De qué estaís hablando?»
Aunque los nombres completos no estaban escritos, Wen Xiaoyan pudo darse cuenta de un vistazo que en esa lista estaban las personas de aquella noche.
¿Esto… así de la nada los habían expulsado directamente?
A Wen Xiaoyan le parecía algo inaudito. Esos tipos siempre habían hecho lo que les daba la gana en la escuela respaldados por la influencia de sus familias, y los profesores solían hacer la vista gorda. A menos que hubieran provocado a alguien con muchísimo más poder, era totalmente imposible que una simple notificación en papel decretara una expulsión fulminante como si nada.
Wen Xiaoyan incluso se había mentalizado para ir a la dirección a llorar y armar un escándalo con tal de conseguir que los castigaran; aunque sabía que, en el mejor de los casos, solo les caería una sanción superficial y que después sufriría sus despiadadas represalias… ¡Aun así no tenía miedo! Sin embargo, ahora esa alarmante posibilidad se había esfumado de raíz.
Ni siquiera había tenido tiempo de abrir las gotas para los ojos que compró en la farmacia esa mañana…
De repente le vino a la mente una suposición audaz.
¿No habrá sido… Shang Yu?
«Fue Shen Chuxing quien lo hizo».
Impresiones sobre el capítulo completo.
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