Muchas veces, Chu Xuyu no podía sino admirar a Jiang Tian. Por ejemplo, anoche, después de ser besado hasta un estado de perplejidad muda, este se levantó del sofá con una actitud de resignación tras la “forzosa” caricia, y se fue en silencio a hacer sus cosas como si nada.
Temprano a la mañana siguiente, este tipo incluso era capaz de actuar como si no hubiera pasado absolutamente nada. Además, cómo iban a ir al salón del manga, se cambió de ropa y, con los labios ligeramente fruncidos en una sonrisa, parecía tan radiante como un cachorro.
Chu Xuyu: «…»
Realmente extraño.
Pensando en que acompañaría a Jiang Tian, Chu Xuyu se mostró bastante proactivo. Aunque no le interesaba lo más mínimo el salón del manga, estaba de bastante buen humor.
Sin embargo, al salir se toparon con un pequeño imprevisto. El hotel estaba cerca de la Universidad de Pekín, y los taxis tenían una cola de espera de media hora, así que no les quedó más remedio que tomar el metro.
El metro en hora punta era una experiencia que Chu Xuyu ni siquiera podía imaginar. El todopoderoso director nunca había vivido una situación tan multitudinaria. Pero, siendo una persona pragmática, lo asumió con naturalidad. Lo que no esperaba era ver de nuevo en el rostro de Jiang Tian esa expresión similar a la culpa.
—¿Tu tienes un carácter complaciente, verdad? —preguntó Chu Xuyu de repente, dentro del metro, con los brazos cruzados en una postura defensiva.
Al oírlo, Jiang Tian alzó la vista desde su teléfono, mostrando un destello de desconcierto.
El joven no entendía muy bien la pregunta. Estaba ocupado intentando mantener la distancia entre su jefe y los demás, cumpliendo con sus deberes como secretario, y asumió instintivamente que se trataba de alguna especie de test de compatibilidad laboral basado en el MBTI o algo similar.
[Nota trad: MBTI significa Myers-Briggs Type Indicator, un sistema de clasificación de la personalidad basado en las teorías de Carl Jung y desarrollado por Katharine Cook Briggs y Isabel Briggs Myers.
Clasifica a las personas según cuatro pares de preferencias:
E (Extroversión): se recarga interactuando con otras personas.
I (Introversión): se recarga pasando tiempo a solas.
S (Sensación): se enfoca en hechos concretos y experiencias reales.
N (Intuición): se enfoca en ideas, posibilidades y patrones.
T (Thinking / Pensamiento): prioriza la lógica y la objetividad.
F (Feeling / Sentimiento): prioriza los valores y el impacto en las personas.
J (Judging / Juicio): prefiere la planificación, la organización y tener las cosas decididas.
P (Perceiving / Percepción): prefiere la flexibilidad, improvisar y mantener opciones abiertas.
Al combinar estas cuatro letras se obtienen 16 tipos de personalidad, por ejemplo:
INFJ: estratégico y planificador, con sentimientos por los otros.
ENTP: creativo y amante del debate.
ISFJ: responsable y protector.
ESFP: espontáneo y sociable].
Un trabajador listo sin duda diría algo que le fuera favorable. En internet se ven a menudo posts sobre eso: atribuirse sin límites el tipo de personalidad del «santo patrón del rendimiento laboral» para no meter la pata.
Pero Jiang Tian no era tan retorcido. Pensó un momento y respondió con sinceridad:
—Creo que soy INFJ.
Chu Xuyu solo había preguntado por decir algo, pero al verlo responder con seriedad, arqueó una ceja con interés:
—Parece que su generación presta mucha atención a esto.
—Más o menos —Jiang Tian, ahora más relajado, siguió la conversación—. Mis amigos son los que más se lo creen. Ellos me pidieron que hiciera el test. No pasa nada por probarlo.
Encajaba perfectamente en el estereotipo de ese tipo de personalidad.
Superficialmente parecía frío y distante, pero en realidad tenía una paciencia infinita y un gran sentido de la responsabilidad, acostumbrado a ocuparse de los sentimientos de sus amigos. Quien saliera con él podría considerarse muy afortunado.
Por supuesto, Chu Xuyu tampoco prestaba mucha atención a estas cosas. Simplemente, había una época en que Shen Yan no paraba de hablar de ello, preguntándose curiosamente qué tipo de personalidad tendría un «generador de dinero perpetuo» como él.
Pero nunca llegó a hacer el test. Hasta que Jiang Tian, inesperadamente, le devolvió la pregunta. Chu Xuyu finalmente le prestó algo de atención:
—Lo haré cuando tenga un momento.
—De acuerdo —Jiang Tian sonrió levemente, sin darle mucha importancia al tema. Simplemente estaba de buen humor por ir al salón del manga, y se mostraba receptivo a cualquier conversación.
Tras varias paradas, llegaron a la estación del Centro de Exposiciones. Primero compraron algo de beber en un convenience store, luego salieron por la salida D1, que conducía directamente a la entrada, donde vieron la larga cola para la entrada general.
Las entradas que había comprado Chu Xuyu eran las más caras, con acceso VIP. Pasaron por el control de tickets sin problemas, pero para su sorpresa, el interior también estaba abarrotado de gente.
En el vasto centro de exposiciones.
El lugar estaba abarrotado de gente con atuendos de lo más variopinto, casi todos jóvenes llenos de vitalidad, cargados con bolsas grandes y pequeñas, en una clara misión de compras. Los puestos se extendían más allá de lo que alcanzaba la vista.
Chu Xuyu, que nunca se había sentido cómodo en lugares concurridos, tampoco entendía del todo las aficiones de la juventud. Por suerte, Jiang Tian era de carácter considerado:
—Vamos despacio.
—Si estás cansado, podemos buscar un sitio para sentarnos.
Chu Xuyu, que frecuentaba regularmente el gimnasio, no era de los que se cansaban con un simple paseo.
—Sigue tu propio ritmo —dijo sin darle importancia.
Su tono, cargado de indulgencia, sonaba íntimo al oído.
A Jiang Tian le vinieron de inmediato a la mente los sucesos de la noche anterior. Aunque había fingido indiferencia, la verdad era que antes de dormir había estado chateando interminablemente con Zhao Yuanhao, llegando a la conclusión de que probablemente su sexualidad era tan retorcida como el espiral de un mosquito.
Pero ahora no era el momento para pensar en eso.
Jiang Tian intentó distraerse abriendo su lista de notas, repleta de los productos de diferentes “IPs” que sus compañeros le habían encargado.
Chu Xuyu echó un vistazo y al principio no le pareció mal. Pero después de media hora acompañándolo desde la zona A hasta el centro, se dio cuenta de que aún quedaban las zonas B, C, D y F, y que ni siquiera habían tachado una quinta parte de los productos de la lista.
«…»
Chu Xuyu se frotó el entrecejo.
Y eso sin contar la lista de compras que Simon le había pedido. Comprar todo eso requeriría habilidades sobrehumanas.
Había imaginado que podrían pasear con calma, acompañando a Jiang Tian por los puestos de las “IPs” que le interesaran, como en una cita tranquila.
Pero se dio cuenta de que Jiang Tian solo se centraba en comprar para sus amigos. En los puestos que le interesaban, solo echaba un vistazo rápido antes de apresurarse hacia los siguientes de la lista. Realmente no era justo que, por ayudar a los demás, perdiera la oportunidad de disfrutar.
Chu Xuyu lo agarró de la muñeca y preguntó:
—¿Es que no hay nada que *tú* quieras comprar?
—¿Yo? —Jiang Tian se quedó desconcertado—. No hay prisa, ya miraré más tarde. Primero termino con los encargos.
Chu Xuyu sospechaba que él ni siquiera sabía lo que era priorizarse a sí mismo:
—Yo no tengo prisa, puedo acompañarte todo el día. Pero piensa en lo que “a ti” te gusta.
Jiang Tian se quedó inmediatamente sin palabras.
Parecía que ya estaba acostumbrado a actuar así.
Debido a que se había criado en casa de su tío, había aprendido a interpretar los estados de ánimo ajenos. Con su primo carnal, siempre se dejaba llevar por él, con la esperanza de que así su tío fuera menos severo con él y con su hermana.
Era justo como decía Chu Xuyu: aunque aparentaba frialdad, en realidad no era una persona a la que le gustara mantener las distancias. Siempre pensaba primero en los sentimientos de los demás, dejándose a sí mismo para el final.
—Tómatelo con calma —Chu Xuyu no dijo mucho más, y directamente le cogió la bolsa plegable. Su actitud al acompañarlo estaba teñida de afecto.
El director ejecutivo estaba dispuesto a llevar hasta el agua a su querido Jiang Tian, pero este ya se sentía bastante avergonzado. Redujeron el ritmo, y gradualmente la atmósfera se tornó similar a la de una cita entre una pareja estable.
Ambos estaban deslumbrados por el entorno, sus ojos no veían nada más, solo se concentraban en el intercambio mutuo.
Pero en la convención abundaban los “otakus”, por todas partes había “chefs” de “ships” y fans incondicionales que, al verlos, abrían los ojos como si fueran linternas, con la mirada pegada a ellos durante todo el rato.
«¡Si mi madre me pregunta qué he visto en el salón del manga, le diré que he visto a hombres salidos de un “webtoon”!»
«¡Aaah, “laoshi”! ¡Es como si mi “ship” hubiera cobrado vida en la tercera dimensión!»
«¡Están tan buenos que se me cae la baba hasta fuera del centro de convenciones, joder!»
«¿?!!!»
Jiang Tian estaba concentrado en los puestos de “doujin”, y Chu Xuyu tenía una habilidad innata para ignorar el entorno, así que ninguno de los dos se dio cuenta de que casi los confunden con “cosplayers” ambulantes.
«¡Laoshi, laoshi!» «¿Podemos hacernos una foto con ustedes?»
«¡Yo también, por favor! Si no me equivoco, ¿Ustedes interpretan a la pareja perro-lobo de «Una compatibilidad del 200%», verdad?»
Varias chicas, con los móviles en mano, se acercaron a preguntar. Jiang Tian y Chu Xuyu se miraron desconcertados, sin entender nada.
—Lo siento —se disculpó Jiang Tian con educación—, se han confundido.
Las chicas no parecieron avergonzarse, les sonrieron amablemente y se alejaron con las mejillas sonrojadas.
Ambos seguían sin entender qué pasaba, hasta que pasaron por un puesto de un “donghua” nacional que vendía productos oficiales, con una presencia imponente, rodeado de varios puestos de “doujin” con pancartas exageradas:
«¡Hermano Lobo, tu hermano se ha vuelto del arcoíris, y todo por tu culpa!»
«¡Perrito, Hermano Lobo, denme hijos! ¡Un equipo de fútbol entero!»
«¡Si supieras que mi _ship_ es el perro-lobo, entenderías que he tenido mucha suerte!» etc.
Un momento.
¿No era esa la obra en la que esas chicas los habían confundido antes?
Jiang Tian aún no era consciente de la gravedad de la situación. Iba a mirar los productos oficiales, pero por error terminó en el puesto de «¡Hagan un equipo de fútbol!». Las imágenes explícitas que vio a primera vista dejaron sin palabras incluso a un “otaku” experimentado como él.
Chu Xuyu lo llevó un poco mejor. Se detuvo un momento y, en cambio, cogió el “doujinshi”:
—Tiene un estilo bastante similar a la película que compartiste.
Jiang Tian: «…»
¡La «película» a la que se refería era aquel video porno!
¿Cómo era posible pasar tanto bochorno? Jiang Tian, sin responder, mostró claramente su intención de abandonar el puesto. Pero Chu Xuyu insistió en quedarse, ojeó el libro un momento, y al ver el contenido de una página, arqueó las cejas sorprendido.
Jiang Tian, con un dolor de cabeza creciente, no tuvo más remedio que quedarse también. Fue entonces cuando escuchó un revuelo inusual.
Justo delante de ellos, un joven con uniforme y credencial, con expresión nerviosa, llegó apresuradamente al puesto oficial. Parecía que había algún problema con una actividad programada.
—¡¿Qué vamos a hacer ahora?! —El personal, con los labios pálidos, no pudo controlar el volumen de su voz—. ¡Los “laoshi” que hacen de Lobo y Perrito han tenido una intoxicación alimentaria y los han llevado al hospital!
—¡Pero la actuación en el escenario empieza en media hora!
Era un evento oficial que había atraído a muchos fans de lejos, precisamente para interactuar con los personajes. Si estos no podían aparecer, era fácil imaginar la oleada de quejas en las redes sociales.
El empleado estaba al borde de las lágrimas. Él se había encargado de pedir la comida, y si ocurría algo así y los fans pedían reembolsos que él tuviera que asumir, ni seis meses de sueldo serían suficientes para cubrirlo.
Desesperado, recurrió a cualquier posibilidad. Al oír a los empleados del puesto oficial decir «esos dos chicos guapos encajan perfectamente con los personajes», dirigió su mirada hacia ellos como si fueran sus salvadores, y se acercó a preguntarles si estarían dispuestos a ayudar.
La verdad era que no se podía obligar a nadie moralmente en una situación así, pero el empleado, propenso a los ataques de llanto, tenía las lágrimas cayéndole a raudales. Jiang Tian temía que, si se negaba, el chico se desmayaría allí mismo y acabaría en el hospital.
—Yo no tengo problema —dijo de pronto Chu Xuyu, sorprendiendo a todos. Luego añadió—: Pregúntale a mi hermanito.
Jiang Tian lo miró sorprendido. No esperaba que Chu Xuyu aceptara, y mucho menos que se refiriera a él con un término tan ambiguo como «hermanito».
Él, que siempre había sido de carácter blando, sintió que las orejas le ardían de manera insoportable y también accedió a ayudar:
—¿Está seguro de que no necesitamos mostrar la cara?
El empleado asintió con fuerza:
—¡Sí, sí!
—Tenemos trajes profesionales y máscaras. Después del evento, prepararemos regalos para los dos “laoshi” y les pagaremos por el trabajo temporal.
—¡Muchísimas gracias, “laoshi”, por estar dispuestos a ayudarnos!
Jiang Tian respondió con serenidad:
—No hay de qué.
También mencionó que tenía muchos productos que comprar, y que si tenían a algún conocido que pudiera ayudarlos, le encargaría las compras y luego le transferiría el dinero.
Recordando que el personal del evento podía usar vehículos eléctricos dentro del recinto, Jiang Tian pensó que así ahorrarían mucho tiempo y podrían conseguir casi todos los “doujinshis” de la lista.
El otro asintió repetidamente:
—¡Sin problema, sin problema!
Y así, guiados por el empleado, subieron al vehículo eléctrico y se dirigieron rápidamente a la zona trasera del escenario.
El aire acondicionado del lugar estaba muy bajo, y el frío se colaba bajo la ropa. Pero entonces, la voz de Chu Xuyu, cargada de un aliento cálido, sonó en sus oídos:
—Luego podrás pedir los autógrafos de los “cosplayers” para Simon.
—¡…!
Jiang Tian cayó en la cuenta: si participaban en el evento, sería mucho más fácil conseguir los autógrafos de los “cosplayers”.
Apoyando las manos en las rodillas, esbozó una sonrisa de alivio:
—Cuando me centro en algo, se me olvida todo lo demás.
—Menos mal que estás tú para pensar en estas cosas.
Al verlo mostrarse tan inusualmente cercano, Chu Xuyu dejó de fingir indiferencia. Apoyó la barbilla en la mano, sonrió y lo miró con una expresión significativa:
—¿Estás preparado?
Jiang Tian, confundido:
—¿Eh?
—Ya que vamos a interpretar a una pareja del mismo sexo —Chu Xuyu, aunque ajeno a este mundo, lo había intuido—, probablemente tendremos que tener contacto íntimo en el escenario, ¿no?
Jiang Tian: «…»
—E-estoy preparado.
Él también lo había pensado, y por eso había dudado al principio, temiendo que Chu Xuyu no aceptara. Pero al reflexionar, se dio cuenta de que quizás era él quien tenía demasiados prejuicios.
Seguramente, este tipo estaría encantado de tener la oportunidad de coquetear con él.
Al llegar al camerino, el personal les trajo los trajes y las máscaras de los personajes. En el cómic, las representaciones animales de los dos personajes eran un cachorro (el hermano menor) y un lobo grande (el hermano mayor), así que también incluían orejas, colas y otros accesorios de peluche.
Jiang Tian, que solía cambiarse de ropa con rapidez antes de ir a jugar al fútbol, sin ningún problema, no sabía por qué esta vez le costaba tanto ponerse el traje de “cosplay”.
El personaje era un estudiante de secundaria, y el uniforme estilo Adidas no era difícil de poner, pero las orejas y la cola de perro eran complicadas de colocar. Llevaba un buen rato en el camerino cuando Chu Xuyu, desde fuera, no pudo evitar preguntarle:
—¿Aún no has terminado?
La voz del hombre era grave y magnética, cargada de un deje de urgencia, pero Jiang Tian era demasiado inocente para darse cuenta.
Sin prestar atención al exterior, Jiang Tian luchaba frente al espejo para ajustarse la cola, sospechando seriamente que el botón del pantalón tenía algún defecto. Mientras se afanaba, respondió:
—Ya casi está.
—Hermano, espérame un poquito más.
«…»
Desde fuera, Chu Xuyu, con la mirada oscura, sugirió:
—¿Entro a ayudarte?
Jiang Tian, aún incapaz de abrocharlo, no tuvo más remedio que rendirse. Accionó el pestillo para desbloquear la puerta y, acto seguido, Chu Xuyu, aún con su traje, irrumpió en su campo visual.
Se quedó paralizado al instante.
El hombre, ya de por sí de hombros anchos y cintura estrecha, con una postura erguida, al enfundarse ese traje de “cosplay” de estética “otaku”, parecía haber salido de las páginas de un cómic, irradiando la elegancia y distinción de la nobleza de antaño.
Su flequillo negro caía ligeramente, acentuando su severidad y autoridad. Llevaba un conjunto de chaleco, chaqueta y pantalón de estilo mayordomo, con una corbata Windsor y guantes blancos, lo que añadía una intensa aura de abstinencia.
«…»
Jiang Tian contuvo la respiración.
Chu Xuyu entró, y su mirada se posó en las orejas de perrito que Jiang Tian llevaba puestas. La textura esponjosa, combinada con su rostro guapo y delicado, hizo que su respiración se volviera ardiente.
En el estrecho camerino, la respiración de ambos se entremezcló como una ola de calor, y la atmósfera ambigua fermentó fuera de control. El hombre se acercó gradualmente, arrinconando al joven contra la pared.
—¿No querías que te ayudara? —Los ojos almendrados de Chu Xuyu se nublaron de deseo mientras lo miraba a la misma altura, pero su mano se deslizó hacia donde estaba la cola—. ¿Te das la vuelta?
Jiang Tian: «…»
Esa postura era demasiado extraña.
Alzó la barbilla, la línea de su mandíbula ligeramente tensa, y lo miró con la respiración entrecortada, como negándose en silencio.
Chu Xuyu captó el mensaje. No insistió en forzarlo, pero no pudo evitar acercarse más:
—Qué mono.
Al oírlo, a Jiang Tian le temblaron y ardieron los párpados al mismo tiempo.
Se apresuró a negarlo:
—No soy un mono.
—Mírate en el espejo —Chu Xuyu, en tono burlón, acercó su voz magnética a su oído, y su aliento caliente lo rozó—. Hay un cachorro al que le han salido orejas.
Jiang Tian no pudo evitar echar un vistazo al espejo y desviar la mirada rápidamente, pero Chu Xuyu lo pilló in fraganti.
El hombre estaba demasiado cerca, sus intensas emociones se desbordaban, y sus ojos parecían capaces de albergar solo a Jiang Tian, sin espacio para nada más.
«…»
Jiang Tian, con la respiración cada vez más acelerada, recordó:
—Hermano, tenemos que cambiarnos y salir al escenario.
—Mm —asintió Chu Xuyu con voz ronca—. Después de acompañarte todo este tiempo, ¿no hay recompensa?
Siempre había sido él quien lo premiaba: figuras, entradas para salones del manga… Todo daba justo en el gusto de Jiang Tian.
Al oír la pregunta, Jiang Tian, cuya conciencia siempre estaba ligada a la culpa por el engaño en línea, se le movió la nuez repetidamente antes de asentir resignado:
—¿Qué quieres, hermano?
El rostro hermoso de Chu Xuyu se acercó:
—Besarte.
«¡…!»
Los ojos de Jiang Tian se dilataron al instante.
Acto seguido, los labios ardientes del hombre sellaron sus labios finos y fríos. Parecía contenerse, limitándose a tocarlos y transmitir calor, sin llevar la situación más lejos.
El beso fue relativamente tierno y caballeroso, pero para Jiang Tian, un joven que había preservado su primer beso intacto durante dieciocho años, fue suficiente para dejarlo sin aliento.
Tal vez percibiendo su turbación, sus ojos claros, sin pestañear, lo miraban como si realmente fuera una mascota dócil, con una expresión ligeramente asustadiza y adorable.
El hombre deslizó su mano hacia arriba, sosteniendo la mejilla del joven, cambió de ángulo y continuó persiguiendo sus labios en un beso.
Después, Chu Xuyu, entrecerrando los ojos y conteniendo un intenso anhelo, murmuró con voz grave y ronca:
—Bebé, ¿es este tu primer beso?
Nota de la autora:
[Pobrecitos] En realidad, es el primer beso para los dos…
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