Daivan
Editado
After…. (Después)
Ha pasado un mes desde aquel incidente.
La masacre en el parque Royal Forest. Ese caso estuvo en primera plana en el periódico de Daivan por varios días, y un día en el periódico de cada ciudad del este de Estados Unidos.
El contenido reportado fue bastante diferente al real. Se informó que tres personas murieron, y 12 resultaron heridas debido al conflicto interno entre los capitanes del GD. Se le ordenó a la policía arrestar a dos capitanes del GD…..
Y aquel incidente provocado por el GD en el periódico, y los chismes de los ciudadanos acerca de eso, fue olvidado tres días después de lo que ocurrió en la ciudad. Eso fue porque ha estado surgiendo publicidad más general.
Se suponía que era una coincidencia. Una de esas publicidades generales era acerca de una gran actriz de Hollywood que ha llegado a Daivan de ¿vacaciones? Y da la casualidad que las compañías de periódicos se “vieron apresuradas” por esto en todas partes.
Gracias a eso, el incidente fue rápidamente olvidado por la ciudad, y la investigación de la policía municipal de Daivan debió haberse aliviado. Porque fuimos nosotros los que nos encargamos de ello.
En ese incidente, el CR-5 y el GD entraron en una disputa. Aun así, parece que el cese del enfrentamiento ha continuado por un largo tiempo. No hay oposición entre sus contrapartes.
Aparentemente, eso es lo que dijeron aquellos matones. El jefe del GD, Ethan, por alguna razón, parece haber negociado algunas cosas con nuestro jefe después de que lo secuestraran.
Parece ser que de alguna manera el jefe y el bastardo de Ethan estaban conectados en una relación inseparable pero no deseada….. Después de decirnos que tan pronto como lo encontrara acabaría con él, el jefe no nos quiso decir lo que ocurrió en aquel entonces.
Ethan…. atrapó al jefe, pero no lo mató. Ni siquiera lo torturó.
Tal vez….. ¿ocurrió algo en el pasado entre el jefe y aquel bastardo de Ethan….? Eso creo, pero….. no puedo preguntarle algo como eso al jefe.
Nosotros, los capitanes y el consejero Cavalli nos conformamos con lo que nos dijo, pero entre los ejecutivos y miembros de la junta, seguramente habría una persona que dudaba del jefe, pero no lo diría.
Tal vez lo próximo que él provocara estaría relacionado con el CR-5: ese traidor que aún sigue al acecho. Seguramente el GD está esperando a que ese traidor salga. Fallé esta vez, pero seré mucho más cuidadoso la próxima vez.
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¡Muy bien, lo haré! ¡El jefe de la segunda generación, Gian, lo hará! ¡Giancarlo Bourbon del Monte!
¡El suertudo Giancarlo!
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Gian: -Espera aquí
Diciéndole al chófer que esperará allí, comienzo a caminar. Debajo del cielo azul, los hermosos árboles y césped. Las pequeñas piedras que parecían como las cerezas de un helado de cóctel.
Camino llevando dos pequeños ramos de flores.
Mañana es la ceremonia de mi sucesión como el jefe de la segunda generación. A decir verdad, sería regañado por el viejo Cavalli si descubre que estoy paseando en este lugar solo.
Había muchas cosas que tenía que aprender y recordar hasta el día de la ceremonia. Pero no soy el único que está ocupado.
Tanto el jefe como el consejero, se han unido al resto de los ancianos jubilados, por eso, Bernado ha estado trabajando tan duro que de solo verlo tan solo, me sentía ansioso.
Por supuesto que yo también estoy determinado. Pero….. ahora, aunque solo sea por un momento….
Quería verlo. Quería volver a ver a ese hombre antes de convertirme en jefe. Quería verlo y hablar.
A aquel hombre que me vistió tan reluciente.
Avanzó por el pequeño camino. Logro visualizar la hilera de piedras blancas que estaban colocadas como fichas de dominó frente a los árboles.
Este lugar es un cementerio.
Y…. ese era el lugar donde estaba él.
Caminé entre las muchas lápidas.
Gian: -Luchino…..
Le hablé mientras observaba su amplia espalda.
Luchino estaba frente a una pequeña lápida que podía esconderse entre sus brazos si la comparamos con la de él.
Gian: -Luchino….
Al escuchar mi voz, Luchino volteo y dijo:
Luchino: -Mañana es la ceremonia. Si no regresas, el consejero estará muy molesto.
Gian: -Ya lo sé. Este…. Luchino…..
Luchino: -¿Nm?
Gian: -Son…. tu esposa e hija… ¿verdad?
Luchino: -Si….
Gian: ¿Está bien…? ¿Yo también les llevé un ramo de flores?
Luchino: -Gracias. A ellas también les gustaban las flores…
Como si fueran dos pequeños caramelos blancos, habían dos pequeñas tumbas. Coloqué los ramos uno por uno en las lápidas blancas. Al leer los nombres y la edad de las lápidas… hizo que me doliera el pecho.
Gian: -…………
¿Qué debería decirle a Luchino…? Maldición, no sé qué decirle a pesar de que vine aquí.
Hace tres días, escuché la verdad del consejero Cavalli.
Le dije al abuelo que me lo dijera porque era algo que yo debía saber ya que me convertiría en el jefe. El abuelo estuvo de acuerdo y finalmente me contó todo. Todo sobre la esposa e hija de Luchino…..
Y sobre sus muertes…..
Esto fue lo que me contó el abuelo. Hace dos años, cuando yo todavía seguía vacacionando dentro de la prisión local, Daivan estaba siendo manchada con la sangre del conflicto.
Se estaba llevando a cabo un enfrentamiento entre el CR-5, el GD y otras pandillas. El enfrentamiento fue lamentable, despiadado, y hubo muchas personas que perdieron a sus familias……
Dentro de todo ese relajo, la esposa e hija de Luchino, murieron.
Luchino estaba molesto por los rumores que decían que su esposa lo menospreciaba, y por eso, la esposa e hija de Luchino, murieron a balazos sin que él pudiera haberlas protegido.
La policía fue quien les disparó mientras patrullaban. Era medianoche, y accidentalmente, detuvieron su auto frente a ellas que fueron iluminadas por los faros del auto. La señora, al entrar en pánico, les disparó a los policías….
Y debido a eso, tanto ella como la niña que estaba a su lado, murieron por disparos.
Fue un desafortunado accidente….. nada más que eso.
A eso se refería el jefe cuando dijo que fue un desafortunado accidente.
Algunos de los policías involucrados se suicidaron, y otros fueron a parar a un hospital psiquiátrico. Y el único policía cuerdo que quedaba, fue capturado por el GD y torturado. Parece ser que ese policía que quedó, fue el comienzo de ese incidente.
Por todo esto, Luchino estuvo sufriendo en silencio sin hablar con nadie.
“Maté a mi esposa e hija por culpa de mi propia desconfianza”, o eso creo que él pensaba y por esa razón, no podía perdonarse a sí mismo.
Luchino cargo con todo eso él solo todo este tiempo…..
A simple vista, Luchino parecía un hombre elegantemente fuerte, pero en el fondo de su corazón, siempre estuvo cargando con una oscuridad de odio hacia sí mismo, sin poder contárselo a nadie.
Esas palabras que el abuelo me dijo, se quedaron en mi cabeza como un sonido de una campana distante, que no pude eliminar.
Cavalli: -Gian, tú eres diferente a nosotros. Muéstrales a todos su fuerza y su debilidad. Ayúdalo a cargar con todo y protegelo.
La voz del consejero, recorre mi cabeza como si fuera el viento.
¿Cómo debería decirlo? ¿Triste..? Fue una conversación muy triste y dolorosa….
De alguna manera, sigo pensando que lo mejor para Luchino era cobrar venganza por el asesinato de su esposa e hija….. Los humanos son seres tan simples que decepcionan.
Tanto que dan ganas de lamer la lluvia llamada venganza….
Desde que escuché esa historia por parte del abuelo….. no sé qué es lo que debo hacer…. ¿Qué debería decirle a Luchino…?
¿Con qué expresión debería enfrentar a Luchino?
Al no poder encontrar la respuesa, yo…..
Vine a ver a Luchino.
Luchino: -Es mañana ¿verdad?
Gian: -Ah, si. Ehm…. estoy muy agradecido contigo. Hahaha, ¿cómo decirlo…?
Gian: -Aunque me convierta en el jefe, no sé cómo debería darte órdenes. Me siento un poco desconfiado.
Luchino: -Ha ha ha ha, no digas idioteces. Si siempre te la has pasado diciéndome cosas egoístas.
Gian: -¿Así fue…?
Nosotros nos reímos….. y la caja de cigarrillos que estaba sosteniendo en una de mis manos, la regresé a uno de mis bolsillos.
Frente a mí, Luchino dijo repentinamente….
Luchino: -Yo…. fui un idiota.
Gian: -¿Q-Qué te pasa tan repentinamente…?
Luchino: -Aunque haya venido aquí, no iba a poder escuchar la voz de Sharin y Alice. Tampoco iba a poder verlas.
Luchino: -Aún así….. no puedo evitar venir aquí. Probablemente, continúe haciendo lo mismo en el futuro…..
Gian: -¿Y….? ¿Acaso eso no es bueno?
Luchino: -Gian…..
Gian: -No sé si tu esposa e hija estén durmiendo aquí o ya estén en el cielo, pero….. pero…. pues…. pero…..
¡Joder, no puedo expresarme bien!
Gian: -Pero…. pues…. ehm….
Luchino: -…
Gian: -¡Es obvio que están felices….!
Luchino: -Gian…..
Cuando menos me di cuenta, la mano grande de Luchino, estaba sobre mi hombro. Su mano es tan cálida como un abrigo….
Gian: -¡Después de todo el hombre que tanto las amó ha venido a verlas! ¡No hay mujer que no se sintiera feliz por eso….! No la hay…… no hay manera de que no lo haya…..
Joder, mi voz…… de seguir así, mi voz va a desaparecer…..
Gian: -Uh… ¡¿waah?!
Luchino acarició suavemente mi espalda.
Luchino: -Gracias
Gian: -¿D-De qué…?
Luchino: -Porque tú estuviste a mi lado… pude permanecer aquí. Si te quedas a mi lado, yo siempre…..
La voz de Luchino sonó baja, tanto que podía desaparecer a lo lejos.
Recargué mi frente contra su pecho y dije…..
Gian: -Brillemos juntos por siempre….
Luchino: -Dejamelo a mi.
Esas palabras desaparecieron en la luz brillante del sol….. nosotros nos reímos, mirándonos mutuamente y dándonos pequeños golpes en nuestros estómagos.
Luchino: -Por otro lado, aprende de una vez cómo elegir un buen traje.
Gian: -Antes de eso, debo de aprender a diferenciar un traje de un esmoquin.
Luchino: -Idiota.
El viento sacude los ramos de flores entre nuestras caras sonrientes. Luchino…..
Acaricia suavemente las dos lápidas con sus grandes manos. Dirige sus dedos a su boca y vuelve a acariciar nuevamente las lápidas, lo hace como si estuviera acariciando la cabeza de un niño.
Luchino: -Volveré a venir.
Diciendo eso, Luchino se pone de pie. Al ponerme de pie, me giro y levanto mi dedo pulgar.
Gian: -Vamos, Lincon está esperando.
Luchino: -Ohh. Eso suena muy lujoso. Mira que traer un auto lujoso merecedor del jefe a este tipo de lugar.
Gian: -No es eso.
Dándole la espalda a Luchino, camino…
Junto a él….
Gian: -Solo traje el más reluciente.
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Fin