Estoy cansado. Parte 3
—Hoy no puedo. De verdad he decidido descansar.
—¿Entonces mañana sí puedes?
—Mañana quedé con Yerim para ir a comprar los regalos de Chuseok. También tenemos que comprar la vajilla ceremonial y hacer las compras para preparar la mesa del rito ancestral.
Yoohyeon se encargaría de ordenar los hanbok. Si tenía tiempo, también debía comprobar si Sung Hyeonjae seguía durmiendo bien, pero no esperaba que mis ojos terminaran así.
¿Tendría que salir a escondidas? Gracias a la chaqueta del Lynx, si utilizaba la habilidad de Sigilo, incluso a alguien de clase S le resultaría difícil descubrirme. Así que no sería complicado.
—¿Vas a celebrar el rito ancestral?
—Pensaba hacerlo de manera sencilla. Comprar casi todo ya preparado, freír algunos jeon y hacer songpyeon.
—¿Vamos a hacer songpyeon? —preguntó Yerim, que estaba comiendo un sándwich repleto de huevo y tocino.
—Es Chuseok.
—¿Cuántas familias preparan su propio songpyeon hoy en día? Jefe Han, de verdad…
Me sentí un poco avergonzado cuando Moon Hyuna dijo que ahora todo el mundo compraba la comida ya preparada, pero aún así era Chuseok.
Moon Hyuna apoyó la barbilla sobre una mano y me miró:
—No estarás pensando en poner a trabajar a nuestra Yerim para freír los jeon, ¿verdad?
—¿Cómo voy a poner a una niña a freírlos? Además, yo trabajé preparando comida para las festividades. Bueno, no se me da especialmente bien cocinar otras cosas, pero sí soy bueno friendo jeon.
Durante las festividades iba a ayudar en una tienda de guarniciones cercana. Había pasado mucho tiempo, pero aún lo recordaba más o menos todo.
El tofu estofado de aquella tienda estaba delicioso. Además de las personas de la tienda de guarniciones, conocía a bastantes personas del vecindario, pero, después de marcharme como si estuviera huyendo, no volví a comunicarme con ellas ni me acerqué por allí.
Si me encontraba con ellas, inevitablemente mencionarían a mi dongsaeng y me harían todo tipo de preguntas. Además, no dejarían de venirme a la mente los recuerdos del pasado.
—Por cierto, ¿no se han puesto en contacto con usted, director Han?
—¿Cómo?
—Para el saludo de la festividad. Se ponen en contacto con todos los cazadores de clase S. Les piden que aparezcan en televisión y den un saludo.
Ah, eso. Como los cazadores de clase S eran personas muy famosas, solían encargarse de los saludos de las festividades e incluso tocar la campana de Año Nuevo. Aunque Yoohyeon no había aparecido ni una sola vez durante aquellos ocho años.
—Oficialmente solo soy de clase B. ¿A ti te contactaron, Yerim?
—¡Sí! Querían que apareciera junto con el líder del gremio y con usted, ahjussi.
—¿Conmigo también?
—Somos una familia. Y es una festividad. Ah, también querían a Peace.
Era cierto que se vería bien. Por lo que recordaba, Choi Sukwon era quien aparecía con mayor frecuencia, pero ahora que había cruzado el río Jordán, 1 las personas encargadas debían de estar pasando bastantes apuros. Seguramente él también había filmado muchos anuncios.
—Este Chuseok no habrá muchos cazadores de clase S que puedan aparecer. El líder del gremio Seseong también estará descansando durante un tiempo.
—De todos modos, ese hombre no da saludos por las festividades. —dijo Moon Hyuna.
Una vez había dado un saludo por el Año Nuevo Lunar. Eso había sido antes de mi regresión, así que no sabía si esta vez también lo haría.
—Pero tienen al jefe Song. Seguramente este Chuseok también dirá con rostro inexpresivo: “Que tengan un cómodo viaje de regreso a sus hogares”. Y lo acompañará con las medidas de seguridad para civiles en caso de que se produzca una ruptura de mazmorra, así que Yerim, ¿aparecerás en la transmisión?
—¿Yo sola?
Yerim me miró y enseguida apartó la vista.
—No. Dijo que celebraríamos el rito ancestral.
—La transmisión no será el mismo día, ¿verdad? ¿Quieres que te acompañe?
—Pero sus ojos están así y está cansado.
—Para entonces seguramente podré ver un poco. También se lo preguntaré a Yoohyeon.
—Seguro que dirá que no.
Aunque dijo eso, parecía tener expectativas. No sería difícil limitarse a grabar un saludo breve.
** ** **
Ya era casi mediodía, pero el clima seguía siendo fresco. Sentí que por fin estábamos entrando de lleno en el otoño. Intercambiamos conversaciones triviales y risas mientras comíamos cosas deliciosas.
Comíamos… Mmm.
—Estoy lleno.
—¿Con tan poca cosa?
—Come más, come más.
Ya me había comido dos sándwiches del tamaño de la palma de un adulto. También había comido una tarta de chocolate, rodajas finas y fritas de camote, uvas maduras y manzanas. Prácticamente había sido una comida completa.
Yerim partió con los palillos una gran empanadilla rellena hasta el borde de carne picada. El jugo de la carne se derramó sobre el plato.
—Dentro de exactamente tres años seré más alta que usted, ahjussi.
—En mi opinión, con dos bastará. Así que usted también debería esforzarse, director Han.
—Yo ya terminé de crecer.
Tal vez podría crecer un poco más gracias a los niveles, pero nada más. Yerim era quien tenía que crecer mucho. También parecía que Yoohyeon había crecido un poco más.
—¿Cuándo tendremos una reunión para beber? La verdad es que hoy vine porque pensaba invitarte a salir.
—¡Yo puedo esta noche!
—Yerim, tú no.
Ante mis palabras, Yerim fingió enfurruñarse.
—¿No hay demasiadas cosas que una despertada de clase S no puede hacer? Dijeron que éramos iguales a los adultos.
—Eso se limita a los asuntos relacionados con los cazadores. Una menor sigue siendo una menor. Además, eso cambiará pronto. En cuanto a la reunión para beber, hagámosla después de Chuseok.
El jefe Song debía de tener la cabeza y el corazón hechos un desastre en aquel momento. Era precisamente en situaciones así cuando uno necesitaba alcohol, pero tampoco sería bueno presionarlo demasiado. Por encima de todo, con mi estado actual, no había manera de que Yoohyeon me permitiera salir.
—Además, puedo comprar más alcohol de aquel lugar.
—¿Qué? —Moon Hyuna puso una expresión como si los ojos se le hubieran iluminado.
—Todavía tengo acceso a la tienda de puntos y vi que también venden bebidas alcohólicas. Manténgalo en secreto. Como no cuestan demasiado, puedo comprarle unas tres o cuatro botellas.
—¡El director Han de verdad es el gran Señor!
Después de ser el señor del edificio, ¿ahora era el Señor de las bebidas alcohólicas?
—¿Cuántos puntos tienes? Ya no habrá forma de conseguir más, ¿verdad? Qué lástima.
—Pienso ahorrar todo lo posible los que me quedan. Hay un equipo que parece formar parte de un conjunto, así que también estoy pensando en usarlos para sacarlo.
—¿Un conjunto? ¿El del gato?
—Es un lince. (Lynx)
—Como sea. Eran la pistola, la chaqueta y los zapatos, ¿verdad? ¡Reúna todo el conjunto, ahjussi! —dijo Yerim con una expresión llena de curiosidad—. Normalmente esas cosas tienen efectos de conjunto. Como es un conjunto de equipo de clase S, estoy segura de que será bueno.
—El problema es que está vinculado a mí en calidad de préstamo. Dijeron que Recién Llegado no volvería para llevárselo, pero, como nadie más puede utilizarlo, también me sabe mal desperdiciar los puntos.
—¿Qué tiene eso de desperdicio? Usted lo utiliza bien. Como es un conjunto de gato… ¿No podría transformarse en gato cuando lo reúna completo?
No, esa sería una habilidad completamente inútil. Además, es un lince.
—¿Una habilidad para transformarme en gato? ¿Para qué utilizaría algo así? No tendría ninguna…
…¿Tendría muchas utilidades?
Si podía transformarme en un gato de apariencia normal, sería útil para moverme. Como había muchos gatos callejeros, también podría salir sin llamar la atención. Si conseguía mantener el secreto, podría transformarme y esconderme durante una situación de peligro.
—¿Por qué no? ¡Podría ser algo como un monstruo felino gigante de diez metros!
—…Eso sí que sería completamente inútil.
Moon Hyuna rió y dijo que, si me transformaba, ella me criaría. Pero si ya tengo una casa perfectamente decente.
—Al final, esto significa que puedes traer objetos de ese lugar cuando quieras, así que será útil de muchas maneras. Todos nosotros elegimos habilidades, salvo el elemental de Yerim.
—Sí. Precisamente por eso le pedí a Myeongwoo que comprobará si puede fabricar las armas de fuego. También hay explosivos. Pero pensé que los explosivos podrían ser un poco peligrosos.
—En el mundo real ya existen las bombas, director Han. No necesitas preocuparte desde antes siquiera de comprarlas. Aunque pudieran fabricar objetos de alto rango, seguramente serían caros. Bastaría con controlarlos adecuadamente. Ya hacemos lo mismo con los venenos y los objetos malditos.
Era cierto. Moon Hyuna cruzó los brazos con despreocupación y miró hacia el edificio donde se encontraba la herrería.
—Han cambiado muchas cosas y seguirán cambiando en el futuro. Como siempre ha ocurrido. Dentro de unos cien años… No, incluso dentro de solo diez, las mazmorras y los despertados se habrán convertido en algo normal. Hasta el punto de que la época en la que no existían será un recuerdo borroso.
Algo normal. Era cierto que el mundo en el que vivían las personas había cambiado mucho incluso sin la existencia de las mazmorras. Si estuviéramos en la Edad Media, tal vez la aparición de mazmorras y despertados resultaría menos sorprendente que trasladar hasta allí la sociedad moderna.
—Incluso ahora todos se han adaptado.
Cuando veía cosas así, me preguntaba qué era realmente la vida cotidiana. Incluso vivir día tras día con la aparición de monstruos podía convertirse en algo cotidiano.
Recordé a las personas que realizaban sus actividades durante el día como si nada ocurriera y entraban en los refugios cuando se ponía el sol.
¿Debería comer algunas uvas más?
*** ** ***
—Hyung, ten cuidado. —dijo Yoohyeon mientras me abría la puerta del automóvil.
Aunque le dijera que estaba bien porque tenía a Velare, no dejaba de inquietarse ante la posibilidad de que diera un paso en falso. Cuando bajamos del automóvil, las miradas no tardaron en clavarse en nosotros. A pesar de ser un día entre semana, el mercado para cazadores estaba repleto de clientes. Había cazadores, pero aquel día también había muchos civiles. Aunque se llamaran sets de regalo para cazadores, las personas no despertadas también podían utilizar las pociones de vitalidad, por lo que eran populares. Por lo visto, eran regalos caros y útiles que convenía guardar en casa para una emergencia.
Antes de mi regresión, las pociones de resistencia eran el producto más popular como regalo. Sobre todo en las casas donde había estudiantes preparándose para los exámenes de ingreso.
—¡Es Park Yerim!
Gritó alguien. Al escucharlo, ella sonrió y agitó la mano.
—Es verdad. También está el líder del gremio Haeyeon.
—¿Eso que lleva Han Yoojin alrededor del cuello no es un monstruo?
—¡Unnie, estuvo increíble! ¡Fue la mejor!
Pero ¿por qué la llamaba unnie?
—…Parece que ya está en preparatoria.
—Ahjussi, cuando una mujer es genial, todos la llaman unnie. Y yo soy bastante genial.
¿Ah, sí? Bueno, sí que era genial.
Quizá debido al efecto del enfrentamiento entre Corea y Japón, la mayor parte de la atención de la gente se concentraba en Yerim. Yoohyeon también había destacado al eliminar una gran cantidad de monstruos de clase SS, pero existía una gran diferencia entre haber visto el combate directamente por televisión y no haberlo visto. Además, contemplar cómo una ciudad entera se derretía tampoco era una escena que pudiera recibirse con admiración pura. Por suerte, la gente no parecía sentir miedo antes que nada.
—Primero tenemos que comprar los sets de regalo de la mejor calidad. Dicen que las unidades son limitadas. También compraremos sets de pociones para las personas no despertadas.
Pensaba enviarles carne de res coreana y sets de pociones a los empleados no despertados. Ya había encargado la carne en unos grandes almacenes. Quería ir a comprarla personalmente, pero seguramente ya habría mucha gente y sería una molestia llevar conmigo tanto a Yoohyeon como a Yerim.
Incluso ahora, las personas no despertadas y los despertados de rango bajo se apartaban poco a poco de nuestro camino. Yerim estaba bien, pero mi dongsaeng seguía muy molesto porque yo hubiera salido y tenía una expresión gélida.
—Líder del gremio, relaja un poco tu aura. —Yerim, que me sujetaba del brazo, le dio un golpecito a Yoohyeon—. Aunque sea molesto, contrólela un poco. ¿O acaso no puede hacerlo? A mí se me da muy bien.
—No pienso permitir que se acerquen a mi hyung. —dijo Yoohyeon en voz baja.
Después recorrió los alrededores con una mirada todavía más fría.
—Sí, sí. Compremos todo rápido y vámonos. ¿Ustedes no tienen nada que comprar?
—Nada de lo que venden aquí me parece lo bastante bueno. —dijo Yerim, encogiéndose de hombros. Después añadió en voz muy baja—: Tengo que ahorrar dinero.
—También tienes los objetos de Myeongwoo.
—Sí, pero esta vez la Asociación de Cazadores también me concedió prioridad sobre los artículos de clase S de las subastas. Dijeron que fue por elevar el prestigio nacional. Pero como solo es prioridad…
Por supuesto, todavía necesitaba dinero para comprarlos. Si tenía prioridad, ¿podía comprarlos por una cantidad equivalente a una vez y media el precio mínimo de la subasta? Era un derecho del que podía sacar provecho si elegía bien.
—Si ves algo que te guste, pídeme lo que quieras.
—No hace falta.
—Dije que utilicé tu habilidad. Déjame recompensarte por eso.
—Entonces, bueno… Pero de verdad que las cosas de aquí ya no me interesan. En lugar de eso, ¡prometa concederme otro favor en el futuro!
—De acuerdo. Solo tienes que decirme lo que quieras.
***
Subimos al sexto piso para comprar los sets de regalo de mejor calidad.
Había relativamente pocas personas en el sexto piso, pero estaba abarrotado en comparación con la última vez que había venido. Se veía a personas vestidas con trajes impecables ir de un lado a otro con cajas envueltas en las manos.
—Bienvenidos. Soy Ki Yoonseo, el encargado del sexto piso del centro comercial para cazadores.
El encargado me saludó cordialmente.
—Cuánto tiempo, director Han.
¿También nos había atendido esta persona la última vez? Al igual que entonces, nos condujo hasta una pequeña sala de recepción con paredes de cristal. Yerim salió revoloteando porque quería echar un vistazo a las cosas.
Colocaron sucesivamente tres tipos de sets de regalo sobre la mesa.
—Este producto está compuesto por pociones de vitalidad de grado alto, pociones de maná y antídotos. Estos dos solo difieren en la cantidad, mientras que el último está dirigido a personas no despertadas y no incluye pociones de maná. Por lo general, existen restricciones para vender o regalar pociones destinadas a personas no despertadas, pero las han levantado exclusivamente durante este Chuseok.
La medida existía para impedir que las familias de los grandes conglomerados acapararan las pociones. Aunque fuera una oferta limitada a Chuseok, habían incluido pociones de grado alto en los sets de regalo. ¿Acaso habían acumulado una cantidad considerable de pociones durante ese tiempo? En lugar de hacer esto, bajen los precios.
—Y este es un producto un poco especial.
El encargado colocó cuidadosamente sobre la mesa un pequeño frasco de tono plateado.
—Es un tónico reconstituyente lanzado en el extranjero y resulta especialmente eficaz para las personas no despertadas. Por supuesto, también es bueno para los despertados con estadísticas bajas. Se recomienda para quienes tengan estadísticas de clase D o inferiores. Por encima de eso, no tiene demasiada utilidad.
—¿Un tónico reconstituyente? —Yoohyeon inclinó la cabeza con curiosidad.
Cuando le expliqué que era algo parecido a una medicina fortalecedora, contempló el pequeño frasco con seriedad. Al ver que Yoohyeon mostraba interés, el encargado comenzó a explicar con entusiasmo algo acerca de los subproductos de las mazmorras y no sé qué más relacionado con los sanadores. Así que poco a poco también comenzaban a aparecer productos como aquel.
«El problema eran las sustancias narcóticas».
Pero no podía ocuparme incluso de cosas así. Tal como había dicho Moon Hyuna, tanto las bombas como las drogas ya existían. Al menos debía ayudar al jefe Song para que en Corea pudieran controlarlas adecuadamente.
¿Qué haría con el regalo del jefe Song? Tampoco podría ser carne de res coreana. ¿Debería regalarle jamón? Sería mejor que el atún, ¿verdad? Si hiciera lo que de verdad quería, llenaría su congelador con carne de res coreana…
—Ah.
Más allá de la pared de cristal vi un rostro conocido. Era Song Taewon. Dicen que si hablas del tigre, aparece; ni siquiera había terminado de pensar en él y ya había venido.
¿Se encontraría casualmente en la Asociación de Cazadores? El jefe Song rodeó la pared y entró en la sala de recepción.
—¿Podría hablar con usted a solas un momento?
Ante las palabras que Song Taewon me dirigió, Yoohyeon frunció el ceño de inmediato. Yerim también había regresado sin que me diera cuenta y se colocó junto al sofá donde estaba sentado, como si me protegiera.
—Sí. No tendremos que ir muy lejos, ¿verdad?
—Las salas privadas de este lugar cuentan con buen aislamiento acústico y un sistema de seguridad fiable.
Cuando me levanté, Yoohyeon también se puso de pie. Yerim, por supuesto, nos siguió de cerca. Delante de la puerta de la sala privada, Song Taewon se volvió hacia las dos personas que me habían seguido.
—Por favor, esperen un momento.
Las miradas de ambos se afilaron inmediatamente. Antes de que Yoohyeon pudiera abrir la boca, me adelanté.
—Estaré justo aquí al lado. Esperen solo un momento.
Dejando de lado otros asuntos, existía la posibilidad de que hablara sobre Sung Hyeonjae. Habíamos decidido mantener en secreto su estado, así que, aunque Yoohyeon ya lo supiera, no podíamos hablar de ello delante de Yerim.
—Exactamente cinco minutos.
—Dame diez.
—No.
—Oye…
Después de tranquilizar a ambos, entré en la sala privada. Salvo por el grosor de la puerta, era una sala de recepción lujosa. Más o menos podía adivinar para qué quería hablar conmigo.
—¿Es por mi habilidad?
—Sí.
Caminé hacia el sofá, pero Song Taewon no se movió ni un poco. Al final, yo también me limité a permanecer de pie y abrí la boca.
—Solo puedo utilizarla durante muy poco tiempo, así que no tiene que preocuparse.
—Aun así, es de clase S. Es necesario comprobarlo con exactitud.
—¿Comprobarlo? Mmm, ¿qué hacemos? Ahora mismo no puedo utilizarla. —Lo miré y sonreí—. De verdad puede fingir que simplemente no existe. Ni siquiera yo puedo utilizarla salvo que mi vida corra peligro. Y es natural que sea así.
Me quité las gafas de sol. Como si hubiera notado que algo no estaba bien, Song Taewon frunció ligeramente el ceño. Después desactivé la habilidad de Maestro.
En un instante, todo quedó sumido en la oscuridad. Cuando desaparecieron al mismo tiempo tanto la visión como la detección térmica, mi cuerpo se tambaleó por reflejo. Intenté recuperar el equilibrio, pero choqué de golpe contra el sofá. Sentí que una mano me sujetaba rápidamente.
—¡Shhh!
—Estoy bien, Velare.
—Sus ojos…
—Sí, no puedo ver. Es algo temporal. Esto es lo que ocurre cuando fuerzo demasiado la habilidad. Como mis estadísticas son de clase F, mi cuerpo no puede soportarla.
Tras un breve silencio, escuché un corto suspiro sobre mi cabeza. Song Taewon me ayudó a enderezarme.
—Entiendo. Ciertamente, no será necesario modificar su rango.
—En mi situación actual, ya sería una suerte que no me lo redujeran.
Tanteé alrededor de mi cuello, volví a utilizar la habilidad de Maestro sobre Velare y me puse las gafas de sol. El rostro de Song Taewon estaba rígidamente endurecido.
—El jamón es mejor que el atún, ¿verdad? ¿Y si dejo en secreto carne de res coreana en su casa…?
—No puede hacerlo. Como la comprobación ha terminado, me retiraré…
De una manera poco propia de él, dejó la frase inconclusa. Parecía que quería decir algo más, pero, después de vacilar, cerró la boca y se dio la vuelta. Pensé en detenerlo, pero decidí no hacerlo.
—Gracias por ayudarnos en aquel momento. —La mano de Song Taewon, que estaba a punto de abrir la puerta, se detuvo.
—El líder del gremio Seseong también está a salvo. A estas alturas seguramente estará durmiendo tranquilamente. Yo también estaré bien después de descansar un poco.
—…Sí.
Abrió la puerta y salió. Al mismo tiempo, Yoohyeon y Yerim irrumpieron juntos en la habitación.
—¿Estás bien?
—¿No ocurrió nada?
—Por supuesto que estoy bien. ¿Qué clase de persona creen que es el jefe Song?
Ante mis palabras, ambos pusieron expresiones ambiguas. ¿Qué diablos pensaban de él?
—En cuestiones oficiales es digno de confianza, pero…
—Es un ahjussi funcionario público que se esfuerza por parecer severo.
Bueno, los dos tenían razón.
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