Al ver al pollito llorar tan lastimeramente, You XiaoMo se quedó atónito.
Unos segundos después, una mano agarró al pollito. Su dueño lo lanzó sin contemplaciones a Pi Qiu. Pi Qiu, resignado, tuvo que limpiarle la arcilla del pico. Solo entonces el pollito dejó de llorar.
Ling Xiao los fulminó con la mirada: —¿Qué hacen ahí parados? ¡Dense prisa y caven!
Los cinco se pusieron manos a la obra de inmediato.
You XiaoMo suspiró. Efectivamente, Ling Xiao tenía más autoridad que él, su propio maestro, y hacía tiempo que se había acostumbrado a ello.
El pollito no se unió al equipo. Quería ir a la cabeza de su maestro, pero al ver la arcilla amarilla pegada en su pelo, abandonó la idea y volvió a la cabeza de Pi Qiu, fijándose en ella como si formaran un solo cuerpo.
Con la ayuda de los cinco, el trabajo fue más rápido.
No tardó en tener un montón de decenas de pequeños cristales amarillos a su lado. Entonces, dio la orden de parar.
Excepto Ling Xiao y el pollito, que estaban impecables, todos los demás se habían convertido en muñecos de barro. Sobre todo You XiaoMo, que tenía la cara casi cubierta de arcilla. Al final, Ling Xiao los envió a todos a su espacio para que se limpiaran. Allí había un pequeño lago de agua corriente.
Cuando salieron, Ling Xiao ya había salido del mundo de arcilla amarilla.
El pollito, que había estado con él, estaba quieto y obediente sobre su hombro. Seguramente le gustaría usar la cabeza de Ling Xiao como nido, pero no se atrevía.
Al ver al pollito de repente tan tranquilo, You XiaoMo se sintió incómodo, porque siempre era tan ruidoso cuando lo veía.
She Qiu y los demás también salieron. You XiaoMo, esta vez, no pensaba volver a meterlos en el espacio. A partir de ahora, cada uno se valdría por sí mismo.
Lan Qiu, que había permanecido en silencio, habló de repente: —Maestro, cuando salgamos, tengo un asunto que atender. ¿Podría ausentarme un tiempo?
—¿Qué asunto? —preguntó You XiaoMo. No esperaba que Lan Qiu fuera el primero en responderle.
Lan Qiu dijo: —Quiero volver a mi tierra natal a echar un vistazo. —Las bestias de los Siete Pecados solo existían en el Continente Tongtian, así que su hogar estaba allí. Hacía muchos años que no volvía. Quería saber cómo estaban sus otros seis hermanos.
You XiaoMo aún no había respondido cuando el pollito, de repente, se levantó vuelo.
—¡Chirp, chirp!
You XiaoMo parpadeó, desconcertado.
El pollito daba vueltas, nervioso.
Ling Xiao intervino: —Entonces, llévate también a este pollo.
You XiaoMo y los demás lo miraron fijamente. «¿Acaso querías deshacerte de él?»
Ling Xiao dijo con calma: —Su tierra natal también está en Xi Jing. Además, todo Fénix Demoníaco Ancestral debe volver a su clan para recibir la herencia. Este pollo tiene una sangre muy pura. Si puede regresar al clan de los Fénix Demoníacos, es muy probable que en el futuro herede el Valle del Fénix Demoníaco.
«Este pollo, este pollo… y resulta que era un Fénix Demoníaco.»
You XiaoMo abrió la boca de par en par.
Ling Xiao dijo con tono tranquilo: —Es tu bestia contratada.
You XiaoMo comprendió al instante lo que quería decir. Lo miró con aún más incredulidad. El pollito era su bestia contratada. Si en el futuro heredaba el Valle del Fénix Demoníaco, sería como tener todo el valle metido en su bolsillo.
Una idea tan previsora y tan astuta sólo podía ocurrírsele a Ling Xiao.
El pollito y You XiaoMo tenían un vínculo contractual. Así que, aunque se separaran, podrían sentir la presencia y el aura del otro. Lejos de distanciarlos, los uniría más.
Lo del pollito con sus “chirp, chirp” de antes era porque quería volver al Valle del Fénix Demoníaco. Aunque acababa de nacer, los Fénix Demoníacos tienen una conexión innata entre ellos. Había sentido que el valle lo llamaba.
Xi Jing era un mundo habitado por bestias demoníacas. las Cuatro Bestias Divinas, las bestias de los Siete Pecados, el padre de Yin Ge, el Rey Serpiente de Nueve Cabezas… Todos ellos vivían en Xi Jing.
En realidad, Ling Xiao ya había pensado en esto desde que supo la especie del pollito. Al llegar al Continente Tongtian, esa idea se le había pasado por la cabeza varias veces. Pero como la fuerza del pollito no era suficiente y ellos no podían acompañarlo al Valle del Fénix Demoníaco, lo habían ido aplazando.
Hasta ahora. Que Lan Qiu propusiera volver a su tierra natal, Xi Jing, le pareció una buena oportunidad.
Aunque la fuerza de Lan Qiu aún no era suficiente, con solo acompañar al pollito hasta Xi Jing, la gente del Valle del Fénix Demoníaco vendría a buscarlos.
Lan Qiu aceptó sin dudar. Era una buena oportunidad para ganarse el favor del Valle del Fénix Demoníaco.
Así quedó decidido el destino del pollito.
—Antes de que el pollito se vaya, voy a ponerle un nombre. No podemos seguir llamándolo pollito siempre. Es un Fénix Demoníaco Ancestral. Eso le bajaría el estatus —dijo You XiaoMo de repente.
En cuanto dijo esto, excepto el pollito, que no se enteraba, todos los demás miraron a You XiaoMo.
Sus expresiones eran variadas, pero transmitían el mismo mensaje: ¿Acaso llamar “She Qiu”, “Xiao Hei”, “Mao Qiu”, “Pi Qiu”, “Lan Qiu” no les baja su estatus?
En medio de su silencio, el pollito no paraba de hacer “chirp, chirp” contento. Hacía tiempo que le parecía que “pollito” no le hacía justicia. Ya había querido cambiarlo, pero como no podía hablar, su lenguaje de pájaro era ignorado por completo.
You XiaoMo fingió no ver sus expresiones y dijo, señalando al pollito: —Mira, mira, está feliz.
Todos pusieron los ojos en blanco al unísono. Ellos, en su momento, sin saberlo, también habían caído en la misma trampa. ¡Cómo se arrepentían!
—¿Chirp? —El pollito notó que la atmósfera era extraña.
You XiaoMo se volvió hacia Ling Xiao: —¿Tú qué nombre crees que le vendría bien?
El pollito miró a Ling Xiao con una expectación infinita.
Ling Xiao soltó dos palabras con total frialdad: —Hun Qiu [1].
You XiaoMo: —…
El pollito: —…
She Qiu y los demás pensaron al unísono: «Maestro, nos equivocábamos. ¡Tú eres, sin duda, el más bondadoso!»
En ese momento, se sintieron inmensamente afortunados de que quien les hubiera puesto nombre no fuera el señor Ling Xiao. Si hubieran tenido que cargar con un nombre así, no se habrían atrevido a salir en la vida.
Ling Xiao continuó: —Basta de charla. Ahora, a lo importante.
Las expresiones de todos se tornaron serias de inmediato.
En lo profundo del palacio subterráneo, en una sencilla cámara de piedra, había en el centro una amplia plataforma de medio metro de altura. Sobre la plataforma yacía, en silencio, una roca de un metro de tamaño. Su superficie brillaba con tres colores: negro, rojo y dorado. Era una roca refulgente, de vivos colores, que desprendía una potentísima vibración de energía espiritual.
Al cabo de un rato, la puerta de la cámara se abrió desde fuera. Entraron dos personas, un anciano y un joven. Eran You Ming y You Qingshan. Por alguna razón, solo ellos dos habían llegado hasta allí.
—Anciano Ming, ¿estás seguro de que es aquí? —preguntó You Qingshan, recorriendo la cámara con la mirada. Solo vio la roca sobre la plataforma, nada más. Empezó a dudar.
—No debería haber error —dijo You Ming. En realidad, tampoco estaba muy seguro. Sobre todo al ver lo sencilla que era la cámara. No había ni rastro de la Bestia Devoradora de Metal.
You Qingshan se acercó a la plataforma y, frunciendo el ceño, observó la roca: —Anciano Ming, ven a ver. ¿Dentro de esta roca no hay algo extraño?
You Ming se acercó rápidamente. Como la roca tiraba a un color dorado oscuro, no se veía bien. Pero, con su agudeza visual, alcanzó a ver una silueta borrosa. Sus pupilas se contrajeron de golpe. Se quedó mirando fijamente esa silueta durante más de diez segundos. Luego, con voz temblorosa, dijo: —Es… es la Bestia Devoradora de Metal. Sí, ahí dentro está la Bestia Devoradora de Metal.
Un torrente de alegría inundó el rostro de You Qingshan. Emocionado, estaba a punto de lanzarse a observarla de cerca cuando, de repente, la roca ¡crac! se agrietó.
—¡Cuidado! —exclamó You Ming, alterado.
You Qingshan, sin dudar, retrocedió a toda velocidad. Pero fue un paso más lento. La Bestia Devoradora de Metal, en un instante, rompió sus ataduras. Salió disparada de su interior como un rayo y se estrelló contra el pecho de You Qingshan. Un chorro de sangre brotó de su boca. Tras herirlo, la bestia huyó de la cámara.
—No te preocupes por mí. ¡Persíguela!
You Ming iba a examinar sus heridas, pero al oír esto, no dudó más. Salió tras la bestia.
You Qingshan se limpió la sangre de la comisura de los labios. Un destello de ferocidad brilló en sus ojos. Por suerte, por precaución, había cubierto sus puntos vitales con una capa de defensa. Si no, ahora no estaría escupiendo sangre, sino gravemente herido.
Respiró hondo y, siguiendo las marcas que You Ming dejaba a su paso, se lanzó tras él.
La Bestia Devoradora de Metal era como una escurridiza anguila. Aunque su fuerza no era rival para You Ming, su velocidad era increíble. Por dondequiera que You Ming la persiguiera, parecía saberlo de antemano y huía. Hizo dar vueltas a You Ming por todo el palacio. Finalmente, la descubrieron algunos que habían seguido las huellas.
—¡La Bestia Devoradora de Metal! ¡He encontrado la Bestia Devoradora de Metal!
Quien la vio se llenó de alegría. Alguno incluso se puso a gritar, atrayendo a más gente.
—¡Maldición! —maldijo You Ming, con el rostro desencajado. Quería capturar a la bestia a escondidas, y ahora todo el mundo lo sabía.
Cuantos más lo supieran, peor para él. Pronto llegarían los de la Alianza Cang y los demás. Entonces, sus oportunidades serían aún menores. Tenía que atraparla antes de que llegaran.
Cuando la figura de You Ming desapareció, el que había gritado antes esbozó una sonrisa fría hacia donde se había ido.
¿Quería quedarse con la Bestia Devoradora de Metal para él solo? ¡Ni hablar!
Si él no podía tenerla, el Clan Sangre Bermellón tampoco.
Nota de traductora:
[1] Hun Qiu: Bola Infame
混 (hùn) → Confuso, revoltoso, infame (también puede significar “bastardo” o “canalla” como insulto)
球 (qiú) → Bola, esfera
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