—¡Oye, de verdad están increíbles! ¡Se ven geniales! ¡Qué bonitos!
Cuando aplaudí y expresé mi admiración, Yoohyun y Yerim sonrieron ampliamente al mismo tiempo. A los dos les quedaba bien cualquier cosa, pero el hanbok realmente parecía hecho para ellos. Por parte de Haeyeon habían insistido enérgicamente en que el hanbok de Yoohyeon debía llevar un kwaeja en lugar de un baeja, ¡y también un cinturón con borlas! Por lo visto, también había partidarios del dopo, el dapho y el cheollik, pero el kwaeja había ganado. Sin duda le quedaba mejor que un hanbok masculino común.
En cuanto al hanbok de Yerim, habían mostrado más entusiasmo por la combinación de colores que por el diseño. En particular, los partidarios de utilizar tonos azules se enfrentaron en igualdad de condiciones con quienes opinaban que aquello sería demasiado predecible.
Al final, después de colocar una hilera de hanbok delante de Yerim, eligieron una falda color jade semejante al agua cristalina y helada, junto con un jeogori blanco bordado.
—Hace muchísimo tiempo que no me pongo un hanbok. —Yerim rio mientras sujetaba y agitaba el borde de la falda—. Los que utilizaba en la primaria se me quedaron pequeños, así que los tiré todos.
—Este también se te quedará pequeño enseguida, ¿no? El próximo año tendremos que mandarte a hacer otro.
—Qué desperdicio.
—¿Qué tiene de desperdicio? Es una prueba de que estás creciendo bien.
Incluso cuando terminara de crecer, sería bueno que, de ser posible, mandar a hacer ropa nueva cada año. No era como si nos faltara dinero, así que no había necesidad de ahorrar en cosas como aquella.
—Nuestro Peace también se ve muy lindo. Peace, sopórtalo solo esta vez.
—Kkeuung.
Vestido con un jeogori, Peace gimió con descontento. Aun así, no rasgó la ropa ni hizo nada parecido. La jefa Kim había patrocinado su hanbok.
Era un jeogori holgado, confeccionado para que no resultara incómodo, pero parecía sentirlo aparatoso a diferencia de la corbata.
—Te lo quitaré en cuanto terminemos de grabar.
—No es necesario. Está exagerando. —dijo Yoohyeon con indiferencia—. Si de verdad no le gustara, él mismo lo quemaría. Solo está actuando como un niño mimado, así que no le hagas caso.
—Así es. Es como Han Yoohyeon cuando finge no tener manos ni pies delante de ahjussi.
¿Yerim también se había puesto de parte de Yoohyeon…? ¿O estaba provocándolo? De cualquier modo, tenía razón, pero aun así consolé a Peace y lo abracé.
—Chirpie, tú también ven aquí.
—¡Chip!
Chirpie solo llevaba una horquilla tteoljam. Era una lástima, pero no había nada que pudiéramos ponerle a Velare.
—Se nos hará tarde. Vámonos.
Después de pedirle a Hodu que cuidara bien la casa, partimos hacia la estación de televisión.
Como no podíamos recorrer todas las estaciones grabando saludos por la festividad, elegí personalmente una. Escogí la que había difundido menos rumores maliciosos antes de mi regresión. Ahora todos eran extremadamente amables conmigo, pero aun así parecía que me resultaría difícil llegar a apreciar a las estaciones de televisión.
Incluso en ese momento, si daba un paso en falso, se abalanzarían inmediatamente sobre mí.
Si por alguna remota casualidad perdiera todas mis habilidades especiales, era evidente que comenzarán a decir cosas como que, al final, alguien de clase F seguía siendo de clase F. Aunque, antes que mi rango, simplemente era una persona común.
—Últimamente siento que pertenezco a una estación de televisión y no a un gremio. Vengo a trabajar aquí todos los días.
Yerim parecía haberse encontrado con alguien conocido, pues agitó la mano y dijo:
—¡Hola, unnie! —Después continuó—: Pero, como esperaba, ser cazadora es más apropiado para mí que ser celebridad.
—¿Ser celebridad tampoco estaría mal, no?
Sobre todo porque sería una profesión segura, sin riesgo de que corriera peligro.
—Es divertido a su manera, pero también resulta agobiante. ¡Lo más liberador y divertido es hacer explotar cosas dentro de las mazmorras!
Yerim habló mientras agitaba ampliamente los brazos. Era cierto que las grabaciones de anuncios y las entrevistas no terminaban a la primera y tenían que repetirse. Con la personalidad de Yerim, era comprensible que le resultaran frustrantes y aburridas.
—Ahjussi, ¿le interesa?
—¿Qué?
—Ser una celebridad.
¿Pero qué clase de ocurrencia absurda era aquella? ¿Por qué iba a convertirme yo en una celebridad? Ante las palabras de Yerim, incluso Yoohyeon se volvió para mirarme.
—¿Acaso sugeriste que grabáramos el saludo festivo porque tú también querías aparecer, hyung? No podrías dedicarte a ello de manera profesional, pero podrías grabar anuncios…
—No. Oye, los rechacé todos. ¿Cómo voy a…?
—Creo que se le daría bien actuar.
—No lo haré. Tampoco podría. Y, por encima de todo, ¿por qué me elegirían a mí teniendo a ustedes dos?
Si alguien debía hacerlo, Yoohyeon y Yerim eran perfectos. Bastaba con colocarlos delante de una cámara para crear una buena imagen. Noah-ssi era literalmente deslumbrante y Sung Hyeonjae también. En cuanto al jefe Song… Decían que actuaba fatal.
Sung Hyeonjae parecía que también sería bueno actuando. Moon Hyuna sería perfecta para una película de acción. Si apareciera junto con el jefe Song, ¿no sería todo un deleite para la vista?
—Olvídense de mí. Creo que tú te verías genial grabando un anuncio, Yoohyeon.
—Vamos, Han Yoo… El líder del gremio no podría grabarlo. Tal vez si ahjussi sostuviera la cámara y se encargará de dar las instrucciones, ayudarlo, coordinar su ropa y todo lo demás.
—Si hyung lo desea, lo grabaré.
—No quiero que lo hagas a la fuerza.
—A mí no me importa.
—Ah, otra vez está fingiendo inocencia. Peace, tú también debes sufrir mucho por tener un dueño como él.
—Kiaang.
Conversamos de cosas triviales mientras nos dirigimos a la sala de espera. Como faltaba muy poco para Chuseok, vimos a algunas personas vestidas con hanbok. Cuando distinguí a una celebridad atractiva, aunque no tanto como Yoohyeon, de repente recordé a Park Hayul. Me preguntaba si habría regresado al país por la festividad. Yoon-Yoon también debía pasar Chuseok en casa, pero no se había puesto en contacto ni una sola vez.
No mucho después de que llegáramos a la amplia sala de espera, apareció Myeongwoo y Moon Hyuna lo acompañaba.
—¿Moon Hyuna también grabará un saludo por la festividad?
—Ya lo grabé en otra estación. Me dijeron que me pusiera una peluca y un bonito conjunto de falda y jeogori, así que los mandé al diablo y me puse un dopo.
—Quizá ni siquiera lo transmitan.
Moon Hyuna se pasó una mano por el cabello teñido de rojo mientras hablaba. Seguramente no impedirían la transmisión solo por una cosa así. Aunque, si las personas que respaldaban al gremio Breaker se oponían, tal vez no lograría aprobarse.
—Pasé por aquí porque tenía que reunirme con el señor Herrero y acabé haciendo de su conductora. Te ves muy bonito, director Han.
—No es para tanto. Solo es un hanbok.
—¡Unnie, tú también deberías haber venido con un hanbok!
—Seguro que la estación está llena de hanbok. ¿Quieres que vaya a cambiarme?
—Sí, tomémonos una selfi juntas.
—De acuerdo. —Moon Hyuna salió de la sala de espera.
—¿Noah no vino contigo?
Myeongwoo asintió mientras se sentaba en el sofá. El hanbok le quedaba mejor de lo que había esperado. Siempre había tenido un aspecto confiable, pero ahora parecía todavía más firme.
—Creo que vendrá en Chuseok, pero parece tener muchas cosas en las que pensar. Me pidió que te agradeciera el regalo de su parte. Hoy no llevas gafas de sol.
—¿Quién se pone gafas de sol con un hanbok?
Lo dije a la ligera, fingiendo que no ocurría nada. No se habrá dado cuenta, ¿verdad? Todavía no había recuperado la vista por completo, pero podía distinguir las siluetas generales. Como además recibía la ayuda de Velare, incluso Yoohyeon y Yerim dijeron que, a primera vista, era difícil darse cuenta de que tenía problemas de visión.
—Me alegra pensar que nos reuniremos todos durante Chuseok.
Lo dije mientras observaba discretamente la reacción de Myeongwoo. No podía entrometerme en los problemas familiares de otra persona, pero aun así me preocupaba.
Myeongwoo parecía estar bien, pero, dada la época del año, me inquietaba que pudiera sentirse un poco solo.
—Con el tiempo, quizá se unan más personas. Aunque algunas también se marcharán.
—Yo no me marcharé.
Yoohyeon lo afirmó con firmeza de inmediato, como si hubiera estado esperando la oportunidad. Yerim lo reprendió diciendo que ya lo sabían sin necesidad de que hablara.
—A mí todavía me falta muchísimo. Sí quiero experimentar cosas como salir con alguien, pero todos no son más que niños.
—Yerim, tú también eres una niña. Si alguna vez aparece alguien que te guste, tráelo a casa. Solo le veré la cara. No, incluso basta con que me digas discretamente su nombre.
—¿Y luego investigará sus antecedentes?
—No lo haré. ¿Por qué iba a investigarlo…?
Aunque sí lo haría. Por supuesto, sería en secreto.
Me limitaría a comprobarlo discretamente sin que se diera cuenta. Yerim todavía era joven, así que debía tener cuidado. Cuando fuera adulta… No, cuando se graduara de la universidad, ya no sería asunto mío intervenir, pero ahora necesitaba protección. Sobre todo porque, al ser famosa, había grandes posibilidades de que se le acercaran tipos extraños.
—No les pido demasiado. Me refiero a ustedes dos. La principal prioridad es que esa persona, sea quien más los ame. ¡En eso no pienso ceder jamás! También debe tener buen carácter. Al menos debe alcanzar un nivel normal. No puede ser alguien temperamental que se enfade por cualquier cosa. ¡Sobre todo, la violencia es absolutamente inaceptable! ¡Me opondré hasta la muerte a alguien así!
—Somos cazadores de clase S.
—Aun así, no puede ser. Además, ninguno de los dos puede salir con alguien mucho mayor. ¿Diez años de diferencia? ¿De verdad no tiene conciencia? ¿Doce años? Si tienen cincuenta y sesenta y dos, podría esforzarme en entenderlo. ¿Más de quince años? Que se muera y reencarne.
¿Haber vivido el doble que Yerim? Tendría que matarlo.
Aunque ambos fueran adultos, alguien de treinta y cinco con una persona de veinte… También tendría que matarlo. El simple hecho de decidir seducir a una niña era un crimen. Tendría edad para ser su tío. En los viejos tiempos, casi tendría edad para ser su padre. Por supuesto, era imposible que Yerim tuviera estándares tan bajos, pero incluso imaginarlo hacía que me hirviera la sangre.
—Entonces, ¿qué hay de ti, Yoojin? —preguntó Myeongwoo de repente.
—…¿De mí?
—Sí, de ti. A veces surge el tema cuando nos reunimos para almorzar. Nos preguntamos por qué el director Han no tiene pareja.
—¿Qué? ¿Pero por qué yo?
—Naturalmente, tú eres un tema de conversación mayor que los niños. Aunque quizá todavía seas un poco joven para casarte, ya tienes edad suficiente para hacerlo. Además, como tus estadísticas son de clase F, te resultaría sencillo salir con una persona no despertada o con un despertado de rango bajo.
No era imposible que un cazador de rango alto saliera con alguien no despertado, pero sí existían ciertas barreras. Aun así, ¿por qué hablaban de mí? El más urgente era Sung Hyeonjae, ¿no? El jefe Song también tenía edad para casarse.
—No tengo ningún interés particular en casarme…
—¿Qué ocurre? ¿También te están fastidiando para que te cases, director Han?
Moon Hyuna abrió la puerta de golpe mientras hablaba. Los bordes de su dopo se mecieron al ritmo de sus firmes pasos. Aunque llevaba un peinado bastante moderno, le quedaba extraordinariamente bien.
—Pensar en reunirme con toda mi familia también me resulta agobiante. ¿Acaso una se muere por no casarse?
—¿También hay personas que se atreven a fastidiarla con eso, Moon Hyuna?
—La única que me lo dice directamente a la cara es mi madre, pero, como tengo buen oído, termino escuchando cosas que no necesito oír. Es molesto poder escuchar todo lo que les susurran a mis padres. Entonces, ¿el director Han tiene una relación secreta o algo así?
—Ah, si sabe perfectamente que no tengo ninguna.
¿Qué relación ni qué nada? De verdad.
Moon Hyuna acercó una silla, se sentó y apoyó los codos en la mesa y la barbilla sobre las manos. Después me miró con una amplia sonrisa.
—Aunque supongo que también te resultaría difícil casarte por culpa del joven maestro, director Han.
—Todo lo demás de Yoojin está bien, pero ese sí que es su mayor problema.
—Tiene razón, señor Herrero. Aun así, no te desanimes demasiado, jefe Han. Si alguna vez encuentras a alguien con quien quieras salir, haz una confesión sincera: “Prácticamente soy un viudo con un niño al que tendré que cuidar toda la vida”. Seguro que habrá alguien que lo acepte. Incluso los viudos de verdad se casan sin problemas si tienen suficiente dinero.
…No voy a casarme. Dije que no lo haría.
—¿Cree que bastaría con decir que tiene un niño? Estamos hablando de Han Yoohyeon. Ahjussi tendrá suerte si no arruina su boda.
—A mí me basta con que hyung sea feliz.
Ante las palabras de Yoohyeon, Yerim entrecerró los ojos.
—Quiero saber la verdad: un cazador de clase S y la pareja de su hyung. ¿Por qué el cazador H envió silenciosamente y en secreto al extranjero a A, la pareja de su hyung? Algunos afirman que se trató de un crimen pasional que terminó saliendo mal. “Amaba a la pareja de su hermano”. ¿Será cierto? Sin embargo, hay algo extraño: en contra de los rumores, después de que A se marchara al extranjero, el cazador H no volvió a reunirse con A ni una sola vez. Por el contrario, se dice que permaneció pegado al lado de su hyung, comportándose como un zorro seductor.
—…¿Qué estás haciendo, Yerim?
—Una predicción del futuro. Con lo bien que se me da, ¿por qué no consigo una habilidad?
Ja, ja. Me reí y me volví hacia Myeongwoo.
—Pero nuestro señor Herrero tampoco debe de quedarse atrás. Incluso he oído que recibe propuestas para citas matrimoniales.
Las miradas de Moon Hyuna y Yerim también se apartaron de mí y se dirigieron hacia Myeongwoo.
Si iba a morir, tenía que llevarme a alguien conmigo. Como correspondía a una festividad, indaguemos un poco en la vida amorosa de un amigo.
***
Como solo debíamos dar un breve saludo festivo, la grabación terminó rápidamente. La estación quería aprovechar la oportunidad para conseguir también una entrevista, pero, después de vacilar, recibieron una mirada de Yoohyeon y retrocedieron sobresaltados. Aun así, terminaron poniendo varias tarjetas de presentación en mis manos.
«Tendré que hacer al menos una transmisión sobre los kinseugsu».
Podría mostrar a Blue y Comet después de su crecimiento, además de las nuevas crías de monstruo, y aprovechar para anunciar los muñecos. Recordé a la jefa Kim Hayeon, que se había lamentado porque no habían tenido tiempo suficiente para lanzar una edición limitada de Chuseok.
Seguramente durante el Año Nuevo Lunar saldrían a la venta Peace, Chirpie, Blue y los demás vestidos con hanbok.
Ya que habíamos salido utilizando hanbok, comimos juntos en un restaurante y terminamos de comprar los artículos necesarios para celebrar la festividad.
—Yoohyeon, te digo que podemos comprarlos ya preparados. ¿Por qué quieres hacerlos tú otra vez?
Intenté detenerlo, pero mi dongsaeng compró verduras para preparar guarniciones y también ingredientes para hacer otros jeon además del de carne. Al menos solucionamos lo demás con dinero.
—Oiga, ahjussi. Yo no sé utilizar ese papel que se pega.
—¿Te refieres al jibang? Si lo buscas, encontrarás instrucciones detalladas. También estaría bien que simplemente escribieras los nombres de tus padres en coreano. Más que la forma, lo importante es que pienses en tus padres y prepares la mesa para ellos.
Yerim asintió ligeramente. Permaneció en silencio mientras jugueteaba con la vajilla ceremonial. Parecía que tenía pensamientos algo complicados.
Después de comprar tantas cosas, el día anterior a Chuseok instalaron una cocina provisional en el jardín de la azotea. Aunque el sistema de ventilación era bueno, la comida desprendía mucho olor y, además, Peace soltaba demasiado pelo. Era la época de cambio de estación. Por suerte, Velare, que me servía como mis ojos, no tenía pelaje.
—¿Pelo las castañas? Las pelaré. Vi que las pelaban. ¡Déjenme pelarlas!
Yerim, a quien le habían prohibido freír los jeon, habló con aburrimiento.
—De acuerdo. Como hay muchas castañas, pelemos algunas para comerlas.
—¿Podemos comerlas ahora?
—Estamos preparando todo esto para que lo coman las personas. ¿Por qué no podríamos?
Yerim tomó rápidamente unas castañas y un cuchillo pequeño. La cáscara dura se desprendía con facilidad, como si fuera una hoja de papel. A su lado, Yoohyeon batía los huevos. Permanecer sentado y quieto hacía que se me retorciera el estómago.
—Yoohyeon… Déjame hacer algunos jeon. Al menos permíteme ensartar los ingredientes en las brochetas.
—No.
—¿No podría limitarme a cortar el tofu?
—Sí. No puedes.
—¡Yo quería preparar el jeon de carne!
—Cuando tus ojos se hayan recuperado por completo.
Eso equivalía a decirme que no lo hiciera. De verdad tendría que cuidarme bien hasta el Año Nuevo Lunar. Normalmente se comía sin quejarse todo lo que yo le preparaba, pero en cuanto mi estado de salud empeoraba, no me permitía hacer nada. Yerim también se puso de parte de Yoohyeon y me entregó una castaña, diciéndome que me limitara a comerla.
Aunque Yoohyeon sabía cocinar, era la primera vez que preparaba comida para una festividad, así que se confundió un poco en algunos momentos. Aun así, no tardó en comenzar a freír hábilmente los jeon.
Me sentí orgulloso de él, pero también… Yo quería hacer algunos…
—Han preparado mucho.
En ese momento, Myeongwoo apareció en el jardín de la azotea. Estaba acompañado por Noah.
—Hola, Yoojin.
Noah, a quien no había visto desde hacía tiempo, sonrió con un poco de timidez.
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