En otro frente, Devil, Luck y Nicholas quedaron atónitos al presenciar aquella impactante embestida. En especial Luck y Nicholas, que vieron cómo su carta secreta —la criatura asesina que habían invocado con tanto esfuerzo— se acobardaba y huía directamente de regreso a su mundo. La escena los dejó con una mezcla de incredulidad, desconcierto y una punzada de frustración. Al parecer, no había duda: ese calabozo sería su tumba.
—Ay… bueno —suspiraron resignados—, caer ante dos grandes maestros tampoco está tan mal. Aunque sigue siendo un fastidio… no es una pérdida total.
Ambos decidieron no resistirse más. Devil no tardó en reducir la integridad de sus mechas por debajo de la de ellos, sellando así el resultado.
La segunda ronda también fue una victoria para Sheng Yi y Devil.
Cuando todo terminó, la IA número 666 anunció el triunfo final de ambos. Estaba a punto de detallar sus recompensas y proceder con la teletransportación de los ganadores cuando Sheng Yi la interrumpió:
—¡Espera! IA 666, danos cinco minutos. Tengo algo que decirles a los del otro lado.
La IA 666 guardó silencio unos segundos, como si evaluara si debía concederle el permiso. Sin embargo, recordando que los dos aún tenían en sus manos el error de programación que los había enviado al calabozo equivocado, decidió no oponerse.
Los cuatro descendieron de sus mechas y, por primera vez, se encontraron cara a cara.
Luck y Nicholas observaron a los dos hombres que tenían enfrente. Eran tan apuestos como formidables, y aunque aún les quedaba la amarga sensación de haber perdido sus vidas virtuales, no pudieron evitar sentir un pequeño alivio.
Si la Tierra tiene saltadores tan poderosos, pensaron, las probabilidades de superar el nivel A final no están tan mal después de todo.
Mientras ellos suponían que Sheng Yi y Devil se habían acercado movidos por la incomodidad de haber ascendido “pisando los cuerpos de sus compañeros”, ya estaban pensando en decirles unas palabras de consuelo… cuando los vieron intercambiar una mirada, y al unísono, sacar de sus brazaletes una brillante moneda plateada.
Los dos perdedores se quedaron mirando aquellas monedas, completamente desconcertados.
Y en ese momento, Sheng Yi los miró con una sonrisa y dijo:
—Este es un objeto especial, se llama “la moneda del Presidente”. Tiene cierta probabilidad de permitirte salir directamente del submundo.
Al oír esas palabras, Luck y Nicholas comprendieron de inmediato lo que querían decirles: deseaban que usaran ese objeto para abandonar la misión y evitar así un final fatal.
Ambos se sintieron aliviados y emocionados ante la idea de no morir, pero enseguida se les cruzó por la mente que un artefacto capaz de salvarles la vida debía de ser extremadamente valioso. Dudaron, incapaces de aceptarlo con ligereza.
Sheng Yi notó su vacilación y, sin perder la sonrisa, explicó con calma:
—Este es nuestro segundo submundo de nivel B. Ustedes dos son muy fuertes.
No terminó la frase, pero Luck y Nicholas entendieron el resto sin necesidad de palabras.
Después de que Sheng Yi y Devil abandonaran el lugar, el sistema consideraría cumplidos los requisitos del Proyecto de Tránsito Planetario. A partir de ese momento, todos los participantes, hubiesen o no completado sus misiones, serían arrastrados al submundo de nivel A para la evaluación final. En aquel punto, la fuerza global de los competidores determinaría el destino de la Tierra. Por eso, tras los submundos de nivel B, se estableció que los perdedores serían eliminados: una medida extrema para depurar a los mejores.
Comprendiéndolo, Luck y Nicholas no se negaron más. Aun así, no podían ocultar su asombro: Sheng Yi y Devil habían llegado ya a su segundo submundo de nivel B. Ellos también habían estado avanzando sin descanso, uno tras otro, y aun así no los habían alcanzado. ¿Acaso esos dos estaban haciendo trampa?
Sin darle más vueltas, aceptaron las monedas que Sheng Yi y Devil les tendieron y las usaron sin dudar.
El androide 666, que había observado todo desde el principio, no los detuvo. Por un lado, aquello no violaba ninguna norma: dentro del Proyecto de Tránsito Planetario existía una regla no escrita según la cual el uso de la “moneda del Presidente” implicaba la descalificación automática del submundo, sin afectar el éxito de los demás participantes. Por otro lado, el propio 666 estaba impresionado por la habilidad de Sheng Yi y Devil para encontrar vacíos legales y aprovecharlos con tanta astucia. Cuando quiso reaccionar, los dos ya habían usado las monedas y, con un golpe de suerte, habían salido del submundo con éxito.
Resignado, el androide volvió a su deber y anunció con voz metálica:
—Códigos F-DQ666-0007 y F-DQ666-0001 han completado el submundo de nivel B Batalla estelar 2v2. Evaluación: S. Cada uno obtiene 2000 puntos. Dado que ingresaron anticipadamente al submundo, sus puntos se duplican. Código F-DQ666-0007, al derrotar al Señor Demonio, obtiene el efecto “Temor del Señor Demonio”, capaz de intimidar criaturas de atributo oscuro, especialmente demonios. Código F-DQ666-0001 recibe una pista sobre el submundo final: Uno de los objetos que posees es la clave para superarlo.
El tono mecánico hizo una breve pausa antes de continuar:
—Atención: como ambos han completado los requisitos del Proyecto de Tránsito Planetario, todos los competidores de la Tierra serán forzados a ingresar al submundo final de nivel A dentro de tres días. Proceso de cierre iniciado. Transmisión a la zona de descanso en 3… 2… 1… Transmisión completada. ¡Buena suerte!
A los dos se les iluminó la vista y, en un parpadeo, regresaron a sus propias habitaciones.
Apenas lograron ponerse en pie cuando volvió a resonar por toda la zona la voz del androide 666, que, quizá porque estaba a punto de despedirse de ellos, sonaba hoy un poco más cordial que de costumbre:
—Queridos viajeros terrícolas, felicidades. El Proyecto de Tránsito Planetario ha alcanzado una nueva etapa. Según los registros, se lanzaron mil participantes; actualmente restan setecientos cincuenta y dos. Se ha detectado que los códigos F-DQ666-0007 y F-DQ666-0001 han completado los requisitos del proyecto. En consecuencia, dentro de tres días se activará el submundo final de nivel A.
—Durante estos tres días, los viajeros que permanezcan en la zona de descanso no podrán ingresar a nuevos submundos. Aquellos que aún se encuentren dentro de uno verán ajustada la velocidad temporal de su misión, de modo que puedan regresar a tiempo. Les recomiendo aprovechar este período para fortalecer sus habilidades. La tienda abrirá parcialmente sus permisos. ¡Utilícenlos con sabiduría! Good luck!
En el mismo instante, todo el bullicio del área se apagó. Algunos estaban conversando, otros comprando o descansando, pero todos se quedaron inmóviles, procesando las palabras del androide.
No tardó en estallar el caos en los canales de discusión:
1L: ¡Joder! ¿Quién demonios terminó ya esos absurdos requisitos? ¡Yo apenas estoy en el nivel C!
2L: ¡Igual! Todavía me falta un objeto para el siguiente submundo. ¡Mi objeto, maldita sea! ¿Y ahora qué hacemos?
3L: ¡Exacto! ¿Tres días? ¿Nos creen máquinas? ¿Cómo se supone que mejoremos así de rápido? ¡Esto es inhumano!
En cuestión de minutos, el foro del Proyecto de Tránsito Planetario hervía. El tema más comentado subió de inmediato al primer puesto:
#¿Quiénes son esos malditos 1 y 7 que nos acaban de condenar?#
Y mientras el resto de los participantes ardía de frustración, Luck y Nicholas, que conocían perfectamente la respuesta, solo pudieron intercambiar una mirada y pensar:
No sabemos nada… absolutamente nada.
── ⭑ ☆ ⭑ ──
Nota de la autora:
¡Por favor, apoyen a esta humilde servidora! Dejen comentarios, guarden en favoritos El Proyecto de Tránsito Planetario y también mi otra historia, El pozo.
¡Muaaa! ❤️
Jajaja, ¡mañana llega el último submundo! Esta historia está a punto de terminar, ¡y no puedo estar más feliz!
No importa cómo salga, es la primera vez que logro terminar una novela completa. Antes siempre me quedaba a medias, escribía un par de capítulos y lo dejaba… snif.
Después de esta, me tomaré un mes o dos para preparar la siguiente, El regalo de los dioses. Será totalmente diferente: más absurda, más ligera, un poco “shasha”… ya verán.
Y bueno, cuando vuelva a clases, el horario será más estricto, así que quizá no pueda actualizar tan seguido. 555… (😭Wu wu wu)
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