Sin los lentes, mi campo de visión era borroso, así que rápidamente hice aflorar las estadísticas que mi cuerpo recordaba.
Para empezar, ¿usaré las de Yoohyeon?
El paisaje circundante se volvió nítido de inmediato. Mi hermano menor sonreía ligeramente.
Sin embargo…
—… ¿Eunhye?
Eunhye no estaba.
No se veía ni en mis muñecas, ni en mis tobillos, ni en mi cuello, ni en ninguna otra parte. Por si acaso, también me palpé las piernas y la cintura, pero tampoco estaba allí.
—¿Hyung? ¿Qué pasa?
—No es nada, es que Eunhye no está… ¿Qué sucede?
¿Había cometido algún error al utilizar la habilidad? ¿Acaso, al intentar imitar la habilidad de Diarma, también había bloqueado Eunhye como ocurrió aquella vez?
Yoohyeon frunció levemente el ceño ante mis palabras.
—Entonces, ¿no es peligroso? Sin Eunhye, recibirás mis ataques directamente. Aunque estemos dentro de la mente, eso no significa que no sentirás dolor.
—No pasa nada porque no me lastimaré de verdad. Además, utilizar también Eunhye sería demasiado injusto. Su efecto de anulación de daño es una trampa. Solo me sorprendió que desapareciera.
Eso fue lo que dije, pero era un problema, pues había pensado utilizarla como un sustituto de un arma.
Como era absolutamente irrompible y también podía cambiar de forma, pensé que sería útil por sí sola, así que no había traído muchas armas. Por el momento, saqué la chaqueta de Lynx y me puse los zapatos.
«Esto no será nada fácil».
Nuestras estadísticas eran similares. El problema eran las habilidades y el equipo.
Aunque yo contaba con una mayor variedad de habilidades, naturalmente Yoohyeon las dominaba mucho mejor. En cuanto al equipo… ni siquiera había punto de comparación.
«Resistencia al fuego, resistencia a la electricidad… También habrá preparado resistencia al frío y al veneno».
Un momento. ¿Eso no significaba que, para empezar, las habilidades de Sung Hyunjae y de Yoohyeon prácticamente no surtirían efecto?
Las Llamas de Sangre Negra podían transformarse en armas y también mezclar energía venenosa, por lo que serían ligeramente eficaces.
Yo también poseía resistencia al fuego, pero no parecía suficiente para soportar las habilidades de fuego que Yoohyeon tenía actualmente. Sobre todo, sí también recibía el beneficio de la Última Puerta. 1
—¿Qué haremos con las estadísticas? ¿Usamos las que tienes cuando recibes mi apoyo? ¿O las habituales?
—Prefiero las habituales.
—De acuerdo. Pero ¿por qué el paisaje de alrededor es así? Es bastante desolador.
No me digas que el mundo inconsciente de mi dongsaeng tenía ese aspecto.
—¿Lo cambiamos por otro lugar? Si pienso en otro sitio, cambiará, ¿verdad?
—Sí. Como todavía no estás acostumbrado, lo cambiaré yo.
¿Qué lugar debía elegir?
Después de pensarlo brevemente, el paisaje circundante se transformó.
Era Drosia, una ciudad con un enorme lago. Golpeé ligeramente con el talón la carretera sólidamente pavimentada. Los edificios de este lugar eran buenos porque eran resistentes.
Como era de noche, levanté la mirada un instante hacia la luna redonda que flotaba en el cielo.
«Lo configuré para dificultarle el acceso a mi conciencia, así que no descubrirá mis recuerdos».
Ya había utilizado varias veces esta habilidad de tipo mental, pero todavía no la dominaba por completo. Eso me producía cierta inquietud, aunque Yoohyeon tampoco parecía tener aptitudes para las habilidades mentales.
De hecho, yo estaba más especializado en esa área. Por tanto, no podría registrar mis recuerdos con facilidad.
Entonces, por el momento, no había nada en particular de lo que tuviera que preocuparme.
—El lago me da ventaja a mí, pero los edificios te favorecen a ti. Con esto deberíamos estar equilibrados, ¿no? Experimenté la Última Puerta, pero todavía no tengo confianza para utilizarla.
Solo la había experimentado una vez y durante muy poco tiempo. Además, debido a las circunstancias, me había resultado difícil percibir adecuadamente aquella sensación.
Por añadidura, me era imposible imitar la capacidad de Yoohyeon para controlar las llamas. No era una simple habilidad, sino un poder al que se sumaba la fuerza de Irín, la fuerza de un elemental.
Saqué una daga y la empuñé.
Yoohyeon también sacó la Espada del Gobernante.
De verdad piensas hacerlo en serio, hermanito.
—Te dije que puedo utilizar los poderes que experimenté mediante la habilidad de Maestro, ¿verdad?
—Sí, hyung.
—Para ser exactos, en este lugar puedo utilizar casi cualquier poder que haya experimentado directamente o que pueda considerarse equivalente. Ya sea por medio de mi propia habilidad o de la habilidad de otra persona. Aunque habrá diferencias en el nivel de dominio.
Mientras añadía la explicación, continué hablando con la mayor serenidad posible.
—También conozco al tú de dentro de cinco años.
Tu llama, que ahora solo permanece conmigo.
Levanté la daga y me hice una herida en el brazo. Yoohyeon entornó los ojos por un instante al ver la sangre que brotaba, pero no reaccionó más que eso.
Esa era una buena actitud.
No moriríamos ni resultaríamos heridos de verdad, así que, al menos durante este momento, ninguno de los dos necesitaba contenerse ni preocuparse por el otro.
La sangre que bajaba por mi brazo se tiñó de negro y se transformó en llamas. Después tomó la forma de una lanza ardiente y quedó sostenida entre mis manos.
—Será un poco diferente de tu fuego.
—Su color es el de las Llamas Negras, pero ¿utiliza la sangre como medio?
—Son las Llamas de Sangre Negra.
Una gota de sangre rodó hasta la punta de mis dedos y cayó al suelo, junto a mis pies.
Las llamas negras nacidas tras devorar la sangre derritieron en un instante la superficie de la carretera y dejaron una marca viscosa.
¡Fwoosh!
Alrededor de Yoohyeon también surgieron llamas.
A diferencia de las Llamas de Sangre Negra, tan densas y oscuras que resultaba imposible ver a través de ellas, sus Llamas Negras eran claras y despedían un resplandor azulado.
No necesitábamos ninguna señal.
Utilicé la habilidad de teletransportación.
Al mismo tiempo, la Espada del Gobernante se alargó y giró alrededor de Yoohyeon, rodeándolo. Seguramente pretendía impedir que me acercara.
Sin embargo, en vez de lanzarme contra Yoohyeon, utilicé la habilidad de sigilo y apoyé un pie sobre la pared de un alto edificio.
Me encontraba por encima de la cabeza de mi dongsaeng.
—¿Hyung?
Yoohyeon me llamó, aparentemente desconcertado. Sin embargo, aquello era un engaño.
Yo conocía bien a Yoohyeon, pero él también me conocía bien a mí.
Saqué una bomba y la incrusté en la pared del edificio. Apenas se escuchó el crujido…
¡Booom!
La espada flexible se blandió como un látigo de acero. La hoja negra cargada de calor golpeó el edificio como si pretendiera partirlo en dos y, al mismo tiempo, la bomba explotó.
Cayeron pedazos de piedra y se levantó una nube de polvo.
Mi campo de visión quedó bloqueado en un instante, pero apunté tranquilamente la pistola con una mano.
La detección térmica de Velare.
Era aún más difícil familiarizarme con las capacidades de los monstruos, pero, como había dependido de ella en lugar de mi vista durante varios días, podía utilizarla con facilidad.
¡Bang!
Disparé una bala mágica contra la masa de calor e inmediatamente cambié de posición.
Con los disparos consecutivos, ¡bum, bum!, saltaron chispas y el polvo se volvió todavía más denso. Era como si estuviéramos enterrados en una niebla sofocante.
«¿También puedo utilizar aquí la tienda de puntos?».
Podía usar los objetos que llevaba conmigo, así que tal vez ocurriera lo mismo con los puntos.
Abrí la tienda por si acaso y apareció ante mis ojos.
Empecé a sentirme un poco culpable con mi dongsaeng.
Sin preocuparme por ahorrar las bombas, incrusté algunas en el edificio del lado opuesto.
Con un estruendo ensordecedor, el edificio se inclinó y cayó. Como añadido, también hice explotar una granada de humo.
Fragmentos de edificios cayendo como lluvia, polvo que obstruía la vista y explosiones que confundían el oído. Incluso el adversario estaba utilizando una habilidad de sigilo, por lo que hasta los sentidos de un formidable cazador de clase S tenían que quedar paralizados.
Sin embargo, yo podía localizar fácilmente a Yoohyeon.
Ruuuumble…
La planta superior del edificio se estrelló contra el suelo.
Salté por encima de los escombros y me acerqué a mi dongsaeng…
«¿Eh?».
Aparecieron varias masas de calor con la misma temperatura y la misma forma.
No pude evitar sonreír.
¡Se había dado cuenta de que estaba utilizando la detección térmica de Velare!
Era imposible reproducir exactamente la temperatura corporal de una persona utilizando llamas. Sin embargo, sí podía cubrir su propio cuerpo con fuego.
Qué inteligente.
Pero…
¡Crackle!
Saltaron chispas eléctricas.
Cuando hice circular una corriente débil por una zona amplia, esta se entremezcló con las demás masas de calor. Sin embargo, hubo una en la que la corriente desapareció como si hubiera sido bloqueada.
Resistencia a la electricidad, gracias al abrigo.
En cuanto lo confirmé, me moví.
Todavía bajo los efectos de la habilidad de sigilo, llegué junto a Yoohyeon en un instante.
¡Whoosh!
La hoja negra pasó rozando por encima de mi cuerpo agachado. Al mismo tiempo, lancé una estocada con la lanza.
¡Bam!
La punta de la lanza, dirigida hacia su pierna, chocó con la punta de la Espada del Gobernante, que había cambiado flexiblemente de dirección como una serpiente.
La lanza de fuego y la espada del dragón colisionaron, provocando un estruendo.
La lanza explotó y tanto mi cuerpo como el de Yoohyeon fueron empujados hacia atrás.
Hasta el punto de resultar admirable, ya dominaba la espada flexible. Si podía manejar con total libertad una espada flexible de esa longitud, incluso alguien con capacidades bastante buenas tendría dificultades para acercarse a Yoohyeon.
La superficie de la carretera se agrietó y hundió debajo de mis pies cuando hice fuerza para resistir. Yoohyeon utilizó aquello para localizarme y se abalanzó ferozmente sobre mí.
—No intentes depender únicamente de tus ojos.
¡Clang!
La Espada de Llamas de Sangre que acababa de crear chocó contra la Espada del Gobernante.
Como la habilidad era de rango elevado, podía resistir más o menos una espada de clase SS, pero seguía sin ser fácil.
—¡Intenta hacerlo de distintas maneras! Mi habilidad de sigilo recibe el beneficio de la chaqueta de Lynx, así que prácticamente es de clase S. Si consigues detectarla, las habilidades de sigilo dejarán de servir contra ti.
Ante mis palabras, Hojas de Sauce Azul comenzaron a revolotear alrededor de Yoohyeon. Acto seguido, las hojas quedaron envueltas en llamas.
Igual que Sung Hyunjae extendía la corriente eléctrica, pretendía utilizarlas para detectar a un oponente invisible.
A menos que la habilidad de sigilo me convirtiera en una especie de fantasma cuyo cuerpo tampoco pudiera tocarse, era imposible esquivar todas las innumerables hojas de fuego que revoloteaban por todas partes.
Tal como esperaba, cada vez que una hoja me tocaba…
Crrr, crrr…
La Espada del Gobernante se precipitaba hacia mí desde un ángulo difícil de predecir, produciendo el sonido de escamas duras chocando entre sí.
La espada flexible envuelta en llamas se abría paso calentando el aire.
¡Clang, clang!
Las espadas chocaron una y otra vez.
Cuando la Espada de Llamas de Sangre ya no podía resistir y explotaba, desviaba la espada flexible con el cañón de la pistola y creaba una nueva espada.
Los ataques, que al principio llegaban a rozar lugares completamente equivocados, se volvieron cada vez más precisos.
Justo cuando empezaba a pensar que se estaba volviendo complicado…
¡Rumble!
Liberé una descarga eléctrica y salté hacia arriba.
Y entonces…
—Hojas de Sauce Azul.
Las hojas transparentes, visibles únicamente para mí, comenzaron a mezclarse con las hojas de fuego.
Las cejas de Yoohyeon se elevaron ligeramente.
Debía de estar preguntándose qué estaba sucediendo.
Después de todo, no podía verlas.
Desactivé mi habilidad de sigilo.
Como si hubiera estado esperando ese momento, Yoohyeon transformó la espada flexible en una espada normal y saltó hacia mí envuelto en llamas de un profundo color negro azulado.
Mientras observaba a mi dongsaeng saltar apoyándose en sus propias hojas de sauce, eliminé la transparencia de las mías.
¡¡…!!
Yoohyeon detuvo su movimiento por un instante, sobresaltado ante la danza de hojas de sauce que bloqueó repentinamente su campo de visión.
Debía de estar más sorprendido que nadie.
Después de todo, era su propia habilidad.
No desaproveché la oportunidad y me teletransporté.
¡Clang!
Bloqueé por muy poco la Espada del Gobernante con la daga, flexioné el codo y golpeé a Yoohyeon en el pecho.
Empujado por el ataque cargado de fuerza, la espalda de mi dongsaeng chocó contra la pared exterior de un edificio.
¡Bum!
En la pared aparecieron grietas circulares y después se derrumbó con estrépito, haciendo que ambos rodáramos hacia el interior del edificio.
Al parecer, no había podido imaginar detalladamente el interior, pues estaba completamente vacío y no tenía ninguna decoración.
Inmovilicé rápidamente con una rodilla a Yoohyeon, quien había quedado debajo de mí, y agité un cable para enrollarlo alrededor de la Espada del Gobernante y tirar de ella.
Aunque se trataba de un cable de clase S que había sacado gastando puntos, la hoja comenzó a cortarlo poco a poco.
Crac, crac.
—Ugh, hyung. ¡Lo de hace un momento…!
—Cuando aumenta el rango de la habilidad, es posible volverlas transparentes. Puedes imaginar su utilidad sin que tenga que darte una larga explicación, ¿verdad?
Los ojos de Yoohyeon se abrieron de par en par y, enseguida, sonrió alegremente.
Sin embargo, aquello duró poco.
El cable terminó de romperse y la hoja negra se curvó para apuñalarme por la espalda.
Me lancé hacia atrás, giré en el aire y aterricé después de esquivar el ataque.
Mientras tanto, Yoohyeon se impulsó contra el suelo, se levantó y se abalanzó sobre mí.
No había tiempo para crear una Espada de Sangre Negra. Con otra arma resultaría difícil bloquear la Espada del Gobernante.
Para reducir la velocidad de la embestida de Yoohyeon, esparcí una niebla gélida y fragmentos de hielo de un blanco puro mientras hacía explotar una bomba bajo mis pies.
¡Booom!
El edificio se derrumbó y mi cuerpo descendió bruscamente. Al mismo tiempo, utilicé la habilidad de sigilo y me teletransporté detrás de Yoohyeon.
A sus ojos, debía de haber parecido que yo había caído hacia abajo.
Sin desaprovechar aquella breve oportunidad, saqué un cable nuevo y lo enrollé alrededor del cuello de mi dongsaeng.
Mientras tiraba del cable, blandí la daga. Yoohyeon logró esquivarla por muy poco, retorciendo el cuerpo.
Ver una larga línea de sangre aparecer sobre su pálida mejilla me produjo una punzada en el pecho, pero, sin vacilar, lancé una patada.
¡Pum!
El golpe impactó directamente en su cintura, pero, como yo seguía sujetando el cable, el cuerpo de Yoohyeon no salió despedido. Eso también significaba que apenas se había amortiguado el impacto.
Vi cómo apretaba los dientes. Yoohyeon cortó el cable y saltó hacia atrás para alejarse.
—Cuando combinas el sigilo con la teletransportación eres realmente complicado, hyung.
—Además, tengo resistencia al fuego, así que tampoco puedes detenerme con las llamas.
—Las hojas de sauce también me molestan. No sé cuándo volverán a bloquearme la vista.
—Tú también podrás utilizarlas dentro de poco.
Y también otras habilidades…
…Quería que experimentara muchas más, pero las habilidades de Yoohyeon que había utilizado en aquella época eran escasas.
Debí probarlas todas.
Varias habilidades, incluyendo el escudo, habían sido obtenidas mediante recompensas especiales u objetos consumibles, por lo que el Yoohyeon actual quizá ni siquiera podría poseerlas.
Al menos yo debería haberlas utilizado todas y haber aprendido a manejarlas.
Volví a crear una Espada de Llamas de Sangre y adopté una postura de combate.
—Tanto tú como yo todavía tenemos varias habilidades que no hemos utilizado.
Sobre todo, la Última Puerta Derretida.
Aún no había utilizado esa habilidad tramposa.
Yoohyeon sonrió, elevando las comisuras de los labios. Sus dos ojos brillaban con mucha más vitalidad que de costumbre.
Parecía estar disfrutando de verdad.
Y yo también.
Aunque no estábamos junto al lago, desplegué el Día sin Sombras.
Al mismo tiempo, Yoohyeon movilizó su poder mágico.
Día sin Sombras y aquella energía mágica chocaron.
—¡Oh!
¡Día sin Sombras desapareció como si se hubiera hecho pedazos!
No puede ser. ¿Ya había aprendido a hacer esto…? ¡Un momento!
—¡Yoohyeon, tú utilizaste la Última Puerta…!
El poder mágico cargado de calor se extendió en todas direcciones.
¡Las dos habilidades no se habían destruido! ¡La habilidad de Yoohyeon había devorado la mía y había sobrevivido!
—Hacer que solo permanezca mi habilidad auxiliar de área…
¡Fwoosh!
Las llamas se extendieron y comenzaron a derretir los edificios circundantes.
—También es posible. Aunque no es fácil.
—Has practicado mucho con Yerim.
¡Pero si ni siquiera habían pasado varios días y había estado muy ocupado! ¿Había logrado dominarlo practicando en sus escasos ratos libres?
Intenté esquivar los ataques de Yoohyeon y salir del área, pero un cable voló hacia mí antes de que pudiera hacerlo.
Aunque seguía utilizando la habilidad de sigilo, el cable se enrolló con precisión alrededor de mi pierna.
Todo cuanto nos rodeaba estaba envuelto en llamas.
Los efectos de la habilidad Última Puerta Derretida eran: aumento del efecto de las habilidades de fuego, disminución del efecto de las habilidades de otros atributos, incremento acumulativo de las estadísticas y reducción de la defensa del metal y los minerales.
¡Crac!
La daga de clase S, cuya defensa se había debilitado, se partió en un instante.
La hoja negra pasó rozándome el hombro.
Solo después de crear una Espada de Llamas de Sangre con la sangre que acababa de brotar pude enfrentarme a los ataques de Yoohyeon.
La fuerza de sus golpes había aumentado de manera evidente.
Los edificios seguían derritiéndose y las estadísticas de Yoohyeon también continuaban incrementándose.
¡Esta habilidad sí que era una trampa!
Sin darme tiempo para cortar el cable que sujetaba mi tobillo, Yoohyeon blandió repetidamente su espada. Por suerte, el aumento del efecto de las habilidades de fuego también se aplicaba a mí.
Los demás atributos estaban arruinados, pero…
«Tengo que salir de aquí como sea».
No me dejaba ninguna oportunidad.
Aunque utilizara veneno, en este momento se quemaría antes de poder propagarse. Las habilidades de otros atributos eran inútiles.
La previsión de combate tampoco servía ahora. Como sus ataques se arremolinaban justo delante de mí, saber de antemano lo que sucedería no me permitía crear ninguna abertura.
Sin otra alternativa, apreté los dientes y…
—¡Ugh!
Recibí la Espada del Gobernante con mi propio brazo en lugar de hacerlo con la Espada de Llamas de Sangre.
La sangre salió disparada y un dolor tan intenso que nubló mi visión la acompañó.
Lo siento, Yoohyeon.
Le devolví aquel dolor duplicado.
—… ¡Ugh!
Yoohyeon se tambaleó por un instante ante el dolor extremo e inesperado y le propiné una patada.
Al mismo tiempo, utilicé una habilidad curativa sobre mi brazo y corté el cable que sujetaba mi tobillo.
Yoohyeon salió despedido y se estrelló contra una pared medio derretida. Se levantó inmediatamente y me miró.
—Es una habilidad cuyo efecto puede reducirse a la mitad con el uso de analgésicos, pero no te recomiendo hacerlo. También disminuyen la sensibilidad.
Sung Hyunjae podía aprovecharla, aunque sus sentidos se redujeran un poco porque poseía la previsión de combate.
Desplegué las alas y abandoné de un salto el área de efecto de la Última Puerta Derretida.
Yoohyeon me persiguió haciendo revolotear las hojas de sauce.
Esta vez vayamos hacia el lago, donde yo tendré la ventaja.
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