—¿A… qué se refiere? —pregunté cortésmente a la fuerza.
Era uno de los pocos trascendentales que podían considerarse de nuestro lado.
Todavía no confiaba del todo en él, pero me había dado una espada y también había examinado el estado de mi cuerpo. Además, parecía desaprobar que los otros trascendentales fueran por ahí blandiendo el sistema a su antojo.
Así que debía esforzarme por causarle una buena impresión.
Aunque acababa de insultarlo.
—Llevaría mucho tiempo explicarlo.
—Que la explicación sea larga, es bueno. También puedo darle puntos.
En comparación con los tipos que estaban afuera, la información que poseíamos era extremadamente escasa.
Estábamos en una situación en la que debíamos reunir hasta el más diminuto fragmento de cualquier cosa que pudiéramos averiguar.
El Joven Caos frunció ligeramente el ceño y golpeó con suavidad el suelo con un pie.
Entonces, una parte de la tierra se elevó de repente. Caos se sentó sobre el terreno que había surgido como una enorme roca y comenzó a hablar lentamente.
—¿Ya te hablé de los portadores de la vena primordial? Los portadores de la Fuente.
—Dijo que viven mucho tiempo y son fuertes, pero que les resulta más difícil superar sus límites que a la gente común.
—Conoces la existencia de la Fuente, ¿verdad?
—Sí.
—Hay muchas opiniones distintas al respecto, pero algo es seguro: es la existencia que creó los mundos en los que vivimos. Dicho de otra manera, significa que todos los seres del mundo contienen una pequeña porción del poder de la Fuente. Aunque, por lo general, esa cantidad es insignificante.
El Joven Caos dio unos golpecitos con la punta de los dedos sobre el pedazo de tierra en el que estaba sentado.
—Sería aproximadamente como uno de los granos de tierra mezclados aquí.
—Entonces es casi inexistente.
—La teoría predominante sostiene que la Fuente divide su poder hasta hacerlo tan diminuto como granos de tierra, los esparce y, cuando uno de esos granos alcanza el tamaño de una roca, lo cosecha. Aunque también existen algunas opiniones diferentes.
¿Era algo parecido a la ganadería extensiva?
De pronto pensé en Sung Hyeonjae. Aunque él parecía más interesado en la crianza misma que en la cosecha. La Fuente, en cambio, prácticamente los abandonaba a su suerte. Desde cierto punto de vista, podría decirse que eran completamente opuestos.
—Sin embargo, en casos extremadamente raros, alguien nace con una cantidad del poder de la Fuente mayor que la de otros seres. Personas cercanas a la vena del origen: los portadores de la Fuente.
Volví la mirada instintivamente hacia Yoohyeon.
Mi dongsaeng que ya se había levantado y permanecía a mi lado como si estuviera protegiéndome, me devolvió la mirada.
—Cuando dice que tienen mucho, ¿se refiere aproximadamente a la mitad de esa roca?
—Unos tres o cuatro granos de tierra.
—… ¿Qué? ¿Eso es mucho?
—Es tres o cuatro veces más que una persona común. Por supuesto que es mucho.
No pude evitar hacer una mueca. Comparar un grano o dos de todo ese montón de tierra, ¿es mucho? No parecía gran cosa. El joven Caos parecía sumamente molesto por mi expresión.
—No soy un experto en esa área. Aunque debo aclarar que se trata de la fuerza elemental que permite la existencia de la vida inteligente. Si tuviera que compararlo con algo de tu mundo… sería algo así como la primera célula. O un óvulo fecundado. Aunque se trata de un punto de partida todavía más fundamental, entiéndelo más o menos de esa manera.
Entonces, ¿quería decir que era algo parecido a una semilla?
Los de clase S innato eran semillas de árboles, mientras que los de clase F eran semillas de hierba. Sin embargo, a diferencia de las semillas reales, podían sobrepasar los límites establecidos y la hierba podría crecer hasta alcanzar el tamaño de un árbol gigantesco. ¿Sería algo así?
—Y un solo grano es una comparación que se aplica únicamente a las personas comunes. Los portadores de la vena primordial son diferentes.
Caos movió hacia un lado uno de los pies que tenía colgando y golpeó un montículo de tierra cercano. Una grieta se abrió por la mitad antes de partirlo limpiamente a la mitad.
—La cantidad real es de tres o cuatro granos, pero la proporción es tal como dijiste.
—… ¿La mitad?
—Como mínimo, más de la mitad. Puesto que ya poseen varias veces la fuerza existencial de otras personas, no necesitan adherirse a un montón de impurezas. Por eso, los portadores de la vena primordial suelen verse fuertemente afectados por la naturaleza del poder que poseen. Además, tienen una característica principal que los empuja a ejercer ese poder libremente.
Yoohyeon era el fuego y Sung Hyeonjae, la electricidad.
No sabía muy bien qué sería Riette. ¿Algo parecido al poder de cortar?
Si la Reina Sirena también había sido una portadora de la vena primordial, lo suyo habría sido el agua.
¿Qué sería el de Recién Llegado?
—Si lo explicamos mediante habilidades, una persona común tendría una lanza de fuego, una espada de fuego, flechas o un escudo, mientras que tu hermano menor simplemente tendría fuego.
Para ser precisos, se trataba de llamas negras, pero, tal como había dicho Caos, controlaba el fuego mismo.
Yerim, en cambio, antes de obtener el poder de la Reina Sirena, solo poseía habilidades elementales con formas específicas ya establecidas: Lluvia Pálida, que desataba una lluvia de flechas de hielo, y Suspiro Frío, que producía una niebla helada.
—Aun así, los portadores de la vena primordial son humanos. Comparados con otros miembros de su especie, se ven enormemente afectados por la naturaleza del poder que poseen y manifiestan muchos rasgos inhumanos, pero, en principio, siguen siendo personas. Si fuera necesario clasificarlos, podría decirse que los portadores de la vena primordial constituyen una raza propia.
—Entonces, ¿qué sucede con mi hermano menor?
—Más del noventa por ciento.
El Joven Caos bajó de su asiento improvisado y agitó ligeramente la mano derecha.
Las largas mangas se mecieron y el viento que levantó hizo volar los dos fragmentos de tierra, dejando únicamente un pedazo un poco más grande que un puño.
—Esta es la parte humana de tu hermano menor. Incluso podría ser menor que esto.
—¿Qué? ¿Qué significa…?
—A veces sucede. El poder de la Fuente manifiesta una influencia excesiva y el individuo no es un portador de la vena primordial, sino simplemente una vena primordial. En el caso de tu hermano menor, él es el fuego mismo. Lleva puesta una piel humana, pero es incapaz de comportarse como una persona. Como debe de ser inteligente, quizá llegue a fingir que es humano para sobrevivir, pero no tendrá emociones.
—…Existen personas que son emocionalmente insensibles, directas, por naturaleza. Los psicópatas, por ejemplo. Ah, y están los elementales, ¿no? Dicen que ellos también son la encarnación misma de un elemento.
—No digas tonterías. Además, los elementales solo son una especie más; no llegan al extremo de ser el fuego mismo. De hecho, esos seres tienden a ser bastante emocionales.
Al pensar en Irín, parecía ser verdad. Los elementales del agua también habían sido muy ruidosos.
—Pero tu hermano menor no tendrá ningún otro interés aparte de actuar de acuerdo con la naturaleza de su poder. Si es fuego, se limitará a quemarlo todo. Por eso debe de gustarle pelear.
Quería contradecirlo, pero yo también había notado que Yoohyeon no mostraba demasiado interés por las demás personas que lo rodeaban.
Sin embargo, frente a mí era un hermano menor normal. Cuando estaba conmigo, disfrutaba de cualquier cosa, sonreía mucho, había llorado, se había enfadado e incluso hacía berrinches.
Por eso, antes de que Yoohyeon despertara, simplemente había pensado que era demasiado tímido con los desconocidos.
Me preocupaba que le costara hacer amigos, pero ¿cómo iba a creer que carecía de emociones cuando sonreía mientras decía que prefería estar conmigo, su hermano mayor?
En todo caso, habría pensado lo contrario.
—…Era un niño tan bueno y dócil que me preocupé mucho mientras lo criaba. Justo después de que despertara, de verdad creí que iba a volverme loco. Conmigo realmente…
—Precisamente por eso resulta extraño. —Caos se acercó con grandes zancadas.
Instintivamente, me interpuse frente a Yoohyeon.
¡No estará pensando en golpearlo otra vez!
—¡Explíquelo con palabras, con palabras!
—Aunque ahora mismo le cortara un brazo, ese sujeto no sentiría resentimiento contra mí. Ni siquiera sentiría nada en particular. Se limitaría a buscar racionalmente una manera de escapar, pero no reaccionaría emocionalmente ante mí. En cambio, si hago esto…
Su pequeña mano me agarró de repente por la muñeca. Sentí que mi dongsaeng se ponía tenso y daba un respingo.
—Mira cómo me fulmina con la mirada. Ese sujeto solo reacciona a través de ti.
Yoohyeon me abrazó por detrás.
Escuché el sonido de sus dientes rechinando. Aunque sabía perfectamente que no era rival para él, parecía dispuesto a lanzarse contra Caos en cualquier momento si era necesario.
Los ojos rojos se entrecerraron ligeramente, como si aquello le pareciera divertido.
—¿Alguna vez has reaccionado emocionalmente ante un asunto o una persona que no estuviera relacionada contigo? Sin contar las peleas.
—Mmm…
Volví ligeramente la mirada hacia Yoohyeon.
Mi dongsaeng, que mantenía el rostro rígido, sintió mi mirada y me observó. Sus ojos estaban llenos de preocupación. Sus emociones eran muy evidentes.
—… ¿algo similar?
—No. —Mi dongsaeng respondió como si fuera lo más natural del mundo.
—Puedes considerar que tú estás delante de todas las emociones de ese sujeto. Aunque ni siquiera yo sé cómo fue posible que sucediera.
Negué con la cabeza ante la mirada que preguntaba si yo lo sabía.
No, yo solo me había esforzado mucho por criar a mi dongsaeng.
No recordaba demasiado de cuando Yoohyeon era un bebé, y alrededor de los cinco o seis años ya reaccionaba bastante bien. Era demasiado tranquilo para ser un niño, pero, conforme creció, comenzó a mostrar emociones cada vez más variadas.
—…Aun así, cambió porque yo lo cuidé. Si a partir de ahora convive bien con muchas personas, ¿no podría llegar a mostrar emociones directas hacia alguien más aparte de mí?
—Quién sabe. Existe la posibilidad, pero ese sujeto ya ha vivido unos veinte años, ¿no? Entonces tardaría por lo menos diez años.
—Yo solo necesito a mi hyung.
—Corrección. Como mínimo, cien años. —Joven Caos cambió su respuesta.
—¿Por qué lo multiplicó por diez en lugar de sólo duplicar la cantidad?
—Porque el interesado no tiene voluntad de hacerlo. Voluntad.
Diez años eran aceptables, pero cien era demasiado.
Y encima había dicho que ese era el mínimo.
Joven Caos me miró desde abajo y luego se dio la vuelta bruscamente.
—Para empezar, es la primera vez en mi vida que veo un estado como ese. Tampoco había oído hablar de algo así. No se trata simplemente de haberlo cambiado, sino de haber creado algo que no existía.
Seguí al muchacho que caminaba delante de nosotros. Yoohyeon también me siguió, pegado a mí.
—¿Existe la posibilidad de que eso provoque algún problema? Es una forma de ser diferente de su verdadera naturaleza.
—Es la primera vez que lo veo. ¿Cómo voy a saberlo?
—Pero debe de tener mucha experiencia del mundo. Si por mi culpa mi dongsaeng sufrió alguna influencia negativa o algo así… ¡Ay!
Me dio una patada en la espinilla. Yoohyeon sostuvo mi cuerpo tambaleante y fulminó a Caos con la mirada.
—No toque a mi dongsaeng… por favor.
—Preocupándote inútilmente y buscándote problemas. ¿Acaso te disgusta que tu hermano menor se haya convertido en una persona?
—No, eso… no me disgusta, pero…
—Entonces, ¿cuál es el problema? —El Joven Caos volvió a caminar.
Ese anciano sí que golpeaba con fuerza.
—¡Aun así, estoy preocupado! Aunque Yoohyeon diga que está bien, aun así… Nosotros no sabemos mucho sobre esto.
—Yo tampoco lo sé. Pero, ya que quieres una respuesta basada en mi experiencia, no existe un camino equivocado en la manera de vivir de una persona.
El dobladillo de su túnica se agitaron y su pequeño cuerpo, como si se hubiera liberado de la gravedad, se elevó suavemente hasta la cima de un alto acantilado.
—¿Qué? No, hay muchas personas que viven de una manera equivocada.
Subí al acantilado detrás de Caos.
La escena que se extendía debajo me dejó sin palabras por un instante.
Era el mar. El lago había desaparecido y el mar, que se encontraba a lo lejos, había ocupado su lugar.
Una masa negra sobresalía entre las olas ondulantes.
Era el Dragón Negro. Le habían cortado la cabeza, las alas y la cola, dejando únicamente el torso.
—Vivir es simplemente vivir. ¿Con qué criterio vas a decir que una vida está equivocada? Algunos caminos son llanos, otros accidentados; algunos se retuercen una y otra vez, mientras que otros avanzan en línea recta. Aunque todos sean diferentes, siguen siendo caminos. Tanto el tuyo como el de tu hermano menor.
—¿Quiere decir que basta con seguir viviendo?
—¿Y tú vas a seguir viviendo?
…No lo diga de esa manera. No tenía intención de morir, pero ¿no iría a contarle a Yoohyeon cuál era el estado de mi cuerpo?
—Desde un punto de vista moral, basta con no intentar arruinar deliberadamente el camino de otra persona para poder decir que vives bien. Eso por sí solo representa menos del diez por ciento de la población. Algunas especies que son extrañas por naturaleza.
—Es usted muy tolerante.
—Más importante aún, ¿qué harás con eso? —El Joven Caos señaló la cabeza del dragón que recibía el impacto de las olas.
«¿Qué haría con que…?»
En ese momento, el dragón abrió de golpe los ojos que mantenía cerrados. Sus ojos negros, teñidos de rojo, se movieron frenéticamente en nuestra dirección.
A pesar de mi resistencia al miedo, sentí un escalofrío en el pecho y sujeté el brazo de Yoohyeon.
—¡¿E-eso sigue vivo?!
—Si lo matas, la Espada del Gobernante también morirá. Probablemente no podrá desarrollarse más allá de su rango actual.
Aunque seguía siendo una buena arma de rango SS, habría sido una lástima. Ya teníamos preparado un método para hacerla crecer, así que con mayor razón no podíamos renunciar a ella.
—Pero, ¿ese sujeto aceptará salir dócilmente? Esta habilidad no puede desactivarse a menos que todos los que están aquí estén de acuerdo.
—Te lo pregunté porque ese es el problema. ¿Lo matamos o vas a persuadirlo?
—… ¿Es posible persuadirlo?
—Yo no puedo.
Era evidente que no lo escucharía.
Entonces, ¿qué haríamos? Matarlo y salir sería lo más sencillo.
Mi mirada se posó en la espada que colgaba de la cintura del Joven Caos.
—Disculpe, ¿no podríamos intercambiarlas?
—¿Qué?
—La Espada del Gobernante por esa.
El Joven Caos me miró como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar.
Sentí una ligera punzada en la conciencia, pero era la espada de mi dongsaeng. No podía retroceder sin más.
—Todavía no ha pasado ni un mes desde que la compramos. ¿No sigue dentro del periodo de cambios? Por fuera está intacta. Si no puede repararla, al menos cámbiela, ¿sí? ¿No tiene algo parecido a un periodo de garantía? Sinceramente, fue condenadamente cara. ¿No debería ofrecernos por lo menos dos años de servicio técnico gratuito?
—…Hacía mucho tiempo que nadie me dejaba sin palabras.
—Cuando vayas a Roma, haz lo que hacen los romanos. En nuestro mundo, todos los periodos de servicio técnico son largos. Y más aún cuando se trata de productos costosos. Puedo pagarle una cantidad adicional, así que hágalo solo esta vez. ¿Sí? Se lo ruego, anciano.
—¡Oye, mocoso! ¿Crees que podrías comprar una espada que yo fabriqué con esa cantidad miserable de puntos? Además, ese sujeto ni siquiera tiene la capacidad de manejar esta espada.
«…Tsk».
Así que no era posible.
Sin otra alternativa, volví la mirada hacia la cabeza que mantenía los ojos abiertos de par en par.
—Entonces, intentemos hablarle al menos. Nos ayudará con eso, ¿verdad?
—¿No dijiste que debía proporcionarte servicio técnico? —El Joven Caos asintió con cierta indiferencia. Después me preguntó—: ¿Qué sucedió con el corazón del Dragón Negro?
—¿Qué? Ah, todavía lo tengo conmigo.
—Parece que aún no lo ha usado. Tal vez puedas utilizarlo para persuadirlo. Pero ¿por qué no te lo has puesto?
Sus ojos rojos nos observaron alternativamente a Yoohyeon y a mí.
Yoohyeon inclinó la cabeza, como si no entendiera de qué estaba hablando.
No, pensaba decírselo, pero…
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