—Lo que sucede es que el estado de mi cuerpo no era muy bueno.
—Sí que te esforzaste desesperadamente por morir.
—… ¿Hyung?
—Se refiere a cuando no podía ver, a mis ojos. El anciano está exagerando. Ahora incluso he recuperado gran parte de la vista, ¿verdad?
¡Señor Caos, anciano, por favor!
Por suerte, Caos no dijo nada más y se cruzó de brazos. Sin embargo, Yoohyeon continuó observándome con suspicacia.
—Cuando ayudaste al maestro del gremio Seseong, ¿te exigiste demasiado?
—No. Por supuesto que fue agotador, pero solo fue exceso de trabajo. Cómo trabajar horas extras normalmente.
Los ojos negros se entrecerraron y los ojos rojos también se entrecerraron.
Como Caos se parecía a Yoohyeon, sentí como si ahora tuviera dos hermanos menores reprochándome.
—H-había que salvar a esa persona…
—¿Quién es ese tal maestro del gremio Seseong?
—Ah, él…
—Es un humano que molesta a mi hyung.
—Por la forma en que lo dejaste en paz, supongo que ese sujeto también es un portador de la vena primordial.
—Sí. Pero pronto se marchará al extranjero. —Yoohyeon habló como si fuera a deshacerse de un obstáculo molesto.
Sentí que debía dar alguna explicación, pero ¿realmente necesitaba defender a Sung Hyeonjae?
Aun así, comencé a hablar.
—Es una persona útil. También somos algo parecido a socios comerciales o colaboradores. Su personalidad tiene algunos problemas, pero al menos su rostro… No, sus capacidades son buenas. Y además… también hornea un delicioso pan.
Al dejar fuera su apariencia, lo único que se me ocurrió fue la comida.
¿A esto se referían cuando decían que lo único que permanece es lo que uno come? También era innecesariamente bueno tejiendo.
—…En cualquier caso, es una persona bas… tante aceptable. No es malo.
Cuando intenté elogiar a Sung Hyeonjae, el rostro del jefe Song apareció ante mis ojos.
Jefe Song, lo siento.
El Joven Caos me contempló con una mirada extraña.
—¿Cuánto tiempo ha pasado desde que conociste a ese sujeto?
—¿Qué? Unos cuatro meses, supongo. Si añadimos el tiempo que pasamos en el mundo falso.
—¿Cuatro meses? Pero por la forma en que hablas… ¿Eres tú quien entrega su afecto con demasiada facilidad o ese sujeto no se comporta como un portador de la vena primordial?
—Mi hyung fue engañado. —Yoohyeon respondió en mi lugar con desagrado y añadió—: Además, se encariña fácilmente con cualquiera.
—¿Con cualquiera? Eso nunca ha sucedido. ¿Cuántas personas crees que tengo a mi alrededor para decir algo así?
—Mi hyung siempre ha sido así, por lo que no se puede evitar, pero debe de tener cuidado. Incluso siguen aumentando sin que yo me entere. Y con ese… señor, ¿cuándo llegaste a tener tanta confianza?
Me parecía un poco injusto.
En realidad, había sido todo lo contrario. Han pasado cinco años desde que siempre he sospechado cada vez que un desconocido se acercaba a mí.
…Aunque también me habían engañado varias veces durante ese periodo, así que las palabras de mi dongsaeng no eran completamente incorrectas.
Pero ¿qué se suponía que debía hacer si alguien fingía ser una buena persona y aparentaba comprenderme?
El culpable era el tipo que había hurgado en las debilidades ajenas para engañarme.
—Solo me he reunido dos veces con el señor Caos. No tenemos tanta confianza. Y anciano, tampoco soy muy cercano a Sung Hyeonjae, el maestro del gremio Seseong. Ese hombre dijo con su propia boca que no tenía ni un solo amigo. Por lo que yo he visto, tampoco creo que vaya a conseguir ninguno durante el resto de su vida. La breve promesa de que seríamos amigos caducó hace muchísimo tiempo.
—Sí, sí. Seguro que no te agrada, cuando dices semejante tontería sobre que un portador de la vena primordial al que conociste hace cuatro meses es una persona aceptable. ¿Naciste siendo así o terminaste de esa manera mientras criabas a ese sujeto? —El Joven Caos se acercó al borde del acantilado y continuó hablando—. Tu naturaleza original parece corresponder a la de un humano normal, pero ¿qué demonios te sucedió? Mocoso que apenas ha vivido treinta años.
—¿Cómo supo que tengo treinta años? ¿Se lo dijo Recién Llegado?
—Lo sé con solo mirarte.
¿Acaso se notaba?
Aunque también había detectado de inmediato el estado de mi cuerpo. Bueno, incluso supo sobre la medusa.
De pronto sentí curiosidad por el Joven Caos. Parecía haber distintos tipos de trascendentales.
—Disculpe, por la forma en que el Recién Llegado lo trata, parece que usted tiene una posición bastante elevada. O, en cualquier caso, que es alguien importante. También llamó ‘jóvenes de estos días’ a los otros trascendentales, así que usted debe de haber vivido mucho más tiempo, ¿verdad?
—He vivido lo suficiente.
El cuerpo de Caos flotó ligeramente en el aire. Descendió desde el acantilado y las puntas de sus pies tocaron la superficie del agua.
Chap.
Se extendió una ondulación circular y el mar retrocedió en un instante. Era como observar a gran velocidad una grabación de la marea bajando.
El agua que lo llenaba todo se retiró con un estruendo, dejando al descubierto el suelo húmedo y los fragmentos del cuerpo desmembrado del dragón.
No parecía estar controlando el agua como Yerim, pero, aunque lo contemplaba justo delante de mí, no podía comprender qué clase de habilidad utilizaba para provocar semejante fenómeno. Pensé que, incluso tratándose de otro trascendental, si hubiéramos peleado contra el Joven Caos en lugar del Rey Inofensivo, no habríamos podido vencerlo.
Aunque mis estadísticas hubieran sido superiores.
Estaba a punto de bajar también, pero Yoohyeon me sujetó por la cintura. Las hojas de sauce revolotearon a nuestro alrededor y descendimos suavemente hasta la tierra de la que se había retirado el agua, como si bajáramos por unas escaleras.
—Ahora puedo bajar por mi cuenta.
—Aun así, no necesitas moverte personalmente si no es necesario. Más importante aún… Respóndeme con sinceridad, hyung. ¿Esta habilidad de tipo mental tampoco supone una carga para ti?
Yoohyeon me lo preguntó con una mirada que mezclaba preocupación y desconfianza.
—Para ser completamente sincero, antes sí me habría supuesto una carga. Al utilizar una habilidad se consume maná y mi reserva de maná sigue siendo pequeña, aunque la mejore gracias a los objetos. Tampoco puedo beber pociones de maná mientras estoy inconsciente. Pero ahora estoy bien gracias a Eunhye.
A diferencia de lo ocurrido con Sung Hyeonjae, no sentía en absoluto que me faltara maná. Me volví ostentosamente hacia Caos y le pregunté:
—¿Verdad, anciano?
—Lo estarías si esa lagartija y yo no estuviéramos aquí.
—¿Qué?
—Pasarás aproximadamente un día postrado en cama.
Habló como si solo fuera a enfermar durante un día, pero los ojos rojos que me dirigió eran severos.
Supuse que había minimizado la gravedad porque Yoohyeon estaba presente.
Aun así, fue suficiente para que mi dongsaeng se alterara.
—¡Hyung…!
—¿Qué podemos hacer? Ya sucedió. A partir de ahora solo tengo que ser más cuidadoso, tal como dijo el anciano.
Mientras calmaba a Yoohyeon, Caos se acercó a la cabeza decapitada del Dragón Negro.
El hocico del dragón, que permanecía cerrado, se abrió y dejó al descubierto una hilera de dientes afilados. Entre los enormes colmillos, gruesos como columnas, escapó un gruñido.
—Qué escandaloso.
Caos pateó una piedra.
La piedra salió disparada y chocó contra el puente del hocico del dragón. Sus mandíbulas abiertas se cerraron de golpe, como si alguien las hubiera golpeado con un martillo.
—…Anciano, usted es más fuerte que el Rey Inofensivo ¿verdad?
—Yo soy el más fuerte.
—… ¿Qué?
Ah, es decir…
—¿Entre los trascendentales? ¿Es el más fuerte de todos? ¿Incluso más que la Luna Creciente?
—Sí.
Respondió con indiferencia, como si estuviera afirmando algo evidente.
No sabía si debía creerle.
Estaba claro que no era una persona ordinaria, pero ¿realmente era el más fuerte?
Me acerqué a Caos mientras miraba de reojo al Dragón Negro.
—Disculpe, anciano. Entonces ayúdenos, por favor. Se lo ruego. Tengo confianza en que podremos sobrevivir por nuestra cuenta si los trascendentales dejan de interferir inútilmente. No tengo la capacidad de pagarle una recompensa que pueda satisfacerlo, pero haré cualquier cosa que desee. Considérelo como una limosna para unos pobres muchachos y…
—¡Hyung! ¡¿Cómo que cualquier cosa?! ¡Será mejor que yo lo haga en tu lugar!
—¿Qué? ¡¿Qué vas a hacer tú en mi lugar?!
—…Cállense los dos. —El Joven Caos frunció el ceño mientras hablaba.
Aunque lo dijo en voz baja y no fue un grito, ni Yoohyeon ni yo pudimos movernos y cerramos la boca de inmediato.
Ni siquiera me atrevía a pensar en desobedecerlo.
—No puedo atacar a nadie que no me ataque primero. Además, si intervengo ahora, probablemente solo se formaría un caos todavía mayor.
No tenía demasiadas esperanzas, pero parecía que realmente era imposible. Por muy fuerte que fuera, no podría enfrentarse él solo a todos los demás trascendentales.
—Por ahora tampoco necesitan preocuparse. —Caos chasqueó la lengua y continuó— Cuando los dos grupos terminen sus negociaciones, ninguno de ellos podrá intervenir directamente en este mundo. Aunque seguirán recurriendo a todo tipo de trucos indirectos… Mmm.
Aunque parecía un muchacho de unos doce años, el Joven Caos se cruzó de brazos con una actitud relajada que revelaba claramente su avanzada edad y contempló la cabeza del Dragón Negro.
—Primero terminemos de ocuparnos de este sujeto.
El Dragón Negro gruñó quedamente, como si estuviera indignado.
¿Cómo se suponía que debía persuadirlo?
Tal vez debería comenzar presentándome.
—Hola, señor Dragón Negro. Me llamo Han Yoojin. Este es mi hermano menor, Han Yoohyeon.
Sus pupilas escarlatas, delgadas como agujas, se movieron hacia mí. Parecían lava hirviendo que se filtraba entre acantilados negros.
—Debe de haber vivido bastante tiempo, pero ¿no sería mejor seguir viviendo que morir aquí? Mi dongsaeng también cuida bien sus armas. Podemos darle un buen mantenimiento y ofrecerle todas las comodidades que sean posibles. Debe de sentirse encerrado dentro del inventario. ¿Quiere que le diga que lo mantenga afuera? También podríamos ponerle unos audífonos inalámbricos y reproducirle música o audiolibros.
Había oído que actualmente incluso los inalámbricos tenían una calidad de sonido nítida.
—¿Dices que sería mejor seguir viviendo?
Una voz áspera y ronca, como si hubiera sido arañada repetidamente, resonó en el aire. Una oleada de calor abrasador llegó hasta mí.
—¿Llamas vivir a permanecer encerrado dentro de una espada fabricada con mi cuerpo, manteniendo apenas la conciencia?
—Eh… No puedo discutir eso. Aun así, en lugar de morir repentinamente aquí, me gustaría recomendarle que se prepare mentalmente durante unos cuantos años y parta poco a poco. Lo ayudaremos todo lo posible para que disfrute el final de sus últimos años.
—¿Unos cuantos años? ¿Cómo puedo confiar en eso? Estás diciendo que desecharían sin más una excelente arma que nunca podrán volver a conseguir. —El Dragón Negro se burló.
Ciertamente, ¿qué clase de demente intentaría destruir voluntariamente un arma capaz de alcanzar el rango L?
Yo tampoco lo habría creído. En ese momento, Yoohyeon comenzó a hablar.
—Puedo prometerlo.
—Eso no es más que una promesa de palabra.
—Tengo una habilidad capaz de fundir cualquier arma que saque del inventario. Sin embargo, no funcionó con la Espada del Gobernante debido a su característica de no poder fundirse con fuego inferior al rango L.
La descripción de la habilidad Depredador de Espadas decía que podía fundirlas sin importar su rango, pero parecía que la característica opuesta de la Espada del Gobernante tenía mayor prioridad.
Después de todo, la Espada del Gobernante poseía originalmente un nivel equivalente al rango L, mientras que la habilidad Depredador de Espadas tenía un rango inferior.
—Cuando la habilidad Depredador de Espadas o mis llamas se vuelvan más fuertes, también podré devorar la Espada del Gobernante.
—Entonces, ¿dices que la fundirás cuando llegue ese momento?
—Si es para proteger a mi hyung, no tengo intención de conservarla, por valiosa que sea.
Yoohyeon declaró con indiferencia que la fundiría para utilizarla si la situación lo exigía.
Por mi parte, quería gritarle: ‘¡Aunque sea así, no puedes ir por ahí fundiendo una espada de rango L!’.
Sin embargo, mantuve la boca cerrada.
—Aunque mueras aquí, la espada fabricada con tu cuerpo seguirá existiendo. ¿No prefieres fundirte y desaparecer por completo? Yo lo preferiría.
—¡Oye! ¡¿Qué quieres decir con que tú lo preferirías?!
—Me refiero a cuando mi hyung ya no esté y no tenga ninguna razón para seguir viviendo. Irín se encargará de mí.
Me sentí frustrado al verlo hablar como si aquello fuera lo más natural del mundo. ¿De verdad tendría que encontrar la manera de seguir viviendo otros cien años?
El Dragón Negro guardó silencio durante un momento.
Movió ligeramente el hocico, como si pretendiera hablar, pero volvió a cerrarlo.
El Joven Caos, que lo había estado observando, intervino:
—Ahora que alguien se ofrece a matarte, parece que no quieres morir.
—Eso…
—Tiene razón, anciano. Ahora que lo pienso, si de verdad hubiera querido morir, ¿no podría haberse suicidado antes de que llegara usted? Al final sí quería vivir, señor Dragón Negro.
El Dragón Negro gruñó cuando respaldé a Caos y le pedí que fuera sincero.
—Lo que no quiero es vivir encerrado dentro de una espada. Si existiera una manera de salir, por supuesto que…
—¿Qué harías si existiera una forma de obtener un cuerpo nuevo?
Ante las palabras de Caos, el Dragón Negro volvió a guardar silencio. Sus ojos negros adquirieron un brillo desconfiado.
—¿Un anciano que solo sabe fabricar espadas y destruir cosas podría hacer eso?
—Tú eres cinco mil años mayor que yo.
Qué discusión de edades tan inútil.
Caos extendió la mano, me agarró del brazo y tiró de mí.
—Además, quien te fabricará un cuerpo será este sujeto.
—¿Qué?
—¿Qué?
—No involucre a mi dongsaeng… por favor. Es mi espada y mi problema.
Yoohyeon frunció el ceño y me sujetó del otro brazo.
El Dragón Negro me examinó con desconcierto.
—A diferencia del portador de la vena primordial que está a su lado, él es un humano corriente.
—Este sujeto es un Cuidador. En lo referente a su capacidad para criar seres, probablemente incluso podría rivalizar con el Jardinero. Como solo queda un fragmento de tu corazón, el nuevo cuerpo será muy inferior al original, pero deberías poder moverte libremente. ¿Qué harás?
«¿Quién era el Jardinero?»
No parecía referirse simplemente a una profesión ordinaria.
El Dragón Negro vaciló ante las palabras del Joven Caos y finalmente abrió la boca.
—¿De verdad es posible? ¿Solo con un fragmento de mi corazón?
—También está ese sujeto. El portador de la vena primordial cuya naturaleza es cercana a la tuya.
—¿De naturaleza cercana? ¿El Dragón Negro y Yoohyeon?
Caos asintió ante mi pregunta.
—Sí. Es evidente a primera vista que es un portador de la vena primordial con la naturaleza del fuego. Aunque, a diferencia de tu hermano menor, la proporción de la Fuente en él apenas supera la mitad.
Volví a contemplar al Dragón Negro con una nueva sensación.
«Así que ambos eran portadores de la vena primordial del fuego».
—Entonces podríamos decir que es casi de la misma especie que Yoohyeon.
—Mi hyung es mucho más cercano a mí que esa cosa.
—¿Qué tonterías dices ahora? Aunque tengan un vínculo de sangre, los dos deben de sentirse completamente diferentes.
Tenía razón.
También incliné la cabeza y miré a Yoohyeon.
—Ahora mismo, mi hyung es igual que yo. Está utilizando exactamente el mismo poder.
¿Exactamente el mismo poder? ¿Lo decía por aquello?
Le expliqué brevemente a Caos la habilidad de Maestro.
Después de escucharme, el Joven Caos puso una expresión que parecía decir que había visto toda clase de cosas extrañas.
—En cualquier caso, tu hermano menor es una vena primordial de gran pureza, así que su cuerpo puede utilizarse como material sin necesidad de someterlo a demasiados procesos de refinamiento.
—¡¿M-material?! ¡¿Por qué utilizaría como material a una persona perfectamente sana?! No me diga que los trascendentales podrían perseguir a Yoohyeon por eso.
La medusa también había mostrado interés en él.
Alarmado, abracé a Yoohyeon. Caos me dijo que dejara de armar escándalo y continuó explicando:
—Solo requeriría menos trabajo; eso no significa que sea valioso por sí mismo, así que no te preocupes. Incluso los humanos comunes contienen el poder de la Fuente. Un trascendental preferiría refinar a diez mil seres inteligentes antes que triturar a tu hermano menor. Sería más sencillo que deambular en busca de una rara vena primordial. En el caso de los portadores comunes de la vena primordial, supongo que harían falta unos cien.
—… ¿La diferencia es tan grande?
—Cuando se filtran las impurezas, una parte del poder de la Fuente también se elimina. Quienes carezcan de la capacidad para refinarlo podrían considerarlo valioso, pero esa clase de sujetos no podrían capturar a un portador de la vena primordial. Y, aunque consiguieran atraparlo, tampoco podrían manipularlo adecuadamente.
Aun así, explicó que sí existían personas que capturaban portadores de la vena primordial para fabricar elixires de inmortalidad y longevidad.
Al menos en ese aspecto, me alegraba de vivir en una sociedad moderna.
… Aunque, incluso en la época moderna, habría muchas personas que perderían la razón si pudieran evitar envejecer y prolongar sus vidas.
También circulaban bastantes supersticiones siniestras relacionadas con los despertados.
—La conciencia del Dragón Negro probablemente despertó por completo porque quedó impregnada con el poder de una vena primordial de gran pureza y naturaleza similar a la suya. Por eso, si añadimos parte de la vena primordial del fuego al fragmento de corazón, debería salir un cuerpo razonablemente funcional.
Ante las palabras del Joven Caos, que le preguntaba qué opinaba, el Dragón Negro parpadeó lentamente.
Después respondió:
—De acuerdo. Lo aceptaré.
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