—Si ya lo aceptó, apresúrense a hacerlo y terminen de una vez.
El Joven Caos agitó una mano hacia nosotros con expresión de estar muriéndose de fastidio.
¿Qué lo hiciéramos y termináramos?
—¿Qué… y cómo debemos hacerlo?
—¿Qué has estado escuchando hasta ahora?
—Eh… ¿primero desactivo la habilidad?
Como esto no era real, tendríamos que salir para hacerlo. Sin embargo, Caos negó con la cabeza.
—Si salimos sin más, ese lagarto volverá a quedarse dormido. Aunque este sea un espacio mental, sigue conectado con la realidad. Primero debemos trasladar su conciencia desde aquí.
—Saca el fragmento de mi corazón. —El Dragón Negro habló después de Caos.
Tal como me ordenó, saqué del inventario el fragmento del corazón del Dragón Negro.
Era un poco más pequeño que la palma de mi mano y parecía un fragmento de obsidiana roto y afilado. Un tenue resplandor rojizo brillaba sobre su superficie completamente negra.
«… ¿Esto no se parece a lo que ocurrió con el Changeling?».
En aquella ocasión también entré en el espacio mental de Sung Hyeonjae y recibí un fragmento.
Recién Llegado había dicho: “Si se trata de un humano corriente, no podrá ejercer demasiada influencia~”.
Sin embargo, Sung Hyeonjae no era un humano corriente y, al final, el Changeling terminó naciendo.
—Originalmente, esta es una habilidad de combinación de bestias mágicas. Entonces, en lugar de limitarme a desarrollar el corazón para hacer crecer la espada, ¿nacerá el Dragón Negro?
—Piensa que vas a adoptar una mascota. Con ese fragmento solo saldrá algo de rango F.
—¿Una mascota?…
—¿Y si añado una piedra mágica de rango S o superior?
—Su rango aumentaría, pero la conciencia de ese sujeto terminaría mezclándose con la de la piedra.
Aun así, si era de rango F, aquello sería una molestia para mí.
Ya me costaba bastante mantener mi propio cuerpo y ahora tendría que acabar cuidando a un dragón anciano. Tampoco podría abandonarlo a su suerte porque estaba relacionado con la espada de Yoohyeon.
—Señor Dragón Negro, si es de rango F, sufrirá todo tipo de inconvenientes. En lugar de dejar que todo el mundo lo pisotee, ¿qué le parece añadir una piedra mágica y elevar su rango? Le daré gratuitamente una piedra mágica de rango S. También me aseguraré de que su atributo sea compatible con usted.
El Dragón Negro lo pensó durante un momento antes de responder:
—Una simple piedra mágica de rango S no debería ejercer demasiada influencia.
—Ese sujeto acabó muerto precisamente porque bajó la guardia de esa manera.
—¡Lo extraño habría sido no menospreciar a un humano que ni siquiera había vivido demasiado tiempo! ¡Ni siquiera era un portador de la vena primordial! —El Dragón Negro gritó indignado ante las palabras de Caos.
—¿Usted no era un portador de la vena primordial?
—Ya te dije que, en el pasado, los trascendentales provenientes de la vena primordial eran todavía más escasos. Ah, Luna Creciente sí era una portadora.
—¿Luna Creciente? ¿Podría decirme cuál era su atributo?
—No lo sé. Casi nunca me encontré con ella.
Así que no eran cercanos.
Eso era todavía mejor para mí.
No sabía que el Joven Caos no había sido un portador de la vena primordial.
Aun así, parecía la clase de persona que debía de haber sido extraordinaria desde su nacimiento. Aunque no hubiera sido de clase S innato, probablemente habría sido un despertado de clase S.
El Dragón Negro exhaló un aliento ardiente mientras refunfuñaba:
—Me llamaban la Calamidad del Continente Central, pero, para mí, ese sujeto era la verdadera calamidad. ¡Después de que me tomé la molestia de proteger el mundo, apareció de la nada un tipo que no tenía nada que ver!
—Cuando dice que protegió el mundo, ¿se refiere a que lo protegió de la Fuente?
—Todos los monstruos liberados por la Fuente eran más débiles que yo. —El Dragón Negro habló con orgullo.
Era cierto. Si una criatura como él defendía el mundo, ni siquiera la Fuente habría podido hacer que los monstruos lo devoraran.
En definitiva, si existía un despertado de rango L, definitivamente podía protegerse el mundo.
Siempre que los trascendentes no aparecieran para causar estragos.
—¿De qué sirvió protegerlo? Al final, todo ya estaba encaminándose hacia la destrucción. Ese lagarto se instaló en el Continente Central, derritió las montañas y llenó los ríos de hierro fundido. Debido al calor que producía, las sequías no terminaban nunca.
—Así que de verdad era una calamidad.
Aunque un mundo escapara de la Fuente, también podían presentarse efectos secundarios como aquel.
¿El héroe que salvaba el mundo terminaba convirtiéndose en su nueva perdición?
Probablemente habría sido mejor si hubiese trabajado en equipo. De esa manera, todos podrían haberse contenido mutuamente. En cualquier caso, como el Dragón Negro había salvado el mundo, adopté una mirada llena de respeto y pregunté con amabilidad:
—¿No le resultó demasiado difícil enfrentarse a los monstruos enviados por la Fuente? ¿En aquel momento ya era de rango L? ¿Cuál era el rango de los monstruos? No me diga que los derrotó a todos usted solo.
—Yo me encargué de todos los fuertes.
El Dragón Negro volvió a hincharse de orgullo, pero el Joven Caos le arrojó un balde de agua fría.
—No obtendrás nada por mucho que lo interrogues. Ese sujeto se dedicó a cazar sin saber siquiera que estaba salvando el mundo.
Como el Dragón Negro también poseía el atributo del fuego, ¿simplemente había seguido su naturaleza y se había dedicado a quemarlo todo sin un solo compañero?
El Joven Caos me susurró en voz baja, pero lo suficientemente fuerte para que el Dragón Negro también pudiera escucharlo:
—Para ser un portador de la vena primordial, es un poco estúpido. Dicen que a veces surge esa clase de efecto secundario cuando un miembro de la raza de los dragones, que ya es poderosa por naturaleza, también resulta ser un portador de la vena primordial. Su excesiva fuerza existencial llega a devorar su identidad y algunos incluso pierden por completo la razón y se convierten en monstruos.
Ahora que lo pensaba, Diarma también parecía un poco más estúpido que los demás trascendentales.
El Dragón Negro, que había escuchado todas las palabras de Caos, gruñó ferozmente.
Sin embargo, quizá porque él mismo estaba de acuerdo, no logró contradecirlo y cerró los ojos de repente.
Al mismo tiempo, el fragmento de corazón que reposaba sobre mi palma se calentó.
El resplandor rojizo se intensificó por un instante y luego desapareció como si hubiera sido absorbido, dejando únicamente un color completamente negro.
—… ¿Su conciencia ya fue trasladada?
En cuanto formulé la pregunta, la cabeza del Dragón Negro comenzó a desmoronarse lentamente.
Lo mismo sucedió con el torso que yacía a cierta distancia, así como con sus extremidades y su cola. Se derritieron suavemente, como nieve bajo el sol del verano.
Al desaparecer el enorme cuerpo, quedó al descubierto una extensión de tierra completamente despejada que llegaba hasta el mar.
—Cuando plantes el corazón en tu espalda, introduce también una parte de ese sujeto. Con su sangre debería bastar.
Ante las palabras de Caos, la expresión ya malhumorada de Yoohyeon se endureció todavía más.
—¿Por qué tiene que ser mi hyung otra vez?
—Yoohyeon.
—¿No puedo hacerlo yo en su lugar?
—¿Crees que funcionaría? Si no te gusta, renuncia a la espada.
¡¿Renunciar a ella?!
Detuve rápidamente a Yoohyeon antes de que hiciera alguna tontería.
—Solo tengo que utilizar la habilidad que ya poseo. Una habilidad. Me quedará una pequeña cicatriz, pero también soy un cazador. Comparado con arriesgar la vida conquistando mazmorras, esto no es nada. Incluso si tomamos en cuenta mi experiencia, yo tengo más que tú…
—¿Experiencia? —La voz de Yoohyeon se volvió todavía más fría— ¿Qué quieres decir con experiencia, hyung? No me digas que, antes de la regresión, entrabas en las mazmorras. Dijiste que, a diferencia de ahora, ni siquiera poseías habilidades relevantes.
—Por supuesto que entraba. —Aunque sentí una punzada en el corazón, respondí con serenidad y naturalidad—. Oye, ¿crees que, con mi personalidad, habría podido quedarme quieto? Incluso ahora soy así. Por eso tú también sufriste bastante por mi culpa. Pero yo no morí.
Gracias a esas palabras, la expresión de Yoohyeon finalmente se relajó y yo pude respirar aliviado.
Debía tener más cuidado con lo que decía.
—Te lo pido. Escuchaste lo que dijo el Dragón Negro. Si un rango L podía detener a los monstruos él solo, aunque reuniéramos a varias personas probablemente necesitaríamos alcanzar el rango SSS. No podemos desechar un arma capaz de crecer hasta el rango L.
—…Lo sé. De no ser por eso, habría renunciado a ella. —Mi dongsaeng respondió abatido.
Aun así, quizá porque ya habíamos tenido una pelea violenta, mostró menos rechazo de lo que esperaba.
Aunque no hubiera sido la realidad, ya había clavado una espada en mi cuerpo.
—Anciano, gracias por ayudarnos de tantas maneras.
Cuando me despedí, preparándome para salir, Caos nos contempló malhumorado a Yoohyeon y a mí antes de dar un paso hacia delante.
Y entonces, de repente…
—¡¿Yoohyeon?!
Mi dongsaeng perdió el conocimiento y se desplomó. Caos, que ya estaba a su lado, lo sujetó ligeramente por la nuca con una mano para impedir que se estrellara contra el suelo.
Después me lo entregó.
Recibí a Yoohyeon, que prácticamente me fue arrojado, pero perdí el equilibrio y terminé sentado en el suelo.
Al parecer, mis estadísticas habían vuelto a descender al de una clase F, porque no tenía nada de fuerza.
—Solo lo dejé inconsciente durante un momento.
—¡¿Por qué lo hizo de repente?!
—No quieres que tu dongsaeng escuche esto. —Joven Caos habló con brusquedad—: Maldito mocoso. ¿De verdad tienes intención de vivir mucho tiempo?
—Sí.
Lo miré desde abajo mientras respondía y Caos frunció profundamente el ceño.
—Hablar es fácil.
—Cuando el mundo sea seguro, de verdad confío en que podré vivir tranquilamente. También me esforzaré para prolongar mi vida. Por ahora, mi objetivo son cien años. ¿Cuánto tiempo cree que me queda?
En lugar de responder, su pequeña mano me acarició la cabeza, presionando con fuerza. Era una caricia dolorosa, pero al mismo tiempo cálida.
—Eres como un potro inmaduro.
—¿Después de un becerro, ahora soy un caballo? A este paso, también terminaré convertido en perro.
—Los perros al menos obedecen. Más importante aún, si el primer potro se marcha, ¿acaso el segundo no lo seguirá?
—Eso es lo que más me preocupa.
Contemplé a Yoohyeon, que permanecía entre mis brazos. Por culpa de mi dongsaeng mis preocupaciones no dejaban de acumularse.
—Aun así, hay personas con las que se relaciona. También tenemos una tercera integrante en nuestra familia.
—¿Qué? ¿Existe otra criatura como ustedes? Verdaderamente vivimos en el fin de los tiempos.
—¡Es una buena niña!
—También dijiste que el segundo era bueno.
No, Yoohyeon también era bueno, pero… Comencé a sentirme culpable con Yerim.
—En cualquier caso, también se lleva bien con Peace. Cambiará poco a poco. Usted mismo dijo que existía esa posibilidad.
—Aunque cambie, su naturaleza fundamental permanecerá igual. Seguirá mirándote únicamente a ti. Esa es su naturaleza. Incluso si abandonaras a tu hermano menor: El ciruelo soporta el frío toda su vida, pero no vende su fragancia. 1
—¿Cómo voy a abandonarlo…? —Apreté los dientes inconscientemente, pero cambié de tema y refunfuñe—: Anciano, su manera de hablar parece cada vez más anticuada. Hasta está usando expresiones en caracteres chinos. Ahora que lo pienso, parece hablar coreano con fluidez. ¿Posee alguna habilidad relacionada con los idiomas?
—No es una habilidad. El sistema sincronizó el idioma. ¿Dices que mi manera de hablar se está volviendo más anticuada? ¿Será obra de ese conejo?
—Si se refiere a Recién Llegado, tiene cara de cachorro. Todo lo que tiene son las orejas largas de un conejo. Aunque también existen conejos de orejas caídas, si observamos su estructura dental, debe de ser carnívoro u omnívoro.
—¿Qué puede saber un niño que ni siquiera ha visto un conejo carnívoro?
—Le digo que cualquiera puede ver que es un cachorro.
—Es un conejo.
La discusión carente de sentido continuó durante un rato.
Tampoco llegamos a ninguna conclusión. Dejé de decir tonterías y volví a preguntarle acerca de Yoohyeon. No sabía cuándo volvería a reunirme con él, así que debía averiguar todo lo posible.
—Anciano, debe de haber visto varias veces a portadores de la vena primordial como Yoohyeon. ¿No podría contarme un poco más sobre ellos? ¿Cómo eran? Cierta persona dijo que Yoohyeon tenía el aspecto de alguien destinado a morir joven, pero también hubo algunos que vivieron mucho tiempo, ¿verdad?
—El ochenta por ciento muere durante la infancia.
—… ¿Tantos?
—La gente ya rechaza a los portadores de la vena primordial. Cuando se trata de la vena primordial misma, la mayoría los abandona incluso si apenas son bebés. Sobreviven cuando nacen en mundos cuyas instituciones sociales y principios éticos protegen adecuadamente a los niños.
… Por muy extraordinario que fuera una clase S innato, no podría sobrevivir si lo abandonaban antes de que pudiera caminar.
Al menos vivíamos en la época moderna y, en nuestro país, no era fácil abandonar a un niño. También había sido una suerte inmensa que no termináramos en un orfanato.
—¿Nunca hubo casos en los que su protector también fuera un portador de la vena primordial? Pensaría que los portadores podrían llevarse bien entre ellos.
—La mayoría de los portadores de la vena primordial se mueven de acuerdo con sus propios deseos. ¿Crees que esa clase de sujetos criaría a un niño aburrido que no reacciona a nada? Aunque sintieran curiosidad durante un momento, no tardarían en abandonarlo otra vez.
Era cierto. Sung Hyeonjae también se había interesado brevemente en Yoohyeon cuando descubrió que era peculiar, pero no tardó en perder el interés.
…Recordarlo volvió a enfurecerme.
No vuelvas a pensar en ponerle una mano encima a nuestro niño.
Lo mismo se aplicaba a los demás.
No iría a interesarse en Yerim, ¿verdad? Yerim tampoco era una cazadora de clase S corriente. ¿Debería decirle que no se acercara siquiera al Criadero ni al gremio Haeyeon?
—De vez en cuando, una persona común descubría su talento y lo criaba con la intención de utilizarlo, pero la mayoría terminaba asesinada por la propia vena primordial. No poseen una naturaleza que pueda domesticarse. Hasta donde yo sé, tu hermano menor es el primer caso.
Después, el Joven Caos añadió que ninguno de los demás había llegado siquiera a los cincuenta años, mucho menos a los cien.
—Es imposible que un ser sin deseos, que solo posee una naturaleza instintiva, viva durante mucho tiempo. Tu hermano menor es diferente, así que deja de poner esa cara. Mientras tú vivas mucho tiempo, ese sujeto también lo hará.
—…Sí.
No podía evitar adoptar una expresión afligida después de escuchar historias que no podían considerarse positivas.
Caos me contempló como si le provocará dolor de cabeza.
—Cada vez que abres la boca solo hablas de tu hermano menor.
—Podría hablar de él durante tres días y tres noches.
—Habla de ti.
—¿De mí?
Mi historia…
«Mmm».
—Estoy esforzándome mucho por vivir.
Intenté vivir esforzadamente mientras criaba a mi hermano menor, pero fracasé. Por eso ahora me esforzaba para no fracasar por segunda vez.
Eso era todo.
—Estoy esforzándome mucho por vivir.
—Ya veo.
—¿Y usted, anciano…?
Después de contemplar a Yoohyeon, levanté la cabeza. Ante mis ojos apareció un rostro parecido al de mi dongsaeng. Mantenía una expresión indiferente, pero aun así me estaba mirando.
Apenas era la tercera vez que nos reuníamos y sin embargo…
—¿Puedo confiar en usted?
—Eso es algo que debes decidir tú mismo.
—¿Por qué nos ayuda tanto? Se preocupa por nosotros, ¿verdad?
—Lo hago porque resulta absurdo ver a un niño débil esforzándose desesperadamente por avanzar, fingiendo no darse cuenta de que están arrancándole su propia carne.
—¿Me ayuda porque siente lástima por mí?
La compasión también estaba bien. Para sentirse orgulloso y ofendido por recibir compasión, primero había que seguir con vida.
Si sentía lástima por mí y estaba dispuesto a extenderme la mano, yo lo aceptaría encantado.
—¿Crees que eres el único niño digno de lástima en el mundo? Simplemente llamaste mi atención y lo hago porque quiero. —Caos volvió a darme unas palmaditas en la cabeza—. Eso es todo.
La mano que reposaba sobre mi cabeza descendió y golpeó ligeramente la mejilla de Yoohyeon.
Entonces los ojos cerrados de mi dongsaeng se abrieron.
—… ¿Hyung?
—Cuando salgan, lleva a tu hermano inmediatamente al hospital.
Ante las palabras del Joven Caos, Yoohyeon se enderezó bruscamente, como si le hubieran arrojado agua fría, dejando de apoyarse contra mí.
—¿Al hospital?
—Sí. Las pociones y las habilidades curativas serían como veneno por ahora, así que no las utilices. Haz que se recupere mediante métodos que no contengan maná ni poder mágico.
—¿Hay alguna otra precaución que deba tomar? —Yoohyeon preguntó con seriedad.
Aunque Caos acababa de dejarlo inconsciente, no parecía sentir ni la más mínima molestia.
—Incluso en circunstancias normales, procura que no dependa demasiado de esas cosas. Simplemente aliméntalo bien y asegúrate de que duerma lo suficiente. Es difícil hacer algo con el primer potro. En cuanto al segundo, tú… —Caos se acarició el mentón liso y carente de vello mientras examinaba a Yoohyeon con los ojos entrecerrados— ¿Te gustaría aprender de mí?
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