La boca de Jaehwan se abrió.
—¿Qué estás diciendo? En esta torre ya existe un objeto capaz de regresar al pasado…
En ese instante, sintió un escalofrío recorrerle el pecho.
Beastreing había dicho que no existía ninguna forma de volver al pasado en este lugar.
También había dicho que Jaehwan podía empezar todo de nuevo desde el principio.
Era una contradicción.
Sin embargo, Jaehwan conocía un único método capaz de reconciliar esa contradicción.
El piso 66 de la torre.
Allí, Jaehwan se había enfrentado a una súcubo inferior, 1 una versión degradada de un íncubo onírico.
Para conquistar el piso 66, el grupo tuvo que desperdiciar una enorme cantidad de tiempo.
En el sofisticado mundo ilusorio creado por la súcubo,
cuanto más débil era la fortaleza mental de alguien, más fácilmente sucumbía a las artes ilusorias de la súcubo.
El piso 66 era un lugar que convertía a los humanos en bestias. Los Walkers atrapados por las ilusiones de la súcubo se humillaban y asesinaban mutuamente sin piedad.
Jaehwan también conocía bien las habilidades de los íncubos oníricos. Él mismo estuvo a punto de caer víctima de esas habilidades.
—La Piedra del Íncubo.
Ante las palabras de Jaehwan, Beastreing entrecerró los ojos.
—¿Cómo conoce ese objeto? Esa es información imposible de obtener dentro de la torre.
—El Dragón de Hielo me lo dijo.
—Vaya, vaya… esto es problemático, de verdad. Esa es información que todavía no debería conocer —Beastreing murmuró en voz baja—. Por eso digo que hay que diseñar bien los algoritmos de IA. Se ponen a producir monstruos indiscriminadamente y terminan apareciendo variables como esta. Malditos sean esos bastardos de los «Creadores».
Mientras observaba a Beastreing balbucear entre dientes, Jaehwan abrió la boca.
—Entonces las personas que usaron la Piedra del Retorno no fueron al pasado.
Beastreing guardó silencio un momento, como si estuviera pensando en algo, y finalmente habló con expresión decidida.
—Bueno, usted es el primer Walker que ha limpiado esta torre completamente solo, así que supongo que tiene derecho a escucharlo. Así es. Su suposición es correcta.
Beastreing chasqueó los dedos una vez más, y todas las pantallas holográficas cambiaron al mismo tiempo.
—El objeto que ustedes encontraron en el piso 77 no era la ‘Piedra del Retorno’, sino la ‘Piedra del Íncubo’. Es un objeto extremadamente especial: quien la utiliza queda atrapado en un sueño creado por el íncubo y es incapaz de escapar.
En los paneles holográficos flotando en el aire aparecían innumerables Walkers.
Hwang Inchang de Sword Panic, el profesor de ciencias Sakamoto… Todos aquellos que se decía habían regresado al pasado estaban allí.
Encerrados dentro de los sueños del íncubo, embriagados en sueños interminables mientras disfrutaban de vidas lujosas. Parecía que Beastreing encontraba divertida aquella escena.
—Pero tampoco mentí. En cierto sentido, realmente regresaron al pasado.
Jaehwan observó las pantallas en silencio.
En cierto modo, las palabras de aquel sujeto eran correctas.
Todas esas personas habían renunciado al presente y habían regresado al pasado.
Personas que habían arrancado con facilidad sus vínculos con los demás. Personas que ignoraban ‘el mundo visto por otros’ y daban importancia únicamente a ‘el mundo que ellos mismos veían’.
Para ellos, regresar al pasado y soñar dentro del sueño del íncubo quizá no eran cosas tan distintas.
—Jeje… incluso ahora que lo pienso, los humanos del Mundo 294 son realmente extraños. Hasta antes del piso 77, ustedes fueron verdaderamente impresionantes. Muchos mundos desafiaron esta torre, pero nadie la conquistó con resultados tan sobresalientes como ustedes. Era como si llevaran muchísimo tiempo preparándose para este tipo de juego.
Y ciertamente había sido así.
Hasta antes del piso 77.
—Incluso llegué a pensar que, si el juego continuaba así, el juego tutorial acabaría siendo demasiado fácil. Podría decirse que esta fue la mayor crisis desde la creación de la «Torre de la Pesadilla». Pero, en serio, uno nunca sabe cómo terminará una historia hasta verla concluir.
Las pantallas holográficas mostraban, todas al mismo tiempo, a los humanos usando la ‘Piedra del Retorno’.
Humanos transformándose en haces de luz y volando hacia algún lugar. Personas que se habían convertido por voluntad propia en esclavos del tiempo.
—Probablemente ustedes sean la única raza tan obsesionada con regresar al pasado.
Una raza obsesionada únicamente con los remordimientos del pasado.
Esas palabras atravesaron profundamente el pecho de Jaehwan. Él observó las imágenes de las personas convirtiéndose en haces de luz y desapareciendo.
Era una escena que había visto una y otra vez.
Y entonces, algo cruzó su mente.
—Bien, con esto sus dudas deberían estar más o menos resueltas, así que vayamos al tema princip…
Jaehwan interrumpió las palabras de Beastreing.
—Tu intención es hacerme empezar el juego otra vez.
—Jajaja, ¿por fin empezó a entender?
—Claro que sin enviarme de regreso al pasado.
—Exactamente. El método es…
Entonces Jaehwan asintió.
—Sí, gracias a ti finalmente entendí la verdadera naturaleza de esta torre.
—¿Eh?
Jaehwan llevaba mucho tiempo preguntándoselo.
Aquella gigantesca torre que un día apareció atravesando el cielo.
Y luego, el misterioso mensaje que llegó después.
[¡Felicidades! Por voluntad de la 《Torre de la Pesadilla》, usted ha sido seleccionado como un ‘Tower Walker’ que salvará este mundo. ¿Aceptará la invocación?]
[Sí / No]
En aquel entonces, él aceptó la invocación.
Y por eso estaba aquí.
Jaehwan avanzó con pasos firmes y colocó la mano sobre el muro interior de la torre.
La fría textura de la piedra se transmitió directamente a su palma.
Sin darse cuenta, ya había pasado más tiempo dentro de esta torre que en la Tierra.
Y, sin embargo, durante todos esos largos años, jamás había reconocido un objeto tan gigantesco como un ‘ítem’.
Ya era hora de cambiar esa percepción.
Jaehwan cerró lentamente los ojos y se concentró en la torre.
Imaginó la torre.
Imaginó todo acerca de aquella torre que había escalado durante tanto tiempo.
¿Cuánto tiempo permaneció así?
Sintió un punzante dolor en la cabeza, como si algo dentro de él se hiciera pedazos.
Y entonces, frente a sus ojos, apareció el nombre del objeto.
[Información del objeto]
[Nombre: Torre de la Pesadilla – Modo Tutorial
Descripción: Nombre provisional «Fortaleza del Arrepentimiento». Segunda obra de Mulak, creador de pesadillas. Sumerge en el sueño del íncubo a quienes aceptan la invocación de la torre].
—Esta torre… era una gigantesca Piedra del Íncubo —dijo Jaehwan—. Yo ya estaba dentro del ‘sueño del íncubo’ creado por la torre. Desde aquel lejano momento en que acepté la propuesta de la torre y respondí a la invocación.
Un repentino silencio descendió sobre el lugar.
Beastreing tenía la cabeza inclinada, ocultando su rostro. Momentos después, su cuerpo empezó a temblar como si estuviera sollozando, y luego echó la cabeza hacia atrás.
—Ja… ja, jajajajá… ¡AHAHAHAHAHAHA!
Beastreing rió como si la torre entera fuera a derrumbarse. Pero en aquella risa ahora también podía percibirse una extraña furia.
—Esto sí que es increíble. Usted no deja de sorprenderme una y otra vez.
Beastreing chasqueó nuevamente los dedos, y las pantallas holográficas volvieron a cambiar.
Los paneles, que hasta entonces solo habían mostrado sucesos ocurridos dentro de la torre, ahora reflejaban el paisaje exterior.
Jaehwan quedó atónito.
La Tierra… seguía intacta.
Las ciudades también. Las personas también.
Había pensado que los Tower Impacts la habrían aniquilado, pero el mundo estaba a salvo.
—Como puede ver, sus compañeros no murieron. Sería problemático que murieran tan fácilmente cuando el ‘juego principal’ ni siquiera ha comenzado todavía, ¿no cree? —Beastreing continuó hablando—: Jeje… ¿no le parece sorprendente que nadie haya muerto? Para ustedes, que poseen grupos tan peculiares llamados ‘familia’ o ‘amigos’, supongo que esto debería ser una buena noticia.
Todos los que parecían ser Walkers estaban siendo atendidos en una enorme institución médica.
Probablemente el gobierno estuviera interviniendo a gran escala.
Entre los pacientes acostados en las camas también estaba el propio Jaehwan.
Increíblemente, tenía un rostro extremadamente tranquilo.
Aunque habían pasado décadas, el Jaehwan que estaba en la Tierra no había envejecido en absoluto.
—Aquí han transcurrido varias décadas, pero en el tiempo de su mundo apenas ha pasado poco más de un mes.
A Jaehwan no le resultó difícil aceptar aquellas palabras.
Este lugar estaba dentro del sueño del íncubo.
Aunque aquí transcurrieran cientos de años, afuera no serían más que un instante.
Por supuesto, Jaehwan sabía perfectamente que todo esto dependía de confiar en los paneles holográficos mostrados por el demonio Beastreing.
Jaehwan no tenía el poder de distinguir la verdad.
No sabía hasta dónde llegaban las mentiras y hasta dónde las verdades en las palabras de Beastreing.
Además, aquel sujeto ya tenía antecedentes de haber engañado a los humanos.
Las pantallas se apagaron todas al mismo tiempo.
—Vaya, terminé perdiendo más tiempo del que esperaba. En cualquier caso, ahora ya comprende que mi propuesta no le ocasiona ninguna desventaja, ¿verdad? No se trata de regresar al pasado. Solo de reiniciar el juego.
Con expresión despejada, Beastreing introdujo algo en el aire.
—Uf… fue divertido mientras duró.
Algo apareció frente a la vista de Jaehwan.
[El Game Master está intentando finalizar completamente el juego tutorial. Usted podrá regresar a su mundo natal, el Mundo 294, y participar en el juego principal sin perder ninguno de sus recuerdos. ¿Aceptará esta propuesta?]
[Sí / No]
Jaehwan observó la pantalla durante unos instantes y luego eligió algo.
—Ha rechazado la propuesta.
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